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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2004. 01/01/2004Inaugurada estatua de Compay Segundo en hotel cubano Dpa 2003-12-31 La Habana, 31 dic (dpa) - Una estatua tamaño natural del fallecido compositor y músico cubano Compay Segundo, con su típico sombrero, puro y guitarra en mano, fue inaugurada anoche en el emblemático Hotel Nacional de La Habana, informó hoy Radio Rebelde. En una ceremonia, que contó con la presencia, entre otros, de sus hijos y del escultor Alberto Lescay, el músicologo Lino Betancourt dijo que "la obra rinde tributo a quien tuvo una larga vida prodigando lo mejor del arte cubano". "Esta era la casa de Compay Segundo (Hotel Nacional) y esta escultura es para nosotros como tener un tesoro", declaró el músico Basilio Repilado, uno de los hijos de la fallecida leyenda del son cubano, quien ganó un Grammy en 1997 por el álbum "Buena Vista Social Club". Francisco Repilado Muñoz, verdadero nombre del autor de más de un centenar de melodías, falleció en julio pasado a los 96 años, y fue sepultado en su natal Santiago de Cuba, unos 950 kilómetros al este de La Habana. Lescay dijo a la prensa local que su intención fue acercarse al músico desde el punto de vista de "su imagen real y espiritual" y crear la sensación de que reapareció en los jardines del Hotel Nacional, uno de los más antiguos y famosos de Cuba. Para realizar la escultura, Lescay precisó que se apoyó en la experiencia personal e intelectual que le unió en la decada de 1980, cuando Compay regresó a Santiago de Cuba con la idea de quedarse. En esa ocasión fue cuando se unió a Eliades Ochoa y al Cuartero Patria, y compuso y cantó por primera vez su famoso "Chan Chan", melodía que interpretó con gran éxito en los escenarios del mundo donde actuó. Según la gerencia del Hotel Nacional, la figura de Compay Segundo inaugura un proyecto de ubicar en su Salón de la Fama, en estancias, pasillos y patios, fotografías y esculturas de otras personalidades de la cultura cubana. Presos por ir a jugar pelota en CubaLa Prensa Según el periódico El Nacional de Santo Domingo, cinco jugadores dominicanos de béisbol fueron apresados por las autoridades de Migración de Nueva York, por viajar junto a uno de los equipos de Ligas Menores de la organización Mellizos de Minnesota a Cuba. Cuatro de ellos permanecen arrestados desde hace más de 45 días. Los dominicanos pueden viajar a Cuba mediante un acuerdo migratorio entre ambas naciones, razón por la que ha causado sorpresa la detención de los jugadores, que son retenidos en violación a sus derechos como ciudadanos de otro país por las autoridades de Nueva York. Franklin Cornelio Torres López, uno de los deportistas, prefirió ser repatriado a República Dominicana por no haber violado ninguna de las leyes, luego de que así lo pidiera para no permitir que las autoridades de migración de Nueva York lo mantuvieran en prisión. Torres López, con 14 años residiendo en Estados Unidos, relató al ser recibido por las autoridades dominicanas que él lo único que ha hecho es jugar pelota y que al llegar de Cuba dijo a Migración en Estados Unidos la verdad, que había acompañado el conjunto cubano a jugar. La segunda base de Los Mellizos vive en esta ciudad en el sector Villa Progreso y fue detenido junto a sus compañeros el 10 de noviembre. Dijo que en esa nación se burlaban de él los agentes de Migración señalándole que no volverían a tirar una pelota más en Estados Unidos por haber compartido con el régimen de Fidel Castro un intercambio deportivo. El béisbol organizado en los Estados Unidos se ha unido al boicot de su país al régimen de Castro y para intercambios deportivos se requiere de un permiso del Departamento de Estado. Se está investigando el porqué Minnesota envió una representación a Cuba sin la mencionada autorización. El viaje fue organizado por los Mellizos de Minesota, organización a la que pertenece López desde hace seis años, según los datos ofrecidos por el jugador, mientras tanto, Torres es segunda base del equipo de Doble A en Minnesota. Tiene seis años con el equipo y es nativo de esta ciudad. Las autoridades de Nueva York, luego de apresar al conjunto, dejaron detenidos sin explicación a los cinco peloteros, quedando cuatro presos. La Fuente que suministró el dato dijo que es sorprendente este caso porque decenas de ciudadanos norteamericanos viajan por diversos motivos a Cuba, pese al bloqueo a la nación caribeña. Los Mellizos han presentado apelación a este singular caso y ha puesto a un pool de abogados para que defiendan a los peloteros dominicanos implicados y que son residentes legales en Estados Unidos. Venezuela: Avances sociales y recuperación económica Venpres 2003-12-31 Para el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, el año 2003 termina con una avalancha positiva en lo económico, tal y como lo manifestó en su saludo de fin de año al personal militar de la guarnición del estado Sucre. 'Aquí estamos terminando 2003 para entrar a 2004 que será un año mucho mejor que éste, sin embargo, tenemos que valorar los logros de 2003, el avance en lo social y la recuperación económica', afirmó el Presidente, al destacar la recuperación de la producción nacional en diversos sectores. 'Se recupera la producción nacional, la pesca, el turismo, Petróleos de Venezuela (PDVSA) está en plena producción y el precio del petróleo recuperado y fortalecido por encima de los 25 dólares el barril, además Venezuela ocupando un papel de liderazgo en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y garantizando a medio mundo la seguridad en el abastecimiento petrolero', recalcó. El Jefe del Estado destacó también que el año entrante será importante para las inversiones en el sector gasífero, 'el país cuenta con una las reservas más importantes del continente. 'En Guayana hemos batido récord en producción de hierro y acero, así como en la producción de ánodos de carbón, alúmina y aluminio, ya las empresas de Guayana están dando ganancias, pues cuando llegamos al Gobierno todas, menos tres, daban pérdidas, además las estaban privatizando, así, pues, hemos recuperado plenamente la producción de Guyana. Estamos construyendo el segundo puente sobre el Orinoco que va a beneficiar a esa región y vamos a iniciar el tercer puente, entre Caicara y Cabruta, que de ahí conectará a San Fernando y Calabozo', refirió. Además, se adelanta la construcción del metro de Valencia, -prosiguió- el Metro de Los Teques, el de Caracas se extiende, el de Maracaibo, 'no hay ningún país en este continente donde se estén construyendo obras de esa magnitud. 'En la represa de Caruachi hemos puesto en marcha el cuarto generador, vendrán cuatro generadores más para el próximo año y cuatro en 2005', aseguró. Del mismo modo, valoró la entrega de cartas agrarias y créditos para beneficiar al sector rural, así como el mejoramiento de la cosecha en diferentes rubros y la recuperación del rebaño vacuno. 'Termina este año la franca recuperación después de los golpes que hemos llevado, 2002 fue un año terrible, estuvo en peligro no sólo el Gobierno, estuvo en peligro la República y la Constitución que el pueblo se dio de manera libre y democrática. Estuvo en peligro el Estado, estuvimos todos en peligro por aquella pretensión de una élite venezolana aliada con sectores políticos y militares que arremetieron contra la vida de todos, sin embargo los derrotamos', señaló. Asimismo, añadió 'jamás pensamos que íbamos a recuperarnos tan rápido, ningún país que se conozca había sufrido un sabotaje del nivel y la profundidad que sufriera Venezuela hace un año, así fue el sabotaje petrolero y económico donde se fugaron 7.000 millones de dólares en el año 2002 y 2003, un verdadero atentado contra la vida de todos, no obstante, la recuperación ha sido importante'. Periodismo ético en Revolución verdadera Ernesto Vera 2003-12-31 En todos los años del proceso revolucionario cubano la desinformación de las transnacionales y los grandes medios locales ha intentado satanizar su realidad y su dirección. Sin pausa, cada día, durante cuatro décadas y media ha mentido sin el menor respeto, sin la primera rectificación, sin divulgar réplica alguna. Muchos han sido los temas de las campañas y a no pocos han engañado. No obstante, el prestigio de sus realizaciones y de sus dirigentes están en la actualidad en su momento más elevado. Es decir, ha crecido el reconocimiento internacional de manera permanente, como respuesta a tantas infamias. La razón principal de ese fenómeno hay que buscarla en la raíz revolucionaria profunda y los principios éticos indeclinables que caracterizan el ejemplo cubano, capaz de enfrentar al más poderoso poder mediático y de vencerlo finalmente. La enseñanza es que ha prevalecido la verdad en medio de tantos y tan poderosos enemigos porque la fuerza de los valores auténticos de una revolución verdadera, de su pueblo y dirigentes, sólo puede ser combatida con la mendacidad y ésta tarde o temprano termina por conocerse. La obediencia de muchos gobiernos a los dictados del imperio y la amistad y solidaridad de los pueblos, tendencias fundamentales que han tipificado el acontecer de este tiempo, demuestran con fuerza la realidad de que los primeros pasan y los segundos quedan. Esos han sido los poderes y debilidades de los grandes medios, en especial las transnacionales. Pero esta no ha sido una historia de la acción perversa del enemigo y la quietud del agredido. Nuestra Revolución, que ha demostrado capacidad defensiva en todos los aspectos, también ha luchado con decisión y eficiencia en el campo informativo, periodístico. Lo ha hecho en la etapa insurreccional y, sobre todo, después del triunfo. Grande fue la difusión alcanzada por la prensa clandestina y del texto de La Historia me Absolverá, de Radio Rebelde, así como el llamamiento a la huelga general revolucionaria, las que se inscribieron con esos perfiles en la medida que se derrotaba el tirano en el campo militar. Eran medios que hoy pudieran considerarse alternativos ante la aparente fortaleza de los convencionales que controlaba el gobierno. Todo culminó cuando la acción de los combatientes clandestinos ampliaron el llamamiento de Fidel a la huelga general revolucionaria y los medios poderosos de la radio y la televisión comenzaron a servir a los intereses populares. Fue el golpe final a la maniobra posterior a la huida del tirano. Poco hubo que esperar. Después del triunfo, en el mismo enero de 1959, fue necesario organizar la Operación Verdad e invitar a centenares de periodistas de otros países para dar contestación a la campaña imperialista organizada contra el derecho de la Revolución a hacer justicia con una parte de los criminales que no pudieron escapar. Esa gran concentración y la conferencia de prensa ofrecida por el Comandante en Jefe fueron anticipo de lo que serían los años de respuesta viril, hasta hoy, a la delincuencia desinformativa del terror mediático, convertida desde 1980 en las Marchas del Pueblo Combatiente. Nuestro periodismo también está en las noticias, imposibles de censurar, de millones de marchistas, que han derrotado a las inventadas por los medios dominantes. Ese es el gran aporte cubano a la teoría de la comunicación. La vitalidad comenzada por la coletilla en la batalla de la prensa de los primeros dos años y las fundaciones de Radio Habana Cuba y Prensa Latina, se actualiza en esta etapa de Internet con la presencia e influencia importantes de decenas de medios cubanos con sus páginas digitales o la creación de nuevos sitios, de impacto creciente en otros países. Y todo ocurre en momentos de amplio desarrollo de los medios alternativos, fundamentalmente en Internet, que han sido decisivos en numerosas convocatorias exitosas de las organizaciones sociales contra los instrumentos de dominación del neoliberalismo globalizado. Esa tendencia, que es como un renacer del Nuevo Orden Internacional de la Información y la Comunicación, se manifiesta en nuestra región latinoamericana con el crecimiento de la conciencia crítica antimperialista expresada también en muchos medios alternativos y que se han reflejado en varios triunfos populares. Cuba ha devenido en poseer la gran prensa alternativa continental, antihegemónica, desde Granma hasta el más modesto medio, con similares en las más variadas formas alternativas en otros países, impulsadas abiertamente por organizaciones, grupos e individuos coincidentes todos en la necesidad de conquistar un mundo mejor y posible. Las redes surgen cada día y necesariamente se irán juntando, organizando, hasta convertirse en fuerza más poderosa e influyente en la batalla de las ideas. Su presencia ha dejado de ser clandestina. Internet y el correo electrónico les dan la posibilidad de alcance ilimitado, a pesar del bajo porcentaje de los que cuentan con esos instrumentos. Estos no requieren tener tantos si existen otros medios alternativos, como las radios comunitarias y las nuevas agencias, en condiciones de ampliar la difusión de sus mensajes. Internacionalmente, con énfasis en América Latina, se está desatando la respuesta digna a tanta prepotencia del imperio. Este se ha creído tan poderoso que pretende desconocer hasta el más sencillo principio ético, la decencia política, mediante el terrorismo de estado generalizado, globalizado. Sus medios, más centralizados y controlados que nunca, ya resultan ofensivos a la capacidad inteligente del ser humano, más allá inclusive de clases e ideologías. ¿No lo demuestran los que por miles se pagan sus gastos y viajan desde numerosos países para protestar en las sedes de las reuniones de los dueños del dinero y el comercio? ¿Y las decenas de millones que han salido a las calles en los países poderosos a decir no a las guerras? Es más, hay no pocas señales en algunos países donde los medios comerciales comienzan a asumir posiciones acordes con las causas populares, ante la política irracional imperialista, así como existen diarios y revistas de propiedad cooperativa donde se publican artículos de profundo contenido condenatorio al salvajismo capitalista imperante. La gran cantidad de mártires del periodismo en nuestra región ha convertido a su ejercicio en el más riesgoso, tanto con relación a otras profesiones como a otros continentes, sin que en un solo caso haya sido por practicar la desinformación. Sus asesinos, casi nunca condenados, son parte del terrorismo que pretende silenciar el combate de las ideas. En estos nueve lustros nuestra prensa y sus periodistas pueden proclamar que han sido leales al poder del pueblo y le han servido con eficiencia creciente. Y lo han hecho así porque optaron por la línea de la autoexigencia para estar a la altura de la Revolución. Ninguna etapa lo demuestra mejor que estos últimos cuatro años, desde el VII Congreso de la UPEC, al cual Fidel Castro declaró permanente y donde orientó a que nuestra profesión trascendiera más y se elevara al rango de periodismo y periodistas para el mundo. Así ha sido y será. Los Cinco Héroes Cubanos, en pie de lucha Cubadebae2003-12-29 Olga junto a sus hijas Ivette e Irmita por Irma Ortiz En la Corte de Miami sigue el proceso de cinco cubanos condenados por evitar la escalada terrorista en su país, mientras que personajes como Orlando Bosh gozan de plena libertad, amparado por autoridades de Florida, a pesar de que este hombre instruyó la colocación de una bomba que en 1976 destruyó una aeronave civil cubana en pleno vuelo. Olga Salanueva, esposa de René González, uno de los cinco cubanos detenidos en Estados Unidos, fue entrevistada por Siempre! en su reciente visita a México. Irma Ortiz.- ¿Cuál es la situación actual de los cubanos encarcelados en Estados Unidos? Olga Salanueva.- Fueron sentenciados desde diciembre del 2001. Gerardo Hernández fue sentenciado a dos cadenas perpetuas, más 15 años de prisión; Ramón Labagnino, cadena perpetua, más 18 años; Antonio Guerrero tiene cadena perpetua, más 10 años; Fernando González tiene 19 años y René González, mi esposo, está condenado a 15 años. El proceso está en fase de apelación ante el Onceavo Circuito de Alianza. Las fiscalías tienen derecho a responder, los abogados hicieron su respuesta a la réplica de la fiscalía. La apelación se entregó en noviembre y a partir de ahí se escogerán tres jueces que van a revisar técnicamente todo lo sucedido y pensamos que a mitad del año próximo se dará el veredicto. Pedimos que se haga un nuevo juicio en una sede indicada, verdaderamente imparcial, no como se hizo en el juicio inicial, en Miami. Que se revisen los cargos y se eliminen los de más peso como son conspiración para cometer delitos, asesinato en primer grado y conspiración para cometer espionaje. Alud de violaciones I.O.- ¿Cuáles serán los fundamentos legales de esta apelación? O.S.- Las violaciones que se han cometido, desde el punto de vista legal, de la Constitución y de leyes internacionales. I.O.- ¿Cuáles son las vejaciones a las que fue expuesta durante la detención de su marido? O.S.- Existen no sólo violaciones legales sino de carácter humano donde está involucradas las familias. Se han ensañado no sólo con ellos. A la familia la han utilizado como pieza para el chantaje, para presionarlos, humillarlos y lograr los resultados que esperaban, la traición de uno de ellos en favor de la fiscalía. Vivíamos en Estados Unidos, somos una pareja que tiene 2 hijos. En el momento del arresto, mi hija mayor, Irma, tenía 14 años y la menor, Ivette, cuatro meses y medio. René fue sacado de mi casa y llevado junto con sus compañeros a las celdas de castigo, donde se les incomunicó durante 17 días en solitario y después estuvieron 17 meses. En esa celda sólo entran quienes hayan cometido grandes indisciplinas y únicamente pueden estar legalmente 60 días. Es casi imposible permanecer así por el tiempo que estuvieron, pero, además, durante ese tiempo a René no se le dio la oportunidad de compartir con sus hijos. Que estén en las celdas no quiere decir que hay que privarlos de la visita de sus hijos, cuando eso ocurre se les coloca en otro salón, pero por ser su caso se les negó la visita. Luego de una queja sostenida de los abogados, se le permitió ver a la niña después de que ésta había cumplido más de un año y no fue una visita normal. Estaba sentado en una silla atado con esposas, alrededor de una mesa con varios oficiales, fue fuerte. En esas condiciones la niña conoció a su papá, quien no la pudo cargar, ni darle los besos que deseaba darle. Después de 17 meses fueron puestos junto con la demás población penal, en espera del juicio que comenzó 2 años después, ya que no pudieron tener acceso a la evidencia como era debido, ya que se clasificó como altamente secreta y fue desclasificada poco a poco una parte de esa evidencia y, aunque ya están sentenciados, todavía no es pública. Cuando iba comenzar el juicio a René le pasan una carta de negociación de cargos es el que menos cargos tiene, ya habían pasado 2 años y planteaban una negociación con la fiscalía para quedar libre. Le hicieron notar que su esposa tenía un estatus migratorio que se podía revocar, que estaba a merced del gobierno de Estados Unidos. Ante el silencio de René, como respuesta, llegaron a mi casa, me tomaron presa, me llevaron a una cárcel estatal y me mantuvieron tres meses sometida a un proceso de deportación por el hecho de ser la esposa de un luchador contra el terrorismo. Soy una persona que legalmente vivía ahí, que tenía mi residencia. Viajé en un avión legalmente y estoy reclamada por un ciudadano norteamericano como es René. No había hecho nada contra el gobierno norteamericano, ni había cometido delito alguno pero les fue necesario hacer esto para presionar a René a tal grado que, por ejemplo, las cartas que le envié a la cárcel nunca le llegaron. Yo recibía sus misivas porque me las daban, pero en las de él había una orden de que no supiera de mí. A una persona la pueden botar de Estados Unidos en 24, 48, 72 o las horas que quieran, pero les convenía demorar mi salida hasta el juicio. Como vieron que René no se plegó, me deportaron. Vivo actualmente en Cuba con mis dos hijas, he solicitado la visa en varias ocasiones. En la primera se me otorgó, pero cuando hacía las maletas para viajar vino una orden para revocar la visa, y tantas veces como he presentado la visa me la han negado. Argumentan haber tenido noticias de que cuando entré a Estados Unidos podía formar parte de una organización que atentara contra la seguridad de ese país o que puedo formar parte de la seguridad de Cuba. Respondí a las autoridades y a ONG que entré de manera legal a Estados Unidos cuando se detuvo a René, quien no tiene cargos en contra de espionaje, ni de terrorista. Tuvieron el suficiente tiempo para detenerme, ponerme los cargos que quisieran y no lo hicieron. En el tema del terrorismo, fue la fiscalía es la representación del gobierno quien se obstinó y presentó mociones para que no saliera a relucir en el juicio, porque sabía que los elementos exculpatorios, pruebas y evidencias que se tenían contrarios eran la labor de infiltrar, monitorear organizaciones terroristas y de pasar la información al gobierno cubano e, incluso, a la misma administración estadunidense, por eso es que no quisieron en ningún momento que esta motivación saliera en el juicio para poder condenar a luchadores contra el terrorismo. Inclusive, en la misma sentencia que se le hace a René y a Antonio Guerrero dos de los cinco que nacieron en Estados Unidos que son ciudadanos norteamericanos, no tienen cómo deportarlos una vez que cumplan sus sentencias. La abogada tuvo el cuidado de poner, en cada una de sus sentencias, un párrafo donde dice que una vez que tengan una libertad condicional o supervisada les queda terminantemente prohibido acercarse a los lugares donde hay asiduos a actividades terroristas. Decisivo, el apoyo internacional I.O.- ¿Qué tanto ha funcionado el repudio internacional a las acciones norteamericanas? O.S.- Ha sido fundamental. En marzo de este año, fueron llevados a celdas de castigo. A Tony le advirtieron que esto iba a ser por lo menos un año y después le iban a decir qué tiempo más iban a permanecer en esa celda. Lo hicieron en ese momento porque ellos necesitaban tener intercambio directo, personal con sus abogados, lo que se iba a presentar en la apelación al Circuito de Atlanta. Todo acusado necesita hablar con su abogado, trazar una estrategia, escribir documentos, y fueron despojados de todas sus pertenencias, incluyendo la ropa. Se les llevó a una celda de castigo, incomunicados con el exterior, pero gracias a la presión internacional que ejercieron grupos de solidaridad y organizaciones amigas de abogados, los sacaron al mes. I.O.- ¿Qué ha pasado con la ONU, donde también presentaron quejas? O.S.- En este caso, porque yo no soy la única a la que se le ha negado la visa como Adriana Pérez, esposa de Gerardo Hernández, tiene una peor situación, pues Gerardo está condenado a dos cadenas perpetuas, más 15 años. Es una pareja joven, no tienen hijos; pero su mamá, que ya es bastante mayor, también solicitó una visa y no la dejaron entrar en Houston. Le dijeron que solamente podía entrar a Estados Unidos si se sometía a una Corte para una posible deportación, para que se repitiera lo que sucedió conmigo, por lo que se vio obligada a regresar a Cuba y nunca más le han otorgado una visa, pero sigue intentándolo. Ella y yo fuimos a la sede de la Comisión de Derechos Humanos a Ginebra, denunciamos el caso ante el plenario y nos reunimos con diferentes relatorías y entregamos documentos con todas las violaciones cometidas y no hemos tenido una respuesta convincente. Hemos escrito a organizaciones internacionales como Amnistía Internacional que sí reconoció que existen violaciones desde el punto de vista legal y humano y, así, reclamó al Departamento de Defensa y de Justicia de Estados Unidos, cuya respuesta nos hizo llegar que es esta misma que le estoy diciendo que nos niegan la visa porque consideran que podemos ser un peligro para Estados Unidos. Hemos dado respuesta pública con los argumentos enunciados y en esa batalla estamos en cualquier escenario que nos encontremos. Denunciamos no únicamente lo del caso de las visas, sino el asunto en general; porque pensamos que es fundamental que se enteren todas las personas amantes de la justicia, de la paz, personas que repudian el terrorismo, para que conozcan lo que está sucediendo en Estados Unidos, para que llegue a oídos del propio pueblo norteamericano y es el que puede hacer que el juez, ante quien se ha presentado la apelación, sea capaz de ser ético, de imponer justicia. Queremos una revisión legal del caso, sabemos que si se hace justicia, ellos saldrán. Ellos, de buen humor I.O.- ¿Cuál es el espíritu que priva entre los cubanos apresados? O.S.- Ellos, de ánimo, están muy bien desde el primer día, porque están convencidos de que lo que hicieron era lo que correspondía hacer a hombres de bien y son luchadores contra el terrorismo. Eso les da fuerzas, se han propuesto salir de la cárcel como seres humanos mejores. Física y mentalmente se han dedicado a cultivar el conocimiento que tenían. Cuando estaban en las celdas de castigo, a veces los rotaban de dos en dos, otras en solitario. Se veían una hora a la semana, se pusieron de acuerdo y quedaron en hacer poesía y se leían uno a otro. Todos han escrito poemas dedicados al amor en toda la extensión de la palabra y, de ellos, destaca Antonio Herrero, el poeta del grupo, a pesar de que mi poeta preferido es René. Leyéndolos te das cuenta por lo que han pasado en ese cautiverio. Hasta cuando estaban en el hueco. Se hizo un libro que se llama Desde mi altura, es un llamado a la paz y el amor que ha hecho Tony. Muchos han sido musicalizados por nuestros artistas. Gerardo es un artista gráfico que desde muy joven se ha dedicado a hacer caricaturas, lo sigue haciendo e hizo un logotipo que se ha convertido en un símbolo internacional, es un cinco. René se dedicó a escribirme en una especie de diario donde narra día a día de lo sucedido, si fuera un record Guiness sería la carta de amor más larga, pero a la vez a través de ese diario se envía un mensaje a familiares, amigos y pueblo de Cuba. Se trabaja para realizar un libro con lo que sucedió realmente en esa sala de la Corte. Reciben muestras de apoyo de todo el mundo y ayudan a los que están presos que son latinos pobres, negros, los ricos no están ahí. Tienen la fuerza que les da la dignidad y el orgullo de saberse luchadores por la paz y defensores de la revolución cubana. México 2003 Una batalla cubana contra los demonios Randy Alonso 2003-12-31 Cuba vivió en el 2003 el influjo en el mundo de las pretensiones hegemónicas de la actual administración norteamericana de imponer una dictadura fascista mundial. El arreciamiento de la campaña política y mediática contra la isla, el endurecimiento del bloqueo, la andanada de mentiras y amenazas orquestada por altos funcionarios de la Casa Blanca, la actividad descaradamente injerencista y provocadora del jefe de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, el intento de condenar a Cuba en diversos foros internacionales y el acompañamiento de la Unión Europea a la política anticubana de la administración Bush, conforman el cerco brutal tendido desde Washington contra la isla rebelde y diferente. Pero los más rabiosos y agresivos planes contra la Revolución se han estrellado frente a la voluntad mayoritaria de nuestro pueblo, el prestigio creciente del país por su incuestionable obra social y el liderazgo indiscutible de Fidel. Con esas poderosas armas morales, hemos derrotado el intento de aislarnos. Cuba abrió en el 2003 nuevas oficinas diplomáticas en el exterior (son más de 100) y acogió en La Habana nuevas Embajadas de otras naciones. Las visitas de Fidel a Brasil, Ecuador, Argentina y Paraguay para la toma de posesión de sus nuevos Presidentes y su recorrido por varias naciones asiáticas (Viet Nam, Malasia, China y Japón) tuvieron un extraordinario impacto en esos países y el mundo y desbarataron el conjuro de odio contra nuestra nación. Memorable fue el discurso del Presidente cubano en la Escalinata de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires ante decena de miles de personas que desafiaron el frío y la convocatoria de solo 2 mil invitados para un acto bajo techo. Delegaciones de alto nivel estuvieron presentes en meses recientes en la Cumbre Iberoamericana de Bolivia y la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información donde recibieron numerosas muestras de solidaridad y simpatía. El Canciller cubano fue acogido oficialmente en Rusia, Guatemala, Venezuela, Bahamas, Ucrania, Armenia y otras naciones. Cuba fue sede en el año de la VI Conferencia de los Partes de la Convención de Naciones Unidas contra la Desertificación y La Sequía y la Reunión de OPANAL, donde se declaro oficialmente a la región como Zona Libre de Armas Nucleares, entre otros eventos importantes. A nuestro suelo, pese a presiones de Washington y sus embajadores, llegaron destacadas visitas este año: la presencia de Lula, Chávez y el canciller argentino Rafael Bielsa en diferentes momentos de estos 12 meses, fueron muy simbólicas y representativas de los nuevos tiempos que se viven en Latinoamérica. También llegaron a La Habana, en muestra de solidaridad y lazos históricos, 8 Jefes de Estados o Gobierno y 16 cancilleres africanos. Una batalla por la vida Con el acompañamiento del mundo, libramos una victoriosa batalla contra el bloqueo. La Asamblea General de la ONU condeno en histórica votación record de 179 países el genocida cerco económico, financiero y comercial de Estados Unidos contra nuestro pueblo. La Cumbre Iberoamericana y la Cumbre Mundial Sobre la Sociedad de la Información también recogen declaraciones finales condenas explicitas al bloqueo. Unido a ello, comienza a erosionarse el bloqueo dentro de los propios Estados Unidos. Casi 300 delegaciones de empresarios norteamericanos visitaron Cuba este año; por primera vez ambas cámaras del Congreso estadounidense se aprobaron iniciativas similares sobre la Libertad de viajes a Cuba; se creo el Grupo de Trabajo sobre Cuba en el Senado; crecen las declaraciones publicas de empresarios y políticos estatales a favor del fin del bloqueo y en igual sentido se expresan numerosos medios de comunicación; casi 80 mil norteamericanos han visitado la isla en el 2003, en franco desafío a las prohibiciones que les impone su gobierno. Tres traspiés del imperio Pese a la tremebunda y concertada campaña mediática y el imponente acoso político, fracasaron este año los intentos de condenar a Cuba en los foros internacionales. El gobierno de Estados Unidos no pudo imponer en la Comisión de Derechos Humanos de Ginebra una resolución presentada por Costa Rica, bajo su orientación, para condenar a Cuba por las medidas legítimamente adoptadas por nuestros tribunales contra 75 mercenarios al servicio del imperio y 3 criminales secuestradores de una embarcación de pasajeros. Las frenéticas presiones yankys no sirvieron para mas que aprobar una aguada declaración invitando a Cuba a aceptar la visita de una relatora especial de la Comisión; algo que nuestro gobierno rechaza por constituir un claro intento de singularizar la situación de Cuba, bien lejos de las graves violaciones de los derechos de los seres humanos que se cometen en el Irak ocupado y en otras partes del mundo. La administración Bush tampoco pudo hacer efectiva sus pretensiones de condenar a Cuba durante la Cumbre Iberoamericana de Bolivia, pues ningún gobierno, ni siquiera sus mas fieles lacayos, se presto para su bochornosa componenda. Pero lo mas increíble para el imperio fueron sus tres fracasos en el seno de la OEA, su “Ministerio de Colonias” como lo llamo Raúl Roa, donde pese a realizar presiones colosales, cambiar los textos de los proyectos y también sus patrocinadores, no pudo lograr ninguna condena a la Isla en un escenario del cual es dueño absoluto y del que Cuba fue expulsado hace casi cuatro décadas. La dignidad de las naciones caribeñas y de otros países latinoamericanos fueron claves en el estrepitoso fracaso norteamericano. Con las ideas y con las armas Como resultado de una política consecuente y de la verdad como estandarte, Cuba logro desbaratar los intentos para justificar una agresión norteamericana. Los propósitos de la extrema derecha, la mafia anticubana y sus mercenarios en la Isla de provocar una crisis migratoria y la difusión del embuste de la producción de armas biológicas fueron derrotados con inteligencia, con efectivas medidas y con la voluntad de los cubanos de defender su independencia y soberanía. El año que se va ha sido uno de los mas complejos para la Revolución cubana en sus cuatro décadas y media de enfrentamiento al más poderoso enemigo de la historia. Pero ha sido también tiempo para fortalecer la conciencia y los ideales del pueblo, para que crezca la economía y haya pleno empleo, para que se multipliquen los planes sociales, para que se acrecente la solidaridad con Cuba y con la causa de Nuestros Cinco Héroes presos políticos en Estados Unidos y sobre todo para reforzar aun más la capacidad defensiva de una nación dispuesta a cobrarle al enemigo una cuota impagable si osara agredir nuestro suelo. Las ideas y las armas están prestas para iniciar el 2004. En el Aniversario 45 de la Revolución de nuestros sueños y esperanzas, Cuba seguirá batallando contra los demonios. Cuba no se arrastra, Cuba vuela Cubadebate (editor) 2003-12-31 Grandes personalidades hablan de la Revolución Cubana Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz, Argentina: “Cuba es uno de los pocos países con decisiones propias que hacen a su identidad, valores y soberanía.”(Jornada 7 de mayo 2003) Fuente: http://www.cubasource.org/html/adolfoperez.htm (Consultado: 26-12-03) Alfonso Sastre, dramaturgo español : “Cuba no se arrastra, Cuba vuela, a pesar de todo”. http://www.radiohc.cu/espanol/noticias/septiembre/cubanoti25septiembre.htm Antoine Kolawole , Ministro del Exterior de Benin: “Los éxitos de Cuba , constituyen para todos los países africanos, guía y esperanzas muy importantes.” Fuente: Granma. 02/02/02 pag.: 2 Emir Sader, Sociólogo brasileño : “Cuba es ejemplo de cómo alcanzar autonomía en este continente, y demuestra una forma nueva de hacer política” Fuente: http://www.ain.cubasi.cu/oct3003cmejemplo.htm (Consultado: 26-12-03) Gabriel García Márquez, escritor colombiano, Premio Nobel de Literatura. “Cada cubano parece pensar que si un día no quedara nadie más en Cuba, él solo, bajo la dirección de Fidel Castro, podría seguir adelante con la Revolución hasta llevarla a su término feliz. Para mí, sin más vueltas, esta comprobación ha sido la experiencia más emocionante y decisiva de toda mi vida”. Fuente: http://www-ni.laprensa.com.ni/archivo/2003/mayo/11/opinion/opinion-20030511-01.html (Consultado: 24/12/03 ) Gladis Marín, principal figura del Partido Comunista de Chile: “el pueblo de Chile está con Cuba, y nunca olvidaremos la solidaridad de ustedes en la defensa de los derechos humanos de todo mi pueblo, de millares de chilenos encarcelados, torturados, quemados, exiliados, detenidos, desaparecidos, ejecutados brutalmente durante los 17 años de dictadura”. http://www.madres.org/periodico/may00/elmundo/cronica.htm Ho Chi Minh, presidente de la República Democrática de Viet Nam: “El triunfo de la Revolución Cubana abrió una nueva era en la historia del pueblo cubano, asestó un duro golpe al neocolonialismo norteamericano y ha inspirado poderosamente al movimiento revolucionario del pueblo latinoamericano y de todas las naciones oprimidas del mundo.” Fuente: Granma. 06/01/69 pag.: 6 Hojjatoleslam Hajj Seyed Hassan Khomeini, nieto del fallecido líder de la Revolución Islámica de Irán, Ayatollah Khomeini. "La Revolución Cubana es muy valiosa para su pueblo; y debo decir que quien mira a Cuba allende los mares, ve que este es un país muy grande para todos los revolucionarios del mundo”. Fuente: Granma. 28/07/01 pag.: 5 Homero Muñoz , narrador y poeta mexicano: “La Revolución cubana puede decirse que es de todos, en la medida que a todos nos afecta. En particular a los latinoamericanos, que desde la entrada de los barbudos en La Habana vimos trastocadas todas las perspectivas de acción en el subcontinente. Desde este punto de vista es que todos opinamos sobre los hechos y avatares de esta isla, que quiérase o no se ha convertido en referente mundial. Pero la Revolución cubana, es eso, cubana. Y la hacen y deshacen los cubanos. Y la defienden y a ella se aferran quienes la han ido construyendo de a granito de trabajo y esfuerzo.” El Latinoamericano: http://www.stormpages.com/marting/homeromu.htm Mario Bennedetti, poeta uruguayo: “Yo creo que hubiera triunfado de todas maneras [la revolución cubana]. Estados Unidos ha sido un factor que ha impedido el movimiento más libre de la revolución cubana. Se le exige mucho a Cuba a que llame a elecciones, a esto, a lo otro, pero ¿cómo puede un país actuar libremente por sí mismo con ese bloqueo, con gobiernos norteamericanos que propician invasiones? Déjenla tranquila a Cuba y yo creo que va a tener cambios positivos, pero mientras la estén acosando constantemente no se le puede exigir ¿Qué pasaría con cualquier otro país que lo estuvieran acosando durante tantas décadas sin dejarle expresarse, sin dejarle mover por sí mismo?” Entrevista a Mario Benedetti: «Mi única religión es la conciencia» http://www.stormpages.com/marting/mario2.htm Maxime Roumier, presidente de la Fundación Nouvelle Grand' Ansé, de Haití. “...es la vuestra una Revolución con características muy particulares y el apoyo del pueblo, que permanece fiel a los ideales que condicionaron su existencia, que por esa misma razón ha podido sobrevivir al derrumbe del campo socialista, a la guerra económica desatada por el imperio desde hace más de cuarenta años y al aislamiento político. La Revolución cubana está abierta al mundo y es ejemplo de valentía, de solidaridad e internacionalismo, es faro guía para los países pobres del mundo.". Fuente: Granma. 30/05/03 pag.: 1 Nguyen vo Giap, exMinistro de Defensa de la Répública Democrática de Viet Nam. “La Revolución cubana es otra prueba extraordinaria más de un pueblo de espíritu revolucionario” Fuente: Viajes de Fidel por la amistad y el internacionalismo. p-185 Pablo González Casanova, Doctorado en Sociología en la Universidad de París, durante algunos años rector de la Universidad Nacional Autónoma de México. "Si países como Cuba muestran una capacidad de resistencia notable(...), sus experiencias merecen una atención que hasta hoy parece insuficiente. Ejemplo para la humanidad, con los cambios y adaptaciones que sean necesarios, Cuba nos revela que toda posibilidad de resistir y de crear una alternativa eficaz al sistema actual supone una articulación muy fuerte de la lucha por la democracia, la liberación y el socialismo". Fuente: http://www.embacuba.com.mx/Mensaje_intelectuales_mexicanos.html (Consultado: 26-12-03) Pablo Neruda, poeta chileno : ...”su follaje [Cuba. n.e] se ve de todas partes/ y sus semillas van bajo la tierra/ elevando en la América sombría/ el edificio de la primavera.” En su salutación poética. Canción de gesta (1960) http://www.tribuna.islagrande.cu/opinion/neruda.htm Ruth Benghu, presidenta del Comité de Deportes de Sudáfrica. "Lo más importante que hemos aprendido, pese al corto tiempo que llevamos en Cuba, es que no desvinculan Revolución, Pueblo, Patria, del deporte. Creo que, junto a la estructura de formación desde los combinados deportivos, pasando por las escuelas especializadas que nos han explicado, la base del desarrollo de este país es justamente su alta valoración de los principios que rigen la sociedad en que se desenvuelven. Esto, además, explica el orgullo que sienten los atletas cubanos en las competencias internacionales por representar a su Patria, pero explica también por qué son una potencia deportiva mundial". Fuente: Granma. 24/01/01 pag.: 7 Rodolfo Livingston, generador de opinión, arquitecto Argentino. “Si sigo contando los logros de esta maravillosa Revolución Cubana no me alcanzarán todas la páginas del mundo y no estaré exagerando.” Fuente: http://www.granma.cubaweb.cu/secciones/cartas/carta108.htm (Consultado: 26-12-03) Thor Heyerdahl, científico y explorador noruego: “He regresado a este país porque cuando he estado otras veces y he visto los esfuerzos hechos aquí por promover la cultura, la literatura, la educación, la música, y puedo ver que eso es aquello por lo que debemos luchar: hacer una distinción entre lo que es el progreso real y la civilización". Fuente: Granma. 09/02/02 pag.: 3 Vasco Goncalves, ex premier de Portugal.: “... la Revolución cubana es el fruto de la determinación y del empeño ejemplares de su pueblo y de su dirección política e ideológica” Fuente: Granma. 11/07/03 pag.: 4 *Compilación: Livia ¡Revolución Sí, golpe militar, No! JUAN NUIRYGranma. 1/1/2004 En los primeros días del mes de noviembre de 1958 —hace 45 años— el Comandante en Jefe Fidel Castro ordena la movilización de la Columna No. 1 José Martí, levantando el campamento de La Plata, situado estratégicamente dentro del macizo montañoso de la Sierra Maestra, lugar donde se libró la primera acción victoriosa de la incipiente guerrilla en enero de 1957, y en el cual radicó luego la Comandancia General del Ejército Rebelde. El Comandante en Jefe Fidel Castro durante su alocución a través de Radio Rebelde, en Palma Soriano, el 1ro. de Enero de 1959. A su lado, el capitán Jorge Enrique Mendoza uno de los locutores de la voz de la Sierra Maestra. Este importante desplazamiento militar de la Columna No. 1, bajo la dirección personal de Fidel, constituyó un hecho de significación histórica en la trayectoria del Ejército Rebelde contra la dictadura batistiana. De todo aquel recorrido, que hoy recuerdo, apoyado por notas que fueron tomadas en esos momentos, por razones comprensibles, solo haremos el señalamiento del lugar o alguna referencia necesaria, pues cada una constituye, por su importancia, un lugar destacado de especial estudio del paso de aquel importante contingente guerrillero por el Campamento de Providencia, La Estrella, Macanacu, Las Minas de Bueycito, San Pablo de Yao, Las Peñas... hasta llegar a las Cuevas de Santa Bárbara, en las inmediaciones de Guisa. Guisa me envuelve en un tropel de recuerdos: la voladura del puente en el camino del Corojo, los intensos y continuos bombardeos; las Mariana Grajales; los incontables refuerzos enviados de La Granja de Bayamo; la tanqueta; Braulio Coroneaux; su ametralladora ¡que la hacia cantar!... pero, sobre todo, Fidel, su genio militar; su estrategia y su ejemplo. La Batalla de Guisa constituyó una de las victorias más relevantes del Ejército Rebelde, tanto desde el punto de vista militar como político. El enfrentamiento contra un ejército superior numéricamente en hombres, artillería, tanques y aviones, a las puertas de la segunda fortaleza de Oriente, transcurre desde el 20 al 30 de noviembre. Luego de aquella importante victoria no se detiene la marcha arrolladora y utilizando, por primera vez, los camiones y yipis dejados abandonados por el ejército batistiano, nos dirigimos a las Minas de Charco Redondo, que se conver-tiría en especie de capital rebelde y a menos de dos leguas de distancia, Fidel instalaría su puesto de mando en un lugar llamado La Rinconada, donde tiene lugar el encuentro del Comandante en Jefe con el Comandante Raúl Castro, luego de la salida de este para crear el II Frente Oriental. Desde este puesto de mando, se dirigió el posterior desarrollo de la ofensiva arrolladora sobre Jiguaní, Santa Rita, Baire, Contramaestre, (aunque se continuaba peleando en el edificio del BANFAIC de Maffo), todas esas zonas liberadas por el Ejército Rebelde a lo largo de la Carretera Central constituían territorio libre de Cuba. Días después, Palma Soriano se rendía a las armas rebeldes. Solo faltaba avanzar sobre Santiago de Cuba, cercado por un anillo, por el I, II y III Frentes. El día 30 de diciembre junto al Comandante Fidel Castro, llevamos a cabo un recorrido y al anochecer, en el Central Palma, el Jefe de la Revolución partió para el Central América, cerca de Contramaestre, donde hacía unos días había instalado la Comandancia General. Cumpliendo sus orientaciones, continuamos hacia Palma Soriano. El 31 de diciembre, luego de un día de duro bregar, decidimos junto a un grupo de compañeros, dormir en un lugar llamado La Cuchilla, a la salida de Palma Soriano, en las inmediaciones del río Cauto. Al amanecer del día 1ro. de enero, me despertó el teniente auditor Apeles Méndez comunicándome que se había escuchado a través de algunas estaciones de radio, que Batista había abandonado el país, y junto a un gran número de noticias, se anunciaba una importante reunión, en el Campamento Militar de Columbia, agregando que se había convocado a los periodistas. Al ponerme de pie, aún soñoliento, sentí que todos en aquella casa hablaban al mismo tiempo; alguien sugirió, por la cercanía del lugar, ir adonde se encontraba el presidente provisional Manuel Urrutia para conocer si tenía algunas noticias. Sin pensarlo dos veces manifesté... ¡Lo que hay que hacer es no perder un instante y partir para el Central América donde está Fidel! Todos comparten ese criterio. Monté en un yipi Toyota que traíamos desde Charco Redondo. Al timón, el entonces teniente Roberto Paradela (¹), los capitanes Felipe Guerra Matos y Omar Fernández (²), así como también se incorporan las compañeras Acacia y Griselda Sánchez, hermanas de Celia, y aquel yipi, más que correr, volaba para cortar la distancia que nos separaba del Jefe de la Revolución. Al llegar al batey del Central América todo es agitación. Aparecen nuevas noticias. Se anuncia que el general Cantillo asume la jefatura del ejército; un desconocido magistrado del Tribunal Supremo, doctor Carlos M. Piedra, la Presidencia de la República... y Batista había huido a Santo Domingo. Todos en el batey esperábamos las instrucciones del Comandante en Jefe. De pronto sale de una de las casas y desde el portal expresa en voz alta: Es una cobarde traición... una traición... pretenden escamotearle el triunfo a la Revolución. Con pleno dominio de la situación ordenó: Hay que atacar Santiago. Que Pedrito Miret saque el tanque de Maffo y salga para Santiago. Que la tropa que está en Palma y Contramaestre se sitúe en El Cobre. Que llamen a los Comandantes de Santiago. Finalmente expresó: Que alguien se adelante a Palma y llegue a la planta móvil de Radio Rebelde para que la tengan dispuesta... Recuerdo aquel momento con emoción. Al terminar de impartir estas instrucciones, Fidel se apoyó en una mesita y tomando una pequeña libreta de notas comienza a escribir... tal vez diez o quince minutos, no más. De este modo termina aquel documento de importancia decisiva que con su gran visión política logra fijar la verdadera posición de la Revolución en ese momento crucial, Instrucciones a todos los Comandantes del Ejército Rebelde y al pueblo. Sintetizo: ¡Revolución, SÍ; golpe militar, NO!... El pueblo y muy especialmente los trabajadores de toda la República deben estar atentos a Radio Rebelde, y prepararse urgentemente en todos los centros de trabajo para la huelga general, para iniciarla apenas se reciba la orden, si fuese necesario, para contrarrestar cualquier intento de golpe contrarrevolucionario. ¡Más unidos y firmes que nunca deben estar el pueblo y el Ejército Rebelde para no dejarse arrebatar la victoria que ha costado tanta sangre! Este documento lo leyó Fidel a los compañeros reunidos en el batey del Central América firme y vibrante tal como lo escucharía después el pueblo de Cuba. A todos se nos hizo un nudo en la garganta. La inolvidable Celia Sánchez nos indicó a un grupo de compañeros, entre los que recuerdo a los comandantes Paco Cabrera, Calixto García, Luis Crespo, Aldo Santamaría y Luis Borges, acercarnos hacia donde estaba el líder de la Revolución... expresándonos: No se debe hacer alto al fuego. Vamos todos hacia Palma. Ordenadamente salimos en una pequeña caravana encabezada por el Comandante en Jefe desde el Central América por la Carretera Central hacia Palma Soriano. Nos dirigimos directamente hacia Radio Rebelde, donde se transmitiría la histórica alocución. A continuación de esta, di a conocer el respaldo del estudiantado, de pleno apoyo a las orientaciones transmitidas, en nombre de la Federación Estudiantil Universitaria... Los estudiantes y el pueblo más unidos que nunca al Ejército Rebelde hasta lograr la victoria definitiva de la Revolución cubana... La Revolución no ha terminado. El golpe de Estado es una traición a la Revolución. Todo ocurre como una sucesión de imágenes: Fidel se multiplica. El cerco del Ejército Rebelde se estrecha aún más sobre Santiago. Pronto aparecen señales de negociaciones. En un espectacular encuentro en las lomas del Escandel, se confunden los uniformes verde olivo con los kakis amarillos, oficiales del ejército de Batista que cubrían sus brazos con el brazalete negro y rojo del 26 de Julio... y en medio de una gran expectación, el coronel Rego Rubido rinde la plaza. Aquel victorioso Ejército Rebelde no tenía uniformidad en su raída vestimenta; los más dispares sombreros cubrían sus cabezas. No existían ni entorchados ni oropeles. Pero había algo que los identificaba: sus ideales y sus barbas ¡eran los barbudos de Fidel! Traían sus armas bien apretadas a sus manos. También distintas, pues la mayoría había sido arrebatada al enemigo ¡ahora eran las armas del pueblo!... del obrero, del campesino, del estudiante... Hombres y mujeres que, rompiendo esquemas, habían ganado la guerra contra un poderoso ejército profesional, equipado y asesorado por los Estados Unidos. Cuando comenzamos a bajar aquellas lomas en larga fila, hacia Santiago de Cuba junto al líder de la Revolución, se me agolpaban los recuerdos: los caídos... El hacer realidad nuestras aspiraciones de lucha, el legado martiano, sin dependencias ni ataduras... y al acercarnos, oscureciendo, a las cien veces heroica tierra de los Maceo, cuna de las revoluciones y del Moncada, veíamos renacer de entre la sombra una luz... era la luz de la esperanza. Entraba el Ejército Rebelde y su Comandante en Jefe a la legendaria e indómita ciudad de Santiago de Cuba. Allí, desde los balcones del Ayuntamiento, Fidel anunciaría su marcha hacia La Habana. ¡Habíamos terminado una etapa... había triunfado la Revolución... una verdadera Revolución! Era el 1ro. de Enero de 1959. (1) Coronel retirado de las FAR. (2) Este último, recientemente llegado del IVFrente, de la Columna 32 José A. Echeverría. 03/01/2004La derecha suele fijar el calendario de las luchas de la izquierda Marta HarneckerRebelión 1. En el artículo anterior decíamos que una gran parte de la izquierda partidaria, en las últimas décadas, ha tenido muchas dificultades para trabajar con los movimientos sociales y acercarse a los nuevos actores sociales. Esto se ha debido, a mi entender, a varios factores. 2. Mientras la derecha ha demostrado una gran iniciativa política, la izquierda suele estar a la defensiva. Mientras la primera usa su control de las instituciones del estado y de los medios de comunicación de masas, y su influencia económica para imponer el nuevo modelo, servil al capital financiero y a los monopolios, precipitando las privatizaciones, la desregulación laboral y todos los demás aspectos del programa económico neoliberal; la fragmentación social y el fomento del antipartidismo, la izquierda partidaria, en cambio, al limitar el trabajo político casi exclusivamente al uso de la institucionalidad vigente, sometiéndose a las reglas del juego del enemigo, casi nunca lo toma por sorpresa. Se cae en el absurdo de que el calendario de las luchas de la izquierda lo fija la derecha. 3. ¿Cuántas veces no hemos escuchado quejas de la izquierda contra las condiciones adversas en las que tuvo que dar la contienda electoral, luego de constatar que no ha logrado los resultados electorales esperados en las urnas? Sin embargo, esa misma izquierda muy pocas veces denuncia en su campaña electoral las reglas del juego que se le imponen y plantea como parte de esa campaña una propuesta de reforma electoral. Por el contrario, suele ocurrir que en búsqueda de los votos -en lugar de hacer una campaña educativa, pedagógica, que sirva para que el pueblo crezca en organización y conciencia- utilice las mismas técnicas para vender sus candidatos que las que usan las clases dominantes. 4. Por otra parte, las propias reglas del juego impuestas por las clases dominantes dificultan la unidad de la izquierda y fomentan el personalismo. Obligan en algunos países a trabajar por el propio partido en lugar de por un frente más amplio, porque si eso no se hace ese partido tiende a desaparecer del escenario político. 5. Y esto determina que, en caso de un fracaso electoral, además de la frustración, el desgaste y el endeudamiento productos de la campaña, el esfuerzo electoral no se traduzca en un crecimiento político de quienes fueron receptores y actores, dejando la amarga sensación de que todo ha sido en vano. Muy distinta sería la situación si la campaña se pensase fundamentalmente desde el ángulo pedagógico, usando el espacio electoral para fortalecer la conciencia y la organización popular. Entonces, aunque los resultados en las urnas no fuesen los mejores, el tiempo y los esfuerzos invertidos en la campaña no serían algo perdido. 6. Con razón algunos sostienen que el culto a la institución ha sido el caballo de Troya que el sistema dominante logró introducir en la misma fortaleza de la izquierda transformadora logrando minarla por dentro. 7. El trabajo de la militancia se delega progresivamente en las personas que detentan cargos públicos y administrativos. El esfuerzo prioritario deja de ser la acción colectiva para convertirse en la acción parlamentaria o en la presencia mediática. 8. La acción militante ha tendido a reducirse a la fecha electoral, pegadas de carteles y algún que otro acto público. 9. Y, lo que es peor aún, el financiamiento de los partidos proviene cada vez más de la participación de sus cuadros en las instituciones del estado: parlamento, gobiernos locales, tribunales de control electoral, etcétera; con todo lo que ello entraña de dependencia y de presiones. 10. La actividad política de la izquierda no puede reducirse a la conquista de las instituciones, debe estar dirigida a cambiar las instituciones para poder transformar la realidad. Debe crear nuevas correlaciones de fuerzas que permitan realizar los cambios requeridos. Debe entender que no puede construir fuerza política sin construir fuerza social. 11. Debe, asimismo, evitar "partidizar" todas las iniciativas y los movimientos sociales con los que se relaciona, por el contrario debe esforzarse por articular sus prácticas en un proyecto político único. 12. Por otra parte, a la izquierda partidaria le ha costado mucho abrirse a las nuevas realidades Muchas veces se ha mantenido aferrada a esquemas conceptuales que le han impedido apreciar la potencialidad de los nuevos sujetos sociales, centrando su mirada exclusivamente en los actores que tradicionalmente se movilizaban como los sindicatos, hoy muy debilitados producto de diferentes factores. 13. Por último, una de las mayores dificultades de la izquierda política para trabajar con la izquierda social ha sido la consideración de los movimientos sociales como correas de transmisión del partido. La dirección del movimiento, los cargos en los organismos de dirección, la plataforma de lucha, en fin, todo, se resolvía en las direcciones partidarias y luego se bajaba la línea a seguir por el movimiento social en cuestión, sin que éste pudiese participar en la gestación de ninguno de los asuntos que más le atañían. 14. Sintetizando, para que la izquierda partidaria logre acercarse a la izquierda social, es necesario que se renueve ideológicamente, cambie su cultura política y estilos de trabajo, e incorpore a su arsenal las formas de lucha y de resistencia innovadoras implementadas por la izquierda social. -------------------------------------------------------------------------------- Bibliografía de Marta Harnecker sobre el tema - La izquierda después de Seattle, Siglo XXI España, 2002. - La izquierda en el umbral del Siglo XXI. Haciendo posible lo imposible, Publicado en: México, Siglo XXI Editores, 1999; España, Siglo XXI Editores, 1ª ed., 1999, 2ª ed., 2000 y 3ª ed., 2000; Cuba, Editorial de Ciencias Sociales, 2000; Portugal, Campo das Letras Editores, 2000; Brasil, Paz e Terra, 2000; Italia, Sperling and Küpfer Editori, 2001; Canadá (francés), Lantôt Éditeur, 2001; El Salvador, Instituto de Ciencias Políticas y Administrativas Farabundo Martí, 2001. Entrevista a Marta HarneckerJesica Bossi 2do.enfoque "Sin pueblo organizado, no hay proceso revolucionario" Estudiosa de la realidad latinoamericana y de los movimientos populares, Harnecker analiza el proceso político venezolano. En diálogo con Segundo Enfoque la psicóloga y periodista chilena opina sobre la figura del líder bolivariano y su proyecto. Asimismo se refiere a la coyuntura política y económica, a los medios de comunicación y a una posible integración regional. Luego de graduarse de Licenciada en Psicología en la Universidad Católica de Chile, en 1962, se dirigió a Francia. En esa época de efervescencia política y cultural, estudió con Louis Althusser, uno de los principales teóricos del marxismo. Más adelante, en 1969, su libro "Los conceptos elementales del materialismo histórico", se convirtió en un emblema para miles de latinoamericanos. Hoy, Marta Harnecker dirige el centro de investigaciones Memoria Popular Latinoamericana (MEPLA), con sede en La Habana, Cuba, donde reside desde el golpe militar chileno. Observadora de los procesos de transformación social, ha divulgado trabajos y ensayos sobre distintas experiencias en América Latina. En los últimos tiempos, se ha dedicado al análisis de la llamada "revolución bolivariana". En ese sentido, entre sus más recientes libros se destacan: "Hugo Chávez Frías. Un hombre, un pueblo", en agosto 2002, y "Militares junto al pueblo", en abril de este año. -En el documento "Democracia y participación popular", presentado en el Encuentro Mundial de Solidaridad con la Revolución Bolivariana (10-04-03), Ud. sostiene que Chávez no es un dirigente populista sino revolucionario ya que no transforma "al pueblo en un mendigo que se acostumbra a pedir y a esperar de ese líder la solución de sus problemas sino que busca que el pueblo crezca, se organice, y vaya prescindiendo cada vez más de su liderazgo". ¿En que medidas y acciones concretas puede visualizarse esta postura? Yo presencié una. Un campesino se le acercó en Puerto Cruz, donde fue a inaugurar una escuela, pidiéndole un camioncito para sacar sus productos agrícolas a la ciudad. ¿Y qué hizo él en aquella ocasión? Además de preguntarle por su familia, por su por su trabajo, le dijo que para conseguir un camioncito debía organizarse, buscar otros campesinos en su misma situación y formar una cooperativa. Y encomendó a una autoridad de la región que una vez hecho esto, se le entregara el camión que pedía. Por otra parte el está siempre promoviendo la organización del pueblo de la más diversas maneras. Y es capaz de reconocer liderazgos naturales aunque estos líderes tengan posiciones críticas a algunas de sus iniciativas. Un ejemplo concreto de esto es el apoyo público que ha dado a Ramón Machuca, secretario general SUTISS, un poderoso sindicato siderúrgico. Este líder, aunque apoya el proceso de cambio que se está dando en Venezuela, es muy celoso de mantener una absoluta autonomía sindical frente al gobierno y por ello no ha aceptado asistir a reuniones de trabajadores en que Chávez aparece en un papel protagónico. Tú sabes además que él es un convencido de que "los problemas de la pobreza sólo se pueden resolver dándole poder a los pobres." Esta idea la ha estado repitiendo constantemente en estos últimos meses y actuando en consecuencia. El desarrollo de las contralorías sociales para combatir la corrupción y de los consejos de planificación urbana van en ese sentido. -El carisma y la personalidad de Chávez han contribuido a construir un mito entorno de su figura. En varias ocasiones, aparece como un "pastor", "protector", etc., que retroalimenta la leyenda. ¿Esto no se contradice con el propósito de promover la participación popular, de dar protagonismo al pueblo? Lo que él hace precisamente es usar su liderazgo para estimular a la gente a organizarse, trata de que aprenda a resolver los problemas por sí misma. Yo lo veo como un liderazgo que es usado para ayudar a construir el sujeto social y político protagónico del proceso revolucionario. Puertas adentro El pasado 19 de agosto la gestión de Hugo Chávez cumplió la mitad de su mandato. El escenario político venezolano ha mutado. Y, mientras un amplio sector de la sociedad defiende el proyecto bolivariano, otro promueve la realización de un referéndum revocatorio para remover al presidente. -Tengo entendido que la base de apoyo más importante de Chávez sigue estando conformada por los sectores populares y las Fuerzas Armadas. ¿Qué pasa con la clase media? En Venezuela, como en Chile, uno de los objetivos de la estrategia opositora ha sido el de minar la base social de apoyo al proceso y sin duda que son los sectores medios, especialmente profesionales y técnicos, los más susceptibles de ser trabajados en este sentido. Son ellos los que más reciben el bombardeo mediático. Mientras los sectores populares no tienen dinero para comprar los periódicos y han decidido boicotear los canales de TV opositores; forma parte de la cultura de los sectores medios señalados el estar "bien informados", lo que en Venezuela significa estar sistemáticamente desinformado y, en muchos casos engañado por falsas informaciones que estos medios divulgan sin la menor preocupación ética. Usando la guerra mediática y aprovechándose de las debilidades, errores y desviaciones de personeros del gobierno y del propio Chávez -quien, por lo demás, suele dirigir sus discursos de alto contenido pedagógico a los sectores populares más pobres, sin hacer grandes esfuerzos por lograr llegar a las capas medias-, la estrategia opositora logró convencer a importantes sectores medios de la necesidad de sacar a Chávez del gobierno. Pero la actitud fascista del equipo de gobierno golpista encabezado por Carmona abrió los ojos a muchos de estos sectores que empezaron a recapacitar y a entender que no había solución para el país sin contar con el liderazgo de Chávez. -Entonces, quiere decir que hubo un punto de inflexión luego del golpe... Empezaron a surgir entonces diversas iniciativas de sectores medios en apoyo al proceso: uno de ellos es de las llamada "Clase media en positivo", otra la de los profesionales con Chávez, etcétera. Pienso que otra cosa que a ayuda a abrir los ojos a sectores medios es el sabotaje petrolero y el cierre de escuelas durante el intento de paro del país que comienza el 2 de diciembre del 2002 y se prolonga hasta febrero del 2003, medidas que los afectan a ellos mismos. ¿Cómo era posible aceptar que para lograr el objetivo de sacar a Chávez del gobierno, se destruyera la principal riqueza del país y se afectara la educación de niños inocentes, hijos de muchos de esos sectores? Por otra parte, como es cada vez más evidente el contraste entre la realidad y la distorsión de ésta que hacen los grandes medios, ya la campaña mediática en contra del gobierno ha comenzado a generar efectos negativos. Aquellos sectores que se movilizaron, por ejemplo, en la marcha de abril del 2003, cuando se suponía que la oposición iba a celebrar el primer aniversario del golpe con una gran demostración de fuerzas, y constataron cuán reducida era esa movilización comparada con lo esperado, y luego vieron por la TV imágenes trucadas de una masividad que nunca tuvo dicha concentración -se coloca imágenes de concentraciones exitosas anteriores como si ocurrieran en el presente- se sienten engañadas y manipuladas. Se empieza entonces a producir un distanciamiento crítico frente a los mensajes de la propaganda opositora. Conozco el caso de una muchacha, una profesional altamente calificada que trabajaba en una transnacional y que tuvo la oportunidad de ver el documental de Kim Bartley: "La revolución no ha sido televisada" sobre el proceso. Al ver en él otra realidad de país se sintió tan shockeada que su primera reacción fue la de abandonar el trabajo en esa empresa y pasar a trabajar en apoyo al proceso. Eso no quiere decir que todavía no quede mucho por hacer en relación con este sector. -¿Qué es lo que ocurre con el movimiento estudiantil? Hay que aceptar que una parte importante del estudiantado universitario no ha estado a favor del proceso revolucionario. Esto puede explicarse en parte por el carácter elitista de las universidades venezolanas. Sin embargo, desde mediados del año pasado se empezó a hacer un trabajo en este terreno con la creación de la Fuerza Bolivariana de Estudiantes, que ha ido creciendo a lo largo y ancho del país. Como fue un movimiento organizado desde arriba y no desde la base estudiantil, este movimiento tiene como una de sus futuras tareas la elección democrática de su liderazgo. Además hay dos iniciativas recientes que me parecen muy interesantes: por una parte la idea de crear un grupo del Proyecto "Clase media en positivo" que reúna exclusivamente a los jóvenes para participar en diversas tareas de la revolución. Por otra parte, se ha puesto en marcha del proyecto de Universidad Bolivariana de Venezuela, con sede en diversos Estados del país, para permitir el ingreso a la universidad a todos aquellos estudiantes de sectores populares que no habían podido hacerlo durante las últimas décadas por el carácter discriminatorio de los exámenes de admisión. Son decenas de miles de jóvenes y no tan jóvenes los que se están inscribiendo para ingresar a la Universidad. Se trata de un gran esfuerzo que está realizando el gobierno para combatir el elitismo de las universidades existentes. La idea es usar instalaciones que puedan ser liberadas por instituciones del Estado, gracias a un uso más racional de los espacios. PDVSA en Caracas, por ejemplo, cedió todo un edificio para este fin. Se piensa en una universidad descentralizada, que llegue a todo el país y que funcione en los barrios. Chávez ha sugerido que se usen los mismos edificios que albergan a las escuelas bolivarianas. La idea sería aprovecharlos de noche para impartir clases de nivel universitario. Todos estos nuevos estudiantes recibirán una formación integral orientada a hacer de ellos una cantera de cuadros para llevar adelante el proceso de desarrollo endógeno antineoliberal propuesto por Chávez. Te puedes imaginar el agradecimiento de esta gente hacia el gobierno. Se me ocurrió la idea de que sería muy bonito que académicos de distintos países solidaricen con este proyecto y viniesen a impartir clases durante una semana o quince días. Podría estructurarse algo así como una cátedra latinoamericana con profesores de distintos países. -En "Venezuela: una revolución sui generis" (24-01-03), Ud. describe los obstáculos dentro de MVR como partido que gobierna, y señala el llamado del presidente a refundar MBR 200 -con la intención de convertirse en un 'movimiento de movimientos'- y el impulso a los círculos bolivarianos. ¿Cómo evoluciona esta propuesta? Y, por otro lado: ¿Qué pasó con el Comando Político de la Revolución? Creo que habría que recordar que desde que se inicia el proceso, Chávez tiene clara la necesidad de una conducción unitaria del mismo. No bastaba sólo contar con un partido, su partido, el Movimiento V República, era necesario aglutinar a todos los partidos que estuviesen por apoyar el proceso, de ahí la iniciativa inicial del frente político llamado Polo Patriótico, instrumento político que resulta muy útil para el proceso constituyente y las mega elecciones del 2000, pero que luego se fractura al pasar a la oposición algunos sectores que lo componen. El desarrollo del proceso revolucionario, y la necesidad urgente de organizar al pueblo en diferentes redes de apoyo al proceso llevan a Chávez a la idea de relanzar el MBR 200 con la idea de acercar a la dirigencia política, demasiado enclaustrada en las tareas institucionales, a los sectores populares que apoyan al proceso. Había que reactivar la organización popular, los círculos bolivarianos. Chávez tiene claro que sin pueblo organizado no hay proceso revolucionario. Y gracias a ese impulso se produce un gran crecimiento de los círculos bolivarianos. Actualmente hay más gente organizada en ellos que en cualquier partido político del país. Junto a esta iniciativa el presidente crea el Comando Político de la Revolución para conducir la batalla. Su función es: prever, planificar, diagnosticar, impulsar, organizar y movilizar. Reúne a dirigentes políticos de los partidos que apoyan al proceso y a dirigentes de las fuerzas bolivarianas (mujeres, campesinos, trabajadores, estudiantes). Pero esta iniciativa no funciona. Prueba de ello es que la respuesta al golpe de abril del 2002 no tuvo ninguna conducción política. Creo que su deslucido papel se debe a que Chávez no se involucró personalmente en el Comando. Coincido con García Ponce, a quien el presidente designó como máximo responsable, que sin la presencia permanente del Presidente en la conducción política unitaria no es posible llevar adelante una iniciativa de este tipo en los momentos actuales del proceso. La autoridad personal de Chávez es la única garantía de vencer los múltiples y complejos obstáculos que se oponen a desarrollar la unidad de las fuerzas revolucionarias a niveles superiores. Por otra parte, la función de este Comando era sólo de asesoría o de coordinación. Nunca tuvo un real papel de dirección colectiva. En estos momentos se está impulsando una nueva iniciativa de coordinación política: el Frente Nacional Patriótico. El gran desafío a mi entender -además de lograr superar el espíritu de cuerpo con el que suele trabajar cada agrupación política- es el de lograr involucrar en esta iniciativa no sólo a los líderes formales de los diversos partidos sino a los líderes reales, muchos de los cuales han ido emergiendo en el proceso mismo de lucha. Y la primera tarea es detectarlos. No hay otro camino que un contacto directo con el movimiento popular organizado. -¿Cómo ve el escenario para el referéndum revocatorio? Me parece bastante sintomático que la oposición se haya decidido a entregar firmas recogidas en febrero para iniciar en agosto el proceso revocatorio. Eso refleja una gran debilidad por varias razones: ellos saben que esas firmas no son válidas no sólo porque muchas de ellas se falsificaron usando datos informáticos bancarios - conozco gente que aparece firmando y nunca lo hizo-; sino porque desde febrero hasta agosto ha pasado ya medio año y la situación ha cambiado mucho. El sabotaje petrolero, el cierre de escuelas y el eterno anuncio de la caída de Chávez que choca con la realidad de un presidente que sale fortalecido de cada intento opositor por derrumbarlo, han ido haciendo despertar a cada vez mayores sectores de las capas medias. Muchas personas que entonces firmaron por la salida de Chávez -influidas por la situación de caos en que se encontraba el país atribuida a su gestión- aunque mantienen sus críticas a Chávez, se han distanciado de la oposición militante y no están dispuestas a seguir sus orientaciones desestabilizadoras. Sostener que las firmas de febrero son válidas hoy sería como decir que los resultados de una encuesta realizados 6 meses atrás serían válidos hoy. Cabría preguntarles por qué si ellos dicen haber recogido en el pasado las firmas necesarias en solo un día, no se deciden a ir a una nueva recolección de firmas realizada de acuerdo a las reglas del juego establecidas, para evitar las objeciones legales que puedan surgir. Yo creo que en este momento el tiempo está jugando a favor del presidente. Un indicador de esto es la actitud que ha adoptado del sector empresarial privado. Este sector, que estaba saboteando la producción con la clara intención de asfixiar económicamente a Chávez, ha empezado a invertir nuevamente. En el último mes ha invertido tres veces más que el promedio de los 6 meses anteriores. Y eso a su vez generará importantes fuentes de empleo. Además, nada hace pensar que el referéndum pueda hacerse este año. Y si ya se están comenzando a ver los resultados de los programas sociales del gobierno, estos serán mucho más evidentes en unos meses más: crecerá significativamente el empleo y la construcción de viviendas, mejorará la atención sanitaria y la educación. Todo esto juega a favor de Chávez. Por otra parte, debido a la proximidad de las elecciones de diputados, gobernadores y alcaldes, que deben tener lugar en julio de próximo año, no es una aventura pronosticar que las divisiones en el seno de la oposición se acentuarán. Uno de los grandes desafíos que tiene Chávez en este terreno es lograr una masiva inscripción electoral de sus adeptos. Tradicionalmente ésta era muy baja en los sectores populares. Realidad virtual La disputa entre los medios de comunicación y el jefe de Estado se remonta a los inicios de su gestión. Diariamente, los canales de televisión, las radios y los periódicos -del sector privado- difunden las actividades de la oposición, omiten las acciones gubernamentales, se burlan de la figura presidencial. En las jornadas del 11 de abril tuvieron una participación decisiva, alentando el choque entre chavistas y antichavistas y brindando información distorsionada. -Ud. ha afirmado en reiteradas oportunidades que en el golpe contra Allende, los medios tuvieron un papel activo fundamental. ¿Cómo explica que el gobierno bolivariano no haya todavía puesto un freno a la situación? Por otro lado, ¿cree que está fallando la estrategia comunicacional oficial? Creo que éste es uno de los puntos más débiles del actual gobierno. Durante mucho tiempo no es que haya fallado la estrategia comunicacional sino que simplemente no ha existido. Sólo últimamente esto ha ido cambiando. Por otra parte, aunque se habla mucho de la prioridad estratégica de la batalla mediática, los recursos materiales y el tiempo que a ella se destinan están muy por debajo de las necesidades, si se toma en cuenta el inmenso poder mediático que tiene la oposición. -En una entrevista con Panorama (11-08-03), Ud. dice: "Si aquí los medios de comunicación informaran correctamente, mucha gente no acompañaría a la oposición". Dejando de lado aquéllas personas manipuladas desde los medios, ¿qué sectores conforman hoy la oposición? ¿Está unificada? Pienso que no. Existe una oposición claramente fascista que no respeta nada. Se reveló durante el golpe de abril del 2002 en la actitud de Carmona; en los ataques físicos a la sede de la embajada de Cuba y a personeros del gobierno. Existe otro sector que apuesta a sacar a Chávez por la vía institucional, muy dividido internamente por las aspiraciones electorales del próximo año. Y existe otro amplio sector que formó parte de la oposición, pero que hoy se ha separado de ella, lo que no significa que haya pasado a apoyar a Chávez. Me parece que éste es el sector donde se juega el futuro del proceso revolucionario. Una de las grandes debilidades de la oposición es que no cuenta con un programa para el país ni una figura política que pueda unificarla y competir con el carisma de Chávez. De economía y alianzas En reiteradas oportunidades, Chávez ha planteado que para concretar transformaciones socio-económicas profundas necesitaba previamente realizar cambios importantes en el aparato político-institucional. En este marco se inscriben la sanción de la Constitución Bolivariana, el paquete de 49 leyes, y otras reformas jurídicas. Sin embargo, los proyectos del terreno económico y de integración comercial con el Cono Sur no se han materializado. -¿Cómo evalúa la gestión en la esfera económica hasta el momento? ¿ Cuáles considera que son los ejes pendientes que debería tratar el gobierno en el corto plazo? No soy economista pero me parece que para hacer cualquier evaluación económica del gobierno venezolano habría que examinar muy bien los efectos del boicot y sabotaje económico al que ha estado sometido desde sus inicios, pero que se acentuó enormemente a partir de fines del 2001. Hasta entonces todos los índices económicos indicaban una evidente recuperación de la economía. Luego ésta empieza a deteriorarse, produciéndose una caída espectacular como consecuencia del paro empresarial de diciembre del 2002 y el sabotaje petrolero. Sin embargo, contra todos los pronósticos de la oposición, una vez fracasado el golpe económico y que el gobierno toma nuevamente las riendas de la economía, y, ahora sí, el control real de PDVSA, la economía empieza a mejorar. Importantes inversiones destinadas a programas sociales, estímulo a las cooperativas y pequeñas empresas; acuerdos con importantes empresarios privados; reactivación notable de la inversión privada, me hacen ser optimista. Pienso que la tarea más urgente es la creación de mayores fuentes de empleo, y que hacia el futuro el gran desafío es encaminarse cada vez con más fuerza al desarrollo endógeno y a la integración latinoamericana, elementos que están en el centro del programa de este gobierno. -En su visita a la Argentina, Hugo Chávez manifestó que ya no se sentía tan sólo en su discurso como hace unos años. Habló de una nueva etapa y de la integración latinoamericana. En ese sentido, ¿cómo ve el panorama en América Latina? No cabe duda de que hay un despertar en nuestro subcontinente, que crea una situación cada vez más favorable a la idea de Chávez de una integración latinoamericana diferente a la propuesta por el ALCA. Él la llama Alianza Bolivariana para las Américas. Pero, por lo mismo, hay que estar muy alertas ante los planes del actual gobierno estadounidense. El Plan Colombia tiene en la mira, no sólo a las guerrillas colombianas, sino también en primer lugar a Venezuela y a todos los países del área andina. -La correlación mundial de fuerzas, hoy por hoy, es negativa para aquellos proyectos alternativos. Venezuela lo ha vivido en carne propia el 11 de abril de 2002. Desde esta perspectiva, ¿es posible un cambio de proyecto político y económico en la región? Como digo en mi libro "La izquierda en el umbral del Siglo XXI. Haciendo posible lo imposible", lo que hará posible en el futuro lo que hoy aparece como imposible será la capacidad que tengan de construir fuerzas sociales y políticas tanto nacional como internacionalmente a favor de los cambios. jbossi@segundoenfoque.com.ar Las perspectivas del ALCA. Reunión ministerial de Miami Por Dr. Carlos Alzugaray[1] Después de un largo proceso de negociaciones, iniciado en 1994, hace ya nueve años, precisamente en la ciudad de Miami, por los Jefes de Estado y de Gobierno de 34 países de la región[2], los ministros encargados de pactar un Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA) concluyeron un día antes de lo previsto lo que en algún momento se pudo suponer sería el segmento final de estos cabildeos.[3] Así, el 20 de noviembre vio la luz el documento titulado Declaración de la Octava Reunión Ministerial de Comercio.[4] Con este documento, que se caracteriza por su ambigüedad y falta de definiciones, los ministros reconocen de hecho lo difícil y complejo que resultará alcanzar la meta propuesta en la Tercera Cumbre de Québec en el 2001: asegurar “que las negociaciones del Acuerdo ALCA concluyan, a más tardar, en enero de 2005, para tratar de lograr su entrada en vigencia lo antes posible, y no más allá de diciembre de 2005.”[5] Un primer aspecto a destacar de lo alcanzado en esta Octava Reunión Ministerial de Miami es que se reiteran varias apreciaciones de partida que son sumamente discutibles. Así, en su párrafo 5º se hacen dos afirmaciones que reflejan enorme cautela pero que no pueden sino recabar el mayor escepticismo. Según los ministros, el ALCA persigue como “objetivo final” el “lograr un área de libre comercio e integración regional.” La equiparación mecanicista entre un tratado de liberalización comercial y un proyecto de integración regional es uno de los errores más comunes resultantes del pensamiento único que hegemoniza y homogeniza el proyecto neoliberal de globalización. La historia demuestra que el libre comercio no lleva necesariamente a la integración regional, que no existe una relación de continuidad entre un proceso y otro. Pero, en el caso del ALCA, y eso es de conocimiento común, de lo que se trata en las negociaciones no es de la liberalización del comercio, debido a los obstáculos insalvables que pone Estados Unidos a la eliminación de leyes anti-dumping o de subsidios a sus producciones agrícolas. De lo que se trata es de crear las condiciones para darle a las corporaciones transnacionales posibilidades más favorables para sus inversiones en los países de la región. Pero los Ministros fueron aún más lejos, y en ese párrafo 5º declaran “que reafirman su compromiso con un ALCA comprehensivo y equilibrado que fomentará con la mayor eficacia el crecimiento económico, la reducción de la pobreza, el desarrollo y la integración a través de la liberalización del comercio.” Como ha recordado Atilio Borón, las verdaderas intenciones de Estados Unidos con el ALCA fueron en su momento explicitadas por una persona bien autorizada para hacerlo, Colin Powell: “nuestro objetivo es garantizar para las empresas norteamericanas el control de un territorio que se extiende desde el Ártico hasta la Antártica y el libre acceso sin ninguna clase de obstáculo de nuestros productos, servicios, tecnologías y capitales por todo el hemisferio.”[6] Sin embargo, debe reconocerse que detrás de la palabrería “oficial” de la Declaración, lo que se esconde es la profunda brecha que existe entre varios países de la región y Estados Unidos y la imposibilidad de llegar a un acuerdo que satisfaga a Washington. Así, los párrafos 6º y 7º lo expresan con total claridad (dentro de la habitual opacidad de estos documentos “diplomáticos”): “6. Estamos conscientes de que el objetivo de las negociaciones debe ser un acuerdo equilibrado que aborde la cuestión de las diferencias en los niveles de desarrollo y tamaño de las economías del Hemisferio, mediante varias disposiciones y mecanismos. “7. Tomando en cuenta y reconociendo los mandatos existentes, los Ministros reconocen que los países pueden asumir diferentes niveles de compromisos. Procuraremos desarrollar un conjunto común y equilibrado de derechos y obligaciones que sean aplicables a todos los países. Además, las negociaciones deberían permitir que los países que así lo decidan, dentro del ALCA, puedan acordar beneficios y obligaciones adicionales. Una posible línea de acción podría ser que estos países lleven a cabo negociaciones plurilaterales dentro del ALCA para definir las obligaciones en cada área respectiva.” Lo que indican estas formulaciones es que la oposición de Venezuela, Brasil, Argentina y los pequeños países del Caribe hizo imposible a los negociadores norteamericanos alcanzar sus objetivos. Ya lo había advertido Laura Carlsen, especialista del Programa Americano del Consejo de Investigaciones Interhemisféricas en un artículo que se publicó en Internet el pasado 14 de noviembre, en el cual subrayó el nuevo clima existente en América Latina y el Caribe, recalcó la incapacidad del equipo negociador norteamericano encabezado por Robert Zoellick de aceptar soluciones de compromiso y el efecto positivo del éxito obtenido por los países subdesarrollados cuando lograron impedir la imposición de Estados Unidos y la Unión Europea en la reunión ministerial de la OMC en Cancún.[7] Por supuesto, ninguno de los participantes en Miami estaba interesado en ofrecer un espectáculo como el acaecido en Cancún. De ahí que se buscara una salida que no diera la imagen de fracaso. Ello hubiera sido inaceptable para Washington. Tampoco convenía a Brasilia, cuyo gobierno sin duda ha jugado un papel de liderazgo. La idea de que Brasil y Estados Unidos presidieran este segmento a fin de que ambos tuvieran interés en llegar a algún acuerdo surtió el efecto buscado por sus propulsores, salvo que el acuerdo es más en lo que no se está de acuerdo que en lo que se está. En Miami no se le pudieron quitar muchos corchetes al proyecto de acuerdo ya elaborado, lo que significa que si se eliminaran del texto las frases así marcadas, prácticamente no quedaría nada. La Declaración ministerial permite llegar a todo tipo de conclusiones. Así, Alberto Acosta, del Diario Hoy, de Ecuador, escribió el 26 de noviembre: “Cumplida la reunión de ministros en Miami, por más que se diga lo contrario, el ALCA avanza. Más allá de las interpretaciones posibles sobre la cita ministerial, queda claro que la propuesta estadounidense de ‘libre’ comercio se mantiene. Hay un replanteo de los ritmos y quizás una consolidación de otras vías por demás conocidas, pero el rumbo no cambia.” Sin embargo, quizás sea mejor interpretar los resultados de Miami examinando los planteos que se hacen desde la derecha. Así no puede dejarse de observar la amargura que destila la columna escrita por Andrés Oppenheimer en The Miami Herald del 23 de noviembre. El reputado comentarista de origen argentino afirmó sin ambages: “Los negociadores norteamericanos al diluir la Declaración de Miami para acomodar los planteamientos de Brasil sobre situaciones asimétricas, lograron que la administración Bush de hecho reviviera el proceso del ALCA, que parecía casi condenado al fracaso en los últimos meses.” [8] No hay dudas de que Oppenheimer no hace más que “silbar en la oscuridad” ante un resultado tan dudoso como el obtenido en Miami. Por cierto, uno de los asuntos que quedó pendiente y con pocas probabilidades de una decisión favorable a los anfitriones del cónclave, fue la sede de la eventual Secretaría del ALCA. En los meses que precedieron a la reunión ministerial, la alcaldía de la Miami, ciudad floridana conocida por su alta tasa de criminalidad y pobreza, y por la fuerte presencia de elementos cubano-americanos de ultraderecha en sus órganos de gobierno local, realizó una intensa labor de lobby para que se le otorgase tal sede. Con ese mismo fin desplegó un mecanismo de represión policial costosísimo a fin de evitar las manifestaciones de las distintas organizaciones de la sociedad civil transnacional que se oponen a acuerdos como el ALCA.[9] Cuál no sería su decepción al conocer que otras 9 ciudades, 5 de ellas norteamericanas, aspiran a este dudoso honor y que el asunto podría dirimirse más adelante en Puebla, Ciudad de Panamá o Puerto España, sedes de las próximas ministeriales y todas candidatas. Los magros resultados de la reunión ministerial de Miami contrastan con las altisonantes Declaraciones de las Cumbres de la propia Miami (1994), Santiago de Chile (1998) y Quebec (2001). En el lado positivo queda el hecho de que Estados Unidos está aún bien lejos de concretar su proyecto de dominación por vía del Libre Comercio tal y como fue concebido por los Presidentes George W.H. Bush (cuando lanzó la Iniciativa de las Américas), William J. Clinton y George W. Bush en el ALCA. En el negativo, la falta de una estrategia común de enfrentamiento al proyecto. El devenir de los acontecimientos de aquí a 13 meses dirá el resultado. Por lo pronto, en distintos lugares de América Latina y el Caribe, los pueblos del continente comienzan ya a dar señales de que están conscientes de que la vía para superar la pobreza, el hambre y la desigualdad no es el “canto de sirenas” que nos viene del Norte. La Habana, 1º de diciembre de 2003 -------------------------------------------------------------------------------- [1] Profesor Titular y Coordinador del Grupo de Estudios Estratégicos del Instituto Superior de Relaciones Internacionales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba y Académico Titular de la Academia de Ciencias de Cuba. Correo electrónico: alzugarayc@minrex.gov.cu. [2] Cuba no ha sido invitada a participar en estas deliberaciones y, por otra parte, ha manifestado claramente su desacuerdo con el proyecto. [3] Las opiniones contenidas en este texto son propias del autor y no comprometen necesariamente ni al Gobierno ni al Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba. [4] Véase Declaración en el sitio web del ALCA: http://www.ftaa-alca.org/Ministerials/Miami/declaration_s.asp. [5] Véase Declaración en el sitio web del ALCA: http://www.ftaa-alca.org/ministerials/Quebec/declara_s.asp. [6] Véase Atilio Borón, ‘ALCA: Del “Relato Oficial” a la Realidad. La culminación de un secular proyecto de dominación imperial cuyas raíces se hunden en la historia interamericana’, en http://www.alcaabajo.cu/sitio/alca/articulos/del_relato_oficial_28112.htm. [7] Laura Carlsen, “US Unlikely to Achieve its FTAA Objective in Miami,” Americas Program, Silver City, NM: Interhemispheric Resource Center, November 14, 2003. Véase en la página web: http://www.americaspolicy.org/columns/amprog/2003/0311carlsen-op-ed.html. [8] Andrés Oppenheimer, “Winners and losers at end of trade talks”, en The Miami Herald, 23 de noviembre de 2003, p. A12. [9] Véase el relato de la maestra de escuela Coky Michel, que trató de expresar libremente su desacuerdo con el ALCA y fue brutalmente reprimida por las “fuerzas del orden”, según orientaciones del alcalde “Manny” Díaz: FTAA PROTESTS: Chaotic, forceful police muddy peaceful gathering, en The Miami Herald, 25 de noviembre de 2003, p. A21. Martí y Marx, raíces de la Revolución Socialista de Cuba Armando Hart Dávalos. Director de la Oficina del Programa Martiano Cuando procuramos establecer una relación entre el pensar de Martí y el de Marx, lo hacemos por dos razones, la primera, porque en el siglo XX ambas corrientes de pensamiento se articularon en la Re‑ volución Cubana y ello reviste una gran importancia para la formación política y cultural de las nuevas generaciones; y la segunda, porque la necesidad de alcanzar la síntesis de diferentes corrientes del pensamiento socialista es una exigencia para la evolución intelectual y moral de la humanidad. Es tal el caos intelectual y la carencia de ideas nuevas que para reconstruir la evolución filosófica de lo que llamaron Occidente se hace necesario investigar y relacionar los hilos principales del tejido ideológico de los últimos dos siglos. Para los cubanos, Car‑ los Marx y José Martí representan los planos más altos del saber filosófico y humanista de la cultura europea y latinoamericana del siglo XIX, respectivamente. No subestimamos las posibilidades de otras búsquedas con diversas personalidades de la cultura filosófica política y social, por el contrario, no solo nos parece útil, sino indispensable hacerlo. Es nuestra aspiración que así se haga para arribar a una orientación válida en la búsqueda del camino certero para la liberación humana. En los siglos anteriores, las pugnas ideológicas venían impues‑ tas por las necesidades del enfrentamiento cultural. Desde luego, se llevó a la exageración. En ello, obviamente, influyeron las pasiones humanas, pero en nuestro siglo XXI constituye un requerimiento intelectual y moral alcanzar la integralidad del pensamiento y ello solo es posible con la interrelación de las diversas ramas y la búsqueda de una síntesis cultural universal. Los cubanos encontramos dicha síntesis a partir de estos dos gigantes del pensamiento: Martí y Marx. Sobre tales fundamentos estamos dispuestos, como ordenó Martí, a injertar al mundo en nuestras repúblicas, pero que el tronco sea el de ellas. Nos orientamos por el método electivo de la tradición filosófica cubana y el postulado de Luz y Caballero todas las escuelas y ninguna escuela, he ahí la escuela, así también entendemos nosotros la concepción dialéctica de Marx y de Engels. La dispersión intelectual presente en la llamada postmodernidad revela, en los comienzos de un nuevo siglo, el agotamiento cultural del sistema burgués imperialista que ha fragmentado hasta convertir en polvo todos los valores o diseños conceptuales que durante dos milenios conformaron el llamado pensamiento occidental. El dogmatismo ha servido siempre de sombrilla ideológica al egoísmo individual. Por ello, los espíritus egocéntricos proclaman la imposibilidad de todo esquema que pueda presentarse para el estudio de la realidad. Ya no tienen, siquiera, capacidad para establecer nuevos dogmas e invalidan la búsqueda de diseños teóricos, sin embargo, estos son imprescindibles para encontrar los caminos a favor de la justicia universal y salvar a la humanidad de catástrofes de proporciones incalculables. José Martí nos habló precisamente de la necesidad de una filosofía de las relaciones. La tradición intelectual anterior al Apóstol nos planteó a su vez el método electivo que comporta una elección a favor de la justicia que Luz y Caballero caracterizó como el sol del mundo moral. Para la cultura cubana esto no resulta antagónico con el pensar materialista dialéctico de Marx, muy por el contrario, se complementan, a partir de asumir el ideal de redención del hombre en la Tierra, el más alto desde el punto de vista ético. Para iniciar nuestro análisis partiremos de la siguiente premisa: las aspiraciones a la liberación universal del hombre y el trabajo socialmente organizado están insertadas, de un modo u otro, en la larga evolución intelectual, moral y religiosa de la civilización desde hace dos mil años. Las debilidades del sistema imperialista norteamericano se hallan, en buena medida, en la ignorancia, desinformación y el tratamiento anticultural de esas claves. La pregunta es la siguiente: ¿Es posible dominar el mundo que llaman unipolar sin una sólida base cultural y filosófica? Es el desafío que tienen ante sí los hombres que vivirán bien entrado el siglo XXI y aquellos que trabajamos para una vida superior en la centuria recién iniciada, que muchos de nosotros individualmente no nos será posible disfrutar, pero será el siglo de nuestros hijos y nietos. Es bueno puntualizar que la idea del socialismo con este nombre o aquel no surgió con Marx. El mérito del autor de El capital consistió en darle contenido y proyección científico-social a una antigua aspiración utópica presente en diversas etapas de la historia de la humanidad. Ejemplos sobresalientes los tenemos en el cristianismo durante sus inicios y en la utopía socialista que podemos representarnos, entre otros muchos, en Tomás Moro. Precisamente en el cristianismo primitivo estaban idealmente presentes los dos elementos esenciales ya mencionados, es decir, la aspiración a la liberación del hombre en la Tierra y la de aso‑ ciarse en comunidad y ellos constituyen las semillas de la tradición utópica de lo que más tarde llamaron Occidente. En la historia de las sociedades clasistas durante estos dos mil años han venido siendo tergiversados y aplastados por una civilización nacida y desarrollada a partir de la codicia, la ambición personal y el egoísmo. Hoy, la exacerbación de estos factores negativos amenaza aplastar definitivamente todos los valores creados por esa civilización. Para enfrentar esta amenaza, los cubanos edificamos y perfeccionamos la república con todos y para el bien de todos que soñó Martí y que identificamos hoy con el ideal socialista. En Marx y Engels estaba presente la aspiración de alcanzar la liberación radical del hombre y la igualdad social. Lo planteaba sobre el presupuesto de la revolución y del análisis científico de las diversas vías y formas para alcanzarlo asumiendo el desafío de promover la redención del hombre y propiciar las facultades humanas de asociarse. Al someter a un examen crítico profundo la historia de las sociedades clasistas de Europa fundamentó su inmensa obra filosófica y científico-social. Ese pensamiento, el más elevado del viejo continente, es objeto hoy de juicios críticos, pero las limitaciones que como toda obra humana tiene, son las propias de su espacio y tiempo histórico. Lo cierto es que el pensamiento socialista en general representa la cumbre más alta de la cultura de los últimos dos siglos. Una cuestión esencial en el análisis que se debe hacer en el siglo XXI acerca del materialismo histórico se refiere a la aspi-ración utópica y su papel en la lucha de la humanidad por la igualdad social y la solidaridad universales. Este propósito en sí mismo es una utopía en el sentido que debemos considerarlo actualmente En este tiempo, que muchos llaman postmoderno, continúan manifestándose las dos corrientes fundamentales del pensar occidental y que en el lenguaje de la filosofía de Marx y Engels se conoce como oposición entre idealismo y materialismo. Pero busquemos una fórmula más comprensible para entender el problema. Esas corrientes son: 1. La evolución del pensar científico que concluyó en su más alta escala con el pensamiento científico racional y dialéctico. A este respecto, después de Marx y Engels no se ha alcanzado nada más elevado en filosofía, a no ser por aquellos que partieron de sus fundamentos y los enriquecieron. 2. La tradición del pensamiento utópico que tiene raíces asentadas en las ingenuas ideas religiosas de las primeras etapas de la historia humana y que en la civilización occidental se nutrió inicialmente, y en su ulterior evolución, de lo que conocemos por cristianismo. Ambas tendencias, necesarias para el desarrollo y estabilidad han venido siendo desvirtuadas y tergiversadas a lo largo de la historia por la acción de los hombres. Unas veces cayendo en el materialismo vulgar y otras en el intento de situarse fuera de la naturaleza ignorando sus potencialidades creativas. Martí hablaba de la necesidad de relacionar la capacidad intelectual del hombre y sus facultades emocionales. Por esto hablamos del pensamiento filosófico de un lado, sobre el respeto a lo mejor y más depurado de las ideas científicas, y del otro, lo que se ha llamado pensamiento utópico. Es decir, las esperanzas y posibilidades de realización hacia el mañana. Una filosofía que se corresponda con los intereses de los pueblos será aquella que articule uno y otro plano partiendo de la idea leninista de que la práctica es la prueba definitiva de la verdad. Y del principio martiano de procurar la fórmula del amor triunfante. ¿Por qué el amor no va a situarse como una fuerza real de consecuencias objetivas si, como se observa, genera y enriquece la vida real? ¿Por qué no se traslada esta verdad históricamente comprobada al campo de la vida social? Porque el egoísmo es también una fuerza real. Toda utopía supone un ideal y no se invalidan en los forjadores del socialismo científico los móviles ideales, la utopía en sí, sino que se plantea la necesidad de estudiar sus orígenes económicos, sociales y culturales. Martí afirmó que no había poesía mayor que la que observaba en los libros de ciencia. Einstein aseguraba que la confirmación de sus leyes matemáticas muchas veces la encontraba en la belleza estética de la conclusión. En el siglo XXI se deben exaltar la utopía y las razones científicas que puedan ayudar a su confirmación en la realidad. Examinemos este aspecto clave para relacionar el pensamiento de Marx con el de Martí a la luz del propio pensamiento del autor de El capital. Él sostenía que la poesía de la revolución europea del siglo XIX solo podía generarse desde el futuro y afirmaba: Entonces no habrá dudas de que el mundo ha poseído durante largo tiempo el sueño de una cosa, de la cual sólo le basta la consciencia para poseerla realmente. Entonces no habrá duda de que el problema no lo constituye el abismo que se abre entre los pensamientos del pasado y los del futuro, sino la realización de los pensamientos del pasado.1 Hay en estas formulaciones doble poesía, la de soñar con el futuro y la de procurarlo por vías científicas. Se trata de un sueño profético. Continuando esta línea de pensamiento Antonio Gramsci afirmaba: En la acumulación de ideas que se nos ha trasmitido a través de un milenio de trabajo y pensamiento, existen elementos poseedores de un valor eterno, los cuales no pueden ni deben perecer. La pérdida de la conciencia de estos valores es uno de los signos más alarmantes de degradación que ha ocasionado el régimen burgués, porque para éste todo es convertible en objeto de transacción comercial y el arma bélica, y nuestra tarea consiste en recuperarlos y hacerlos brillar con una nueva luz.2 Con relación a la utopía, Engels decía que la inconsecuencia no estaba en mantener móviles ideales, sino en no analizar sus causas fundamentales. Analicemos ahora las relaciones del pensamiento de Marx con la cosmovisión martiana. El acento científico predomina en los análisis de Marx, el sentido utópico y poético en el de Martí, pero en ambos hay utopía y hay ciencia, y, sobre todo, en ambos se aspira a la liberación universal del hombre y a desarrollar formas colectiva de orga-nización de los hombres para lograrlo. Las diferencias entre la forma de presentar la cuestión entre Marx y Martí están determinadas por el espacio geográfico y la tradición cultural en que cada cual se movía. Marx es la expresión del movimiento redentor del siglo XIX en Europa donde el capitalismo había alcanzado su más alto desarrollo incluyendo las contradicciones clasistas que le son inherentes y Martí asume y representa la tradición emancipadora de nuestra América. Desde su estancia como emigrado en Estados Unidos analizó el drama que se incubaba en el seno de esa sociedad durante las últimas décadas de ese siglo, es decir, cuando se gestaba el imperio estadounidense. El Apóstol llegó a su cosmovisión enfrentándose directamente a la esclavitud y a la opresión colonial y asumiendo el pensamiento revolucionario moderno europeo y la tradición bolivariana; recogió la tradición ética de la cultura de raíz cristiana en su acepción más pura y original. Marx y Engels, forjadores de las ideas socialistas, asumieron el pensamiento de liberación y de la modernidad sobre el fundamento de la larga evolución intelectual y filosófica que culminó en Hegel. Ellos lo trascienden y lo sitúan en una escala superior, lo llevan a la acción, pero enfrentándose a las concepciones reaccionarias que sobre la espiritualidad venían de la peor herencia medieval y de la Inquisición y, por tanto, de las concepciones metafísicas conservadoras que trazaban radical divorcio entre lo que llamamos materia y lo que denominamos espíritu. Si hacemos una comparación acerca de cómo Marx y Engels trataron la cuestión de la subjetividad desde la primera crítica al materialismo de Feuerbach, y lo comparamos con el pensamiento filosófico de José de la Luz y Caballero, encontraremos nexos que a muchos pueden parecerles sorprendentes. Dicen Marx y Engels en la primera crítica al materialismo anterior: El defecto fundamental de todo el materialismo anterior —incluido el de Feuerbach— es que sólo concibe las cosas, la realidad, la sensoriedad, bajo la forma de objeto o de contemplación, pero no como actividad sensorial humana, no como práctica, no de un modo subjetivo.3 Por su parte, Medardo Vitier al exponer los aspectos esenciales de las ideas de José de la Luz y Caballero, señala que para este el criterio de la verdad: no radica objetivamente en el mundo exterior, no radica subjetivamente en nosotros; surge, se organiza como una congruencia entre lo objetivo y lo subjetivo.4 El error o la insuficiencia presente desde el origen de las ideas filosóficas estuvo en trazar un abismo infranqueable entre lo que se llamó objetivo (materia) y lo que se llamó subjetivo (espíritu) cuando ambos planos tienen una profunda interrelación, forman parte de la unidad material del mundo —para decirlo en el lenguaje de Marx— o la unidad de la naturaleza —para expresarlo en términos que empleaba José Martí. En la tradición filosófica cubana sobresalen estas ideas de Luz y Caballero: [...] A torrentes han de llover las luces de todas las ciencias humanas sobre el más privilegiado entendimiento, antes que se dé un solo paso en el primero de los estudios en el orden de la importancia, pero el último en el orden del tiempo y la dificultad. Deslindar los fenómenos del instinto y de la inteligencia, examinar las causas que pueden alterar dichos fenómenos, o lo que es igual, marcar la influencia de las edades, de los climas, de los temperamentos, de las enfermedades, conocer al hombre sano y al enfermo [...]sólo el capítulo de la enajenación mental es un episodio que respecto de los conocimientos auxiliares que requiere, se vuelve otro asunto principal; [...]. Y más adelante señala: [...] Fisiología, y quien tal dice, dice Física, Historia natural, Anatomía comparada, Medicina, Matemáticas (porque es menester notar la marcha del espíritu humano en todos sus ramos). Psicología y por descontado Ideología, Gramática, Lógica; y quien así se explica, ya incluye todos los recursos de la Crítica y Filología, y por cima de todo y para todo una razón sumamente fortificada y maestra en el ejercicio de la investigación; en una palabra, para el estudio del hombre es menester más que el hombre, toda la naturaleza.5 Luz exige de las ciencias intelectuales o espirituales y por tanto de la moral, su comprobación práctica, es decir, su confirmación con el ejemplo. El valor de sus ideas se halla en que solo con la integralidad de las diversas ramas de la cultura se puede alcanzar la racionalidad y la comprensión científica acerca de la importancia de la ética. Porque esta última se interrelaciona con todas las formas del actuar tanto en lo individual como en lo social. En carta de Engels a José Bloch, sumamente esclarecedora, señala: ...Según la concepción materialista de la historia, el factor que en última instancia determina la historia es la producción y reproducción de la vida real. Ni Marx ni yo hemos afirmado nunca más que esto. Si alguien lo tergiversa diciendo que el factor económico es el único determinante, convertirá aquella tesis en la frase vacua, abstracta, absurda. Y seguidamente explica lo siguiente: La situación económica es la base, pero los diversos factores de la superestructura que sobre ella se levanta —las formas políticas de lucha de clases y sus resultados, las Constituciones que, después de ganada una batalla, redacta la clase triunfante, etc., las formas jurídicas e incluso los reflejos de todas estas luchas reales en el cerebro de los participantes, las teorías políticas, jurídicas, filosóficas, las ideas religiosas y el desarrollo ulterior de éstas hasta convertirlas en un sistema de dogmas —ejercen también su influencia sobre el curso de las luchas históricas y determinan, predominantemente en muchos casos, su forma.6 La historia de la sociedad humana es en efecto un combate muchas veces abierto y otras encubierto entre explotadores y explotados, esto es así por factores económico sociales, y además, porque, como decía el Apóstol, los hombres van de dos bandos, los que aman y funda, y los que odian y destruyen. Esto también es una verdad científica; es decir, junto a los condicionamientos económicos que determinan, en última instancia, la división clasista, están presentes las ambiciones individuales que por naturaleza posee el hombre. En un mundo idealizado donde todos fueran altruistas, triunfaría el socialismo de manera natural, pero ese mundo no existe, sin embargo, hay que entender, a su vez, que los hombres no solo poseen ambición y egoísmo, también tienen, sobre todo potencialmente, enormes posibilidades de generar la bondad, la solidaridad y la inteligencia en su más pleno alcance y esta es otra verdad científica. Estos sentimientos y facultades están presentes en la naturaleza social de los hombres y pueden ser estimulados con la educación y la cultura. Engels decía que las sociedades clasistas habían generado riquezas enormes apelando a las ambiciones más viles de los hombres a costa de sus mejores disposiciones. Con este pensamiento del genial compañero de Marx y la dolorosa experiencia del siglo XX, podemos comprender que el desafío ético es un elemento sustantivo para edificar una sociedad socialista, es decir, para estimular las mejores disposiciones humanas a favor de la solidaridad universal. ¿Y cuáles son las mejores disposiciones humanas? Obviamente la solidaridad y la cooperación entre los hombres y Engels tenía que considerarlas como consustanciales a la propia naturaleza del hombre. En la Europa de entonces, alcanzarlas era posible solo en el otro mundo. La tradición cultural cubana, al situar el tema de la creencia en Dios en el arbitrio de cada cual, aquí en la tierra, despejó este importante problema. Al no considerar la creencia religiosa como antagónica con las ciencias le abrió un camino decisivo al pensamiento científico, filosófico y social cubano. Hoy, en el siglo XXI, estamos en condiciones de probar prácticamente, con las experiencias positivas o negativas del siglo XX, que las mejores disposiciones humanas solo se pueden alcanzar pro‑ piciando un cambio radical de los fundamentos económicos, políticos y sociales. Esto es posible con un alto nivel de desarrollo económico, una organización social socialista de la producción y distribución de la riqueza y el apoyo decisivo de la educación, la cultura y la política culta. Para ello es necesario establecer el principio ético de que la justicia es el sol del mundo moral y en el fomento de una cultura general integral y masiva. Hay un pensamiento de Fidel que resulta síntesis de todos estos nobles propósitos: El gran caudal hacia el futuro de la mente humana consiste en el enorme potencial de inteligencia genéticamente recibido que no somos capaces de utilizar. Ahí está lo que disponemos, ahí está el porvenir [...] 7 Una concepción de la inteligencia como la presente en Martí, confirmada por los modernos progresos de las ciencias psicológicas, nos subraya su integralidad de forma tal que penetra y se sintetiza no solo en la capacidad intelectual del hombre, sino, también, en las emocionales y en su voluntad orientada hacia la acción transformadora. Pensamiento, acción, sentimiento y vocación de servicio están presentes en la naturaleza humana. Toda inteligencia genuinamente creadora va inclinada hacia la acción y se expresa en una síntesis de informaciones que van integrándose en forma de sentimientos que mientras sea más amplia, abarca mayor número de personas. Por lo tanto, la inteligencia se orienta hacia una ética superior y en ella están protegidos todos sin excepción. De esta forma considera Martí que la inteligencia se vincula con la bondad y la brutalidad con la maldad. Los modernos avances de la psicología confirman este pensamiento martiano. Esto se relaciona con las preocupaciones o advertencias que Martí hacía acerca de los posibles peligros del triunfo de las ideas socialistas. Señala en carta a Fermín Valdés Domínguez: Una cosa te tengo que celebrar mucho, y es el cariño con que tratas; y tu respeto de hombre, a los cubanos que por ahí buscan sinceramente, con este nombre o aquél, un poco más de orden cordial, y de equilibrio indispensable, en la administración de las cosas de este mundo: Por lo noble se ha juzgar una aspiración: y no por esta o aquella verruga que le ponga la pasión humana. Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras —el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas— y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados. Unos van, de pedigüeños de la reina, —como fue Marat cuando el libro que le dedicó con pasta verde— a lisonja sangrienta, con su huevo de justicia, de Marat. Otros pasan de energúmenos a chambelanes, como aquellos de que cuenta Chateaubriand en sus “Memorias”. Pero en nuestro pueblo no es tanto el riesgo, como en sociedades más iracundas, y de menos claridad natural: explicar será nuestro trabajo, y liso y hondo, como tú lo sabrás hacer: el caso es no comprometer la excelsa justicia por los modos equivocados o excesivos de pedirla. Y siempre con la justicia, tú y yo, porque los errores de su forma no autorizan a las almas de buena cuna a desertar de su defensa. Muy bueno, pues, lo del 1° de Mayo. Ya aguardo tu relato, ansioso.” 8 Obsérvese que Martí concreta los peligros de las ideas socialistas —como tantas otras— en la incultura y la maldad humanas, es decir, en factores subjetivos. ¿Dónde están las profundas raíces filosóficas de tantos errores y horrores? Nacen de una interpretación dogmática de la relación entre forma y contenido. No se entendió que ambas categorías carecen de existencia independiente, se trata de una relación dialéctica. Estúdiense las ideas de Engels en su famosa carta a José Bloch, 22-23 septiembre de 1890, y en la dirigida a Francisco Mehring en 1893 y se comprobará lo que afirmamos. En la referida carta a Mehring señala Engels con tono autocrítico: Falta, además, un solo punto, en el que, por lo general, ni Marx ni yo hemos hecho bastante hincapié en nuestros escritos, por lo que la culpa nos corresponde a todos por igual. En lo que nosotros más insistíamos —y no podíamos por menos de hacerlo así— era en derivar de los hechos económicos básicos las ideas políticas, jurídicas, etc., y los actos condicionados por ellas. Y al proceder de esta manera, el contenido nos hacía olvidar la forma, es decir, el proceso de génesis de estas ideas, etc. Con ello propor cionamos a nuestros adversarios un buen pretexto para sus errores y tergiversaciones.” 9 No obstante estas advertencias del ilustre amigo de Marx, se continuó cometiendo el error y se cayó en un materialismo tosco en que se simplificaban hasta el absurdo las relaciones entre la estructura y la superestructura, es decir —para usar la expresión del propio Engels— se pasó por alto la importante cuestión de la génesis de las ideas. Precisamente en ello estuvo el fundamento de la diferencia y aproximaciones entre la cultura de Marx y de Martí, recogían una evolución intelectual anterior con distintos matices pero, en esencia, expresan el mismo drama social del hombre y la necesidad de utilizar la ciencia y la cultura para abordarlo y la necesidad de asociarse para ponerle fin. En las ideas de Marx y las de Martí se observan diferencias en la forma de plantear esta aspiración, pero hay una comple‑ mentación entre ambas que nos orienta a tomar en cuenta los factores económico-sociales en que insiste Marx y, a la vez, asumir a plenitud la importancia de los que, en lenguaje marxista, se denominan de la superestructura, y en los cuales Martí hizo especial énfasis. Otro aspecto sustantivo está en el estudio que Martí hizo del imperialismo norteamericano, en gestación durante su estancia en ese país (1880-1895). Como se sabe, esta no es una cuestión tratada por Marx, fue Lenin, quien tres o cuatro décadas después caracterizó al imperialismo desde el punto de vista del materialismo histórico. El análisis realizado por Lenin desde Europa sobre el imperialismo tiene importantes coincidencias con las formulaciones martianas hechas desde Nueva York cuando se estaban produciendo en Estados Unidos profundos cambios económicos y sociales y hacen su aparición los monopolios y el capital financiero. Un estudio de la obra de Martí y en especial su denuncia sobre los gérmenes funestos que se gestaban en Norteamérica en las décadas finales del siglo XIX, permite establecer un paralelis‑ mo con los análisis posteriores de Lenin. Martí estudió al imperialismo y lo caracterizó económicamente. Existe copiosa literatura al respecto, entre ella, sus comentarios a la Conferencia Panamericana de Washington de 1889. El elemento esencial del planteamiento martiano con relación al imperialismo radica en la constatación de un desarrollo económico-material orientado hacia el individualismo en una sociedad que frenaba o desviaba el desarrollo cultural y espiritual. Este es el drama del imperialismo que en el siglo XXI se manifiesta con mayor fuerza. El fenómeno del paso del capitalismo de libre concurrencia al capitalismo monopolista es analizado por Martí que lo denuncia y caracteriza de modo ejemplar: El monopolio está sentado como un gigante implacable, a la puerta de todos los pobres. Todo aquello que se puede emprender está en manos de corporaciones invencibles formadas por la asociación de capitales desocupados a cuyo influjo y resistencia no puede sobreponerse el humilde industrial [...] Este país industrial tiene ya un tirano industrial.10 Con precisión asombrosa describe el asalto al poder económico y político por parte de la oligarquía de los banqueros con todas sus ramificaciones en la sociedad norteamericana de esa época. En 1885 escribe: Forman sindicatos, ofrecen dividendos, compran elocuencia e influencia, cercan con lazos invisibles al Congreso, sujetan de la rienda la legislación, como un caballo vencido, y, ladrones colosales, acumulan y reparten ganancias en la sombra. Son los mismos siempre; siempre con la pechera llena de diamantes; sórdidos, finchados, recios: los senadores les visitan en las horas silenciosas; abren y cierran la puerta a los millones: son los banqueros privados. 11 Tres años más tarde, en abril de 1888, con todo ese proceso más avanzado y más visible aún va al fondo y sentencia: ... se ve como todo un sistema está sentado en el banquillo, el sistema de los bolsistas que estafan, de los empresarios que compran la legislación que les conviene, de los representantes que se alquilan, de los capataces de electores, que sobornan a estos, o los defienden contra la ley, o los engañan; el sistema en que la magistratura, la representación nacional, la Iglesia, la prensa misma, corrompidas por la codicia, habían llegado, en veinticinco años de consorcio, a crear en la democracia mas libre del mundo la más injusta y desvergonzada de las oligarquías.12 En el terreno social no vacila en señalar las terribles condiciones laborales que les son impuestas a los obreros y desde luego toma partido denunciando que los salarios de los trabajadores del ferrocarril no pasan de un mendrugo y una mala colcha, para que puedan repartirse entre sí dividendos gargan‑ tuescos los cabecillas y favorecidos de las compañías...13 El expansionismo fuera de las fronteras que ese desarrollo imperialista generaba fue también analizado por Martí y asume la denuncia de los peligros que representaba para la independencia de Cuba y para los países de Nuestra América. En artículo para La Nación de Buenos Aires, escrito en octubre en 1885, caracteriza a la “camarilla” financiera y sus propósitos del siguiente modo: Como con piezas de ajedrez, estudian de antemano, en sus diversas posiciones, los acontecimientos y sus resultados, y para toda combinación posible de ellos, tienen la jugada lista. Un deseo absorbente les anima siempre, rueda continua de esta tremenda máquina: adquirir: tierra, dinero, subvenciones, el guano del Perú, los Estados del Norte de México.14 Cuatro años más tarde en 1889, en carta a Serafín Bello, le expone sus temores sobre Estados Unidos que son en esencia los mismos que expresara, en víspera de su muerte, a Manuel Mercado: Llegó ciertamente para éste país, apurado por el proteccionismo, la hora de sacar a plaza su agresión latente, y como ni sobre México ni sobre Canadá se atreve a poner los ojos, los pone sobre las islas del Pacífico y sobre las Antillas, sobre nosotros.15 Otro aspecto clave de la relación entre el pensamiento del Apóstol y el autor de El capital radica en que tanto en la filosofía de Marx, como en el pensamiento del prócer cubano, podemos encontrar una concepción orientada a proyectar la cultura hacia la transformación del mundo. Eso es muy importante porque la tra-dición europea en el terreno filosófico —como dijo Marx— se había limitado a una función descriptiva. En cuanto a Martí, toda su vida fue un empeño para la transformación del mundo y por una interpretación cultural que ayudara para tal propósito. El gran escritor y poeta que dominaba a la perfección y enriquecía las formas del lenguaje, llegó a afirmar: Hacer es la mejor manera de decir. Para asumir la defensa de los intereses de las masas explotadas y de la humanidad en su conjunto, es necesario orientarse por una fundamentación cultural. Muchas veces se suele actuar sin ella, pero el propósito de liberación humana requiere objetivamente de la cultura. Los que desdeñan una elaboración de este carácter, lo hacen para proteger intereses inmediatos sin tomar en consideración una perspectiva de largo alcance. Relacionar los intereses inmediatos con tal perspectiva es, precisamente, labor de la cultura. Se suele incurrir, a la vez, en un error a la inversa al hacer elaboraciones teóricas sin tener en cuenta la práctica. Este es un aspecto cardinal de la historia de las ideas y Cuba asumió la línea de transformar el mundo a partir de la cultura. El pensamiento socialista de Marx y Engels se lo planteó también de esta manera. Pasemos ahora a examinar cómo valoró Martí la figura de Marx en su carta al periódico La Nación fechada el 29 de marzo de 1883 en ocasión de su muerte: Ved esta gran sala. Karl Marx ha muerto. Como se puso del lado de los débiles, merece honor. Pero no hace bien el que señala el daño, y arde en ansias generosas de ponerle remedio, sino el que enseña remedio blando al daño. Espanta la tarea de echar a los hombres sobre los hombres. Indigna el forzoso abestiamiento de unos hombres en provecho de otros. Mas se ha de hallar salida a la indignación, de modo que la bestia cese, sin que se desborde, y espante. Ved esta sala: la preside, rodeado de hojas verdes, el retrato de aquel reformador ardiente, reunidor de hombres de diversos pueblos, y organizador incansable y pujante. La Internacional fue su obra: vienen a honrarlo hombres de todas las naciones. La multitud, que es de bravos braceros, cuya vista enternece y conforta, enseña más músculos que alhajas, y más caras honradas que paños sedosos. El trabajo embellece. Remoza ver a un labriego, a un herrador, o a un marinero. De manejar las fuerzas de la naturaleza, les viene ser hermosos como ellas.16 Para Martí la cuestión social era un componente esencial de la política. Quien escribió: [...] con los pobres de la tierra/quiero yo mi suerte echar, quien postuló: [...] como se viene encima, amasado por los trabajadores, un universo nuevo; quien a su vez subrayó —refiriéndose a Carlos Marx— que: [...] no fue sólo movedor titánico de las cóleras de los trabajadores europeos, sino veedor profundo en la razón de las miserias humanas, y en los destinos de los hombres, y hombre comido de ansia de hacer bien; quien destacó que [...] Marx estudió los modos de asentar al mundo sobre nuevas bases, y despertó a los dormidos, y les enseñó el modo de echar a tierra los puntales rotos, y quien se convirtió en el dirigente de los obreros tabaqueros de Tampa y se planteó la independencia de Cuba como un deber de carácter continental y universal, incluía necesariamente en su ideario político la cuestión social e internacional. El partido que constituyó tenía como base social original a los trabajadores de Tampa y Cayo Hueso; no formulaba su radicalismo social en la forma en que se exponía en la cultura europea, sino en la mejor tradición literaria de nuestra América. En la esencia de sus concepciones estaba el drama social del hombre presente también en la tradición obrera y socialista del viejo continente. En relación con la idea de que espanta lanzar unos hombres contra otros, hay que tomar en cuenta que en esa misma época Martí preparaba la guerra necesaria contra el poder español en América para evitar a tiempo la expansión del imperio yanqui. Martí no vaciló en convocar esa guerra necesaria que aún cuando aspiraba a que fuese “humanitaria y breve” estaba consciente que traería también enfrentamiento, muerte y destrucción. En cuanto a la crítica que él formula sobre el extremismo es necesario tener en cuenta que entonces en Nueva York las ideas anarquistas estaban muy confundidas con las concepciones marxistas que prevalecían en Estados Unidos. Engels, desde Europa, señalaba severamente que en Norteamérica no se estaban aplicando consecuentemente las ideas de Marx. Es sabido que ambos alertaron siempre contra los extremismos y las formulaciones de los anarquistas. En 1886, Engels refiriéndose a las deformaciones y malas interpretaciones de la teoría de Marx en Estados Unidos señaló: A mi juicio, muchos alemanes que viven en Norteamérica han cometido un grave error cuando, al verse cara a cara con el poderoso y glorioso movimiento fundado sin su participación, intentaron convertir su teoría importada y no siempre entendida correctamente, en algo así como una elleinse ligmachendes Dogma (un dogma que lo salva todo) y se mantuvieron apartados de todo movimiento que no aceptaba ese dogma. Nuestra teoría no es un dogma, sino la exposición de un proceso de evolución que comprende varias fases consecutivas. Esperar que los norteAmericanos emprensan el movimiento con plena conciencia de la teoría formada en los países industriales más antiguos es esperar lo imposible.17 La cuestión que Marx expresó en la célebre frase de que la violencia es la partera de la historia, la entendemos hoy de la siguiente manera. Quienes generan la violencia son los reaccionarios y conservadores que se resisten a los cambios y obligan a los pueblos a lanzarse a la revolución. Así lo entendió José Martí cuando organizó la guerra necesaria, así lo entendemos nosotros y así, puedo suponer yo, lo entendía Carlos Marx. La clave de la cuestión está en que la violencia no está generada por los socialistas, sino por las condiciones económico-sociales y la alientan los reaccionarios. Por ello, debemos trabajar siempre como lo ha hecho la Revolución Cubana por mostrar que la violencia es siempre responsabilidad del enemigo. Esto, teniendo en cuenta, además, el principio de que la mujer del César no tiene solo que ser honrada, sino también debe parecerlo. Podemos apuntar también otro elemento en Martí que muestra un acercamiento al ideal socialista. Señaló que el secreto de lo humano estaba en la facultad de asociarse. Me parece que el principio de liberación radical del hombre que enunciaran los forjadores del socialismo científico y que estaba presente también en el centro del ideal martiano, son puntos de coincidencia bastante profundos que permitieron, en el siglo XX, que los primeros comunistas cubanos surgieran del pensamiento martiano, y estas ideas las podemos defender hoy como martianos y socialistas. Las revoluciones populares del siglo XX han mostrado una y otra vez que es condición de su éxito que el ejército popular actúe bajo la dirección de una vanguardia política; lo que no hace sino comprobar que “la guerra” —como había dicho Martí— “es un procedimiento político”. Pero a finales del siglo XIX, sin ningún precedente en nuestra América, el propósito de que el partido influyera en la orientación de la guerra, no podía sino sorprender. Solo que lejos de ser, por ello, un continuador de los “civilistas” del 68, Martí era un precursor de los revolucionarios radicales del siglo XX. Habría que esperar a que el desarrollo de la historia echara una luz reveladora sobre el hecho para que esto se viera con toda claridad. Si estudiamos las formas, métodos y principios organizativos del Partido Revolucionario Cubano, comprobaremos la precisión que Martí alcanzó con respecto a cómo apoyar políticamente la guerra. Asimismo, si analizamos las bases del partido de Martí observamos cómo la práctica le llevó a aplicar principios de organización, algunos similares a los desarrollados por Lenin en el Partido Socialdemócrata Ruso. El Partido Revolucionario Cubano no era una simple suma de afiliados, sino que era, propiamente, un complejo de organizaciones. Los Estatutos Secretos del Partido Revolucionario Cubano, establecen textualmente: El Partido Revolucionario Cubano se compone de todas las asociaciones organizadas de cubanos independientes que acepten su programa y cumplan con los deberes impuestos en él. Más adelante señalan: El Partido Revolucionario Cubano funcionará por medio de las asociaciones independientes, que son las bases de su autoridad [...] 18 Es decir, el Partido Revolucionario Cubano de Martí era un complejo de organizaciones, poseía bases programáticas y estatutos democráticamente aprobados y una definida política antimperialista. Esto, en la Cuba de 1892 ,era realmente extraordinario. Recuérdese, que en los años iniciales del siglo, Lenin debió desarrollar una polémica por imponer dentro de la social democracia rusa el principio de que el partido debía ser un complejo de organizaciones. Por otra parte, fue en pleno siglo XX que la fase imperialista del capitalismo fue denunciada y explicada por Lenin. No constituye un hecho casual que la fundación del Partido Revolucionario Cubano tuviera lugar en Cayo Hueso, donde se encontraban los obreros tabaqueros emigrados. Asimismo, la presencia, conocida y valorada por Martí, de marxistas, socialistas utópicos y anarquistas en el seno del partido es cuestión sobresaliente. También es significativo que fuera precisamente a Carlos Baliño a quien Martí le dijera: Revolución no es la que vamos a hacer en la manigua, sino la que vamos a realizar en la República. Los hechos del Primero de Mayo en Estados Unidos tuvieron una repercusión inmediata en nuestro país. En 1889 se acuerda por primera vez conmemorar la fecha con manifestaciones obreras. Se convoca para el Primero de Mayo de 1890 una jornada internacional de los trabajadores. En esa conmemoración inicial estuvo presente la todavía incipiente clase obrera cubana. Estos hechos de gran significado no pasaron inadvertidos para Martí. Sus amigos socialistas le escribían desde Cuba acerca de sus ideas. Martí les alentaba a continuar estudiando los problemas sociales y elogiaba estas inquietudes. Pero, desde luego, la tarea y el papel de Martí eran otros. Tenía que organizar y dirigir la guerra por la independencia de Cuba para evitar a tiempo la expansión yanqui por América. Las condiciones históricas que prevalecían en América y en el mundo al terminar la guerra de independencia, hicieron que el programa del Partido Revolucionario Cubano no pudiera ser realizado. En 1925 se había producido en el país un desarrollo de la clase obrera. Había tenido lugar en el mundo el triunfo de la Revolución de Octubre. La influencia del leninismo se proyectaba sobre nuestra patria. Julio Antonio Mella y Carlos Baliño buscan las raíces de su programa político en el Partido Revolucionario Cubano, en el partido al que pertenecían los obreros tabaqueros de Cayo Hueso, y piensan en él como la gran necesidad inmediata. Julio Antonio Mella comprendió como pocos las raíces martianas de la Revolución Cubana y apreció su papel movilizador en las luchas que estaban por librarse. Como se ha señalado, nuestro Héroe Nacional era tan revolucionario que, no pudiendo admitir sosegadamente los obstáculos y limitaciones de su época, lanzó sin embargo para el porvenir una bandera y un programa que aun hoy constituyen un ideal a alcanzar por muchos pueblos de América. La historia, en el caso de nuestra patria, mostró con ejemplaridad que el programa del Partido Revolucionario Cubano era un antecedente necesario del programa socialista de nuestra Revolución. iAsí lo vio Mella; así lo vio Fidel! Esto explica el hecho de que al transcurrir tres décadas de su muerte, quienes mejor comprendieran el pensamiento de Martí fueran los fundadores del primer Partido Comunista de Cuba: Julio Antonio Mella y Carlos Baliño. No podían los sectores burgueses criollos del siglo XX, vacilantes y subordinados al imperialismo yanqui, entender el pensamiento humanista, popular, ultrademocrático y antimperialista de José Martí. Ello hubiera rebasado sus propios intereses de clase. [...] Consiste, en el caso de Martí y de la Revolución, tomados únicamente como ejemplos, en ver el interés económico-social que “creó” al Apóstol, sus poemas de rebeldía, su acción continental y revolucionaria: estudiar el juego fatal de las fuerzas históricas, el rompimiento de un antiguo equilibrio de fuerzas sociales, desentrañar el misterio del programa ultrademocrático del Partido Revolucionario, el milagro —así parece hoy— de la cooperación estrecha entre el elemento proletario de los talleres de la Florida y la burguesía nacional; la razón de la existencia de anarquistas y socialistas en las filas del Partido Revolucionario etcétera. 19 La Revolución de Martí, triunfadora del Primero de Enero de 1959, y la lucha victoriosa de nuestro pueblo, permiten hoy comprender mejor estos fenómenos. No hubiera sido posible entender en toda su profundidad la cuestión sin las luchas de nuestro proletariado, de los campesinos y estudiantes cubanos. No se hubiera entendido sin las batallas libradas por el propio Mella, Martínez Villena, Guiteras, Menéndez; por los combatientes del Moncada, de la Sierra, de la clandestinidad y de Girón. La razón de estos hechos hay que encontrarla en la estrecha relación entre las luchas por la independencia y por la justicia social. Ya en 1868 se había vinculado el problema de la independencia con la cuestión social de la esclavitud. En 1895, se empieza a relacionar el problema de la independencia con el de la tierra. En 1925, la necesidad de combatir la dominación imperialista va unida al problema de la tierra y a la lucha por la liberación de la clase obrera contra la opresión burguesa. En los años de la fundación del primer Partido Comunista no fue posible que se cumpliera el programa de Martí. Habrían de transcurrir 30 años, para que el programa de Martí se comenzara a cumplir. En 1953, Fidel Castro plasma el programa del Partido Revolucionario Cubano en La historia me absolverá. El programa del Moncada era, en esencia, el programa del Partido Revo‑ lucionario Cubano. Con el triunfo de la Revolución ese programa se fue cumpliendo con toda fuerza, energía y valor. Abrió para siempre los caminos de la independencia nacional y de la liberación de la clase obrera y de las masas explotadas. Martí estuvo con su influencia en la fundación del primer Partido Comunista. Estuvo también presente en las leyes nacionalistas y antimperialistas de Antonio Guiteras. Estuvo presente en el Granma, en la clandestinidad y en la Sierra. Sus ideas triunfaron el Primero de Enero de 1959. En esa fecha gloriosa alcanzó la victoria la Revolución de Martí. Una Revolución que conquistó, para siempre, la independencia nacional, la liberación de los explotados, la democracia plena y que abrió el camino del socialismo en nuestra patria. Y si alguien considera que la Revolución Cubana se salió del esquema de Marx, diríamos que el tal esquema no es ni de Marx, ni de Engels ni de Lenin, y a modo de confirmación repasemos el siguiente texto de Marx y Engels: Las fases sociales y económicas que estos países tendrán que pasar antes de llegar también a la organización socialista, no pueden, creo yo, ser sino objeto de hipótesis bastante ociosas. Una cosa es segura: el proletariado victorioso no puede imponer la felicidad a ningún pueblo extranjero sin comprometer su propia victoria.20 Resulta muy esclarecedor para este estudio desde el mate‑ rialismo histórico de las aproximaciones y diferencias entre el pensamiento de Marx y Martí las ideas expuestas por Marx en su Carta a la Redacción de los Anales de la Patria: A todo trance quiere convertir mi esbozo histórico sobre los orígenes del capitalismo en la Europa occidental en una teoría filosófico-histórica sobre la trayectoria general a que se hallan sometidos fatalmente todos los pueblos, cualesquiera que sean las circunstancias históricas que en ella concurra, para plasmarse por fin en aquella formación económica que, a la par que el mayor impulso de las fuerzas productivas, del trabajo social asegura el desarrollo del hombre en todos y cada uno de sus aspectos. (Esto es hacerme demasiado honor y al mismo tiempo, demasiado escarnio.) Más adelante señala: Estudiando cada uno de estos procesos históricos por separado y comparándolos luego entre sí, encontraremos fácilmente la clave para explicar estos fenómenos, resultado que jamás lograríamos, en cambio con la clave universal de una teoría general filosófica de la historia, cuya mayor ventaja reside precisamente en el hecho de ser una teoría suprahistórica.21 Engels por su parte señala: Según la concepción de Marx, toda la marcha de la historia —trátase de los acontecimientos notables— se ha producido hasta ahora de modo inconscientes, es decir, los acontecimientos y sus consecuencias no han dependido de la voluntad de los hombres; los participantes en los acontecimientos históricos deseaban algo diametralmente opuesto a lo logrado o, bien, lo logrado acarreaba consecuencias imprevistas. Más adelante agregaba: [...] toda concepción de Marx no es una doctrina, sino un método. No ofrece dogmas hechos, sino puntos de partida para la ulterior investigación y el método para dicha investigación.22 No obstante tan claras conclusiones, Marx y Engels han venido siendo atacados de dogmáticos. Es importante analizar las raíces de estas acusaciones, incurren en un error de dogmatismo los que así se expresan; se produce una transferencia de fundamentos sicológicos. El mal del que padecen ellos se lo adjudican a estos sabios. No sucede solo con los forjadores del socialismo científico, también en cuanto a otras grandes personalidades de la cultura cuando se les acusa de dogmáticos; se está demostrando que quienes lo sufren son sus impugnadores. Ocurre también que algunos que se consideran continuadores de estos filósofos hacen un reduccionismo de sus ideas y se comportan como dogmáticos. El pensamiento de Marx y Engels es por esencia antidogmático, allí está su clave verdadera. Hoy se requiere una síntesis universal de cultura que articule lo mejor de las más diversas corrientes para el futuro humano. El materialismo histórico y la tradición filosófica cubana pueden servirnos para conformar, con las mejores ideas y sentimientos universales de los últimos dos siglos, dicha síntesis con el rigor crítico y la visión que corresponde al XXI. Esto puede hacerse desde la cultura cubana. Fernando Ortiz caracterizó la cultura nacional como un ajiaco señalando la profunda interrelación de las diversas culturas que en Cuba se han conjugado. Estudió sus manifestaciones en el terreno sociológico y del arte. Hoy podríamos decir que, en el orden de las ideas filosóficas, también tenemos un ajiaco, pero con sabor a justicia. Es que en Cuba se sintetizaron en estos dos siglos corrientes fundamentales de lo que se llamó civilización occidental y las asumimos desde la autoctonía caribeña y latinoamericana para revolucionarlas. Y en esa síntesis intervienen los siguientes aspectos: El inmenso saber de la modernidad europea, tal como la habían interpretado creativamente los maestros forjadores que nos representamos en Varela y Luz Caballero. La más pura tradición ética de raíces cristianas que, como he dicho en otras ocasiones, en Cuba nunca se situó en antagonismo con las ciencias. La influencia desprejuiciada de las ideas de la masonería en su sentido de universalidad y solidaridad humana que ejerció una gran influencia en la forja de la epopeya del 68 y en especial en las ideas de nuestros padres fundadores. La cultura de raíz inmediatamente popular que nos simbllizamos en el pensamiento y sentimiento de la familia de los Maceo y Grajales y, especialmente, del Titán de Bronce. La caracterizamos como la forma y el sentido con que la población esclava del Caribe asumió las ideas de la modernidad. La tradición bolivariana y latinoamericana que Martí enriqueció con su vida en México, Centroamérica y Venezuela, de donde partió hacia Nueva York en 1880 y proclamó: De América soy hijo: a ella me debo. Las ideas y sentimientos antimperialistas surgidos desde las entrañas mismas del imperio yanqui. La presencia del Apóstol durante más de 15 años en Estados Unidos (más de la tercera parte de su vida) completó su inmenso saber y sintetizó el pensamiento político, social y filosófico desde la óptica de los intereses latinoamericanos y fue contribución decisiva a la conformación del pensamiento cubano. Martí se consideró siempre discípulo de Bolívar. El pensamiento socialista de Marx, Engels y Lenin, tal como lo interpretaron Mella, Villena, el Che y Fidel Castro. En otras latitudes, estas tendencias estuvieron encontradas y se expresaban de forma antagónica y en choques dramáticos. En la tradición cubana se produjo, durante los dos últimos siglos, una síntesis de ellas; no es que hayamos estado exentos de contradicciones y antagonismos, a veces agudos y peligrosos pero, como señalábamos, la resultante histórico cultural repre‑ sentó tomar de cada una lo que fuera útil para la emancipación humana, la solidaridad de nuestra América y los más vastos principios de universalidad. Dijo Engels que el marxismo es un método de investigación y de estudio y Lenin lo calificó de guía para la acción. Se elige e investiga y nos guiamos hacia la acción con algún objetivo o propósito. Este se expresa en el ideal universal de justicia y en la República con todos y para el bien de todos del pensamiento martiano. A este fin solo se llega a partir del concepto de integralidad de la cultura que la escuela cubana, y en especial Martí, nos enseñaran y que el pensamiento de Marx y Engels nos confirma. Esta es la revolución socialista y martiana que Fidel está promoviendo y ella se expresa en la forma de hacer política. Es necesario estudiar las fórmulas prácticas de hacer política presentes en Martí, desarrolladas en el siglo XX por Fidel Castro, es decir, la Cuba de hoy. Esto se relaciona con los vínculos entre cultura y política. Estudiar los factores que determinaron el alejamiento e incluso el divorcio de estos dos planos de la vida social es el primer deber de quienes, en el siglo XXI, se propongan luchar por la redención del hombre, único camino para salvar a la civilización del colapso que la amenaza. Debe hacerse sobre la base de la cultura general integral que a los cubanos nos viene de la mejor tradición nacional y que tiene también fundamentos en el materialismo histórico. La mayor dificultad está en que esto solo se logra sobre el presupuesto ético de la lucha por la justicia y la solidaridad humana. El movimiento de reformas universitarias iniciado en Córdoba, Argentina, en 1918,que contó entre otras figuras con José Ingenieros y Aníbal Ponce, se extendió por el continente, llegó a nuestro país y fue asumido por Julio Antonio Mella y los estudiantes universitarios. Pero pronto Mella comprendió que para realizar reformas académicas había que hacer una revolución social. Fue, por tanto, el fundador en Cuba del Partido Comunista y de la Liga Antimperialista. En nuestro país a lo largo del siglo XX el pensamiento socialista mantuvo un gran respeto por la tradición de José Martí y la cultura cubana. El ideario cultural cubano del siglo XIX nutrió y enriqueció, durante el XX, las ideas socialistas en Cuba. Tras al asalto al Moncada el 26 de julio de 1953, Fidel Castro declararía que José Martí había sido el autor intelectual de la Revolución que triunfara en enero de 1959 y cuyo carácter socialista se proclamó en 1961. Es decir, la cultura cubana decimonónica fue elemento esencial para la comprensión entre nosotros de las ideas socialistas. Por eso insistimos en que si el ideario revolucionario de Mella y sus compañeros pudo rescatar de la mutilación y el olvido en que había caído en las primeras décadas del siglo XX el pensamiento patriótico y antimperialista de nuestro pueblo, hoy, en los inicios del XXI, trabajamos para fortalecer en nuestra patria el pensamiento socialista y ayudar a rescatarlo internacionalmente, a partir de la cultura cubana de dos siglos de historia, en la cual se destaca la figura de José Martí. Para arribar a conclusiones teóricamente válidas es necesario profundizar en los conceptos de cultura general integral y masiva en que viene insistiendo el compañero Fidel Castro. A este fin solo se llega a través del concepto de integralidad de la cultura presente en el pensamiento de Carlos Marx, Federico Engels y de todos los grandes humanistas de la historia. Esta es la revolución humanista, socialista y martiana que Fidel está pro‑ moviendo. -------------------------------------------------------------------------------- 1 Carlos Marx: “Correspondencia de 1843”, en K. Marx: Obras escogidas, D. Mc. Lellan, Oxford University Press, 1977, p. 38. 2 A. Gramsci: “El príncipe moderno y otros escritos”. International Publishers, N. Y., 1957, p. 20. 3 Carlos Marx: “Tesis sobre Feuerbach.” Obras escogidas, Editorial Progreso, 1973, t. 1, p.7. 4 Medardo Vitier: Las ideas y la filosofía en Cuba, Editorial de Ciencias Sociales, 1970, p. 214. 5 J. Luz y Caballero: “Cuestión de Método si el estudio de la Física debe o no proceder al de la Lógica”. La Polémica Filosófica,Vol. I, p. 87, Biblioteca de Clásicos Cubanos, 2000. 6 F. Engels: “Carta a José Bloch” , en C. Marx, F. Engels, Obras escogidas, Editorial Progreso, Moscú, 1974, t. III, p. 514. 7 Fidel Castro: “Discurso pronunciado en la Universidad Estadual de Río de Janeiro, Brasil el 30 de junio de 1999”, periódico Granma, suplemento especial, 10 de junio de 1999. 8 J. Martí: “ Carta a Fermín Valdés Domínguez en mayo de 1894”, Obras completas, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, t.3, p. 167. 9 F. Engels “Carta a F. Mehring, Carlos Marx y Federico Engels”, Obras escogidas, t. III, p. 523. 10 J. Martí: Obras completas, t. 10, p. 84. 11 Ibídem, t. 13, p. 289. 12 Ibídem, t.11, p. 437. 13 Ibídem, t.10, p. 413. 14 Ibídem. t.13, p. 290. 15 Ibídem. t.9, p. 388. 16 Ibídem, t. 9, pp. 388-389. 17 F. Engels: “ Carta a Florence Kelley‑Weschnewetzky, C. Marx, F. Engels”, Obras escogidas, t. III, p. 509. 18 J. Martí. Obra citada, t. 1, p. 279 19 J. A. Mella: “ Glosas al pensamiento de José Martí”, en Siete Enfoques Marxistas sobre José Martí, Colección de Estudios Martianos, Editora Política, La Habana, 1978, p.13. 20 F. Engels:“Carta a Carlos Kautsky” en Obras escogidas, p. 508. 21 Carta a los Anales de la Patria, 1887. 22 F. Engels: “Carta a Werner Sombart”, en C. Marx, F. Engels: Obras Escogidas, t. III, pp. 533-534. Reflexiones cubanasCULTURA, CONTRACULTURA Y PODER Salvar la cultura es lo primero que debemos hacer, decía Fidel, y se refería a la contracultura de la resistencia y de la creación. La verdadera guerra que enfrentan hoy los pueblos no es entre civilizaciones «buenas» y «malas», sino la que se nos impone entre la cultura de la dominación y la cultura de la liberación. Enrique Ubieta La Habana La Jiribilla «La experiencia le enseñó demasiado tarde que no se puede cambiar un sistema desde el gobierno, sino desde el poder» (1), escribía Gabriel García Márquez sobre el presidente Allende y su gobierno socialista, derrocado treinta años atrás por una junta militar. Frei Betto, por su parte, reflexionaba hace algunos meses sobre la victoria electoral de su amigo y compañero de luchas Lula da Silva: « ¿Cómo un mecánico tornero, fundador de un partido que en su carta de principios defiende el socialismo, llegó al gobierno por el voto popular? Noten que escribí 'llegó al gobierno' y no al poder. Son instancias distintas. Quien tiene poder no acostumbra a ser institucionalmente gobierno, como es el caso del capital financiero. Quien es gobierno no necesariamente tiene poder, como los estados de América Latina, que dependen del flujo de capital externo» (2). La distinción resulta especialmente pertinente para abordar el estudio de los movimientos políticos contemporáneos. Un gobernante moderno, ya se sabe, es el representante o el administrador de cierto poder. En el llamado Tercer Mundo es con frecuencia el representante de un poder extranjero y/o ajeno. Incluso cuando existe un poder interno que actúe de mediador. Incluso cuando no lo sepa. Y si por azar representa otros intereses, tendrá que desafiar y enfrentar al verdadero poder, y vérselas de paso con el pequeño poder intermediario. Por otra parte, el poder no es una instancia abstracta, pero sí difusa: el capital no se personaliza, no actúa de forma unívoca, es multiforme y sinuoso. Crea las necesidades y controla los mercados: tienta, compra, ilusiona, castiga, es el oscuro objeto del deseo, se acerca y se aleja, pero nunca se entrega de forma definitiva. Forma legiones de compradores compulsivos, discapacitados, analfabetos reales o funcionales que se creen informados y libres. Para ellos se fabrica el mundo virtual de los sueños: secas de contenido, la democracia y la libertad se ejemplifican en una historia mil veces repetida, la de Cenicienta. En las pantallas de los cines vuelve la vital Jennifer López a conquistar al príncipe de las finanzas, candidato a senador, en su papel de cenicienta por partida doble, latina y camarera de un lujoso hotel neoyorkino. El dinero, el poder, es un valor añadido a la viril belleza del novio. Para los rebeldes, los aguafiestas de siempre, los que marchan a contracorriente, es el espacio de la violencia (y de la calumnia sistemática); sutil o abierta, individual o colectiva. En los primeros días de octubre de 2001, cuando los medios repetían la ridícula respuesta del presidente Bush sobre los motivos posibles del atentado terrorista a las Torres Gemelas y al Pentágono —«nos odian porque tenemos libertad»— Wayne Smith, ex diplomático norteamericano en Pyongyang, Moscú y La Habana durante los años más cruentos de la guerra fría (es decir, un hombre que sabe lo que dice), se lamentaba en una entrevista: «¿Cuántos otros Bin Laden, cuántos otros que ahora son terroristas hay en el mundo, que nosotros entrenamos y apoyamos?» Pero inmediatamente aclaraba que el pueblo norteamericano no conocía esto. «No solo porque los periódicos y la televisión no ofrecen todas las noticias —añadía—, ni todos los aspectos, sino porque tampoco quiere ser informado. Creo que solo el 15 % de la población lee la prensa. Todos los demás reciben su información por la televisión. Y muchos ni siquiera ven los noticieros» (3). El poder del capital programa la seudocultura light del consumo, simplifica los códigos artísticos, los estandariza, y trasmite con ellos los dos o tres mensajes básicos que necesita inculcar: nosotros somos la democracia y la libertad, (déjenos pensar por usted, sugiere), disfrute su vida como pueda, usted también puede tener un auto, una casa, una bella(o) esposa(o). La lucha de ideas o la cultura como camino para la liberación La primera generación de intelectuales en la Cuba republicana de inicios del siglo XX, se asumía todavía como consejera del poder. La Patria en la que desplegaba sus esfuerzos renovadores era una neocolonia (algunos historiadores la califican como un protectorado norteamericano), pero confiaba en que la educación corregiría todas las desviaciones del programa libertador. Más que ensayistas solían ser analistas de la realidad social. Prevalecía en ellos cierto espíritu crítico, descriptivo y reformista y la confianza en la capacidad transformadora de la cultura, no exenta de dudas y suspiros de impotencia. José Martí, el cubano más universal, había advertido: «Ser cultos, es el único modo de ser libres». Pero una sociedad culta no es la suma de individuos cultos. La segunda generación irrumpía en 1923 con una Protesta llamada «de los 13»: ya no eran consejeros, sino denunciantes. Habían abandonado la crítica reformadora y no se consideraban parte de la deforme realidad republicana. De espaldas a la política tradicional, surgía momentánea en ellos la ilusión de la cultura descontaminada. Sin embargo, ¿cómo hacer arte nacional sin nación? El ensayo, más libre, menos enfático, emergía como forma privilegiada de reflexión. Pero la lección martiana era aún incomprendida: el ser político y el artístico parecían contradecirse o anularse mutuamente. Juan Marinello, un poeta de expresión artepurista que ya para entonces militaba en el Partido Comunista, escribía en 1937: «En realidad se prolonga demasiado en mí la pugna entre lo artístico y lo político y es lo cierto que, en nuestros días, parece exigir cada una de estas cosas, pasión y dación exclusivas» (4). Pugna que otro coetáneo, Rubén Martínez Villena, resolvía de forma heroica, e igualmente errónea: «yo destrozo mis versos, los desprecio, los regalo, los olvido; me interesan tanto como a la mayor parte de nuestros escritores interesa la justicia social» (5). Cierto que Martí había exclamado antes: « ¡La justicia primero, y el arte después!», pero su obra toda, incluso la más íntima, contribuía a edificar la justicia desde el arte. Así lo supo ver él en la obra de sus antecesores y coetáneos, algunos tan aparentemente desasidos como Casal. Pero aquella fue una generación de intelectuales políticos que deshaciendo afirmaciones previas, se involucró decididamente en los dos cauces del destino insular: el de la Revolución (que es creación nacional), el de la Reacción, a veces escondida en la Reforma (las fuerzas que propician la disolución del proyecto nacional: el regionalismo, el racismo, el «anexo-reformismo», es decir, aquellos intereses de clase cuya satisfacción presuponía la conservación del status quo , y que se expresaban socialmente en la forma de prejuicios raciales o de un profundo desprecio hacia las masas). Quiero insistir en una enseñanza de la historia poco atendida: la confluencia de la vanguardia artística y de la vanguardia política (de algún modo siempre comprendida como vanguardia ética), propició la fundación de la nación. En las condiciones neocoloniales de Cuba, el hilo conductor de la creación artística establecía un camino ineludible: lo nacional no necesariamente era viejo, a veces era la creación del arte nuevo, a veces también lo viejo era inauténtico, una imposición prescindible, y si lo nuevo podía enarbolar el espíritu nacional, su aparición adquiría la connotación de un acto anticolonial, era un hecho inesperadamente político. Los pintores abstractos en Cuba fueron portadores de ese espíritu, se opusieron a la dictadura de Batista, y se incorporaron con fervor al proceso revolucionario que se inició en 1959. El grupo Orígenes se constituyó en torno a principios ético-religiosos (en la creación y la aprehensión culturales) que misteriosamente empalmaban con la Revolución. La frase de Fidel —«dentro de la Revolución, todo: contra la Revolución, nada» (6) — ha sido doblemente descontextualizada: de la tradición que le da origen y del entorno histórico y textual en que se produce. En la tradición martiana, Revolución es la confluencia de la verdad, la justicia y la belleza. Pero hemos diferenciado gobierno y poder, ¿dónde ubicar la cultura, entendida como el conjunto de valores, sentidos y significados que la sociedad crea? Generalmente solo vemos la cultura «gubernamental», la llamada cultura oficial y la confundimos con la que genera el poder. Este es invisible, y predetermina nuestra mundivisión. A veces la llamada cultura oficial funciona como contracultura. Quiero detenerme en este punto. Un gobierno revolucionario es de hecho un gobierno disidente; la cultura que promueve (generalmente a ciegas, instintivamente) es, a escala global, una contracultura que se enfrenta a la cultura «oficial» dominante. Aunque un gobierno revolucionario, como poder, pueda burocratizarse, inmovilizarse, retroceder. Frecuentemente produce valores ajenos u opuestos a los que proclama o desea. En los países este-europeos los gobiernos del socialismo irreal no pudieron o no supieron crear una auténtica cultura socialista. En cambio, la cultura o la seudocultura que genera el poder global se colaba por los intersticios de su razón revolucionaria. La juventud es felizmente la edad de la sospecha; los jóvenes universitarios sospechan de todo: de sus padres, de los libros, de las verdades inculcadas. El capitalismo no se preocupa ante esos cuatro o cinco años de sospechas, siempre que no sobrepasen los límites del aula y no contacten con la certidumbre de los explotados. Cuando los muchachos se gradúan, la vida ajusta sus aprehensiones: es la hora de abandonar los sueños y de poner los pies en la tierra. «El que a los veinte años no es comunista, no tiene corazón; el que a los treinta siga siéndolo, no tiene cerebro», decía un viejo refrán del Reader's Digest. El socialismo enfrenta, sin embargo, una extraña paradoja: como estado revolucionario él mismo representa La Sospecha, ante el pasado «vencido» y ante el mundo. Pero los jóvenes no conocen el pasado ni han vivido en otro mundo. Sospechan entonces en primera instancia del propio estado revolucionario. Sospechan de La Sospecha: ¿habrá sido realmente malo el pasado?, ¿será realmente tan malo el capitalismo? La solución no es obviamente coartar la sospecha, como intentaron inútilmente los socialismos este europeos, sino entregarle a los jóvenes la verdad: compleja, contradictoria, revolucionaria, irremediablemente anticapitalista, sin paternalismos e ingenuidades. Y cuando aludo al innato sentido anticapitalista de la verdad no excluyo la crítica al socialismo (a sus desvíos no socialistas), una crítica que debe conducir a más socialismo. El poder global emplea todos los sinuosos recursos del mercado (del consumo) para monitorear la sospecha de los jóvenes en los estados revolucionarios —la sospecha, por supuesto, hacia el propio estado revolucionario—, y sobornar a los intelectuales, que pueden adquirir con ella fama de insobornables y de paso, dinero. Me refiero a la sospecha improductiva y paralizante, no a la duda necesaria. Sospechar no es dudar, así como ser rebelde no es todavía ser revolucionario; aunque nadie acceda a la duda razonable, o a la condición de revolucionario, sin antes haber sentido desconfianza o haberse comportado como un «rebelde sin causa». Los intelectuales revolucionarios enarbolan la crítica como síntoma y condición de vitalidad transformadora. Pero no siempre pueden discernir claramente cuál es el poder a enfrentar. Y le adjudican el rótulo de Poder lo mismo al poder global que al limitado contrapoder revolucionario. Cabría hacer una pregunta de difícil respuesta: ¿cuál es la cultura dominante en Cuba?, ¿la contradictoria y débil (en ocasiones, esquemática; en ocasiones, sorprendentemente vital) que genera el contrapoder revolucionario?, ¿o la de las películas del sábado, la de las discotecas, la del modo de vida yanqui? El contrapoder revolucionario no puede evitar que sus propias instituciones estimulen la cultura globalmente dominante, porque la humanidad no cuenta con una cultura alternativa bien definida. A veces, en lugar de criticar las concesiones o las abdicaciones de la contracultura que genera un gobierno revolucionario, o de analizar sus contradicciones, los intelectuales acatan sin saber las órdenes del poder global (aceptan acríticamente sus enunciados) y se convierten en implacables críticos del contrapoder. El Sistema Global, obviamente, nunca destaca en los países disidentes a los críticos que promueven la revitalización del contrapoder revolucionario, sino a quienes asumen la crítica del contrapoder desde el oficialismo global capitalista, o a quienes eligen «voluntariamente» la abstención descreída, el escepticismo militante. Los «rebeldes» que destaca el Sistema Global, cansados de las «locuras» revolucionarias, enarbolan el sentido común, el tibio resguardo hogareño, y acatan el ritual festivo del consumo. Odian la retórica (y la práctica) del heroísmo cotidiano. No quieren ser héroes, y para vivir tranquilos, necesitan demostrar que los héroes no existen. La rebeldía consiste en la sumisión. Los «revolucionarios de terciopelo» (los «ex») adoran la Coca Cola y los Mc Donalds, y son más papistas que el Papa. La caída de los estados «socialistas» europeos, y la difusión de sus manquedades históricas (también el ocultamiento de sus logros) crearon el vacío necesario para la instalación de verdades abstractas funcionales al Sistema: la democracia representativa, cada día menos representativa y menos democrática, se adjudicó el título de verdad universal. Los estados revolucionarios han enfrentado siempre un dilema: permitir la «libre difusión de las ideas», concepto que significa la libre difusión de la cultura dominante, oficial, contrarrevolucionaria, en un mundo que todavía no dispone de una cultura alternativa bien estructurada, o limitar y adecuar su inserción social. Ante la duda, han optado por cerrar la puerta y evitar la contaminación; pero la cultura dominante llega de maneras muy diversas, en la forma de inocentes películas, de objetos para el consumo, de paraísos prometidos, y los ciudadanos, vulnerables e ignorantes, enferman. Construir una política informativa que muestre y explique, que cultive el pensamiento crítico revolucionario, que promueva una auténtica cultura integral, es la única alternativa viable. Por otra parte, las restricciones informativas pueden ocultar desviaciones del propio estado revolucionario. La información es poder. La cultura dominante burguesa, por supuesto, reclama la «libre» circulación de la información que genera el Sistema Global para su autoconservación, y enmascara la verdad entre miles de pistas falsas o parciales. La libertad burguesa de información incluye la libre difusión de la mentira. Construir una cultura revolucionaria nueva, como pedía Gramsci, significa formar a las nuevas generaciones de ciudadanos en la cultura de la crítica y la autocrítica. No de una crítica abstracta, sin asideros éticos, sino de una crítica que restaure y sostenga la contracultura revolucionaria: una crítica creadora. No se trata en este caso ni de consejeros, ni de simples críticos, sino de partícipes del contrapoder (no necesariamente desde funciones gubernativas, pero tampoco necesariamente ajenos a estas, no como conciencia crítica, reservorio de lucidez evaluadora, sino como conciencia participativa). La crítica, por otra parte, no puede ser teoricista, ideologizante. Como ha dicho Frei Betto con razón, el intelectual orgánico de izquierda siempre se ubica junto a los pobres («con los pobres de la tierra, quiero yo mi suerte echar», escribía José Martí), toma partido no por la letra o el significado estrecho de una teoría, sino por su sentido libertario. No es el intelectual pequeño burgués que describiera Roque Dalton en un poema: «Los que / en el mejor de los casos / quieren hacer la revolución / para la Historia para la lógica / para la ciencia y la naturaleza / para los libros del próximo año o el futuro / para ganar la discusión e incluso / para salir por fin en los diarios / y no simplemente / para eliminar el hambre / para eliminar la explotación de los explotados» (7). La ciencia es un instrumento, no un fin. Digámoslo sin rubor: la teoría social es y solo puede ser ancilar. La filosofía cubana del siglo XIX se autodenominó electiva, en tanto pretendía reconstruir la sociedad, no la teoría. Esto no supone un alejamiento de la verdad: solo la verdad conduce a la liberación. Esta última (la liberación, es decir, la práctica) es quien la valida. Pero los revolucionarios no siempre llegan al gobierno en la dinámica de un proceso revolucionario. Y vivimos una etapa histórica en la que parecen ser otros los caminos. Fidel Castro apuntaba el 26 de junio de 1998: «Hoy ya la cosa es de otro carácter, es mundial, es la fuerza del pueblo, la educación, la conciencia; las masas, con un creciente poder, son las que tendrán que resolver estos problemas. (…) Serán otras tácticas, ya no será la táctica al estilo bolchevique, ni siquiera al estilo nuestro, porque pertenecieron a un mundo diferente. Serán otros caminos y otras vías por los cuales se irán creando las condiciones para que ese mundo global se transforme en otro mundo. Yo no concibo otra globalización que no sea la globalización socialista» (8). Es decir, que la cultura adquiere una importancia decisiva en un mundo donde el poder se ejerce a partir de un control casi absoluto sobre los medios de comunicación, sobre el proceso de formación de la opinión pública, sobre la orientación de sus necesidades y de sus elecciones, un sistema de poder que sin embargo es frágil y poroso, de manera que es complementado con el uso de la violencia en sus diferentes formas. Un mundo que puede conducir a la destrucción de todos: víctimas y victimarios, indefensos y poderosos. Nunca antes confluyeron de manera más elocuente los principios éticos y los reclamos prácticos: el pragmatismo político conduce hoy a la justicia social. No es casual que Fidel proclamara en los primeros años posteriores a la caída del llamado campo socialista, ante el asombro de algunos, que lo primero que había que salvar era la cultura. La cultura es poder. El poder revolucionario es el triunfo de la cultura. De hecho, la distancia cada vez mayor entre el ejercicio del gobierno y el del poder, ha originado una crisis en los partidos políticos y en el sistema electoral representativo burgués. En Cuba, esa crisis permitió que un movimiento revolucionario desplazara en 1959 a todos los partidos tradicionales. Pero en el mundo contemporáneo son ya habituales las figuras políticas que emergen repentinamente, sin aparentes bases partidistas. El poderoso y heterogéneo movimiento que se opone a la globalización neoliberal siente fobia hacia los partidos políticos. En realidad, el desplazamiento de las clases y de los grupos sociales, su reordenamiento, y los cambios de orientación ideológica, bruscos y oportunistas, en los partidos tradicionales, afectan la identificación de unos y otros. Los explotados son hoy muy diversos, muy heterogéneos, y sus zonas de coincidencia son móviles: en Brasil, decía Frei Betto, no existe un proletariado, sino un pobretariado. Los explotadores, por su parte, son menos visibles, y pueden prescindir de las antiguas estructuras partidistas de poder. «Y, ¿si no existe representación para qué sirve la política? ¿Si no existe Estado Nacional de qué sirve conquistar el poder?», se preguntaba recientemente en La Habana Francisco de Oliveira (9). En Chiapas, el subcomandante Marcos ha declarado que los zapatistas «no se proponen la toma del poder del Estado ni del gobierno ni [pretenden] convertirse en un partido político»; su intención es construir un pequeño pero efectivo poder local. Luis Villoro interpreta sus palabras como una renuncia al poder y elogia su actitud. Pablo González Casanova, por el contrario, insiste en que es una estrategia para su conquista desde abajo o en espacios alternativos (10). ¿Reformismo? Desde el siglo XIX en Cuba el espíritu reformista se aferra a lo aparente (a lo aparentemente posible), aún cuando sistemáticamente demuestre su imposibilidad, mientras que la actividad revolucionaria desprecia la atmósfera y fija su mirada y sus metas en el subsuelo, en lo aparentemente imposible, devenido como única posibilidad histórica. ¿Es posible la reforma revolucionaria? Bienvenidos los pequeños espacios de poder, de resistencia, siempre que no olvidemos que el Poder acecha, y que ahora o después deberemos enfrentarlo. Si la reforma afecta y modifica aspectos esenciales del Sistema, entrará inevitablemente en contradicción con el poder global y será cuestionado por este. La experiencia histórica no deja margen para la duda: Cárdenas, Árbenz, Bosch, Alvarado, Allende, Chávez, tuvieron o tienen una alternativa única: radicalizar el proceso de reformas (construir una revolución) o perecer. Si en Chiapas se ensayan formas locales de gobierno verdaderamente revolucionarias, ¿por qué llamarlas reformas?, ¿por su alcance territorial?, ¿acaso Cuba no es una pequeña isla también? Otros, en su desesperada carrera por alcanzar el llamado poder político en el espacio total de un país, abandonan sus principios originarios y olvidan que el único contrapoder capaz de retar el poder global, es el del pueblo. Suele hablarse hoy con insistencia de una izquierda democrática, opuesta a los métodos y a los fines (la forma determina el contenido) de una izquierda revolucionaria. Rafael Rojas, ideólogo de la nueva derecha miamense- madrileña, escribe: «La vergüenza de asumir la derecha, típica de la cultura política cubana, sin embargo, no es tan grave como el hecho de que la mayoría de nuestros izquierdistas fueron revolucionarios, es decir, autoritarios (...)» (11). La década de los noventa engendró una «nueva izquierda» intelectual. Culta, moderada, «democrática», antirradical, capaz de situarse siempre por encima de las ideologías, en el punto medio, y de espantarse ante los «extremismos» de izquierda, aunque tolere comprensivamente los de la derecha. Es una «izquierda democrática» que se opone más a la llamada izquierda revolucionaria, que al capitalismo, que mira «hacia la cultura dominante, como fuente de veracidad, objetividad, prestigio y reconocimiento», en palabras de James Petras (12). Mientras más moderada es en sus afanes reformistas, más agresiva y fundamentalista es la derecha que la creó. Mientras más se abraza a los conceptos abstractos de democracia y libertad, más los vacía de contenido la derecha. Es una izquierda que cree en un capitalismo que los diseñadores del capitalismo ya declararon obsoleto. Al nuevo orden le conviene esta izquierda: mientras reclama elecciones libres en Cuba, coloca a Bush en el poder mediante fraude u organiza un golpe de estado contra el presidente electo en Venezuela. Pero los verdaderos antónimos son otros: democracia y aristocracia (o plutocracia), revolución y reacción (o contrarrevolución). «La justicia, la igualdad del mérito, el trato respetuoso del hombre, la igualdad plena del derecho: eso es la Revolución», escribía José Martí. A la vilipendiada toma del poder estatal como punto de partida de las transformaciones revolucionarias, le queda en nuestra América un ejemplo: Cuba. Sin embargo, esos espacios políticos en los que confluyen gobierno central y poder, como el de la Revolución cubana, evidencian día a día su capacidad transformadora. La cultura y la globalización de la solidaridad En su libro Sociología de la Revolución, el martiniqueño Franz Fanon caracterizaba la relación siempre problemática de los colonizados con la cultura (impuesta como «superior») de los colonizadores, y la aceptación «bajo sospecha» de sus «adelantos científicos», entre los cuales se anunciaba la medicina y la arrogante presencia de los médicos occidentales (13). Los médicos cubanos que brindan sus servicios en apartadas zonas latinoamericanas o africanas no son, por supuesto, representantes del mundo colonial, pero sí portadores de la cultura que identifica a ese mundo. ¿Por qué son aceptados? Una respuesta rápida y superficial alegaría que ofrecen servicios gratuitos. En este caso, se reduciría la relación humana a un intercambio de beneficios, que pasa por alto la sospecha y la resistencia cultural ante lo ajeno, así como evidentes manifestaciones de cariño. Por otra parte, en algunos países muy pobres, como Haití, los hospitales públicos cobran a sus pacientes una cantidad mínima —que es grande, para muchos— como único recurso de autofinanciamiento, y aunque los cubanos no reciben ni participan de ese cobro, pueden aparecer como parte indiferenciada del todo. Y sin embargo, la población distingue la actitud de esos especialistas por sobre la de otros países, e incluso, por sobre la de algunos nacionales. No se trata, desde luego, de una virtud inherente al «espíritu nacional» de los cubanos. Entonces, ¿qué es? Nuestra hipótesis es esta: la ausencia absoluta de un sentimiento de clase. Los médicos formados en otras sociedades cargan con ese prejuicio inconsciente, salvando naturales excepciones. He visto a médicos honestos acudir a zonas indígenas o muy pobres y comportarse en esos lugares «a la altura de sus pobladores», lo que inconscientemente significa «descender» a ellos. Los he visto usar guantes para auscultar a pacientes de enfermedades no contagiosas. Rechazar cortésmente alguna bebida o alimento ofrecidos con agradecida humildad. Ignorar, como prácticas salvajes, los remedios caseros o tradicionales, y escuchar con expresión risueña o impaciente la explicación del llamado curandero. Los médicos cubanos jamás se piensan a sí mismos como parte de una clase superior o inferior. Tocan a los pacientes con las manos, no están apurados para irse, y conversan con ellos como simples vecinos o amigos. En realidad lo son, porque cargan el agua, ayudan en tareas colectivas y están dispuestos a pasar la noche en vela junto al enfermo. En otras palabras: no reciben o visitan pacientes, sino seres humanos, a los que tratan de igual a igual. Agreguemos ahora (y solo ahora) que son buenos especialistas, y que no cobran. Esos médicos han derribado las naturales aprehensiones culturales de sociedades históricamente marginadas. Son bien recibidos en las más intrincadas aldeas de Benin, Argelia, Guatemala, o Paraguay; en países y pueblos musulmanes o cristianos; mayas o guaraníes. Demuestran con su presencia que no existe un irremediable conflicto cultural o de civilizaciones entre los seres humanos. El conflicto que sí existe, y que se agudiza cada día, es entre explotados y explotadores. La experiencia del internacionalismo médico cubano actualiza otra conclusión «manida»: no son suficientes la buena voluntad de un filántropo, aún de aquel dispuesto al mayor de los sacrificios personales, ni la actividad o el dinero de una o varias ONG empeñadas en la reorientación de vidas concretas, para que se produzcan transformaciones decisivas. Recuerdo que el padre Josep Aguilá llevaba doce años viviendo en Wampusirpe, una aldea misquita en territorio hondureño, cuando arribaron los médicos cubanos. En su extraño «palacio» había reunido una biblioteca de autores clásicos occidentales y una videoteca de películas «nobles» que exhibía con ayuda de una pequeña planta eléctrica; desde allí trataba infructuosamente de cambiar el destino vital de sus vecinos. En un año los médicos recién arribados redujeron en varias decenas de puntos el índice de mortalidad infantil. Un Estado revolucionario todo lo subvierte. No puedo asegurar cuáles fueron las motivaciones reales, pero Aguilá renunció después al sacerdocio, y se casó con una bella misquita, que había enseñado a leer y a escribir. Ernesto Che Guevara también albergó la idea de trabajar como médico en El Petén guatemalteco, pero no pudo realizar su sueño. Años más tarde, en 1960, le dijo a los estudiantes cubanos de medicina: «…yo había viajado mucho —estaba en aquellos momentos en Guatemala, la Guatemala de Árbenz— y había empezado a hacer unas notas para normar la conducta del médico revolucionario. (…) Entonces, me di cuenta de una cosa fundamental, para ser médico revolucionario lo primero que hay que tener es revolución. De nada sirve el esfuerzo aislado, el esfuerzo individual, la pureza de ideales, el afán de sacrificar toda una vida al más noble de los ideales, si ese esfuerzo se hace solo, solitario en algún rincón de América, luchando contra los gobiernos adversos y las condiciones sociales que no permiten avanzar» (14). La solidaridad internacionalista cubana se estructura en una red médica que enlaza cada aldea con su centro municipal, cada municipio con su capital regional o provincial, y cada región con la capital del país (se emplean para ello las mismas instituciones de salud del país, a las que las brigadas cubanas se subordinan), y dispone de los recursos humanos y materiales mínimos para la ejecución de programas de atención integral. Evidencia que no son necesarios grandes recursos, que los resultados son posibles si existe voluntad política. La presencia de los médicos cubanos en Centroamérica fue significativamente considerada por algunos colegios médicos nacionales como subversiva. El sorprendente resultado de esa colaboración, hay que decirlo, no se debe al apoyo reformista de los gobiernos que la acogen, sino a la capacidad revolucionaria del gobierno que la envía. No es exacto del todo decir que Cuba no se beneficia de esa colaboración. Los médicos y enfermeros cubanos que viajan a esos países se «reciclan» como revolucionarios. Más allá de sus motivaciones personales —el deseo de viajar y conocer otros lugares, la posibilidad de ahorrar algún dinero del pequeño estipendio recibido, el interés científico ante la variedad de patologías que deben enfrentar—, la entrega solidaria frente a la pobreza y el abandono de los pueblos visitados renueva en ellos el sentimiento revolucionario. La vitalidad de una revolución puede medirse por sus grados de solidaridad interna y externa. Muchos médicos internacionalistas han cumplido previamente «misiones» en apartadas zonas del territorio cubano. En las naciones centroamericanas comprendí que la contracultura de la solidaridad tiene raíces interiores, imperceptibles, en los cubanos. Para los pobladores más humildes que recibían la ayuda, los internacionalistas eran héroes. Ellos contaban con una ventaja invisible sobre sus colegas locales: el desinterés de la entrega no comprometía su futuro. Detrás de ellos había un Estado protector. Pero ciertas reacciones, ciertas conductas, eran extrañas e incomprensibles: pertenecían a otro mundo que se revelaba real, el mundo socialista. El heroísmo expresa la conciencia histórica que los individuos tienen de sí mismos: si el acto de entrega adquiere un sentido individual trascendente, el sacrificio se transforma en realización personal. La casualidad puede provocar actos heroicos, pero no héroes. Cuando el personaje principal del filme cubano Madagascar se busca en la Plaza de la Revolución, convencido de que puede aparecer en la foto del periódico, es porque allí, aún rodeado de un millón de personas, se había sentido el protagonista. Precisamente, su abrupta «comprensión» de que era una más, revela su pérdida de sentido, de horizonte. Los trabajadores sociales, los maestros emergentes, no solo ayudan a los demás, se ayudan a sí mismos. Siempre he creído que cuando algún chofer me recoge y me adelanta solidariamente en las calles sitiadas de La Habana, no soy yo el único beneficiado: se beneficia él, porque tuvo la oportunidad de ser solidario, y se consolida la Revolución. El socialismo no es la imposición de metas colectivas opuestas o ajenas a las individuales, es la confluencia de unas y otras. No tanto porque las colectivas se conviertan en individuales, sino porque las individuales se asuman como colectivas. La tarea de zapa que silenciosamente realiza la cultura oficial global es la de oponerlas; desmantelar la trascendencia de cualquier vida, hacer que parezca solitaria y finita. La Revolución no convoca a las masas sin rostro; cada individuo asume en ella su excepcional protagonismo histórico. La primera tarea desmovilizadora de la cultura oficial global es la de borrar los rostros de la multitud, transformar la multitudinaria cita de individualidades en una masa histérica o dócil, aceptar y promover lo individual únicamente en el ámbito de lo privado. La cultura de la solidaridad funciona como contracultura en un mundo rabiosamente individualista. «De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace», alertaba Martí, aunque frecuentemente se nos sirve hoy un seudopensamiento coloreado, de utilería, como el pavo que Bush mostró a las cámaras en el aeropuerto de Bagdad. De cualquier manera, no tenemos otra opción que ganarla «a pensamiento», como pedía la sentencia martiana. Nuestra fuerza es la verdad. Los medios globalizadores repiten, una y otra vez, la palabra tránsito para referirse a Cuba, como si se tratara de un proceso indiscutible, perentorio, inminente. No se discute por qué es necesario el tránsito, ni hacia dónde, son datos que se dan por supuestos. Es obvio que se trata de un tránsito hacia el redil: Cuba debe retornar a la senda del buen comportamiento, ceder en sus pretensiones descabelladas de independencia, acatar la norma común neoliberal, el neocoloniaje bien retribuido para sus clases dominantes, los conceptos abstractos de democracia, y renunciar al poder, es decir, al contrapoder del Estado revolucionario. Cuba se prepara para enfrentar una agresión armada si fuese necesario. Pero la batalla principal es otra. Salvar la cultura es lo primero que debemos hacer, decía Fidel, y se refería a la contracultura de la resistencia y de la creación. La verdadera guerra que enfrentan hoy los pueblos no es entre civilizaciones «buenas» y «malas», sino la que se nos impone entre la cultura de la dominación y la cultura de la liberación. NOTAS: 1. Gabriel García Márquez: La verdadera muerte de un presidente, en Entorno, Boletín Especial de Cubarte, año 1, No. 16, 10 de septiembre de 2003 2. Frei Betto: Lula: el nuevo tiempo de la izquierda, en La Jornada , México D. F. , lunes 30 de diciembre de 2002; 3. Enrique Ubieta Gómez: «Cuántos terroristas hay en el mundo que nosotros entrenamos» / Entrevista a Wayne Smith, ex jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba, en Trabajadores, La Habana, 8 de octubre de 2001; 4. Juan Marinello: carta personal a Manuel Navarro Luna del 4 de abril de 1937, inédita, Fondo Navarro Luna, Instituto de Literatura y Lingüística de La Habana; 5. Rubén Martínez Villena: «Carta abierta a Jorge Mañach», en El grupo minorista y su tiempo, selección, prólogo y notas de Ana Cairo, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1975; 6. Fidel Castro: «Palabras a los intelectuales», en Revolución, Letras, Arte, La Habana, Editorial Arte y Literatura, 1975; 7. Roque Dalton: La pequeña burguesía (sobre una de sus manifestaciones), en Últimos poemas, Buenos Aires, Editorial Nuestra América, 1993; 8. Fidel Castro: «Discurso», 26 de junio de 1998, en Globalización neoliberal y crisis económica global, La Habana, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, 1999; 9. Francisco de Oliveira: «¿Están abiertas las vías para América Latina», conferencia impartida en la apertura de la Conferencia General del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, La Habana, octubre, 2003; 10. Arturo Jiménez: «Para terminar con las relaciones de poder es necesario construir unas relaciones de poder que puedan oponérseles» / Debate entre Pablo González Casanova, Atilio Borón y Luis Villoro sobre el zapatismo y el poder, en La Jornada, México D.F., 28 de noviembre de 2003; 11. Rafael Rojas: «El derecho de la derecha», en El Nuevo Herald, Miami, marzo, 2001; 12. James Petras: «Los intelectuales de izquierda y su desesperada búsqueda de respetabilidad», en Rebelión, 2003; 13. Franz Fanon: Sociología de la Revolución, México, D.F., Ediciones ERA, 1976, p.97 14. Citado por Adys Cupull y Froilán González en Un hombre bravo, La Habana, Editorial Capitán San Luis, 1994, pp. 176 y 177. CUBA SIGUE AQUÍ La noticia del año 2003 sobre Cuba es que la Isla flota aún, majestuosa, en el caliente mar Caribe e influye en el mundo, pese a una de las más persistentes políticas de rechazo llevadas jamás por EE.UU. contra un país.Francisco Forteza La Habana La Jiribilla En términos generales la noticia del año 2003 sobre Cuba es que la Isla flota aún, majestuosa, en el caliente mar Caribe e influye en el mundo, pese a una de las más persistentes políticas de rechazo llevadas jamás por EE.UU. contra un país, conducta que sigue teniendo como centro un bloqueo propio de la denominada Guerra Fría que sobrepasó hace tiempo los 40 años. Durante el 2003 y en el campo internacional el largo conflicto cubano-norteamericano atravesó momentos paradójicos. Ningún analista pudiera negar que las malas relaciones habituales entre La Habana y Washington empeoraron en el lapso, pero esa conclusión se torna ambivalente en dos campos: el que limitan los acuerdos migratorios entre los dos países, vigentes desde 1994 y 1995, y el que determina un comercio bilateral frágil y restringido que pese a los obstáculos, avanza. La administración republicana de George W. Bush, que llegó al poder en noviembre del año 2000 gracias al voto de la Florida, donde están destacados las personalidades y grupos cubanoamericanos anticastristas más extremistas, fue un mal augurio para los pocos elementos positivos que han sobrevivido al enfrentamiento EE.UU.-Cuba por 45 años. El gobierno cubano previó incluso que como resultado del «anticubanismo» proverbial de Bush podían llegar a desaparecer no solo los acuerdos migratorios, sino también las sedes diplomáticas cubana en Washington y norteamericana en La Habana que, a veces en equilibrio precario, han estado abiertas desde el gobierno demócrata estadounidense de James Carter. Quizá en ningún otro momento como durante este año las Oficinas de Intereses creadas a mediados de la década de los años 70 pudieron hundirse bajo el peso de la pelea política entre los dos países. Bush decidió utilizar a su «hombre en La Habana», James Cason, jefe de la Oficina de Intereses de EE.UU. en Cuba, en labores francamente subversivas. El propio Cason, antes de viajar a la Isla, subrayó que daría todo su apoyo ―no solo político, sino también material― a agrupaciones disidentes en este país que las autoridades consideran como unidas a Washington en sus fines de acabar con la Revolución cubana. Tras un rápido movimiento de expansión por Cason y sus subordinados por toda Cuba alentando la oposición, el gobierno cubano llevó a juicios en abril a más de 70 personas bajo acusaciones de mercenarismo en favor de EE.UU. Estas fueron condenadas en procesos jurídicos en los cuales los fiscales presentaron pruebas y testigos, incluso algunos que actuaron como agentes encubiertos dentro de los grupos oposicionistas, que reflejaron que los acusados, en efecto, aceptaron fondos e instrucciones generados en la Casa Blanca. El conflicto entre los dos países estuvo en ese momento a punto de generar una situación sin regreso. No obstante, no solo sobrevivieron los acuerdos migratorios, sino también se reforzó, por voluntad de empresarios norteamericanos, el limitado comercio iniciado a fines de 2001 cuando EE.UU. permitió ventas de alimentos a la Isla. Tras los juicios, una serie de violentos secuestros de aviones y embarcaciones en Cuba por personas que querían llegar a toda costa a EE.UU. no solo demostró la mano firme cubana -que llegó a juzgar y aplicar la pena capital a tres secuestradores de una lancha de pasajeros con la toma violenta de rehenes- para tratar de detener esas peligrosas acciones, sino también la vigencia de los convenios sobre migración. En uno de los secuestros ―un avión de pasajeros que aterrizó en La Habana mientras un secuestrador con granadas de mano amenazaba con hacerlo estallar si no viajaba a Miami― el diplomático norteamericano Cason apareció en el aeropuerto internacional de esta capital y trató, junto a las autoridades cubanas encabezadas en ese momento de manera personal por el presidente Fidel Castro, frustrar el secuestro. Cason, en nombre de su gobierno y 24 horas después publicó una nota oficial en la prensa cubana subrayando que EE.UU. estaba dispuesto a desalentar esas acciones y que los criminales que desviaran aviones y barcos hacia ese país desde Cuba serían juzgados con todo el rigor de la ley. Más tarde, los norteamericanos devolvieron a Cuba para ser juzgados ―tras un acuerdo previo de limitaciones de condenas― a los captores de una embarcación científica cubana. Los sectores cubanoamericanos anticastristas con sede en Miami llegaron a acusar a Bush en ese momento ―el verano pasado― de «traidor a la causa» , y a exigirle públicamente incluso una invasión estadounidense a la Isla, al estilo de la que ya se había lanzado contra Iraq. Paradójicamente, la administración Bush se mantuvo firme en su decisión de hacer cumplir los acuerdos migratorios con Cuba, probablemente porque ello encaja en el marco de protección hermética de fronteras contra infiltrados, dictada en ese país después de los sangrientos ataques en Nueva York y Washington el 11 de septiembre de 2001. Para balancear quizá y asegurar así el voto cubanoamericano en noviembre de 2004, la Casa Blanca se sumió nuevamente en una corriente fuertemente anticubana y en octubre, Bush ordenó la fundación de una comisión presidencial codirigida por Colin Powell, secretario norteamericano de Estado, para que esta proponga en un plazo breve nuevas medidas contra Cuba. En ese ambiente, Cuba ha determinado en el 2003 reforzar su ejército y sus programas militares defensivos. No obstante, el comercio cubano-norteamericano llega ya a los 600 millones de dólares al cierre de 2003, y más de 270 empresarios estadounidenses que vinieron a La Habana este mes ratificaron su voluntad no solo de seguir sus ventas de alimentos al mercado cubano, sino de oponerse, bajo las leyes de su país, al bloqueo norteamericano y aceptar llegado el momento la invitación cubana a colocar inversiones aquí. Una secuela del conflicto cubano-norteamericano en 2003 fue el anuncio por la Unión Europea (UE) en junio de sanciones diplomáticas ―también algunas económicas― contra Cuba. La Habana acusó a los europeos de tratar de atraer, con la medida, la simpatía de Bush, enajenada a partir de la negativa de Europa a apoyarlo en la agresión contra Iraq. El comercio y las inversiones europeas en Cuba no parecieron afectadas por el «subconflicto», el cual algunos analistas consideran como de futuro efímero. Pese al rompimiento de las buenas relaciones tradicionales Cuba-UE, la Isla tuvo en 2003 una expansión poderosa ―política y económica― por el mundo, y especialmente en su región, América Latina. Venezuela, y nuevos gobiernos en Argentina, Brasil y Paraguay dejaron claro su derecho a tener buenas relaciones con la Isla y así lo han puesto en práctica. Bajo la sombra del fracaso estruendoso de los programas neoliberales en países regionales, ha surgido, según observadores, una corriente de gobernantes y potenciales gobernantes que han colocado énfasis en resolver o aliviar los profundos problemas sociales latinoamericanos y mantener un comportamiento unido, lejano a las órdenes norteamericanas de romper con Cuba. En el orden interno, la economía cubana creció en un 2,6 % en el 2003 frente al 2002. Las cifras no lo dicen todo. El país ha sido durante este año un hervidero de programas ―y soluciones― en los campos de la salud pública, educación, cultural y en la economía en áreas como el turismo, la agricultura, la producción petrolera en medio de un reajuste de algunos de sus sectores a las serias condiciones del mercado internacional. El saldo del programa económico cubano refleja un crecimiento económico sin abandonarse las bases del sistema socialista ni las reformas de corte capitalista ―entre estas la liberación del curso del dólar y la mayor apertura al capital extranjero― impuestas en un momento de gran crisis a inicios de la década pasada. Sin penetrar en análisis más precisos, 2003 demostró algo fundamental: Cuba sigue aquí. La orden de la CIA fue matar (1960/1963) PASAJES DEL TERRORISMO CONTRA CUBA EN ENEROHablar de los dolorosos eneros para los cubanos durante estos cuatro años, no significa que el terrorismo haya sido exclusivamente aplicado contra este pueblo solo en estos meses. Durante más de cuatro décadas se ha sufrido este criminal accionar de la contrarrevolución, tanto externa como interna, preparada, adiestrada y armada por la Central de Inteligencia de los EE.UU. Percy Francisco Alvarado Godoy La Jiribilla 1 de enero de 2004. Cuando la administración norteamericana de Ike Eisenhower se percató del carácter verdaderamente revolucionario y transformador del proceso político que se experimentaba en Cuba, no vaciló en emprender una serie de acciones encaminadas a revertirlo lo más pronto posible. Estaba claro que los EE.UU. no podían permitir fenómenos de este tipo y magnitud en su traspatio latinoamericano. Por ello, sin pensarlo dos veces, el Presidente norteamericano decretó de manera unilateral el rompimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba el 5 de enero de 1961. La ruptura de los vínculos diplomáticos entre ambos países no fue la única ni la primera de las acciones adoptadas por esta administración en su beligerancia hacia la Isla. Unos meses antes, en marzo de 1960, a instancias de Dwight D. Eisenhower y de su vicepresidente Richard Nixon, la Agencia Central de Inteligencia se encargó de preparar un vasto plan encaminado a fomentar la guerra irregular contra la Revolución cubana. ¿Qué acciones se proponía ejecutar la CIA contra Cuba? A grandes rasgos, las principales acciones hostiles contra la Isla por parte del gobierno yanqui y su agencia terrorista consistieron en: • La formación de organizaciones de corte terrorista en las principales ciudades cubanas, con vistas a la realización de acciones violentas, atentados y sabotajes, cuyo propósito sería sembrar el caos y la inestabilidad política. • Intensificar la lucha ideológica contra la Revolución mediante de la difusión de propaganda contrarrevolucionaria. • Desarrollar focos guerrilleros en los principales centros montañosos del país con vistas a obstaculizar el desarrollo de las medidas revolucionarias que tenían lugar en el campo cubano, a la par que crear un clima de terror y provocar, en consecuencia, la caída del Gobierno Revolucionario. • Preparar una fuerza militar en el exterior con vistas a invadir la Isla. Un enorme tinglado bélico se montó en Retalhuleu, Guatemala, para tales fines y cuya culminación sería la frustrada invasión de Playa Girón. • Aprobar amplios presupuestos destinados a subvencionar la guerra no declarada contra Cuba, como lo fueron los trece millones de dólares desembolsados por el gobierno norteamericano en marzo de 1960. Este dinero fue empleado para adiestrar, armar y sostener a los centenares de individuos involucrados en estos planes criminales. Tal fue la magnitud y proporciones de esta maquinaria bélica que superaron los presupuestos iniciales en más de 237 millones de dólares. • Combinar esta guerra militar e ideológica contra Cuba, con un conjunto de medidas paralelas en los órdenes económico, político y diplomático. Las concepciones de la CIA, elaboradas por su máximo jefe, Allan Dulles, desembocarían a la larga en el archiconocido «Plan Pluto», estrenado inicialmente como «Plan Escambray». Ya en los primeros meses posteriores a marzo de 1960, se comenzaron a observar los resultados de esta guerra implementada por la CIA contra la Revolución cubana. Los objetivos de estas agresiones esclarecen el papel terrorista del gobierno norteamericano y su agencia, así como de la contrarrevolución externa e interna. Veamos algunos hechos de este tipo ocurridos solamente en el mes de enero de estos años: • En los días correspondientes a enero de 1960, fueron afectados cañaverales de varios centrales azucareros como el «Hersey», «Corazón de Jesús» (hoy Mariana Grajales), «Santa Teresa» (hoy Héctor Rodríguez), las zonas cañeras de San Rafael y San Vicente, ubicadas en la antigua provincia de Las Villas; de la misma manera los centrales «Adelaida» (hoy Enrique Varona), «Punta Alegre» (hoy Máximo Gómez) y varios más en diferentes provincias del país. En casi todos los casos fueron afectadas viviendas de campesinos, llegando incluso a asesinar a un joven campesino de 24 años de edad. • Fue bombardeada la zona este de la capital por un avión tripulado por pilotos norteamericanos al servicio de la CIA el 21 de enero de 1960. Cuatro bombas detonaron en las zonas de Cojímar y Regla durante esta criminal acción. • El mismo día que Eisenhower rompió relaciones con Cuba, el 5 de enero de 1961, fueron asesinados en el Escambray un joven maestro voluntario (Conrado Benítez) y un campesino (Heliodoro Rodríguez) por bandas terroristas. • En enero de 1961 varios hechos terroristas, enmarcados dentro de la estrategia de CIA, afectaron diversas ciudades cubanas, destacándose el asesinato del joven miliciano Carlos Manuel Calcines Pérez (14 de enero), el incendio en la colchonería OK en La Habana (8 de enero), el incendio de un almacén de tabacos de la firma Rothshild Samuell Duiga (14 de enero), así como varias acciones ejecutadas en el exterior contra la embajada cubana en Honduras y el Consulado cubano en Barranquilla, Colombia. Dentro de este contexto, la CIA desarrolló su cacareada «Operación Silencio», cuyo fin era el abastecimiento de armas, incluidas las de grueso calibre, por vía aérea a las bandas terroristas del Escambray. Esta operación se efectuó el día 6 de enero. Otros hechos entristecieron cada enero cubano a partir del momento en que la CIA implementó su guerra sucia contra Cuba: • En 1962 cuatro notables acciones terroristas: - (7 de enero) Fueron incendiadas dos escuelas rurales en Cabaiguán, antigua provincia de Las Villas. Sus autores fueron las mismas armadas por la CIA. - (9 y 10 de enero) Ataques contra campesinos en las provincias de Matanzas y Pinar del Río, como resultado de los cuales son heridos dos de ellos. - (13 de enero) Fue incendiada una escuela rural en la provincia de La Habana. - (15 de enero) Fueron salvajemente asesinados en Sancti Spíritus un campesino y su hijo. - (20 de enero) Fueron asaltadas dos tiendas en zonas rurales de Cienfuegos. En enero del año 1963, se llevaron a cabo las más salvajes acciones contra el pueblo cubano, resultando ser el mes de enero más sangriento y doloroso. - (8 de enero) Se produjo el asesinato de un campesino frente a su hijo y su nieto, quienes resultaron heridos. - (10 de enero) Fue salvajemente asesinado un menor de 11 años de edad en una finca de la provincia de La Habana, como consecuencia de una ataque a la finca en la que vivía, siendo herido su padre por los bandidos. - (13 de enero) Fueron asesinados dos dirigentes revolucionarios por bandas contrarrevolucionarias en la provincia de Matanzas. - (15 de enero) Fue asesinada una persona y asaltada una tienda. - (22 de enero) Se produjo el asesinato de tres campesinos por bandas armadas al servicio de la CIA. - (23 de enero) Fueron asesinados dos menores de edad, heridos sus dos hermanos y su madre. Los responsables de esta acción fueron miembros de una de las bandas terroristas armadas por la CIA. - (25 de enero) Fueron asesinados dos obreros cubanos cuando una banda terrorista asaltó un poblado, incendiando varias viviendas y destruyendo una planta eléctrica. Hablar de los dolorosos eneros para los cubanos durante estos cuatro años, no significa que el terrorismo haya sido exclusivamente aplicado contra este pueblo solo en estos meses. Durante más de cuatro décadas se ha sufrido este criminal accionar de la contrarrevolución, tanto externa como interna, preparada, adiestrada y armada por la Central de Inteligencia de los EE.UU. Cabría, pues, preguntarse: ¿Cómo es posible que quienes fomentaron el terrorismo no solo en Cuba, sino en otros lugares del mundo, sean los que hoy pretenden portar las banderas del antiterrorismo? El dedo acusador de los campesinos, maestros y niños asesinados en enero se dirige hacia el norte, hacia las frías oficinas de Langley y de la Oficina Oval de las Casa Blanca. De eso, por supuesto, ya nadie tiene la menor de las dudas, pues de allí salió la orden de matar. LA VERÍDICA HISTORIA DE LA PALOMA DE FIDEL Nunca se vivió un momento de mayor entusiasmo en aquella isla infortunada. Todos los que están ahora en Miami, jugando al dominó, también estaban allí rompiéndose las manos en aplausos y gritos. La voz de Fidel traía un nuevo dramatismo a la historia de la Isla. Era una aurora de libertad. Fue casi como una misa. Luis Ortega Miami La Jiribilla. Siempre, al hablar de palomas, hay que tener mucho cuidado. Las palomas siempre están asociadas con los milagros y con los misterios. En un artículo anterior, al hablar yo de la paloma que se le había parado a Fidel Castro en el hombro al llegar a La Habana, en 1959, hubo un error aparentemente sin mayor importancia. En mi artículo apareció que lo de la paloma había ocurrido en España. Error de imprenta. Nada de eso. Lo de la paloma fue en La Habana, al llegar Castro a la capital. Eso ocurrió hace 45 años y muchos de los que estaban allí, en aquel día de enero de 1959, están hoy en los cementerios, o en los asilos, o son presidentes o secretarios de las 458 organizaciones anticastristas que subsisten en Miami , y probablemente ya han perdido la memoria y apenas si les queda movilidad para jugar al dominó. Me acuerdo muy bien de la paloma. Fue algo impresionante. Fidel Castro estaba pronunciando un largo discurso. Era el mes de enero. Los cubanos, todos, estaban alborozados. Nunca se vivió un momento de mayor entusiasmo en aquella isla infortunada. Allí estaban, ante Fidel, todos los cubanos, miles y miles, los del resto del país ya le habían rendido honores a lo largo de la caravana que recorrió la Isla de oriente a occidente. Todos los que están ahora en Miami, jugando al dominó, también estaban allí rompiéndose las manos en aplausos y gritos. La voz de Fidel traía un nuevo dramatismo a la historia de la Isla. Era una aurora de libertad. Fue casi como una misa. Y entonces, en el mejor momento del discurso de Fidel, una paloma blanca revoloteó en torno a la cabeza del líder y terminó en su hombro. Hubo un silencio profundo. Fidel ni se movió. Enmudeció. Un sordo rumor recorrió la muchedumbre. Es probable que muchos de sus oyentes, en aquel momento, se hayan persignado. Pero detrás de Fidel estaba Luis Conte Agüero y se le vio con la boca abierta, contemplando la paloma. Nadie entendió por qué Conte fue el más asombrado de todos. Pero yo he oído la historia y ya en el lecho de muerte(es un decir) quiero contar la verdad. No me quiero llevar el secreto a la tumba. (Lo de la tumba es otro decir). La historia secreta de la paloma es la siguiente. Un viejo, muy viejo, me ha contado la historia con algo de estremecimiento en la voz. Conte Agüero, que veía la Revolución como algo excepcional, tal vez como una revelación divina, se preparó cuidadosamente, antes de la llegada de Fidel a La Habana, para ponerle un toque de religiosidad al primer encuentro del gran líder con su pueblo. No se lo dijo a nadie. Muy en secreto, aquel hombre que era la voz más alta de Oriente, desde el día primero de enero, se dedicó a entrenar la paloma blanca para darle un sentido carismático a la llegada de Castro a La Habana. En aquellos tiempos, Conte Agüero oficiaba como una espacie de sacerdote de la Revolución. Era una sorpresa que quería darle Conte Agüero a Fidel Castro. Fue una noble idea. Aquella paloma, entrenada por él, iba a servir para subrayar el sentido histórico del movimiento. Iba a subrayar el carácter evangélico de la jornada revolucionaria. Sabía que Fidel era supersticioso y que se estremecería ante el milagro de la paloma. Y así fue. Esperó hasta el momento en que la multitud había caído ya en trance. Era un océano de gentes delirantes. Ya la voz de Fidel era ronca. Los aplausos y gemidos de la multitud apenas si lo dejaban hablar. Y fue entonces que Conte Agüero, con un ademán bíblico, soltó la paloma. Y la siguió en el aire con ternura. Su paloma volaría hacia Fidel y se posaría suavemente en su hombro y entonces un rugido saldría de la multitud. Pero, no. No ocurrió nada de eso. La paloma de Conte Agüero levantó vuelo, dio unas cuantas vueltas y se perdió en la distancia. Un sollozo salió de los labios del poeta que ya era Conte Agüero. Había sido traicionado por la paloma. Pero entonces ocurrió algo insólito, realmente milagroso. Otra paloma apareció de no se sabe donde y se posó en el hombre de Fidel. La nueva paloma era todavía más blanca y hermosa que la de Conte. Fue una revelación que dejó al pobre Conte temblando. Lo que él había preparado cuidadosamente como un truco de publicidad, se había convertido en un verdadero milagro. Era una auténtica paloma y un auténtico milagro. Y la multitud entendió lo que había pasado, entendió que la divinidad había hecho su decisión. Y lo peor del caso es que la nueva paloma, la del milagro, miraba ahora a Conte Agüero con algo de burla en sus ojillos. Han pasado muchos años. La revolución ha cumplido 45 años. Nunca jamás se ha vuelto a hablar de la paloma misteriosa. Fue entonces, al poco tiempo, que Conte Agüero tomó el camino del exilio y decidió que su misión en la vida era cantar. Cuba: Nunca antes la Revolución ha tenido más apoyo María Julia Mayoral y Sara MásGranma Nunca antes la Revolución ha tenido más apoyo, y que el enemigo se haga las ilusiones que quiera, que siga contando mentiras; cada vez está más aislado, afirmó ayer el Comandante en Jefe Fidel Castro al resumir el segundo periodo ordinario de sesiones de la Asamblea Nacional en su sexta legislatura, que aprobó los lineamientos del plan económico y social y la Ley del Presupuesto del Estado para el 2004. Este ha sido un año de mucho esfuerzo, yo diría que ha sido el de más esfuerzo de la Revolución, consideró. Al referirse a los 44 años transcurridos desde el triunfo de la Revolución, aseguró que estamos viviendo además una etapa diferente. Habiendo pasado casi medio siglo desde entonces, los cambios producidos son extraordinarios, dijo. Este minuto no se parece en nada a aquel en que comenzó la Revolución, precisó al recordar que entonces, en enero de 1959, la nuestra estaba llamada a convertirse en la Revolución más profunda que se había hecho nunca en este hemisferio, y con pocos precedentes en el mundo. Al reflexionar sobre la realidad actual del país, el Comandante en Jefe señaló que nos encontramos en medio de un proceso de transformaciones y que se han ido logrando importantes avances. El país, afirmó, ha ido creando condiciones hacia un futuro que nadie se imagina y ha ido creando un capital humano que no aparece en ningún Producto Interno Bruto (PIB). Reiteró que existen cuestiones relacionadas con la calidad de vida, el conocimiento, la cultura adquirida, la recreación, que no se reflejan absolutamente en el PIB. En ese sentido destacó que llevamos 45 años haciendo cosas, desde alfabetizar hasta llevar los conocimientos al noveno grado, la atención por igual a todos los niños, la atención médica a cualquier ciudadano de forma gratuita, cueste lo que cueste. Más adelante aclaró que en el mundo pareciera que hay cierto orden y lo que hay es un desorden creciente. Me atrevería a decir que no existe el capitalismo ni el socialismo, sino que lo que prevalece en el sistema imperante dentro de la economía mundial, es el caos. Afirmó que la historia de la humanidad es la historia de la dominación y la explotación despiadada de una clase, siempre la más humilde, por una clase dominante. Así se ha llegado a esta etapa, solo que por primera vez el sistema se ha hecho mundial, se ha globalizado, igual que el comercio, el movimiento de los capitales, el saqueo. Sobre las complejidades de la economía internacional comentó que hoy el mundo está regido por el dominio de unos cuantos cientos de grandes transnacionales que se escapan incluso al control de los gobiernos. Aproximadamente entre 500 y 600 transnacionales monopolizan cerca del 80% de la producción y el comercio mundiales. Al retomar la situación del país, Fidel dijo que han pasado ya más de cuatro décadas y los gobiernos de Estados Unidos no han conseguido ninguna concesión de Cuba, ni lo van a conseguir. Rememoró el inicio de la Batalla de Ideas, la cual no terminó con el regreso del niño, pues nuestra lucha no cesará hasta que logremos todo lo proclamado en el Juramento de Baraguá. Dijo que la humanidad corre hoy riesgos nunca antes vistos para la supervivencia de su especie, amenazada además por decenas de miles de armas nucleares que están siendo perfeccionadas, en un mundo lleno de muchos gobernantes ineptos y, en muchos casos, de gobernantes cuya ineptitud asombra. Y este problema tienen que resolverlo realmente los que gobiernan, subrayó. En un discurso en el que abordó una gran variedad de asuntos, el Comandante en Jefe se refirió también a la situación de Venezuela y a la ayuda que prestan allí médicos y otros trabajadores de la salud cubanos, por solicitud del Presidente Hugo Chávez y de las comunidades en esa nación sudamericana. Ofreció detalles del proceso de colaboración desde sus inicios hasta la actualidad y significó el cariño y el respeto que se han ganado allí nuestros profesionales en todos los estados en que colaboran. Al aludir a recientes declaraciones de carácter injerencista en el proceso interno de Venezuela, hechas por el embajador especial de Estados Unidos para América Latina, Otto Reich, señaló que estas son parte de las presiones estadounidenses en apoyo a los grupos enemigos de la Revolución bolivariana. Seguidamente el Comandante en Jefe refutó las calumnias y tergiversaciones que se tejen en torno a la presencia cubana en el hermano país y se preguntó si el imperio asociado a Europa podría reunir médicos para enviarlos barrio adentro en Venezuela, a vivir con las familias en las comunidades donde se prestan los servicios de salud. Refiriéndose a las amenazas de los voceros del imperialismo y al apoyo popular de la Revolución bolivariana, Fidel advirtió que espera que no se equivoquen con los venezolanos ni con el Presidente Chávez, quien es seguidor de las ideas bolivarianas y que como cristiano cuenta con el apoyo de muchos sacerdotes de base. El Comandante en Jefe recalcó que no deberían subestimar a los latinoamericanos y aseguró que una intervención militar en ese país podría incendiar el polvorín de toda Sudamérica, hasta La Patagonia. Debieran saber dónde hay fuerzas que no pueden controlarse ni con armas ni ejércitos. No se puede dominar un hemisferio donde miles de personas con bayonetas defenderían cada cuadra, cada barrio, cada escuela, acotó. No debe ser necesario recordarles que la experiencia que están viviendo en estos momentos puede repetirse allí multiplicada por cien. Nos alegramos, indicó, de estar colaborando con nuestros hermanos venezolanos, nos sentimos con más deseos y amor para hacerlo. Estamos en condiciones de ayudar a ese país a formar nuevos médicos al lado de los cubanos que ya están allí trabajando y esa sería la universidad médica más grande del mundo. Sobre el criterio de si pueden afectarse de alguna forma nuestros servicios médicos debido a la colaboración, aclaró que en ese terreno se viene haciendo una revolución tan profunda como la que se lleva a cabo en la educación. Desde hace varios años, recordó, ingresan a las universidades miles de jóvenes para formarse como médicos, lo que permitirá contar no con decenas de miles sino con cientos de miles de profesionales. Detalló varios planes en ejecución, incluida la adquisición de modernos equipamientos de alta calidad para llevar a todos los policlínicos, a lo largo del próximo año, los servicios de urgencia en cardiología, ultrasonidos, rayos X, fisioterapia y laboratorios que además de cubrir casi todos los exámenes, en algunos casos producirán autovacunas. Todos los municipios, agregó, dispondrán de servicio de terapia intensiva, hemodiálisis, urología, gastroenterología, de atención a pacientes crónicos renales, estomatología, óptica y optometría. Las perspectivas y calidad de vida de nuestro pueblo no las tendrá ningún otro en el mundo, todo eso sin que les cueste nada a las personas y en el momento en que lo necesiten. He aquí, concluyó, otra conquista de la Revolución, no son promesas. Finalmente y a propuesta de Fidel, la Asamblea aprobó una declaración de apoyo a la Revolución bolivariana y al Presidente Hugo Chávez, un seguidor de las ideas del Libertador, por su defensa al derecho de que Bolivia recupere su salida al mar. 04/01/2004DE BUENA FE Haber asistido al concierto de Buena Fe es haber compartido el privilegio de quienes construyen los sueños desde el propio respeto a los diversos caminos de la vida y el derecho de los individuos a ser diferentes y auténticos, sin renunciar al empeño de una vida más plena y un justo espacio en la sociedad que les tocó vivir.Miguel Gerardo Valdés Pérez * La Habana Como tributo a la vida y la esperanza puede definirse el concierto que ofreció Buena Fe el día 28 de diciembre en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional de Cuba. El dúo, fundado en Guantánamo en 1999, está integrado por Israel Rojas —director y voz— y Yoel Martínez —guitarra acompañante y también voz. Sus discos Déjame entrar y Arsenal han obtenido, respectivamente, los premios Cubadisco 2001 y 2003 en la categoría Pop. Las letras de las canciones que lo conforman, evidencian en primer plano, lo autóctono, lo humano y sentimental, desde una perspectiva desenfadada, desinhibida y contemporánea, que las hacen al mismo tiempo, trascendentes y universales. Toda esa mezcla, excelentemente trasmitida, permitió un espectáculo más allá de rebuscadas proposiciones dramatúrgicas o escenográficas, donde se impuso la sencillez y la excelencia, a partir de la calidad de las interpretaciones y el indiscutible carisma de sus creadores. En un teatro repleto, con el público de una platea abarrotada y totalmente de pie, los presentes se anticiparon a los preludios de cada entrega, con cerrados aplausos y letras de antemano aprendidas por varios grupos generacionales sin distinción de etapas temporales. Más de una pareja de mediana edad, tomados de la mano como adolescentes, intercambió, al calor de toda la energía generada en sala teatral, evidentes muestras de rejuvenecidas emociones. Canciones como «Arsenal» —que da nombre a su segunda producción discográfica—, o «Soñar en azul», fueron ofertas largamente ovacionadas. En ellas está presente la temática social, deportiva, ecológica, amorosa, siempre desde lo nacional y popular, en justa medida, sin asomo de vulgaridades ni chabacanerías, rasgo que, sin dudas, las distinguen y hacen peculiares. Navegar a la deriva, propuesta que será incluida en el próximo disco, es un llamado a la reflexión para aquellos que de alguna manera han torcido sus rumbos hacia el nefasto camino de las adicciones, arista que se asume con la misma delicadeza de otros temas reflejados, entre ellos, el de los seropositivos al VIH. El diseño de luces fue la contrapartida ideal para resaltar la escenografía y apoyar la efectividad climática, especialmente, en la presentación de cada uno de los músicos del grupo acompañante, con singulares momentos de impacto visual en el turno correspondiente al baterista y en la apoteosis del cierre con la canción «Fin de Fiesta». Haber asistido al concierto de Buena Fe es haber compartido el privilegio de quienes construyen los sueños desde el propio respeto a los diversos caminos de la vida y el derecho de los individuos a ser diferentes y auténticos, sin renunciar al empeño de una vida más plena y un justo espacio en la sociedad que les tocó vivir. * Editor Jefe de la revista Universidad de La Habana y Profesor Asistente Adjunto de la Facultad de Comunicación Social. Venezuela: Avances sociales y recuperación económica Venpres 2003-12-31 Para el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, el año 2003 termina con una avalancha positiva en lo económico, tal y como lo manifestó en su saludo de fin de año al personal militar de la guarnición del estado Sucre. 'Aquí estamos terminando 2003 para entrar a 2004 que será un año mucho mejor que éste, sin embargo, tenemos que valorar los logros de 2003, el avance en lo social y la recuperación económica', afirmó el Presidente, al destacar la recuperación de la producción nacional en diversos sectores. 'Se recupera la producción nacional, la pesca, el turismo, Petróleos de Venezuela (PDVSA) está en plena producción y el precio del petróleo recuperado y fortalecido por encima de los 25 dólares el barril, además Venezuela ocupando un papel de liderazgo en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y garantizando a medio mundo la seguridad en el abastecimiento petrolero', recalcó. El Jefe del Estado destacó también que el año entrante será importante para las inversiones en el sector gasífero, 'el país cuenta con una las reservas más importantes del continente. 'En Guayana hemos batido récord en producción de hierro y acero, así como en la producción de ánodos de carbón, alúmina y aluminio, ya las empresas de Guayana están dando ganancias, pues cuando llegamos al Gobierno todas, menos tres, daban pérdidas, además las estaban privatizando, así, pues, hemos recuperado plenamente la producción de Guyana. Estamos construyendo el segundo puente sobre el Orinoco que va a beneficiar a esa región y vamos a iniciar el tercer puente, entre Caicara y Cabruta, que de ahí conectará a San Fernando y Calabozo', refirió. Además, se adelanta la construcción del metro de Valencia, -prosiguió- el Metro de Los Teques, el de Caracas se extiende, el de Maracaibo, 'no hay ningún país en este continente donde se estén construyendo obras de esa magnitud. 'En la represa de Caruachi hemos puesto en marcha el cuarto generador, vendrán cuatro generadores más para el próximo año y cuatro en 2005', aseguró. Del mismo modo, valoró la entrega de cartas agrarias y créditos para beneficiar al sector rural, así como el mejoramiento de la cosecha en diferentes rubros y la recuperación del rebaño vacuno. 'Termina este año la franca recuperación después de los golpes que hemos llevado, 2002 fue un año terrible, estuvo en peligro no sólo el Gobierno, estuvo en peligro la República y la Constitución que el pueblo se dio de manera libre y democrática. Estuvo en peligro el Estado, estuvimos todos en peligro por aquella pretensión de una élite venezolana aliada con sectores políticos y militares que arremetieron contra la vida de todos, sin embargo los derrotamos', señaló. Asimismo, añadió 'jamás pensamos que íbamos a recuperarnos tan rápido, ningún país que se conozca había sufrido un sabotaje del nivel y la profundidad que sufriera Venezuela hace un año, así fue el sabotaje petrolero y económico donde se fugaron 7.000 millones de dólares en el año 2002 y 2003, un verdadero atentado contra la vida de todos, no obstante, la recuperación ha sido importante'. Los delirios de Toni Negri Heinz Dieterich 2004-01-03 A Carlos Morillo y la Unión Latinoamericana por la Democracia Participativa Dentro del mercado de esotérica pseudocientífica, donde suele hacer su shopping ideológico la actual izquierda, Antonio Negri es una de las mercancías más sobrevaluadas. Esto explica probablemente, porque fue invitado a una sesión plenaria del Foro Social Europeo (FSE), en noviembre del 2003, en Paris. Sin embargo, como no hay mal que por bien no venga, el discurso del "filósofo" italiano ofrece in nuce la posibilidad, de entender la terrible confusión de su pensamiento, sin tener que pasar por las indigeribles cuatrocientos cincuenta páginas de su Empire, que escribió junto con el estadounidense Michael Hardt. Negri inició su discurso en el FSE con un lamento sobre los soldados italianos muertos en Irak. "Quisiera comenzar recordando con mucha piedad, con muchísima piedad... a los muertos de mi país en Irak", decía, para después declamar patéticamente, como si estuviera en una opera de Giuseppe Verdi, "¡Malditos! ¡ Malditos! ¡Malditos!", refiriéndose a aquellos que mandaron "a esos hombres a morir en Irak". Si bien es lamentable toda vida que se pierda en la guerra de Irak, no hay que olvidar que el contingente italiano es parte de una fuerza de agresión militar al servicio de la primera guerra del gran capital imperialista, del siglo XXI, que evoca el derecho a la legítima autodefensa nacional. Es revelador, que Negri lamente las bajas en las fuerzas imperialistas, sin decir una sola palabra sobre los iraquíes muertos. La guerra determina una "terrible ruptura" entre las fuerzas de paz y todos aquellos que en Italia la apoyaron, que incluye "buena parte de la izquierda". ¿Qué sentido tiene, calificar a los oportunistas socialdemócratas, los sectaristas y los liberales notoriamente invertebrados, de "izquierda italiana"? ¿Qué tiene de izquierda esa fauna política que cubre el globo desde Argentina hasta Alemania, y desde Brasil hasta España? Después, Negri nos alecciona que la guerra es "constituyente", lo que significa que la "forma de la guerra ya no es simplemente la legitimación del poder". Aquí, nuestro filósofo tiene las cosas al revés. Es, por lo general, el poder que legitima a la guerra, no viceversa, porque ante la carnicería mercantilista, las elites dominantes que mandan a la grex a morir, requieren de apologías para las víctimas. De esta manera aparece el iustum bellum, la guerra justa, en la cual mueren las víctimas por los fetiches construidos por los intelectuales del poder: los cruzados cristianos ad maiorem Dei gloriam; los musulmanes por la jihad; los estadounidenses por "la democracia"; los sionistas por el Yitzak Israel y los nazis por la liberación del pueblo alemán, de la tiranía del "capital financiero judío". La guerra "quería presentarse" no ya como "guerra entre los estados, sino contra un enemigo público, contra una realidad interna". ¿Los líderes de los Estados en guerra no se convierten, automáticamente en el enemigo público número uno del Estado contrincante? ¿Puede hacerse la guerra de agresión, sin demonizar al otro? Es más: ¿Ha habido en la historia de las guerras de agresión alguna elite que no haya aprovechado el supuesto peligro de una quinta columna interna? ¿Que no haya explotado la reducción militar de los derechos democráticos para reprimir a sectores de la población ---socialistas, cristianos de base, nacionalistas independientes, trabajadores, intelectuales críticos--- que definía como peligro para el status quo ? Después viene el obligatorio sometimiento al poder ---"Todo lo que Ignacio Ramonet decía en un principio acerca de la sobreposición de guerra económica, social y militar es perfectamente correcto"--- que introduce el salto mortale hacia la capitulación ideológica total. "Veis que ya no se trata de la guerra imperialista que va a expandir los poderes de las naciones singulares; se hace en nombre del capital global." ¡Muy profundo! Lastima, que no tiene nada que ver con la realidad. Alguien debería regalar a Negri para el año nuevo una suscripción del The Washington Post y del The New York Times, para que se entere de la "expansión de los poderes de las naciones singulares". Cuando sucedieron los atentados del 11 de septiembre, la responsable del Consejo de Seguridad Nacional, Condoleeza Rize, convocó a su equipo y les dijo que resolvieran la siguiente tarea: "¿ Cómo se capitalizan esas oportunidades para una potencia mundial? ... Creo que este periodo es análogo al de 1945 a 1947... Las placas tectónicas de la política internacional están reacomodándose y es importante tratar de aprovechar esto y posicionar los intereses e instituciones estadounidenses... antes de que las placas vuelvan a inmovilizarse." George W. Bush y Colin Powell, presidente y secretario de Estado de la Unión Americana, concordaban plenamente, como reportó el The Washington Post en enero del 2002, afirmando que Bush y Powell vieron a los ataques como "una oportunidad para reconfigurar las relaciones mundiales" (reshape relationships throughout the world). Mientras Bush y Blair procuraban ocultar la "reconfiguración de las relaciones del mundo" mediante delirantes discursos de democracia, paz y desarme, los planificadores del sionismo revelaban sin rubor la esencia de la Operación Irak: "Tenemos un gran interés en estructurar el Medio Oriente el día después de la guerra", afirmó antes de la guerra el Ministro de Defensa israelí, Shaul Mofaz y agregó, que después de haber derrotado a Irak, Washington debería "generar presión política, económica y diplomática sobre Irán". El asesor de seguridad nacional del Primer Ministro Ariel Sharon, y exjefe del servicio secreto Mossad, Efraim Halevy, dijo que Israel esperaba de un Bagdad post- Saddam "profundos efectos en Teheran, Damasco y Ramallah", es decir, "una mayor estabilidad y confianza, desde el Golfo Pérsico hasta las costas atlánticas de Marruecos". En la misma tónica, el ex Primer Ministro israelí Ehud Barak afirmó que "el camino a la paz en Palestina pasa por Bagdad". Se trata, en pocas palabras, de un megaproyecto de modernización-destrucción capitalista estadounidense-sionista, inspirado en el Zeitgeist (la lógica) de Hitler, del cual Bush y su camarilla no se han apartado ni un ápice, como Negri se puede informar en el diario del Gran Capital liberal estadounidense, The New York Times (NYT), de ayer, leyendo el artículo de Colin Powell: "What we will do in 2004". Otro vocero del sionismo israelí y del gobierno de Bush, el columnista del NYT , William Safire, comentando "la capitulación preventiva" de Gaddafi en abrir sus instalaciones nucleares a Washington y atraer de nuevo a las transnacionales petroleras estadounidenses, afirma que la política exterior post-9/11 de Bush está teniendo éxito y que los dominós están cayendo; cayendo, se entiende, hacia donde Washington los hace caer. Los nuevos dominós son Siria, que tendrá que salir de Líbano para entregárselo a Washington-Tel Aviv a fin de ser convertido en otro protectorado de sus voraces transnacionales, e Irán. Y las grandes ganancias del negocio imperial serán para los súbditos y vasallos de Washington. Alemania, Francia y Rusia están excluidos de los 18 mil millones de dólares de reconstrucción de Irak. Será, ¿que no forman parte del "capital global", en nombre del cual, según nuestro filósofo, se realiza la barbarie bélica en Medio Oriente? En otra de sus mistificaciones de la agresión bélica, Negri afirma que se trata de una guerra "que se mueve como el capital global". La dinámica del movimiento del capital global, tanto en la esfera de la acumulación como de la circulación, y ejecutada esencialmente por entes privados dentro de vías institucionales no- violentas, es determinada por la interminable búsqueda de las mejores tasas de ganancia, en torno al planeta entero. La guerra en Irak, en cambio, es el uso concentrado de las fuerzas de destrucción físicas de los Estados de las elites anglo-sajonas al servicio de esos intereses capitalistas. El supuesto paralelismo entre la dinámica de ambos fenómenos, que son, cada uno, de naturaleza sui generis, sólo existe en la cabeza de Negri. No podía faltar la negación abstracta del nacionalismo. "Estos valores de patria, nación, nunca han estado en la verdadera tradición comunista y hoy ya no lo estarán más, no lo estarán nunca", dice Negri. Al igual que el grupo "Crisis" de Robert Kurz en Alemania, que proclama que la ruptura con la "nacionalidad" y con "la jaula de la identidad nacional" (Kurz) es la "pregunta decisiva" para la izquierda, Negri es incapaz de diferenciar entre la función del nacionalismo en el polo dominador del sistema y el polo dominado. En su escandalosa ignorancia de la epistemología científica, se le ha pasado por alto que Albert Einstein y Werner Heisenberg descubrieron hace mucho tiempo lo que podría denominarse, la verdad relacional. O, si su alma mater, la filosofía se le hace más congénita, pudiese consultar con el gran Georg W.F. Hegel el tema de la verdad dialéctica. En la negación abstracta del nacionalismo y de la Patria, la "izquierda" eurocentrista se encuentra en perfecta sintonía con los señorítos intelectuales neoliberales latinoamericanos y los intereses transnacionales, a que sirven. La guerra cultural de los neoliberales contra la educación pública, la pequeña y mediana empresa, los indígenas y todo vestigio de la herencia nacional, tiene como blanco principal destruir a la identidad nacional, es decir, la defensa del patrimonio cultural y material de la Patria Grande que es, hoy día, junto con la cuestión social, el último dique ante el colapso total de las sociedades latinoamericanas. "El problema fundamental de la reconstrucción de la izquierda" es, que sepa proponer "lo común a todos" y que sepa "ser pacífica". Bravo Maistro. "Lo común a todos" se propuso de manera pacífica justo en la fase prebélica de Irak, cuando las abrumadoras mayorías de España e Italia se manifestaron contra la agresión planeada por Bush, Blair, Aznar y Berlusconi. Lastimosamente, ninguno de los cuatro Presidentes demócratas, ni los diputados y senadores respectivos, escucharon la plegaria de la vox populi. ¿Considera Usted posible, Maistro, que le falte algún ingrediente en su plan maestro para llegar a un mundo mejor? "Hoy, el desarrollo capitalista usa la guerra para organizar el mundo", afirma Negri, en otra de sus burdas falsificaciones de la historia. Procediendo de tierras del Imperium Romanum, ¿cómo se le puede olvidar al filósofo, que todos los imperios, desde el romano hasta el estadounidense, siempre han utilizado la violencia militar como medio de apropiación del plusproducto de otros pueblos? Pero, si la premisa de Negri es fatal, la inferencia está peor. El supuesto hecho, de que "hoy, el desarrollo capitalista usa la guerra para organizar el mundo", dice Negri, obliga a la izquierda a "transformar también nuestra lucha por la paz en lucha social", siempre que sepa "ser pacífica". En primer lugar, la transformación de la guerra en "lucha social" es un proceso objetivo, como muestran interminables ejemplos históricos, entre ellos la Comuna de Paris, las revoluciones rusas de 1905 y 1917, y la Revolución Alemana de 1918. Como tal tiene, en palabras de uno de los últimos filósofos que merecían este calificativo, Immanuel Kant, su "condición de la posibilidad", es decir, su causalidad. La causalidad que transforma una guerra en "lucha social", hasta el extremo de la guerra civil, es de triple naturaleza. En lo objetivo, el factor constituyente es el sufrimiento de las masas, tanto en el frente como en la retaguardia. Dado que las masas en Italia, ni en ninguna otra parte del Primer Mundo, no sufren por la guerra en Irak, no existen las condiciones objetivas para convertir el bandidaje imperialista en revolución social. Una vez más, una frase vacía de Negri, sin sentido alguno dentro de las condiciones objetivas. En lo subjetivo, todo sujeto social tiene que resolver el aspecto material ( materialiter) y el aspecto formal (formaliter) de su postura, ante la guerra. Materialmente, es decir, en términos de contenido, la pregunta es, ¿qué Proyecto Histórico puede concretizar la oportunidad de transformación social que ofrece una guerra imperialista? Siendo los holocaustos bélicos congénitos al sistema capitalista, la respuesta es obvia. El proyecto solo puede ser no-capitalista. De ese contenido antisistémico, il condottieri italiano no dijo nada en el magnífico Foro Social Europeo de Paris, donde tenía la posibilidad de concientizar a decenas de miles de jóvenes europeos que estaban literalmente sedientos de verdad teórica y alternativas prácticas. En lugar de aprovechar el Foro, confundió la teoría material sobre el fenómeno ---el Nuevo Proyecto Histórico anticapitalista--- con su dimensión formal, es decir, sus formas de lucha, y pontificó que el sendero luminoso de los oprimidos es el saber "ser pacífico". Nietzsche ha de reírse en la tumba, ante esta magnífica ilustración de la "moral esclava cristiana". No tiene nada de malo que Toni Negri quiera andar como Francisco de Asís o la Madre Teresa, mendigando urbi et orbi por la paz y un mundo mejor. Al fin y al cabo, toda su estructura mental es teológica. Se trata de un mundo mental en el cual los hechos (factum) y los estándares básicos de la intelección científica, no tienen cabida. Tampoco hay problema de que se llame filósofo. En vista de la miseria de la filosofía actual, cuyos protagonistas son esencialmente empleados directos del Estado en las facultades de filosofía, es decir, burócratas; o coolíes de pluma freelance de las élites económicas, se trata, de hecho, de una descripción bastante exacta de la docta ignorancia, que caracteriza a los "amantes de la sabiduría" contemporáneos. Con contadas excepciones, han regresado al oscurantismo escolástico que les da venia legendi (licencia) para fantasear sobre lo que les dé la gana. Lo que sí preocupa, es el estado de la clase política e intelectual europea que permite, como en el caso de Italia, que un piccolo duce conduzca la política nacional de una de las potencias imperialistas más importantes del presente, y un Rásputin teórico figure como líder ideológico, a quien se invita a foros europeos alternativos. Peor aun es que alguien en América Latina les haga caso. Cada hora que pierda un estudiante latinoamericano leyendo las tonterías de Toni Negri o la propaganda barata de Samuel Huntington, es una hora perdida para la transformación real de nuestra realidad. Pero, carentes de conocimientos de la metodología científica y de nociones básicas de las ciencias económicas, como "costos de oportunidad" y "economía de tiempo", profesores mediocres, oportunistas e inescrupulosos, gastan el tiempo de nuestra juventud en la chatarra ideológica del Primer Mundo. Negri, que viene de las ilusiones anarquoides de Autonomía Operaia italiana, es un farsante del Capital. Como lo es también, el flamante promotor del megaproyecto hitleriano en Medio Oriente, Daniel, "el rojo" Cohn-Bendit, quien viene del grupo Revolutionaerer Kampf (Lucha Revolucionaria), de Frankfurt, Alemania. Solo los tontos y los pillos pueden hacerle caso a esas figuras patéticas de la opera buffa del Gran Cap Diez consejos para los militantes de izquierda Frei Betto 2004-01-03 1. MANTENGA VIVA LA INDIGNACIÓN Verifique periódicamente si usted es realmente de izquierda. Adopte el criterio de Norberto Bobbio: la derecha considera la desigualdad social tan natural como la diferencia entre el día y la noche. La izquierda lo enfrenta como una aberración que debe ser erradicada. Cuidado: usted puede estar contaminado por el virus social-demócrata, cuyos principales síntomas son usar métodos de derecha para obtener conquistas de izquierda y, en caso de conflicto, desagradar a los pequeños para no quedar mal con los grandes. 2. LA CABEZA PIENSA DONDE LOS PIES PISAN No se puede ser de izquierda sin -ensuciar- los zapatos allá donde el pueblo vive, lucha, sufre. Alégrate y comparte sus creencias y victorias. Teoría sin práctica es hacer el juego a la derecha. 3. NO SE AVERGÜENCE DE CREER EN EL SOCIALISMO. El escándalo de la Inquisición no hizo que los cristianos abandonaran los valores y las propuestas del Evangelio. Del mismo modo, el fracaso del socialismo en el este europeo no debe inducirlo a descartar el socialismo del horizonte de la historia humana. El capitalismo, vigente hace 200 años, fracasó para la mayoría de la población mundial. Hoy, somos 6 billones de habitantes. Según el Banco Mundial, 2,8 billones sobreviven con menos de US $ 2 por día. Y 1,2 billones, con menos de US $ 1 por día. La globalización de la miseria no es mayor gracias al socialismo chino que, a pesar de sus errores, asegura alimentación, salud y educación a 1,2 billones de personas. 4. SEA CRÍTICO SIN PERDER LA AUTOCRÍTICA. Muchos militantes de izquierda cambian de lado cuando comienzan a buscar piojo en cabeza de alfiler. Apartados del poder, se tornan amargos y acusan a sus compañeros(as) de errores y vacilaciones. Como dice Jesús, vemos el polvo en el ojo del otro, pero no el camello en el propio ojo. Tampoco se enganchan para mejorar las cosas. Quedan como simples espectadores y jueces y, algunos, son captados por el sistema. La autocrítica no es sólo admitir los propios errores. Es admitir ser criticado por los(as) compañeros(as). 5. SEPA LA DIFERENCIA ENTRE MILITANTE E -MILITONTO-. -Militonto- es aquel que se jacta de estar en todo, participar en todos los eventos y movimientos, actuar en todos los frentes. Su lenguaje está lleno de explicaciones y los efectos de sus acciones son superficiales. El militante profundiza sus vínculos con el pueblo, estudia, reflexiona, medita; valora de forma determinada su área de actuación y actividades, valoriza los vínculos orgánicos y los proyectos comunitarios. 6. SEA RIGUROSO EN LA ÉTICA DE LA MILITANCIA. La izquierda actúa por principios. La derecha, por intereses. Un militante de izquierda puede perder todo la libertad, el empleo, la vida. Menos la moral. Al desmoralizarse, desmoraliza la causa que defiende y representa. Le presta un inestimable servicio a la derecha. Hay arribistas disfrazados de militante de izquierda. Es el sujeto que se engancha apuntando, en primer lugar, a su ascenso al poder. En nombre de una causa colectiva, busca primero sus intereses personales. El verdadero militante como Jesús, Gandhi, Che Guevara es un servidor, dispuesto a dar la propia vida para que otros tengan vida. No se siente humillado por no estar en el poder, u orgulloso al estar. Él no se confunde con la función que ocupa. 7. ALIMÉNTESE EN LA TRADICIÓN DE LA IZQUIERDA. Es preciso la oración para cultivar la fe, el cariño para nutrir el amor de la pareja, -volver a las fuentes- para mantener encendida la mística de la militancia. Conozca la historia de la izquierda, lea (auto)biografías, como el -Diario del Che en Bolivia-, y romances como -La Madre-, de Gorki, o -Las uvas de la Ira-, de Steinbeck. 8. PREFIERA EL RIESGO DE ERRAR CON LOS POBRES A TENER LA PRETENSIÓN DE ACERTAR SIN ELLOS. Convivir con los pobres no es fácil. Primero, hay la tendencia de idealizarlos. Después, se descubre que entre ellos existen los mismos vicios encontrados en las demás clases sociales. Ellos no son mejores ni peores que los demás seres humanos. La diferencia es que son pobres, o sea, personas privadas injusta e involuntariamente de los bienes esenciales de la vida digna. Por eso, estamos al lado de ellos. Por una cuestión de justicia. Un militante de izquierda jamás negocia los derechos de los pobres y sabe aprender con ellos. 9. DEFIENDA SIEMPRE AL OPRIMIDO, AUNQUE APARENTEMENTE ELLOS NO TENGAN RAZÓN. Son tantos los sufrimientos de los pobres del mundo que no se puede esperar de ellos actitudes que tampoco aparecen en la vida de aquellos que tuvieron una educación refinada. En todos los sectores de la sociedad hay corruptos y bandidos. La diferencia es que, en la élite, la corrupción se hace con la protección de la ley y los bandidos son defendidos por mecanismos económicos sofisticados, que permiten que un especulador lleve una nación entera a la penuria. La vida es el don mayor de Dios. La existencia de la pobreza clama a los cielos. No espere jamás ser comprendido por quien favorece la opresión de los pobres. 10. HAGA DE LA ORACIÓN UN ANTÍDOTO CONTRA LA ALIENACIÓN. Orar es dejarse cuestionar por el Espíritu de Dios. Muchas veces dejamos de rezar para no oír el llamado divino que nos exige nuestra conversión, esto es, el cambio del rumbo en la vida. Hablamos como militantes y vivimos como burgueses, acomodados en una cómoda posición de jueces de quien lucha. Orar es permitir que Dios subvierta nuestra existencia, enseñándonos a amar así como Jesús amaba, libremente. Frei Betto, teólogo brasilero Fuente: r-evolucion.net La Caravana de la derrota Luis Báez 2004-01-03 (En la foto: Fulgencio Batista. Batista se fugó a Santo Domingo, donde lo esperaba el otro connotado dictador latinoamericano bendecido por el gobierno norteamericano: José Leonidas Trujillo. Las doce campanadas del reloj anunciaban la llegada de un nuevo año: 1959. Era el 1 de enero. El Santoral marcaba el día de San Fulgencio. El presidente de la República Fulgencio Batista era el anfitrión. Unas cincuenta personas de sus colaboradores de mayor intimidad habían sido citadas en su residencia militar del Campamento de Columbia. El pretexto: comer las doce uvas con motivo de la despedida del año 1958. Solamente algunos pocos de los asistentes conocían realmente lo que se avecinaba. Los brindis y las salutaciones fueron fugaces. A una señal de Batista, el general Eulogio Cantillo Porras se puso en posición firme y pidió la atención de los invitados a la que vez que planteaba: “Señor Presidente, los jefes de las Fuerzas Armadas consideramos que su renuncia a la Primera Magistratura de la Nación contribuirá a restablecer la paz que tanto necesita el país. Apelamos a su patriotismo...” Los que no estaban en el secreto se quedaron más fríos que un témpano de hielo. Batista no perdió tiempo en responderle: “ Renuncio forzado por las autoridades eclesiásticas, los hacendados y colonos, por los que se pasan al enemigo, por los que no han ganado ni una escaramuza frente a los barbudos...” En su huida no tenía el valor de reconocer la gran verdad: había sido derrotado por el Ejercito Rebelde comandado por Fidel Castro. En esos mismos momentos miles de soldados combatían en el oriente y centro del país, sin sospechar que el hombre que los había enviado a la muerte y sus superiores militares les sacrificaban para disfrazar la sorpresiva evasión. En Oriente las tropas rebeldes preparaban el asalto final a Santiago de Cuba y ya se combatía en la ciudad de Santa Clara. En la capital los habaneros cumplían fielmente la consigna revolucionaria de las O3C: cero club, cero cine, cero cabaret. La población a todo lo largo y ancho del país rehusaba participar en las tradicionales fiestas navideñas y de Año Nuevo. Los rumores surgían uno detrás de otro: “Batista no se va; hay que matarlo aquí”, “ Ya cayó Santiago en poder de los guerrilleros”, “Golpes de oficiales en Columbia. Presos Tabernilla y Batista”, “ Los marines están desembarcando por Guantánamo y Nipe”, “Fuerzas Dominicanas están desembarcando por Santiago y Cienfuegos. Refuerzos de Trujillo a Batista”, “Camilo Cienfuegos a la puerta de La Habana con 500 guerrilleros”, etc. Lo que realmente ocurría era que Santiago de Cuba, segunda ciudad en importancia del país, se encontraba rodeada por el Ejército Rebelde. Solo mantenía comunicación por mar y aire con el resto de la isla. Los centros urbanos de Holguín, Guantánamo, Manzanillo y Bayamo, aun en poder del ejercito, se encontraban aislados entre sí, los rebeldes dominaban por completo la provincia oriental. A su vez la provincia de Las Villas también estaba en manos de los guerrilleros, a excepción de su capital Santa Clara y Cienfuegos. Los integrantes del Ejercito Rebelde bajo la dirección del Che Guevara quebraron las vías de comunicaciones nacionales, tanto por carretera que por ferrocarril. La noche del 31 de diciembre una intensa batalla tenía como escenario la ciudad de Santa Clara. Se peleaba casa por casa, calle por calle, soldados y policías frente a guerrilleros y milicias revolucionarias. No había transcurrido una semana de que el dictador tranquilizó a los integrantes de su Consejo de Ministro al plantearles de que él no desertaría del campo del honor y de la guerra ni tampoco abandonaría el país al enemigo rebelde y guerrillero. En esos días se reunió en el Campamento de Columbia con los altos mandos militares y les anunció que en el nuevo año asumiría el mando de las tropas en operaciones y acabaría con los guerrilleros en Oriente y las Villas e inclusive se mandó hacer uniformes de campaña a la medida. El ultimo día del año por los teletipos de las agencias internacionales comenzó a circular una información brindada por la oficina de prensa del Palacio Presidencial en que se anunciaba que los rebeldes acababan de ser derrotados en Las Villas y huían a la desbandada rumbo a Oriente. Dicho boletín falseaba por completo la realidad, pero logró sus objetivos de servir de cortina de humo para la fuga posterior sin los riesgos de un pánico militar en las guarniciones de la Capital. El alto mando sí estaba consciente que las tropas tácticas en Oriente y Las Villas estaban derrotadas y que el fin estaba muy cerca. -0- El 2 de diciembre de 1956, al producirse el desembarco de Fidel Castro por playa “Las Coloradas” en la zona de Belic, en la región de Manzanillo, Batista se encontraba jugando canasta en casa del Jorge García Montes, Primer Ministro del Gobierno. Al conocer la noticia Batista calificó el desembarco como una “aventura local sin importancia” y que los expedicionarios con Fidel Castro al frente serían liquidados en pocos días. En los 25 meses que duró la guerra estuvieron al frente de las operaciones: comandante Juan González; coronel Ramón Cruz Vidal; Capitán de Fragata Armando Rodríguez Alonso; comandante Joaquín Casillas Lumpuy- dos ocasiones-; coronel Pedro Barreras Pérez- dos ocasiones-; coronel Alberto del Río Chaviano; coronel García Casares; coronel Curbelo del Sol; teniente coronel Manuel Ugalde Carrillo y el General Eulogio Cantillo. Antes de hacerse cargo de la zona de operaciones, por primera vez, el coronel Barreras en una reunión que sostuvo con Batista le preguntó que hacía con Castro si no moría en combate. Batista le respondió: - Quémalo, que el aire se lleve sus cenizas y nadie sepa donde está su tumba. No quiero otro Guiteras. El 24 de febrero de 1957 el New York Times publicaba en su primera pagina el primero de una serie de tres artículos que recogía en forma documental y comentada la entrevista que el periodista Herbert Matthews le había hecho a Fidel Castro en las montañas de la Sierra Maestra. En esta primera presentación, había fotos de los guerrilleros vistiendo el uniforme de campaña verde olivo y esgrimiendo sus armas. Entre sombras, al amparo del tupido follaje de la Sierra, se dibujaban la faz y figura del jefe rebelde. La publicación constituyó un bombazo para el régimen. Batista personalmente tomó en sus manos el contraataque propagandístico. Convocó en el Palacio Presidencial a algunos de sus allegados: el general Silito Tabernilla, Andrés Domingo Morales y del Castillo y Rafael Díaz Balart. Analizaron la publicación del diario norteamericano y llegaron a la conclusión que el que aparecía en la fotografía no era Fidel Castro. Batista mandó a buscar un taquígrafo y le dictó unas declaraciones en las que decía que “ era una entrevista apócrifa, que no se trataba de Fidel Castro y que no tenía tropas...” A la mañana siguiente aparecieron en los periódicos habaneros, las absurdas declaraciones de Batista, pero no firmadas por él. Las puso en nombre del ministro de Defensa, Santiago Verdeja. El ministro se entero por los diarios de sus declaraciones. Sorprendido llamó a Palacio para desmentirlas, pero fue informado que “el general Batista personalmente la había redactado por conocer bien la realidad"” Al siguiente día el New York Times respondía con una información más amplia donde aparecía Fidel Castro de frente, de espalda, de perfil y en varias posiciones con el diarista norteamericano -0- Batista comenzó a tomar conciencia que tenía que irse el 17 de diciembre después de reunirse durante dos horas y treinta minutos con el embajador norteamericano Earl. T Smith. El representante diplomático le comunicó que no podría continuar por mucho más tiempo ejerciendo un control efectivo en el país y que su Administración era partidaria de que una Junta Militar se hiciera cargo de los destinos de la nación para evitar la llegada de Fidel Castro al poder. Los hombres escogidos por los norteamericanos eran los generales Eulogio Cantillo y Martín Díaz Tamayo, el coronel Ramón Barquín, preso en Isla de Pinos y como civil el industrial Pepín Bosch, uno de los principales dueños de la fabrica de ron Bacardí. Los puntos de vista de Smith eran idénticos a los que transmitió, el 9 de diciembre, al gobierno cubano a nombre del Departamento de Estado William D. Pawley ex embajador estadounidense en el Brasil. Finalizada la conversación con Smith, Batista se reunió a puertas cerradas con los Jefes del Estado Mayor en el despacho del segundo piso de su residencia en Columbia. - El gobierno americano nos ha quitado el apoyo -, les anunció a la vez que impartió absoluto secreto para que la información no trascendiera a los políticos y cuadro oficiales, pues podría precipitar un colapso en las Fuerzas Armadas e incluso les planteó que no lo podían comentar ni con sus esposas. Catorce días tuvo Batista para preparar la fuga. El 20 le dijo al general Francisco (Silito) Tabernilla Palmero, su secretario y jefe militar de Columbia que le preguntara a su hermano Carlos Jefe de la Fuerza Aérea que de cuántos asientos se podía disponer en un momento dado, en caso de que tuvieran que marcharse con urgencia. Al día siguiente llegó el informe donde planteaba que tendría que viajar en aviones de las “Aerovías Q” – empresa propiedad de Batista- y que podía disponer de 108 asientos. En esos momentos los principales funcionarios del régimen, incluyendo a ministros y militares de alto rango, no tenía la más mínima idea de lo que se gestaba. El tirano continuaba redactando los “partes operacionales” y enviándolos a los medios de comunicación. En esos despachos de prensa las fuerzas militares del Ejercito “estaban triunfando y los fidelistas huían despavoridos”. El 22 el general Cantillo, que se encontraba al frente de las operaciones militares en Oriente, le pidió una entrevista urgente a Batista. La reunión duró tres horas. Al salir del despacho se notó que el visitante estaba preocupado y distante. Los ayudantes militares de Batista observaron que este comenzó a caminar de un lado a otro del despacho con cara de intranquilidad. El coronel Cosme Varas le preguntó cómo marchaban las operaciones en la zona oriental. Este sin titubear respondió: - Cantillo puede resistir sin dificultades en Oriente. Antes de regresar a Oriente, Cantillo recogió tres sobres conteniendo 15 mil pesos para el coronel Leopoldo Pérez Coujil, jefe militar de Camagüey y diez mil para los coroneles Manuel Ugalde Carrillo y José María Salas Cañizares. Al entregárselos les dijo: - Esto se los envía el Presidente Batista, para el caso de que tengan que irse... En el Campamento militar de Columbia, existía mucha tensión por el descubrimiento de varias conspiraciones. Sus autores estaban en contacto con el embajador norteamericano el que a su vez mantenía informado a Batista. El derrumbe total del régimen se acercaba. Ese fue el pretexto para pasar al retiro a los generales Martín Díaz Tamayo, Alberto del Río Chaviano, quien dirigió el asesinato de los atacantes del cuartel Moncada que cayeron prisioneros el 26 de Julio de 1953 y Aristides Sosa de Quesada, que meses antes propuso levantar una estatua de Batista en el Campamento militar de Columbia. También el General Francisco Tabernilla Dolz, Jefe del Ejército, acudió a ver el Embajador Americano para ponerlo sobre aviso de los planes de Batista para abandonar el poder y la manera de integrar una Junta Militar. El 23 visitó el Palacio Presidencial el doctor Julio Iglesias de la Torre, contratista y Administrador de la Shell Mex en Cuba. Este señor era utilizado como enlace del gobierno con la iglesia católica. Era portador de una importante información: los obispos estaban reunidos en el Palacio Cardenalicio y tenían redactada una pastoral que harían publica en Navidades donde les exigían a Batista “por el bien de Cuba” que abandonara el poder y se marchara del país. Batista maniobró con rapidez. Por conducto de Iglesias solicitó la intervención de algunos obispos amigos. Lograron cambiar el documento. Redactaron otra Pastoral que invocaba una tregua entre “gobierno y oposición para que fueran a la concordia nacional y depusieran las pasiones por el bien de Cuba”. -0- Antes que se acabara el ultimo día del año Batista relevó a Silito Tabernilla de la Jefatura de Columbia, reemplazándolo con el general Cantillo Porras e hizo renunciar de sus cargos en el Estado Mayor Conjunto a los Comandantes de las Fuerzas de Tierra, Mar y Aire. Batista firmó e hizo firmar a los jefes recién depuestos el acta formal de su renuncia como Primer Magistrado. En el mismo se señalaba que “ el Alto Mando le exigía la renuncia para evitar a la nación mas derramamientos de sangre”. De esta manera Cantillo quedaba en carácter de Jefe de las Fuerzas Armadas y cabeza del poder político en la Capital. Todo se estaba realizado conforme al plan previsto. Además de los principales jefes militares se encontraban presentes algunos civiles, entre otros, Anselmo Alliegro, Presidente del Senado, Andrés Domingo y Morales del Castillo, Secretario de la Presidencia, Andrés Rivero Agüero y Gastón Godoy Loret de Mola, Presidente y Vicepresidente electos en la falsa electoral del tres de noviembre y el Primer Ministro y Canciller Gonzalo Güell. Dos estrechos colaboradores del dictador: Santiago Rey Pernas, Ministro de Gobernación y Justo Luis del Pozo, Alcalde de La Habana que habían concurrido a tomarse una copa se cansaron de esperar en la antesala y se marcharon a sus respectivas casas, ajenos a lo que se estaba “cocinando” en el interior de la residencia. Del Vicepresidente y Alcalde electo de la capital, Rafael Guas Inclan nadie se acordó en horas tan decisivas a pesar de que podría corresponderle ocupar la Jefatura del Estado por sustitución constitucional. Algo parecido le ocurrió al ex Primer Ministro Jorge García Montes; a Eusebio Mujal, Secretario General de la Confederación de Trabajadores (CTC) y a otras connotadas figuras del régimen. Sorprendidos con la noticia de la fuga de Batista muchos de sus secuaces tuvieron que agenciarse sus propios medios de escape. A Cayo Hueso en la Florida comenzaron arribar al atardecer diversos embarcaciones procedentes de La Habana, cargadas de personeros militares y civiles de la dictadura. Uno de ellos era el suntuoso yate presidencial Marta III, con altos jefes de la Marina de Guerra: contralmirante José Rodríguez Hernández y los comandantes Jesús Blanco y Julio Laurent, Jefe del Servicio de Inteligencia Naval. Los tres, reclamados por diversos asesinatos de revolucionarios y en la causa con motivo de la sangrienta represión llevada a cabo contra los miembros de la Marina de Guerra que se rebelaron en Cienfuegos el 5 de septiembre de 1957. -0- En uno de los salones privados de la mansión presidencial se encontraba a la espera de ser recibida por Batista una delegación dominicana. Esta misión tecnico-militar estaba encabezada por el General Arturo Espaillat, Subsecretario de Defensa; el coronel John Abbes García, jefe del Servicio de Inteligencia; el Contraalmirante Didiez Burgos, Subsecretario de Marina; el coronel aviador Alvarez Albizu, Agregado Militar en Cuba, y un europeo experto en armamentos y explosivos. Los dominicanos en unión del general cubano José Eleuterio Pedraza, al que incorporaron al servicio activo el 26 de diciembre, estaban citados por Batista, para ultimar los acuerdos sobre nuevos suministros de armamentos y un plan de refuerzos de tropas dominicanas que ofreció Trujillo a través del agregado militar cubano en Santo Domingo. Batista no llegó a recibirlos. Se fue sin avisarles a pesar de que iba para el país de los visitantes. Abbes era un hombre en posesión de los más grandes secretos de espionaje, conspiraciones y crímenes políticos del régimen dominicano. Permaneció escondido en La Habana durante una semana. Fue recogido clandestinamente por una avioneta procedente de la Florida que lo trasladó a Santo Domingo. La operación costo 30 000 dólares. En las primeras semanas de abril de 1958 el gobierno de Batista comenzó las negociaciones para comprar armas y municiones al régimen de Trujillo. El suministro bélico consistía en parque de todos los calibres, morteros, granadas de morteros, bazookas, fusiles 7mm y carabinas San Cristóbal Los pilotos cubanos conocían perfectamente el territorio y los aeropuertos dominicanos, ya que durante dos meses estuvieron haciendo cinco vuelos diarios, transportando armamentos y parque de la fabrica de armas “San Cristóbal” hasta la base aérea de Columbia. Trujillo exigía el pago efectivo. La venta totalizó unos cinco millones de dólares. A finales de diciembre Batista recibió al Coronel Juan A. Estevez Maymir, Agregado Militar de Cuba en la República Dominicana, quien le trajo un plan de ayuda militar. Trujillo ofrecía aerotransportar 3, 000 soldados (tres batallones) a Las Villas y después otros 2 000 hombres a Oriente. El plan de maniobra contemplaba un desembarco en pinzas por el norte de Las Villas (Yaguajay e Isabela de Saga), con un regimiento de 1 000 hombres cada uno. Otra invasión de igual magnitud se produciría en Santiago de Cuba. La operación debía comenzar el 1 de enero. Al menos, ese era el plan que tenían los dominicanos. Trujillo planteaba que eran tropas frescas, bien entrenadas y equipadas, que podía movilizarlas y enviarlas con la mayor brevedad posible en aviones de transporte. Meses atrás, mediante el embajador dominicano en La Habana, Porfirio Rubirosa, Trujillo le había ofrecido al gobierno cubano enviarle paracaidistas dominicanos que descenderían en la Sierra Maestra y en el Escambray. Además, de la República Dominicana, entre otros países, el régimen adquirió armas en Italia. En la segunda quincena de diciembre el gobierno recibió la ultima remesa de los 5 000 rifles “Garand” que compraron a los italianos. El armamento fue transportado por la famosa línea aérea “Tigres Voladores” que realizaban vuelos directos entre Roma y La Habana. Descargaban la mercancía en horas de la madrugada en el aeropuerto de Columbia. Sin descontar el armamento que recibieron de los Estados Unidos como parte de los acuerdos militares que existían entre los gobiernos norteamericano y cubano. -0- En la antecámara de la fuga, Anselmo Alliegro, presidente del Congreso, se negó servir de sustituto de Batista. Alrededor de la una de la madrugada, en medio de la incertidumbre, preguntó “¿Y quien será el Presidente? Conmigo no cuenten para sustituciones constitucionales. Cedo mi privilegio. Prefiero ausentarme”. Batista dio instrucciones a Cantillo para que ofreciera la presidencia al magistrado más antiguo del Tribunal Supremo de Justicia, a quien ni el Secretario de la Presidencia acertaba a identificar. Finalmente creyeron descubrirlo en la persona de Carlos M. Piedra Piedra. El nerviosismo de algunos y el disgusto de otros creció cuando Silito Tabernilla, solicitó silencio y comenzó a llamar por su nombre a los privilegiados que formarían parte de la procesión del despelote. La lista había sido confeccionada por el propio Batista el 20 de diciembre. Al iniciar el desfile hacía los autos para el corto viaje al aeropuerto de Columbia, el General Tabernilla Dolz le preguntó a Cantillo: - General Cantillo, ¿ qué pasó en la entrevista de usted con el doctor Fidel Castro? - General Tabernilla, el Presidente me ordenó no comentar este asunto con usted. -0- El 28 de diciembre el general Cantillo acudió al encuentro del Comandante en Jefe del Ejercito Rebelde, Fidel Castro. La entrevista que duró varias horas tuvo lugar en el antiguo Central Oriente, en San Luis. En la larga conversación analizaron profundamente la situación nacional, el curso de la revolución y el estado de las Fuerzas Armadas. Acordaron un movimiento conjunto que debía realizarse a partir de las tres de la tarde del 31 de diciembre, comenzando con la sublevación de las tropas del Moncada, al tiempo que el Ejercito Rebelde haría su entrada en la ciudad de Santiago de Cuba. Militares, rebeldes y pueblo en general confraternizarían, al tiempo que una proclama a la nación anunciaría esta acción revolucionaria e invitaría a las restantes guarniciones militares del país a secundar el movimiento. Si el régimen trataba de resistir, los tanques de guerra con base en el Cuartel Moncada encabezarían el avance conjunto sobre La Habana. El militar planteó que haría un periplo rápido a la Capital para ultimar los detalles del plan. Fidel insistió en que no viajara a La Habana y se quedara en Santiago Cantillo se comprometió con Fidel, bajo palabra de honor, a no aceptar golpe militar alguno e impedir la fuga de Batista y de los principales asesinos del régimen, y a no hacer ningún contacto con la embajada de Estados Unidos. El general Cantillo no cumplió el compromiso. Juzgado por los tribunales revolucionarios fue condenado a 15 años de prisión. Lo pusieron en libertad antes de cumplir la totalidad de la sanción. Posteriormente viajó a Miami donde murió. -0- Protegida por una fuerte escolta arribaron al aeropuerto de Columbia numerosos automóviles. Todos de lujo. Era la caravana de la derrota. Los aviones con sus tripulaciones a bordo y los motores listos para despegar aguardaban a poca distancia. Los más conspicuas personeros militares y civiles del régimen fueron distribuidos entre los cinco aviones. Eran unas cien personas en total. A los dos y treinta de la madrugada, momentos antes de la orden de partida, con ceremonia militar de despedida, Batista desde la portezuela de la nave aérea, impartió las instrucciones finales al general Cantillo: - Llama enseguida al magistrado Piedra. Convoca a una conferencia del Bloque de Prensa. Comunícate con el Embajador americano. No sueltes a los oficiales presos en Isla de Pinos, etc. Al poco rato los DC-4 se deslizaron por la pista y fueron ganando altura. Era tal la desconfianza de Batista, que a pesar de haber anunciado que viajarían a Estados Unidos, para la torre de control de vuelos notificó que irían a Daytona Beach, Islas Nassau o Santo Domingo, pero que en el aire decidiría. Todo el vuelo se hizo a oscuras. En el horizonte, Batista ordenó al piloto jefe de su transporte, coronel aviador Antonio Soto Rodríguez, tomar rumbo este, hacía la República Dominicana. Era el vuelo 638. El embajador norteamericano Earl T. Smith le había comunicado que no fuera inmediatamente a los Estados Unidos y que después de tres meses le permitirían entrar sin dificultades. Otros dos aparatos siguieron tras el primero. Los dos últimos, con los Tabernilla y los hijos mayores del Dictador, continuaron camino a la Florida. -0- Pasadas las tres de la mañana el general Cantillo se personó en el Estado Mayor Conjunto para poner en practica la formula nacional previamente elaborada, cuyos elementos básicos eran: a) Formación de una junta cívica – militar que respaldaría un gobierno de transición encabezado por Piedra en su carácter de Magistrado más antiguo del Tribunal Supremo. b) Proclama a las Fuerzas Armadas para informarle de los últimos acontecimientos, los planes para restablecer la concordia de la nación mediante un “alto al fuego”, el cese de las operaciones militares y la organización de un gobierno de carácter transitorio. c) Cursar órdenes a las Fuerzas Armadas para un inmediato “alto al fuego” y cese de las operaciones militares. También se comunicó telefónicamente con el magistrado Piedra, quien dormía su casa sin sospechar que pronto se encontraría en el vórtice de los acontecimientos que sacudían la Isla. Eran más de las tres de la madrugada cuando Cantillo le informó de su elegibilidad para cubrir reglamentariamente la vacante presidencial. - ¿El fuego cesará inmediatamente?-, se interesó en conocer el magistrado. - Acabo de trasmitir la orden de “alto al fuego” a todos los mandos militares-, le informó Cantillo. - Esta bien eso, General, pero antes de poder darle una contestación definitiva deseo consultar con algunas personas de mi más absoluta confianza. - Le invito a que nos reunamos enseguida a fin de poder discutir esta cuestión mas ampliamente. Si usted pudiera reunirse con sus amigos por acá ganaríamos tiempo, que mucho necesitamos-, concluyó Cantillo. Alrededor de las cuatro de la madrugada llegó el magistrado Piedra a Columbia. Minutos más tarde se reuniría en el Salón de Conferencias del Estado Mayor Conjunto con el General del Ejercito Libertador Enrique Loynaz del Castillo; los ex Vice Presidentes de la República Gustavo Cuervo Rubio y Raúl de Cárdenas; los cirujanos Vicente Barnet y Ricardo Nuñez Portuondo, ex candidato presidencial; los ex magistrados Fernando Alvarez Tabio y Juan B. Moré Benitez y el decano del Colegio de Abogados Alberto Blanco. -0- Las naves aterrizaron temprano en la mañana en Ciudad Trujillo (Santo Domingo). El general Ramfis, hijo del generalísimo Trujillo, recibió a los proscritos en la Base Aérea de San Isidro. Además de sus familiares más allegados Batista se encontraba acompañado de dos domésticas y 25 maletas... Al pisar tierra dominicana se dirigió a la sede de la embajada cubana en Santiago 25, en el residencial barrio de Gascue desde donde llamó telefónicamente a Trujillo. Durante dos semanas fue huésped del Generalísimo en el Palacio Nacional en una residencia dispuesta para los “amigos de jerarquía” que visitaban el país. Antes que Batista, vivieron en dicha mansión, Juan Domingo Perón, de Argentina; Marcos Pérez Jiménez, de Venezuela y Rojas Pinilla, de Colombia. Los fugitivos se fragmentaron en grupos hacía los hoteles Jaragua, La Paz y otros, en relación con la jerarquía y el botín a mano. Trujillo recibió a Batista al segundo día de su llegada. El dictador dominicano le planteó que tenía 25 000 soldados listos para desembarcar en Oriente. - Yo quiero hacerle la guerra a Fidel Castro. Si usted pone un millón de dólares yo pongo dos. Si usted pone cinco yo pongo diez-, le dijo Trujillo. Batista no aceptó. Aspiraba a disfrutar en tranqulidad los millones robados al tesoro público. Trujillo le exigió a Batista el pago que le adeudaba por el envío de armas y municiones. Como el dictador cubano se negaba lo encarceló unas horas en la prisión de “La Victoria”. Antes de salir rumbo a Portugal, Batista tuvo que abonarle a Trujillo las siguientes sumas: a) 600 000 dólares por pagos pendientes de armamentos. b) 800 000 dólares por pagos pendientes a traficantes de armas americanas. c) 2 500 000 dólares por dejarle abandonar República Dominicana. Ya pagados y a punto de partir Batista, Trujillo le subió la parada un millón más, que fue sufragado tras una demora de 24 horas. Los pagos se hacían en efectivo por Antonio Pérez Benitoa al cónsul dominicano en New York. Pérez Benitoa era el más confiable testaferro del dictador. Ejercía el cargo de Administrador de la Aduana de La Habana. Durante el mes de diciembre realizó varios viajes a New York poniendo a buen recaudo cincuenta millones de dólares de la fortuna de Batista. En el ultimo junto con el dinero se llevó a Carlos Manuel y Alberto, hijos menores del presidente. -0- A las nueve de la mañana, y después de extensas consideraciones del grupo, el magistrado Piedra aceptó la Presidencia de la República con carácter temporal, pero condicionada tal aceptación a los siguientes requisitos: a) Ratificación y cumplimiento de la orden de “alto al fuego” dada esa madrugada por el General Cantillo, y apelación formal al mando rebelde para que adoptara igual medida. b) No integrar un gabinete definitivo de gobierno hasta haberse obtenido la aprobación en principio del doctor Fidel Castro. c) Que el Tribunal Supremo de Justicia le extendiera validez jurídica a su alto cargo mediante la forma de juramento constitucional. No obstante lo anterior, Piedra comenzó integrar un Consejo de Ministros donde figuraban: Cuervo Rubio, Primer Ministro; José Manuel Cortina García, ministro de Estado (Relaciones Exteriores); el General Loynaz del Castillo, Ministro de Defensa. Este ultimo rechazó dicha cartera ministerial pues acababa de objetar la formación de tal gobierno por entender que había uno de hecho y en fuerza con los revolucionarios triunfantes en Oriente. En horas de la mañana se reunieron igualmente en el Estado Mayor del Ejercito, Columbia, los directores del Bloque de Prensa- propietarios de los principales periódicos del país- con Piedra y Cantillo. Mientras los noticieros radiales cubanos informaban del derrumbe del régimen batistiano los rotativos estadounidenses amanecieron ese mañana bajo grandes titulares y cintillos resaltando “la rotunda victoria de las tropas de Batista sobre los guerrilleros en Las Villas”. A las 11 a.m. el grupo de personalidades presidido por Piedra, con el que se estaba organizando el gobierno de transición, se dirigió al Palacio Presidencial para formalizar la toma de juramento ante la representación del Tribunal Supremo de Justicia y celebrar el primer consejo de gobierno. Allí se le unió José Manuel Cortina. Actuando en calidad de Presidente Provisional, el magistrado Piedra dio a conocer a los representantes de la prensa nacional e internacional una alocución dirigida al pueblo de Cuba, los Institutos Armados y el Ejercito Rebelde. En resumen, Piedra anunciaba que asumía la Presidencia por continuidad constitucional. En horas del mediodía, cumpliendo las instrucciones emitidas por el Comandante en Jefe Fidel Castro a través de la emisora Radio Rebelde, se inició una huelga general revolucionaria que paralizó todas las actividades en el país. En medio de esta situación, numerosos revolucionarios que se encontraban presos en el Castillo del Príncipe protagonizaron una fuga en masa. Mientras tanto, el Supervisor Militar del presidio de Isla de Pinos se negaba a liberar a los presos políticos. Finalmente lograron obtener la libertad al atardecer. A su vez los magistrados integrantes del Pleno del Tribunal Supremo se reunieron a fin de resolver la solicitud de convalidación jurídica del nuevo gobierno encabezado por Piedra. Sorpresivamente, el Pleno del Tribunal Supremo resolvió que no había lugar al pedimento de Piedra, al tiempo que extendía legalidad al también magistrado Manuel Urrutia como Presidente Provisional Revolucionario. Poco antes de la dos de la tarde, Piedra cansado de esperar por sus colegas del Supremo que habían de tomarle el juramento de rigor, preguntó telefónicamente la razón de la tardanza. Es en ese momento en que le comunican extraoficialmente la irrevocable decisión tomada unánimemente por el Pleno del Tribunal. Ante esta situación Piedra le informó a Cantillo la imposibilidad de permanecer en el cargo y marchó de regreso para su hogar. Ignorante de lo que estaba ocurriendo, el embajador norteamericano Earl Smith en unión de los jefes de las misiones diplomáticas de España, Brasil, Chile y la Santa Sede llegó a la mansión ejecutiva con el propósito de presentar sus respetos y cambiar impresiones con el nuevo Presidente. Al arribar se llevaron un gran fiasco. La nación estaba sin Presidente. Piedra (murió en la Habana en agosto de 1988 a los 93 años) ya había abandonado los predios presidenciales. Por segunda ocasión en menos de 24 horas, la mansión ejecutiva perdía a su principal inquilino. El ocho de enero, Fidel Castro entraba en la Capital después de un triunfal recorrido de Oriente a Occidente. Una nueva etapa se abría para el pueblo cubano. Fuentes: José Suarez Nuñez entrevista con el autor. José Suarez Nuñez: “El gran culpable”. Raúl Acosta Rubio: “Todos culpables”. Ramón Barquín: “Las luchas guerrilleras en Cuba”. Earl T. Smith: “El cuarto piso” Fulgencio Batista: “Respuesta”. Sección en Cuba de la Revista Bohemia. Bolivia: El género en la retórica neoliberal María GalindoEconoticiasbolivia.com Impulsada por los organismos internacionales y por las feministas que se llenan de billetes, la "equidad de género" no ha servido en 20 años para cambiar la suerte de las mujeres bolivianas, según el análisis documentado de activistas de "Mujeres Creando" La Paz, diciembre 22, 2003.- Basta de impunidad sí y basta de cinismo también. Octubre revolución o revuelta, sedición y seducción de masas, ha sido la expresión más radical de crisis del neoliberalismo a nivel continental. Las jornadas de octubre han replanteado completamente la visión de la representación política en la sociedad boliviana y por lo tanto han instalado la tarea de reconstruir las voces colectivas. Es una tarea compleja que no es tarea de vanguardias preclaras, ni de intelectuales pretenciosos, ni menos aún de partidos políticos ni viejos, ni nuevos, ni indigenistas, ni derechistas, porque la función política de esos partidos fue la de silenciar y la de frenar la circulación de la palabra en nuestra sociedad. La posibilidad de reconstruir voces colectivas es tarea ardua de asambleas y despertares organizativos de todos los tamaños pequeños, grandes y pequeñísimos. Despertares organizativos sin tutela, ni caudillismo. Hora de análisis, hora de clarificación en la que no estamos dispuestas a perder ni el tiempo, ni las energías en servir de palestra a quienes quieren reciclarse una vez más. Y no es que la imagen mental gráfica que tengo del cambio social sea al estilo CNN la de un monumento caído o la destrucción y la explosión de los símbolos de la opresión. No, de ninguna manera, hace rato que nosotras hablando de placer y desobediencia, hablando de creatividad y provocación hemos plasmado otras imágenes del cambio social, otras ideas del cambio social y otros escenarios del cambio social. Hemos plasmado imágenes festivas y convocantes con lenguajes atrevidos de penes rosados y hombres desnudos y gordos a los pies del soldado desconocido. Volviendo a la imagen del cambio social y las jornadas de octubre, me remito a las voces que han conducido la revuelta, han sido y sabemos que no es lirismo, han sido las voces anónimas, las reflexiones cortas, concretas y sencillas de las gentes de a pie desde la resistencia en las calles las que han conducido la revuelta. Sin embargo, hoy a pocos días y con la sangre aún fresca, con los hombres y las mujeres mutiladas por la violencia estatal de paisaje de fondo, vuelven a copar torpemente la imagen pública y el derecho a la palabra las y los que en 15 años de neoliberalismo sólo representaron a sus apellidos, a sus intereses, a sus familias y a sus mafias, copan la palabra los y las traficantes del voto, y nos devuelven cínicamente nuestros argumentos sobre el derecho a la defensa, sobre la necesidad de construir sobre las bases de su modelo de privilegios nuestros sueños de justicia. Denuncian que no podemos sino pensar nuestra sociedad a partir de ellos y ellas y a partir de sus planes y a partir de sus leyes y de sus caras. Y por eso dedico este último articulo del año a aclarar una vez más las imposturas de las tecnócratas neoliberales de los partidos y las oeneges con respecto a los avances de las mujeres en nuestra sociedad, lo hago además con la promesa de no regresar sobre el tema puesto que este 2004 nos depara un arduo trabajo de discusión y reconocimiento entre nosotras, las otras, las malas, las feas, las locas y las desesperadas. Decorando los interiores del modelo La equidad de género es una fórmula verbal repetida sin contenido y las más de las veces con absoluta ignorancia, repetida en la tele y las radios, de cuando en cuando, sobretodo cuando aparece el nombre de alguna mujer estilo Gentile, o cuando no hay mayor argumento que sustentar para supuestamente legitimar presencias vanales de mujeres dentro de la vida pública. La presencia de las mujeres dentro el aparato estatal y la presencia de políticas sociales dirigidas a las mujeres, políticas sin cuerpo, ni unidad, ni incidencia social han sido calificadas como "equidad de género". También he escuchado el concepto a modo de ensayo de contestación de posturas como las de Mujeres Creando, ensayando en la llamada "equidad de género" una especie de equilibrio que nosotras en nuestra apasionada e histérica manera de hacer política perdiésemos. Yo sólo puedo suponer que tras de la mentada "equidad de género" quienes la defienden deben referirse a alguna forma de igualdad entre hombres y mujeres, es decir mujeres que se conviertan en iguales a los hombres, porque hombres que se conviertan en iguales a las mujeres es risible para patriarcas y machistas y para mujeres ultraconservadoras y reaccionarias como las que sustentan la "equidad de género, es simplemente impensable, o sea que quedémonos en que nos están hablando de una igualdad que implica que mujeres se conviertan en iguales al "hombre". Pero, además de esa grave connotación patriarcal que el principio de igualdad hombre-mujer esconde en sus entrañas, más allá de eso yo sé que la palabra igualdad muy fácilmente se pronuncia y mucho gusta. Por eso mismo me pregunto de cuál igualdad podemos hablar en una sociedad donde no solamente ninguna mujer es equivalente a ningún hombre sino que tampoco un ser humano es equivalente a ningún otro. Una sociedad dividida jerárquicamente en personas de primera, de segunda y de tercera clase, cuarta, quinta y más. Una sociedad donde no hay equidad ni equivalencia de ninguna clase, plantear la equidad de género no es incorporar una otra variable de igualdad, sino encubrir la complejidad de las relaciones de opresión injusticia y humillación con las que crecemos, convivimos y nos formamos todos los días en todos los rincones y culturas de nuestra sociedad. La tesis de la "equidad de género" que desde el punto de vista filosófico está cimentada en una visión liberal de las relaciones sociales lo que significa en sustancia es un reforzamiento del varón blanco burgués como medida y modelo de ser humano. Como modelo en la medida que como ese varón debiésemos querer ser y como modelo en la medida en la que ese varón está siendo el centro de los valores sociales culturales, económicos y políticos de todas las instituciones de una determinada sociedad. En otras palabras la convocatoria es a blanquearse, masculinizarse, heterosexualizarse, occidentalizarse y hacerse potable. ¿me entienden?, ¡ojalá¡. Como ejemplo, recuerden ustedes cuando Sánchez de Lozada presentaba a Víctor Hugo Cárdenas como su candidato a la vicepresidencia, nos decía que no se trataba de un indio de poncho y hojotas, sino de un indio ilustrado y no se refería a la inteligencia y preparación de Víctor Hugo, sino a su gran disponibilidad a occidentalizarse y a dejarse moldear por el gringo neoliberal. A eso me refiero con el varón blanco burgués como modelo. Y este ejemplo que cito es muy válido puesto que entre mujeres e indígenas como causas y sujetos políticos hay un paralelismo importante y porque entre retórica liberal de género y retórica pluricultural también. Volviendo a la tesis de equidad es una tesis nacida mutilada, destinada a jugar un papel exclusivamente retórico y que no constituye un avance ni para los derechos civiles, ni para los derechos políticos, ni menos económicos de las mujeres de nuestra sociedad, no es un avance es una pantalla, es un maquillaje y una justificación política y cultural del modelo neoliberal. Más que política, la equidad de género ha sido un enunciado carente de política, es decir carente de efectos concretos a ser aplicados en las relaciones sociales desde el estado o las instituciones. La transversalidad como trampa La equidad de género plantea la transversalidad del género de una manera absolutamente simplista, porque aplica la transversalidad bajo el postulado de que el género atraviesa toda la sociedad y todas las condiciones sociales y hasta allí estamos de acuerdo, pero así como la atraviesa, es al mismo tiempo atravesada. En otras palabras, el género no es una categoría de análisis social que puede ser aplicada en su pureza, el género aislado, separado del conjunto de categorías sociales de comprensión de la sociedad no tiene ningún interés ni sentido. Y aplicada de manera aislada nos conduce a conclusiones erróneas como que existieran intereses comunes a todas las mujeres perdiendo las contradicciones por las que estamos atravesadas. No existen intereses comunes a todas las mujeres de una sociedad, lo que existe es un universo de mujeres complejo y heterogéneo que puede generar un proceso político de reconocimientos mutuos y de construcciones de alianzas y solidaridades lo cual es muy diferente que lo que la tesis liberal de la transversalidad nos plantea. El género es a nuestro entender entonces una categoría central del análisis social porque enmarca y da sentido al resto de las categorías de clase, origen cultural, edad, sexo, opción sexual, etc. No es un aditamento a sumar porque introduce un análisis que replantea la visión de todas las relaciones sociales pero convertido en aditamento es inocuo, es retórico y se convierte simplemente en una variable paralela que decora y no interpela ni subvierte. Esto que planteo sin duda suena demasiado abstracto como análisis y me disculpo por ello, pero considero que hay necesidad de hacerlo porque la tesis de la "equidad de género" ha venido en realidad bendecida por los organismos internacionales y ha sido asimilada rápidamente por todas las instituciones estatales e incluso por las universidades, su asimilación ha sido tan fluida justamente por su carácter retórico porque a nadie ha incomodado, porque ha sido un barniz "moderno", que no ha servido para replantear ni siquiera las relaciones con la secretaria así que fue fácil darle la bienvenida a la equidad de género porque nada cambia, ni arriba ni abajo. En 20 de años de neoliberalismo ¿cuánto hemos avanzado sobre esta base de "equidad" las mujeres? Hagámoslo corto: -Tenemos un puñado de parlamentarias mujeres que son simplemente impostoras mediocres que en ninguna forman representan a las mujeres. -Hay un conjunto de ONGs. que hacen consultorías y campañas carísimas sin concursos públicos, sin fiscalización de sus fondos y sin participación de sus beneficiarias. -Ha surgido primero la subsecretaria de género que luego se transformó en viceministerio de la mujer, una institucion que está colada con chicle al Estado, que más parece una prolongación de las ONGs pues se ocupa igualmente de hacer una serie de consultorías costosas que a ningún sitio van. -Se ha aprobado la ley contra la violencia intrafamiliar que ya en su enunciado pierde su sentido puesto que más del 99% de los casos de violencia intrafamiliar son casos donde la mujer es la víctima y esa ley debió ser hecha para protegerla y para proveerle modos de defenderse de su agresor. Sobretodo porque además los niños y las niñas están protegidos por el código niño, niña adolescente. -Se aplican dicen de manera transversal la categoría de género en la reforma educativa. Sin embargo siguen siendo las niñas las que no acceden a la escuela de manera masivamente más desventajosa que los niños, son las niñas las más de las veces las desertoras de la escuela. Las mujeres inclusive en las normales técnicas están obligadas a usar uniformes mientras los varones no, a usar mandiles y faldas también en épocas de frío intenso. Cuando una adolescente queda embarazada es expulsada de su liceo, no hay espacios curriculares para el conocimiento ni de su sexualidad, ni de si cuerpo, etc, etc, etc. Todo esto mientras se aplica religiosamente y de manera transversal la "equidad de género" en la Reforma Educativa. -El microcrédito dirigido a las mujeres y aplicado bajo la modalidad del crédito solidario ha generado a través de intereses abusivos y cobros irregulares la insolvencia de gruesos sectores de mujeres integrantes de la economía informal , el quiebre de relaciones de solidaridad que los bancos, oeneges y financieras han usado a su favor rompiendo el tejido social que da prestigio y autoestima a las mujeres en su entorno, la baja en la calidad de vida de las comerciantes convertidas en deudoras. -La ley del trabajo doméstico incorporando a las Trabajadoras del Hogar al régimen de la ley del trabajo, ley promulgada por Sánchez de Lozada que como no tenía ninguna política social en mano y ya no sabía que hacer improvisó un acto con algunas de las mujeres lavanderas de la Av. Camacho. Se trata de un sector analfabeto, esclavizado y tan disgregado que no había el peligro de que reclamaran en los hechos el ejercicio de ese derecho. Fue en realidad un acto de burla y demagogia donde no estuvieron presentes las líderes del sector. -Se promulga el seguro materno infantil, y es justo que así sea no lo negamos. Pero tampoco callamos que finalmente y en primera y en última instancia la mujer es reconocida y existe exclusivamente en función de su condición de madre y no en función de su condición de ser humano, de persona, y menos aún de sujeto histórico. Hitler premiaba a las mujeres mientras más hijos tenían, Aznar da un subsidio extra a las madres cada vez que paren y Sánchez de Lozada promulga el seguro materno-infantil. Gracias por el seguro que mucho de seguro no tiene porque no te dá ni la seguridad de salir sana y salva con tu wawa en los brazos, pero ¿a dónde sales del hospital mujer? A un trabajo doméstico invisible, al desempleo como destino, a un trabajo sin guarderías, a una maternidad sin paternidad, a una lucha por la sobrevivencia que sostiene no sólo a tu wawa sino a la sociedad en su conjunto. Mujeres Creando, especial para Econoticiasbolivia.com Entrevista original íntegra a Eduardo Galeano: "Gracias a la Revolución Cubana, representada en el símbolo nacional de dignidad nacional que es Fidel, Cuba pasó de ser una colonia a ser una patria“O Globo Traducido para Rebelión por Catuxa -La llegada al poder de presidentes como Luiz Inacio Lula da Silva, en Brasil, y de Néstor Kirchner, en Argentina, provocó grandes expectativas. Pero en ambos países la situación social sigue siendo muy grave. ¿Existen motivos para mantener la esperanza? A la hora de hablar de Lula, o de cualquier otro gobierno latinoamericano, tenemos que tener en cuenta lo que yo vengo a denominar "la impotencia de la soledad". Vivimos en una región del mundo abandonada y fracturada en mil pedazos. Ignoramos y despreciamos a nuestros vecinos. La relación entre los países latinoamericanos está contaminada por viejos rencores. Cuando lo que deberían hacer es unirse para resolver algunos de los problemas compartidos, como la defensa de los precios en un mercado internacional en el que los países ricos preconizan la liberación del comercio sin practicarla. También nos deberíamos unir para enfrentarnos conjuntamente a los acreedores externos. Porque deben existir soluciones conjuntas para el problema de la deuda externa. Separados no tendremos futuro. -¿La impotencia de la soledad impide el crecimiento de los países latinoamericanos? No se trata de una disculpa mágica para exculpar las incoherencias y contradicciones de ciertos gobiernos. A veces pienso que ese viejo refrán que dice "el poder es como un violín, porque se sostiene con la izquierda y se toca con la derecha" refleja la situación en nuestros países (risas). Pero existen una serie de reformas fundamentales para dignificar estas tierras humilladas y para terminar con el desamparo en el que vivimos. Y éstas solo se harán posibles a partir de un frente común porque siempre nos encontramos con el veto imperial que condena a los países al naufragio. En este sentido me parece muy importante la acción del gobierno de Lula para restablecer, después de décadas, la unión entre los países menos desarrollados en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y para reforzar el MERCOSUR. -¿América Latina está en crisis? Es evidente el agotamiento de un sistema cansado, que debe ser modificado porque está condenado a muerte. No estamos hablando del capitalismo que agoniza y que será substituido por un socialismo que dará alegría a todos los latinoamericanos. La realidad muestra que el modelo de desarrollo capitalista aplicado a América Latina no funcionó y que hoy está liquidado. -¿Sabemos a donde vamos? No, pero la verdad es que tenemos que inventar un nuevo modelo que, por lo menos, nos permita respirar y comer. Recuperar la dignidad perdida y proporcionar un modelo de bienestar social material. El actual sistema fracasa en lo relativo a la dignidad y también a las necesidades. Algo debe morir para que otra alternativa pueda nacer. Una vez Tabaré Vázquez (un líder izquierdista uruguayo, con grandes posibilidades para vencer en las elecciones presidenciales del 2004), que es oncólogo, explicó que las células cancerígenas son las que más se resisten a morir. Es decir, que por negarse a morir, matan y se suicidan. Me parece una buena metáfora de la vida humana, porque todos tenemos dificultades para aceptar la renovación de la vida. Las cosas deben morir para que otras puedan nacer, y esto también vale para los sistemas políticos. Nada es eterno. Estamos comenzando a sentir un nuevo movimiento. No sabemos bien hacia donde vamos, pero algo nuevo está naciendo. -En el caso de Cuba, por ejemplo ¿también existe un modelo que fracasó? Cuba es el drama de la soledad. Los cubanos hicieron lo pudieron, no lo que querían. Una cosa son los ideales de la revolución y otra muy diferente, lo que la revolución consiguió realizar. Tenemos que reconocer importantes conquistas pero también deformaciones que son consecuencia del aislamiento. Se trata de un país en el cual el Estado resuelve todo, y a veces, para cada solución crea un problema. Este modelo implica la aceptación de una concepción del socialismo que, desde mi punto de vista, es equivocado. La omnipotencia del Estado no debe ser la respuesta a la omnipotencia del mercado. -¿Presidentes como Fidel Castro o Hugo Chávez se están transformando en tiranos? No, la libertad que existe en Venezuela es asombrosa. Los periódicos dicen lo que piensan, los grandes medios de comunicación son los opositores del gobierno. Con todas sus contradicciones y limitaciones, sus características populistas, a veces demagógicas, considero que Chávez es un hombre que tiene buenas intenciones y pretende transformar un país de unos pocos en un país de todos. -¿Qué opinión tiene sobre Fidel Castro? Fidel también tiene buenas intenciones y, en una situación de bloqueo y soledad trágica, consiguió algunos milagros. Claro, dentro de una estructura vertical de poder, que yo no consideraría porque no soy monárquico. Ni en nombre de los derechos hereditarios de los reyes ni en nombre del socialismo. Pero gracias a la Revolución Cubana, representada en el símbolo nacional de dignidad nacional que es Fidel, Cuba pasó de ser una colonia a ser una patria. -Cuando el gobierno cubano ordenó la ejecución de tres disidentes, el pasado septiembre, usted dijo que Cuba duele... Cuba duele porque duele que se asesinen personas en nombre del socialismo, de la revolución, de la soberanía. Lo mejor que podría haber ocurrido, desde el punto de vista de la Revolución Cubana, es que el gobierno hubiera liberado a estas personas, destapando que estaban pagadas por la embajada americana. Hacer pública cuál era la vaca que les daba leche. Esto habría sido suficiente para ensuciar su imagen en todo el país. La prisión, el martirio, por lo contrario, les da prestigio. La acción del gobierno indica cierta debilidad en un régimen que no tiene claridad sobre su propia diversidad. Debe existir multiplicidad de voces, de ideas. Pero esto es incompatible con un sistema de propiedad estatal única, que confunde unidad con unanimidad. Y toda unanimidad es necia, como dice Nelson Rodrigues. -¿La ola de protestas sociales que provocó la renuncia del ex-presidente Gonzalo Sánchez de Losada, en Bolivia, es una señal de que algunas cosas están cambiando en el continente? Lo que pasó en Bolivia indica que el país tiene memoria. El pueblo no olvida y recuerda que un día eran la principal fuente de plata y estaño del planeta, y hoy no tiene nada. Del estaño sólo quedan las viudas. Hoy los bolivianos defienden la propiedad del gas. La realidad es asombrosa. Cuando pensamos que está muerta, en realidad está dormida. Hasta los más pesimistas deben reconocer que la realidad nos sigue sorprendiendo. A veces llama a nuestra puerta y nos dice: no estoy tan acabada, no soy imbécil. Fidel Castro: "O cambia el curso de los acontecimientos o la Humanidad no podrá sobrevivir" Discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en ocasión del aniversario 45 del triunfo de la Revolución Cubana, en el teatro “Carlos Marx”, el 3 de enero de 2004, “Año del 45 aniversario del triunfo de la Revolución”. (Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado)Fidel Castro 2004-01-04 Queridos compatriotas; Distinguidos invitados: Muchos de los que tuvimos el privilegio de ser testigos de aquel emocionante día aún vivimos; otros muchos ya murieron; la inmensa mayoría de los aquí presentes tenían menos de diez años, o no habían nacido, o estaban lejos de nacer el Primero de Enero de 1959. Nuestros objetivos nunca fueron la búsqueda de gloria, honores ni reconocimientos individuales o colectivos. Los que hoy ostentamos el legítimo derecho de llamarnos revolucionarios cubanos nos vimos obligados, sin embargo, a escribir lo que ha resultado una página sin precedentes en la historia. Inconformes con la situación política y social de nuestro país, estábamos simplemente decididos a cambiarla. No era algo nuevo en Cuba, había ocurrido muchas veces a lo largo de casi un siglo. Creíamos en los derechos de los pueblos, entre ellos el derecho a la independencia y a rebelarse contra la tiranía. Del ejercicio de tales derechos en este hemisferio, conquistado a sangre y fuego por las potencias europeas -incluidas las matanzas masivas de los aborígenes y la esclavización de millones de africanos-, emergieron un conjunto de naciones independientes, entre ellas los Estados Unidos de Norteamérica. Cuando la Revolución Cubana libra su primer combate el 26 de julio de 1953 contra un régimen ilegal, corrompido y sangriento, no habían transcurrido todavía 8 años desde el final de la Segunda Guerra Mundial, desatada por el fascismo en 1939, que costó la vida a más de 50 millones de personas y causó la destrucción de la economía de todos los países industrializados de entonces, con excepción de la de Estados Unidos, fuera del alcance de las bombas y los cañones enemigos. Las ideas del fascismo que dieron origen a tan colosal contienda estaban en total contradicción con los principios proclamados en la Declaración de Independencia de las 13 antiguas colonias inglesas de Norteamérica el 4 de julio de 1776. En la misma se afirmaba textualmente: “Sostenemos como verdades evidentes que todos los hombres nacen iguales; que a todos les confiere su Creador ciertos derechos inalienables entre los cuales se cuenta la vida, la libertad y la consecución de la felicidad […] que siempre que una forma de gobierno tienda a destruir esos fines, el pueblo tiene derecho a reformarla o abolirla, e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios y organice sus poderes en la forma que a su juicio garantice mejor su seguridad y felicidad.” La Declaración Francesa de los Derechos del Hombre, a raíz de la Revolución de 1789, fue más lejos todavía sobre este tema, al proclamar: “Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrección es para este el más sagrado de los derechos y el más imperioso de los deberes.” Las ideas fascistas chocaban también frontalmente con los principios consignados en la Carta de las Naciones Unidas después de la gigantesca batalla de la Segunda Guerra Mundial, entre los que se proclamaba, como prerrogativa esencial del orden político mundial, el respeto al derecho de los pueblos a la soberanía y la independencia. En realidad los derechos de los pueblos nunca han sido respetados a lo largo de la breve historia conocida de la humanidad, repleta de guerras de conquista, imperios y las más variadas formas de saqueo y explotación de unos seres humanos por otros. Sin embargo, en ese momento del devenir histórico y pese al hecho real de que las potencias victoriosas impusieron un orden político mundial con privilegios cada vez más irritantes para un minúsculo grupo de los Estados más poderosos, muchas naciones, instituciones y personas, concibieron la esperanza de que se iniciaba una nueva y prometedora etapa de la humanidad. Más de 100 naciones o grupos de naciones, incluso grupos humanos que no habían alcanzado todavía un sentimiento nacional, recibieron el reconocimiento formal como Estados independientes. Fue una época sumamente propicia a la ilusión y el engaño. El grupo numeroso de países que recibieron formalmente el status de Estados independientes estaba constituido, en su inmensa mayoría, por antiguas colonias, dominios, protectorados y otras formas de someter y controlar países, impuestas a lo largo de siglos por las potencias más poderosas. Su dependencia de las antiguas metrópolis era casi total; su lucha por alcanzar y actuar con mayor soberanía ha sido difícil y no pocas veces heroica. Lo demuestra el terrible acoso a que son sometidos para apoyar los proyectos de Estados Unidos en Ginebra, o abstenerse de votar contra los mismos en último término. Admirable resulta el comportamiento de esos Estados en la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se expresa en el creciente y ya casi unánime apoyo a Cuba contra el bloqueo. Lo peor era que no pocos de los países que antes de aquella contienda eran ya supuestamente independientes, ignoraban hasta qué grado carecían de independencia, entre ellos Cuba. La casi totalidad de los países latinoamericanos estaba en esa triste lista, lo que se demostraría con creces. Tan pronto nuestro heroico pueblo logró una verdadera y plena independencia, la casi totalidad de sus élites gobernantes se unieron a Estados Unidos para destruir la Revolución e impedir las conquistas políticas y sociales que rápidamente estábamos realizando. Desde el propio año 1959, se iniciaron las agresiones con el empleo de todos los medios económicos y políticos, incluidos la violencia, el terrorismo y la amenaza del empleo masivo de la fuerza militar de Estados Unidos. Lo ocurrido con Cuba contribuyó a demostrar cuánto había de ilusión y engaño en los elegantes textos sobre los principios y los derechos proclamados por la Organización de Naciones Unidas. La fuerza y no el derecho, como ha venido ocurriendo a lo largo de milenios, continuó siendo el factor fundamental en la vida de la humanidad. Cuanto ha sucedido hasta hoy, a partir de los primeros elementos históricos con que contamos, es fruto de una evolución natural y espontánea, tórpida y desordenada, de la sociedad humana. A nadie podría culparse de los distintos sistemas políticos, económicos y sociales que se han sucedido a lo largo de cinco mil años. Las distintas civilizaciones surgidas en las más apartadas regiones del mundo: China, India, Medio Oriente, el Mediterráneo, Centro y Suramérica, obviamente en mayor o menor grado se desconocían entre sí, eran independientes, aunque en muchas cosas evidenciaron extraordinarios alcances en sus conocimientos. Algunas nos deslumbran, como por ejemplo la llamada civilización griega: su arte, su filosofía, su literatura, sus conocimientos de historia, física, matemática, astronomía y otros campos. Es creciente lo que se conoce sobre los mayas y otras civilizaciones preincaicas, lo que demuestra que el ser humano, aun separado por decenas de miles de años en el tiempo y decenas de miles de kilómetros en el espacio, era ya creador y capaz de extraordinarias obras; pero en todas las civilizaciones que nos precedieron y en la actual, de una forma u otra, hubo y hay imperios, guerras de conquista, formas de esclavitud y de feudalismo, ricos y pobres, clases sociales privilegiadas dominantes y clases explotadas, marginadas y excluidas. Ignorarlo sería ignorancia extrema. Debo darle razón a Marx cuando esbozó la idea de que cuando existiera sobre la Tierra un régimen social verdaderamente racional, justo y equitativo, el ser humano habría salido de la prehistoria. Si todo el desenvolvimiento de la sociedad humana ha sido inevitablemente caótico, desordenado, imprevisible y sumamente cruel e injusto, la lucha por crear otro mundo diferente, verdaderamente racional, digno de la inteligencia de nuestra especie, constituye en este momento de su historia, que en nada se parece a cualquier otra etapa previa de la humanidad, algo que no era posible y ni siquiera imaginable en otras circunstancias: un intento de que los seres humanos por primera vez programen su propio destino. Soñar con cosas imposibles se llama utopía; luchar por objetivos no solo alcanzables, sino imprescindibles para la supervivencia de la especie, se llama realismo. Sería erróneo suponer que tal objetivo obedecería simplemente a una motivación ideológica. Se trata de algo que va más allá de nobles y muy justificables sentimientos de justicia y profundos deseos de que todos los seres humanos puedan alcanzar una vida digna y libre; se trata de la supervivencia de la especie. La gran diferencia entre la época de Grecia y la actual no está en la capacidad intelectual de nuestra especie; está en el avance exponencial y aparentemente infinito del desarrollo de la ciencia y la tecnología que ha tenido lugar en los últimos 150 años, que supera por completo la exigua y ridícula capacidad política demostrada para enfrentar los riesgos de perecer como especie que realmente la amenazan. Hace menos de 60 años se hizo evidente, al estallar sobre Hiroshima el primer artefacto nuclear equivalente a 20 mil toneladas de TNT, que la tecnología había creado un instrumento cuyo desarrollo podría poner fin a la existencia de la vida humana sobre el planeta. Desde entonces no ha parado un solo día el desarrollo de nuevas y hasta cientos de veces más poderosas, variadas y certeras armas y sistemas de este carácter. Hoy existen decenas de miles de ellas, solo muy pocas han sido eliminadas en virtud de engañosos y limitados acuerdos. Un reducido grupo de países de los que monopolizan tales armas se arrogan el derecho exclusivo de producirlas y mejorarlas. Las contradicciones e intereses de sus miembros sufren cambios, y la humanidad se desenvuelve bajo un tinglado de armas nucleares que amenaza su existencia. Alguien podría afirmar algo parecido a lo que aquel emperador persa exclamó al aproximarse con un enorme ejército a los 300 espartanos que defendían el paso de las Termópilas: “Nuestros misiles nucleares oscurecerán el Sol.” Las vidas de miles de millones de seres humanos que habitan el planeta dependen de lo que piensen, crean y decidan unas pocas personas. Lo más grave es que los que poseen tan fabuloso poder no cuentan con psiquiatras. No podemos resignarnos. Tenemos derecho a denunciar, presionar y exigir cambios y el cese de tan insólita y absurda situación, que nos convierte a todos en rehenes. Nadie debe poseer jamás semejantes facultades, o nadie en el mundo podrá volver a hablar de civilización. A este se suma otro letal problema: hace apenas 40 años algunos comenzaron a expresar preocupaciones sobre lo que se ha dado en llamar el medio ambiente, a partir de una civilización bárbara que estaba destruyendo las condiciones naturales de vida. Por primera vez se pone sobre el tapete ese delicadísimo tema. No pocos pensaron que se trataba de personas alarmistas y exageradas, un neomalthusianismo al estilo de pasados siglos. Eran en realidad personas bien informadas e inteligentes que iniciaban la tarea de concientizar a la opinión pública sobre el tema, con la angustia a veces de que fuera demasiado tarde para adoptar las medidas pertinentes. Quienes por sus altas responsabilidades políticas debían mostrar las mayores inquietudes, no mostraban más que ignorancia y desprecio. Han pasado ya más de diez años desde la Cumbre de Río de Janeiro convocada por Naciones Unidas, y pese a la habitual proliferación de discursos, compromisos y promesas, muy poco se ha hecho. Sin embargo, la conciencia del mortal peligro crece. Debe crecer y crecerá la lucha. No hay alternativa. Hace muy poco se produjo en La Habana un encuentro sobre desertificación y cambio de clima convocado igualmente por Naciones Unidas, un importante esfuerzo de información, concientización y llamado a la lucha. Fui testigo en Río de Janeiro de la inquietud y el temor de los que representaban a las pequeñas islas del Pacífico y a otros países amenazados por el riesgo de quedar sepultados por las aguas de forma parcial o total debido al cambio de clima. Es triste. Los primeros en sufrir las consecuencias de la afectación del medio ambiente son los pobres. No poseen automóviles, ni aires acondicionados, posiblemente ni siquiera muebles, si es que disponen de vivienda. Sobre ellos caen más directamente los efectos de las grandes emanaciones de dióxido de carbono causantes del calentamiento de la atmósfera y el efecto pernicioso de los rayos ultravioletas que atraviesan el deteriorado filtro de la capa de ozono. Cuando se enferman, bien se sabe que no existen para ellos y sus familiares hospitales, médicos ni medicamento alguno. Un tercer problema: en el más conservador de los cálculos posibles, la población mundial tardó no menos de 50 mil años en alcanzar la cifra de mil millones de habitantes. Esto ocurrió aproximadamente en el año 1800, cuando se iniciaba el siglo XIX. Llegó a dos mil millones 130 años después, en 1930, siglo XX. Alcanzó tres mil millones en 1960, treinta años después; cuatro mil millones en 1974, catorce años después; cinco mil millones en 1987, trece años después; seis mil millones en 1999, solo doce años después. Cuenta hoy con 6 374 millones. Es verdaderamente asombroso que en solo 204 años la población mundial se multiplicara 6,4 veces desde la cifra de mil millones alcanzada en 1800, después de no menos de 50 mil años, calculados de forma relativamente arbitraria y conservadora para disponer de un punto de arranque que deberá ser considerado ulteriormente. Pueden ser muchos más años, limitándonos solo al tiempo en que alcanzó su capacidad actual. ¿A qué ritmo crece en este momento? Año 1999: población, 6 002 millones de habitantes; crecimiento, 77 millones. Año 2000: población, 6 079 millones; crecimiento, 75 millones. Año 2001: población, 6 154 millones; crecimiento, 74 millones. Año 2002: población, 6 228 millones; crecimiento, 72 millones. Año 2003: población, 6 300 millones; crecimiento, 74 millones. Año 2004: población calculada, 6 374 millones; crecimiento, 74 millones. ¿A cuánto ascenderá la población mundial en el año 2050? Los cálculos más reducidos afirman que a 7 409 millones; los cálculos más elevados aseguran que a 10 633 millones. Según el criterio de muchos expertos, la cifra será alrededor de 9 mil millones de habitantes. La gran alarma provocada por esta colosal explosión demográfica, unida a la acelerada degradación de las condiciones naturales elementales para la supervivencia de la especie, ha causado verdadera consternación en muchos países, ya que casi el ciento por ciento de los crecimientos mencionados tendrán lugar en los países del Tercer Mundo. Conociendo el creciente deterioro y reducción de los recursos de tierra y agua, las hambrunas que tienen lugar en muchos países, la indiferencia y el despilfarro de las sociedades de consumo, así como los problemas educacionales y sanitarios de la población mundial, si no se resuelven, es como para imaginarse una especie humana en la que sus miembros se estarían devorando entre sí. Sería bueno preguntarles a los campeones olímpicos de los derechos humanos en el mundo occidental si alguna vez han dedicado un solo minuto a pensar en estas realidades, que en altísimo grado son consecuencia del sistema económico y social; qué piensan de un sistema que, en vez de educar a las masas como cuestión fundamental para avanzar con el apoyo precisamente de la ciencia, la técnica y la cultura en la búsqueda de soluciones viables y apremiantes, gasta un millón de millones de dólares cada año en propaganda enajenante y consumista. Con lo que se gasta en uno solo de esos años para sembrar ese singular veneno, se podría alfabetizar y elevar hasta el nivel de noveno grado a todos los analfabetos y semianalfabetos del mundo en menos de diez años, y ningún niño pobre carecería de enseñanza. Sin educación y otros servicios sociales, el delito y el consumo de drogas jamás podrán reducirse y hasta casi eliminarse. Lo afirmamos desde Cuba, el país bloqueado durante 45 años, acusado y condenado no pocas veces en Ginebra por Estados Unidos y sus socios más incondicionales, que está a punto de alcanzar servicios de salud, educación y formación cultural con niveles de calidad que jamás el Occidente desarrollado y rico ha soñado siquiera, y además absolutamente gratuitos para todos los ciudadanos sin excepción alguna. La globalización neoliberal impuesta al mundo, diseñada para un mayor saqueo de los recursos naturales del planeta, ha conducido a la mayoría de los países del Tercer Mundo, y de modo especial a los de América Latina, tras el fatídico “Consenso de Washington”, a una situación desesperada e insostenible. El primer fruto de esa funesta política fue la “década perdida” de 1980, en que el crecimiento de la región se limitó a uno por ciento; asciende a 2,7 por ciento entre 1990 y 1998, muy por debajo de las falsas ilusiones y de necesidades apremiantes, para volver a caer al uno por ciento entre 1998 y el 2004. La deuda externa que en 1985, año del traicionero “consenso”, ascendía a 300 mil millones de dólares, se eleva hoy a más de 750 mil millones. Las privatizaciones enajenaron en cientos de miles de millones de dólares bienes nacionales que se crearon a lo largo de muchos años, los cuales se esfumaron a la velocidad con que de estos países se fugan los capitales hacia Estados Unidos y Europa. El desempleo alcanzó cifras récord. De cada 100 nuevos puestos de trabajo que se crean, 82 pertenecen al llamado “sector informal”, que incluye una larga lista de los que se ganan la vida de cualquier forma sin protección social ni legal alguna. La pobreza ha crecido de forma alarmante, en especial la pobreza extrema, 12,8 por ciento hasta alcanzar el 44 por ciento de la población. El desarrollo se estanca y los servicios sociales se deterioran cada vez más. En estos últimos, que incluyen en primer lugar la educación y la salud de la población, como era de esperarse, la globalización neoliberal produjo un verdadero desastre. Si a esto se unen viejas y nuevas formas de saqueo como el intercambio desigual, la fuga incesante y obligada de capitales, el robo de cerebros, el proteccionismo, los subsidios y los ucases de la OMC, a nadie deben extrañar las crisis y los acontecimientos que tienen lugar en Suramérica. Fue América Latina la región del mundo donde con más rigor y exigencia se aplicó la globalización neoliberal. Ahora enfrenta el desafío del ALCA, que barrería las industrias nacionales y convertiría el MERCOSUR y el Pacto Andino en apéndices de la economía norteamericana: un asalto final contra el desarrollo económico, la unidad y la independencia de los pueblos latinoamericanos. Pero si ese intento de anexión se consumara, tal orden económico seguiría siendo insostenible tanto para los pueblos de América Latina como para el propio pueblo de Estados Unidos, que ve amenazados sus empleos por una abundante mano de obra barata reclutada por las maquiladoras entre aquellos a quienes la pobreza, el desastre educacional y el desempleo reinantes les impidió obtener una adecuada calificación. Mano de obra barata y no calificada es algo que pueden ofrecer masivamente las oligarquías latinoamericanas. La síntesis de cuanto he dicho expresa la profunda convicción de que nuestra especie, y con ella cada uno de nuestros pueblos, se encuentran en un momento decisivo de su historia: o cambia el curso de los acontecimientos o no podría sobrevivir. No existe otro planeta adonde podamos mudarnos. En Marte no hay atmósfera, ni aire ni agua. Tampoco una línea de transporte para emigrar en masa hasta allí. O salvamos la que tenemos, o habrán de transcurrir muchos millones de años para que surja tal vez otra especie inteligente que pueda iniciar de nuevo la aventura que ha vivido la nuestra. El Papa Juan Pablo II ya explicó que la teoría de la evolución no era inconciliable con la doctrina de la creación. Debo concluir mis palabras. No es poco el trabajo que nos espera en el 2004. Deseo felicitar a nuestro pueblo por todo lo que ha hecho a lo largo de estos años, por su heroísmo, su patriotismo, su espíritu de lucha, su lealtad y su fervor revolucionario. Felicito de modo especial en este 45 aniversario a los que supieron cumplir gloriosas misiones internacionalistas, hoy simbolizadas en la ejemplar conducta de los Cinco Héroes Prisioneros del Imperio (Aplausos), que con impresionante dignidad se enfrentan a las injustas, vengativas y crueles acciones de los enemigos de su Patria y de su pueblo, y en los quince mil médicos que, derrochando sacrificios, desafiando riesgos y peligros, cumplen sus deberes internacionalistas en cualquier paraje de más de 64 países (Aplausos), proeza humana que no podrían realizar jamás Estados Unidos y Europa por carecer de capital humano para demostrar cuáles derechos humanos están realmente defendiendo. Nadie podrá impedir la conducta solidaria de nuestro pueblo y la valentía de sus hijos con amenazas ni agresiones contra nuestros médicos, maestros, instructores deportivos o cualquier otro tipo de colaborador, porque muchos están dispuestos al honor de ocupar los puestos de aquellos que incluso perdieran la vida, víctimas de acciones terroristas estimuladas e impulsadas por funcionarios extremistas del gobierno de Estados Unidos. Felicito a todos los que luchan, a los que no desisten jamás ante las dificultades; a los que creen en las capacidades humanas para crear, sembrar y cultivar valores e ideas; a los que apuestan por la humanidad; ¡a todos los que comparten la hermosa convicción de que un mundo mejor es posible! ¡Lucharemos junto a ellos y venceremos! (Ovación.) 08/01/2004Intelectuales Vs. ¿Intelectuales?Rafael Colombo Rebelión rafael@avizora.com En un brillante análisis acerca de los medios de comunicación, el lingüista Noam Chomski analiza el papel de los intelectuales, el gobierno y el poder empresarial, dentro del marco de una "Guerra por el consenso" de las sociedad contemporáneas; el instrumento mas eficaz para materializar las concepciones de estos tres cuerpos institucionales (que interactúan en la planificación) son los "mass media" o medios de comunicación masiva. ¿En que se funda esta Guerra? ¿De dónde surge? ¿Para que sirve? ¿Fue una táctica necesaria de acuerdo con los acontecimientos históricos? Según los ideólogos de este método, los individuos tienen que estar "atomizados, segregados y solos"; el resultado de esta alienación impide la organización de las masas, y por ende consolida su dispersión y progresivo debilitamiento a la hora de hacer valer sus reclamos. La sociedad es conducida hacia una rol dotado de una pasividad libre de peligros para un "feliz funcionamiento democrático". Esta elite, debe domesticar al rebaño desconcertado y evitar que éste se involucre en aquellos problemas que pueden ser de su propio interés. Todo el esfuerzo debe concentrarse en el mantenimiento de esta situación, de lo contrario, el hecho de que los individuos agrupados se inmiscuyan demasiado en los asuntos públicos, por ejemplo, constituye un problema que inexorablemente hay que resolver. Es importante tergiversar los hechos, aislar la comunicación y fomentar el miedo permanente; de esta forma, las personas asumen su sólo el rol que se les asigna, agachan la cabeza y actúan por inercia. De esta manera aumenta la marginación y disminuyen las posibilidades del pensamiento critico hacia el sistema. La organización que comprende a una "Minoría administrativa" (con una función ideológica operativa) y una "Mayoría desconcertada" ( con una actitud de carácter pasivo) es parte de la "Teoría progresista sobre el pensamiento democrático liberal" perteneciente a Walter Lippmann, un periodista y analista político, famoso por acuñar el termino "Guerra Fría" luego del anuncio de la "Doctrina Truman" en 1947 (1). Uno de los objetivos de esta doctrina era obtener consenso, entre la población norteamericana, para legalizar un posible conflicto contra el comunismo de posguerra; esto derivo en la constitución de una maquinaría que defendía la hegemonía del Capitalismo liberal contra el "miedo rojo" insertado en las mentes inciertas y expectantes, ante la amenaza de un tercer conflicto nuclear. De la misma manera, Adolfo Hitler generalizó el temor hacia los Judíos y Gitanos, como pretexto para justificar el exterminio y hoy George Bush realiza maniobras similares alegando razones de "seguridad nacional" para justificar la invasión a Irak. Edward Bernays fue también un teórico y operador de este método. En sus escritos dijo que las masas son un "conjunto poco definido, mercurial y cambiante de juicios y opiniones grupales e individuales". La solución para este "terrible escollo" la volcó en su libro "Ingeniería del consentimiento" (1947) en donde afirma que domesticar al rebaño constituye la esencia de la democracia. En efecto, la comunidad financiera y empresarial aplaudió este método cuando se lo utilizo para sofocar huelgas. Lo central era movilizar la opinión publica en contra de los trabajadores y así poder deslegitimar el reclamo. Con el poder económico de su lado, los empresarios podían provocar cambios sustanciales y vertiginosos en la percepción de los fenómenos sociales y así, consolidar el "método científico para impedir huelgas", como se lo denominó a finales de los ´30 en los Estados Unidos. La opinión pública es receptora de mensajes que apuntan a desmantelar la subversión de los trabajadores. Frases como "Armonía social", "Orgullo del trabajador norteamericano", "Continuidad de la producción industrial", circulan por los medios de comunicación. El trasfondo del mensaje es absurdo y vació de contenido, pero tiene una importante repercusión dentro de "rebaño adiestrado". Steve Biko (un activista negro que emprendió la resistencia contra el opresivo régimen del Aparheid en la Sudáfrica de los ´70), sostuvo que "El arma más poderosa en manos del opresor es la mente del oprimido". Luego de la manipulación psicológica deviene el desprendimiento de nuestra condición, lo cual hace inevitable, el deterioro progresivo de las escalas de valoración. -¿Quiénes fabrican consenso? Notas sobre un sector de la derecha Argentina Trasladando este método "rompe huelgas" a nuestro país, podemos encontrar un ejemplo interesante que tiene a su vez una perspectiva opuesta: un importante sector de la prensa de la Argentina, ideológicamente vinculado a la derecha y al pensamiento de Carlos Menem y Ricardo Lopez Murphy, no hacen mas que desprestigiar el fenómeno piquetero actual o la protesta social de los trabajadores en general; bajo el argumento de que cortan la vía publica y menoscaban el derecho constitucional de "transitar libremente" se los acusa de marxistas o ignorantes, pero al mismo tiempo son considerados como seres inferiores que no merecen ser escuchados por su bajo nivel cultural y social. Por otro lado, este mismo sector de la prensa, cuando no tiene al poder de turno de su lado pero si tiene un fuerte respaldo de los grupos económicos, publica mensajes publicitarios con gente marchando y protestando, tienen columnistas de un muy bajo nivel intelectual que realizan análisis apocalípticos de la situación, aludiendo también a la mismísima protesta social. El mismo pretexto es utilizado paradójicamente como argumento para dos manifestaciones ortodoxas, claramente opuestas. Mediante un cuidadoso trabajo periodístico de filmación y edición, por ejemplo, la cobertura busca exhibir personajes "impresentables"; es habitual esta clase de "informes periodísticos" que además de la critica ideología, intentan destruir formal y visualmente a los protagonistas de estos fenómenos. A pesar de que estos detalles sean mínimos si se los compara con valores como la honestidad y la vocación de servicio o simplemente el legítimo reclamo, estos devienen en determinantes a la hora emitir una opinión sobre ellos; esto se debe quizás, desde una perspectiva sociológica, a la cultura exitista que supimos consolidar durante la década menemista. En este sentido, los partidos de aparato (PJ) o las organizaciones empresariales más opulentas (Grupo Macri,) algunos sectores de la educación privada (CEMA), organizaciones económicas "independientes" (FIEL) y, naturalmente, los medios de prensa y publicidad (Canal 9, Radio 10, Infobae, Diario La nación, Ámbito Financiero) son principales gestores de esta concepción denigrante que erosiona las principales bases del funcionamiento ético y social. Tenemos aquí 5 sectores: (Política – Empresa – Educación – ONG – Medios de comunicación) que se dedican a estimular y fabricar consenso. Ellos son los encargados de manejar la cosa pública, sacar el mayor beneficio posible, hacer culto a la doctrina del neoliberalismo, respaldar y sustentar la concepción reinante y finalmente transferir tendenciosa información a la población. Aunque los ejemplos son muchos, no interesa tanto a estas notas, hacer una enumeración y descripción exhaustiva de todos ellos. Aún así hay uno realmente muy interesante y que vale la pena comentar. Luego de la renuncia de Carlos Menem a participar del "ballotage" o segunda vuelta, después de las elecciones presidenciales del 27 de Abril, el jefe de redacción del diario La Nación, José Claudio Escribano, publico un articulo titulado "Treinta y seis horas de un carnaval decadente". Allí se analiza con un explícito celo ideológico (inusual en este columnista) las repercusiones de la contienda electoral; la opinión sumamente precipitada, de corte reaccionario y con frases como "la Argentina ha resuelto darse gobierno por un año" o "los Argentinos habían resuelto darse un gobierno débil" son elementos contundentes para evidenciar la naturaleza conspiradora de este medio de comunicación. -El protagonismo de los intelectuales La elección de un sistema de estado y sociedad debe ser la preocupación de toda una ciudadanía que se organiza para velar por sus intereses. Sin embargo, para lograr una democracia más justa, libre de elitismos y más participativa, hay que tener en cuenta "la dinámica estructural de los paradigmas coyunturales", es decir, el efecto gatopardista que puede resultar de los acontecimientos políticos y sociales. En este sentido, son intelectuales como Lippmann o Bernays los que se ocupan de una transición formalmente radical pero materialmente opaca; ellos son los encargados de contener el "espectro de la libertad y la autodeterminación" según la expresión de Chomski. Por otro lado, tenemos notables activistas políticos como Eugene Debs (Fundador del partido Socialista de Estados Unidos en 1901) o pensadores comprometidos como Bertrand Russell (Filosofo y Matemático británico del siglo pasado) que abogan por un mundo mejor y dedican su vida a pelear por ello. Si bien hay muchas diferencias entre Debs y Russell, podemos decir que ambos estuvieron en prisión por condenar la Primera Guerra Mundial y mientras Eugene se dedicó a solidificar los derechos del trabajador, Bertrand se ocupó en plasmar sus pensamientos en memorables escritos mientras condenaba la utilización de armas nucleares. James Petras se refiere a José Martí diciendo "Lo importante de Martí es que defendía la autodeterminación, conjuntamente a un proyecto de bienestar social". Siguiendo esta concepción, Chomski analiza la relación entre Albert Einstein y Bertrand Russell; Chomski dice que ambos pensaban igual en lo referente al uso de armas nucleares y es por ello que llegaron a emitir la famosa declaración llamada "El manifiesto Russell–Einstein" en donde se convocaba a la comunidad científica internacional, con el fin de realizar "un llamamiento a los gobiernos de todo el mundo para que entiendan y reconozcan públicamente, que sus propósitos no pueden lograrse mediante una guerra mundial, y consecuentemente, para que resuelvan por medios pacíficos, cualquier contencioso que existe entre ellos". Este admirable documento firmado en 1955, mientras la sombra del senador Joseph Mc Carthy oscurecía la filosofía del libre pensamiento, constituye una provocación hacia la derecha conservadora norteamericana de aquellos años. Sin embargo, Chomski sostiene que, mientras Russell continuó su labor participando en manifestaciones, organizó la creación de un comité a favor de la resistencia no-violenta en contra del armamentismo y fue uno de los primeros en oponerse a la Guerra de Vietnam entre muchas otras actividades de carácter pacifistas, "...Einstein volvió a su despacho del Instituto para Estudios Avanzados en Princeton y siguió trabajando en teorías de campo unificadas". Esto no quiere decir que Russell sea mejor persona que Einstein o algo por estilo, pero sí intenta significar el rol del "intelectual público" que intenta asumir un compromiso en las sociedades contemporáneas. No es cuestión de firmar un documento y volver al laboratorio a seguir investigando; el sentido de adherir a causas que se niegan a "admitir el fin del hombre", como decía William Faulkner, implica una postura activa, de carácter operativo, en la conquista de tan emblemáticos fines. El intelectual público debe ser ante todo, un "pensador critico" como dice Jose P. Feinmann: un estudioso de la realidad que acompañe los procesos de cambio señalándole tanto sus aciertos como fracasos, no debe caer en ese falso concepto de esperanza pero tampoco debe negar los síntomas del cambio, tiene que conciliar los sentimientos con la razón para esclarecer su percepción, debe usar su creatividad para enaltecer los fenómenos sin que ello se transforme en una eterna justificación ante los vaivenes de la revolución. 1) La denomina Doctrina Truman fue la primera expresión importante de la política norteamericana de "contención" del comunismo durante la guerra fría. En un discurso ante el Congreso el 12 de marzo de 1947, Harry Truman hizo la siguiente afirmación: "Creo que la política de los EE.UU. debe ser apoyar a los pueblos libres que están resistiendo intentos de agresión de minorías armadas o presión exterior". Esta política comenzó a conocerse como la Doctrina Truman. El ALCA y las categorías en el Box Guillermo F. ParodiRebelión Cuando Gumersindo Sosa fue elegido presidente de La Federación de Box se dijo: es momento de pasar a la historia, y para pasar a la historia debo hacer cambios revolucionarios. Gumersindo, alentado con las ideas del libre comercio y de la formación del ALCA, decidió eliminar las categorías en el box. Eso atenta contra la libertad de competencia -manifestó-, las regulaciones como las de no pegar cabezazos o pegar debajo de la cintura limitan también a la mano mágica de los mercados. Fue verdaderamente una revolución. Al comienzo de la temporada el estadio se llenó. Cuando Martín Pagaforte se enfrentó con Pluma Leve, el espectáculo fue magnífico. En el primer round Pluma Leve mostró su capacidad de correr de un lado a otro para no ser alcanzado por Pegaforte. Ocurrió promediando el segundo round que Pegaforte lo arrinconó. De un certero derechazo le voló el maxilar inferior. El público bramó: ¡más, más! El referee, que por la desregulación solo podía parar la pelea ante la muerte de un contrincante, hizo continuar la pelea. Pluma Voladora se desangraba pero siguió luchando. A los pocos minutos Pegaforte le asestó un directo a la nariz con la mala suerte de que la cabeza de Pluma Leve voló por los aires. La reacción nacional e internacional, la de los defensores de los Derechos Humanos fue descomunal. Pero Gumersindo no se desalentó, su proclama fue: daremos 10 meses a los púgiles para que se preparen para competir con cualquiera. Las medidas de eliminación de categorías y reglas fueron suspendidas hasta que pasase ese lapso. De todos lados Gumersido recibía presiones. Los representantes de los peso pesados entendían que la primera medida había resultado satisfactoria, el box había agregado otra dimensión muy importante para los espectadores, la destrucción física del contrincante. Los managers de los pesos livianos aducían que era imposible poder hacer competitivos a sus púgiles, aunque usasen anabólicos e injertos nunca podían llegar a igualarlos a los peso pesados. Intervino entonces la OMC (Organización Mundial de Comercio), la Federación de Box debía, en el plazo perentorio de un mes, abolir las medidas proteccionistas. Al pasar el mes los estadios volvieron a llenarse. Cuando la mayoría de los boxeadores de menor peso había muerto o había quedado discapacitada, Joaquín, un niño de seis años, el mejor alumno de la Escuela Pública Nº 11 declaró a la prensa: los adultos deben ser descalificados para ocupar puestos de importancia, han perdido algo que los niños conservamos, el sentido común. Mi padre -agregó-, me hizo recordar un dicho de mi autor favorito, Mark Twain: "A veces me pregunto si el mundo está siendo gobernado por personas inteligentes que nos están embromando, o por imbéciles que hablan en serio". Se da comienzo al centenario del nacimiento de Neruda Eduardo Andrade BoneRebelión Tres actividades diversas, han marcado el comienzo de la Conmemoración de los cien años del Nacimiento de Pablo Neruda, uno de los poetas más destacados de las letras hispanas y que fuera galárdoneado con el Premio Nobel de Literatura el año 1971. La primera de las actividades, consistió en la presentación del documental "Neruda Fugitivo Testimonios", producido por el cineasta chileno Hugo Arévalo y que narra la historia de los tres meses de clandestinidad que tuvo que vivir Neruda, en el nefasto gobierno de Gabriel Gonzáles Videla (1946) , que después de expulsar a los comunistas de su gobierno, desató una cacería contra el Movimiento Sindical y el Partido Comunista. A Pablo Neruda le tocó sufrir la persecución por su condición de militante de la colectividad política antes mencionada. El dueño de una hacienda maderera en el sur del país, contribuyó en parte a escapar del acosamiento del cual era objeto Neruda. La gente modesta silenciosamente y arriesgando sus vidas, sin haber conocido personalmente al poeta, dispusieron de sus casas como refugio para protegerlo del seguimiento que se desplegó en su contra, de un gobierno (1946-1952) que frustró las esperanzas de mejores condiciones de vida para el pueblo chileno. Gonzáles Videla ha sido uno de los tantos mandatarios chilenos, que después de haber desarrollado una campaña electoral llena de promesas, termino arrodillado a los designios de la oligarquía del país, traicionando las apiraciones y el programa de gobierno que había prometido, desató la presecución del movimiento popular, declaró fuera de la ley al Partido Comunista y abrió diversos campos de concentración a través del país. Hugo Arévalo, desarrolló una amplia investigación, acerca de los diversos lugares por los cuales tránsito Neruda, hasta llegar a la frontera con la Argentina en el Paso de Liluela,para desde allí salir en busca de la libertad. En 1970, el propio Neruda le solicitó a Arévalo realizar el documental. Después del incruento golpe de Estado de 1973, encabezado por el ex dictador Augusto Pinochet, el director de cine, tuvo que salir al exilio, quedando trunco en parte la realización de éste testimonio histórico. Al volver al país en el año 1985, el direc- tor comenzó su trabajo de rearticulación y la preparación del guión y la visita a los diversos lugares en donde estuvo oculto el poeta, hasta su salida del país. Hoy al calor del comienzo de las múltiples actividades que se preparan dentro y fuera del país, con motivo del Centenario del Nacimiento de Pablo Neruda, ya se ha realizado la primera presentación oficial del documental "Neruda Fugitivo Testimonios". Ahora, con motivo de la llegada del presente año, la ciudad de Valparaíso se vistió de gala para recibir el año, con la actividad denominada Año Nuevo en el Mar en homenaje a Pablo Neruda, para tal efecto, se realizaron una serie de juegos artificiales especialmente prepa- rados en torno de la figura del poeta. Además en el Museo Lord Cochrane de la ciudad, se comenzó a exponer parte de la obra literaria del Premio Nobel de Literatura 1971. Ahora, en los próximos días La Compañía La Mancha, fundada a mediados de los años 80 en la ciudad de Londres y que ya lleva 11 años residiendo en Chile, realizara la presenta- ción de la obra "Alturas de Machu Picchu". La directora de la compañía, la británica Ellie Nixon, expresaba a los medios de comunicación chilenos, que la "idea es rescatar la esencia del texto de Neruda, un canto a los pueblos precolombinos. Las Alturas de Machu Picchu son 12 poemas, entonces no es una obra teatral dramática. Pero nosotros gracias a los poemas hemos podido descubrir una variedad de imá- genes, sensaciones,emociones. La obra en sí es un festejo popular en el sentido de que hay danza, música, juegos, que rescatan el sentido de lo indígena", expresó la directora europea. Cabe destacar que la Compañía La Mancha, realizó una amplia investigación de la poesía de Neruda, además de la poesía nacional y lo relativo a la cultura de los pueblos originarios chilenos. Estas tres actividades, están insertas en el comienzo oficial de las más diversas actividades que se realizarán con motivo del Centenario del Nacimiento de Pablo Neruda en el mundo, durante todo el año 2004 . Gore Vidal: Bush tan despótico como Hitler![]() Marc Cooper 2004-01-05 ENTREVISTA /GORE VIDAL, ESCRITOR Y CRITICO SOCIAL ESTADUNIDENSE "Si hay una elección limpia, Bush será barrido" "LA LEY PATRIOTICA, TAN DESPOTICA COMO CUALQUIERA CREADA POR HITLER", DICE "Si el actual jefe de la Casa Blanca y el procurador John Ashcroft hubieran vivido en los primeros años de la república, habrían sido considerados tan infames que ni siquiera se les habría permitido pertenecer al país. No los hubieran llamado estadunidenses..." George W. Bush tuvo suerte de no haber nacido en una época anterior y de no haberse colado en alguna forma en la Convención Constituyente de Estados Unidos. Un hombre con sus opiniones, tan desdeñosas del espíritu democrático, habría sido sin duda exiliado por los enfurecidos fundadores de la nación recién liberada. Tal es la reflexión de uno de los más controvertidos críticos sociales y uno de los escritores estadunidenses más prolíficos de nuestro tiempo: Gore Vidal. La vez anterior que entrevistamos a Vidal, hace poco más de un año, disparó una poderosa reacción en cadena al ubicarse como uno de los últimos defensores del ideal de la república estadunidense. Sus acerbos comentarios a LA Weekly acerca de los bushitas fueron reproducidos en publicaciones de todo el mundo y anunciados una y otra vez en Internet. Ahora vuelve a las andadas, dando al Weekly otra dosis de su disidencia y, con el persistente goteo de nuevas cifras bajas en Irak, sus comentarios no son menos explosivos ahora que el año anterior. Esta vez, sin embargo, habla como un estadunidense de tiempo completo. Después de varias décadas en las que repartió su tiempo entre Los Angeles e Italia, ha decidido asentarse en su casa de estilo colonial de Hollywood Hills. De 77 años, aquejado de un mal en la rodilla y todavía en recuperación por la pérdida de su compañero de muchos años, ocurrida a principios de 2003, Vidal es más beligerante y productivo que nunca. Vidal tenía sin duda en mente a políticos como Bush y el procurador general, John Ashcroft, cuando escribió su libro más reciente, el tercero en dos años. Inventing a Nation: Washington, Adams, Jefferson (La invención de una nación: Washington Adams, Jefferson) explora a profundidad la sique de ese trío de patriotas. Y, aunque expone a la vista todas sus flaquezas humanas -vanidad, ambición, arrogancia, envidia e inseguridad-, su compromiso, profundamente arraigado, de construir la primera nación democrática de la Tierra se proyecta rápidamente al primer plano. El contraste entre ellos y los de ahora está todo, menos implícito. Ya en las primeras páginas Vidal revela su persistente desprecio por el grupo que hoy domina la capital que lleva el nombre de nuestro primer presidente. Al comenzar nuestro diálogo, le pedí trazar los vínculos entre nuestro pasado revolucionario y nuestro presente imperial. -Su nuevo libro se enfoca en Washington, Adams y Jefferson, pero al leerlo con más detenimiento parece que en realidad fue Benjamin Franklin quien resultó ser el más visionario en cuanto al futuro de la república. -Franklin entendió al pueblo estadunidense mejor que los otros tres. Washington y Jefferson eran nobles: poseían plantaciones y esclavos. Alexander Hamilton ingresó por virtud del matrimonio en una familia rica y poderosa y se unió a la clase alta. Benjamin Franklin era de pura clase media. De hecho, puede que él la haya inventado para los estadunidenses. El vio peligro en todas partes. Todos lo vieron. A ninguno le gustaba la Constitución. James Madison, a quien se conoce como el padre de ella, tenía un montón de quejas sobre el poder de la presidencia. Pero tenían prisa de poner a caminar la nación. De ahí el gran discurso, del cual tomo extensos párrafos en el libro, que el viejo y moribundo Franklin pidió que alguien leyera por él. Dijo: estoy en favor de esta Constitución, defectuosa como es, porque necesitamos un buen gobierno y lo necesitamos ya. Y este documento, si lo ponemos en práctica de manera apropiada, nos dará ese gobierno durante cierto número de años. "Pero luego, dijo Franklin, la Constitución fallará, como las que ha habido en el pasado, a causa de la corrupción esencial de la gente. Señaló con el dedo a todos los estadunidenses. Y cuando la gente se vuelva así de corrupta, dijo, descubriremos que lo que queremos no es una república, sino despotismo... la única forma de gobierno deseable para tal gente". -Pero Jefferson tenía la opinión más radical, ¿no? Sostenía que la Constitución sólo podía verse como un documento de transición. -Ah, sí. Jefferson dijo que en cada generación deberíamos tener una Convención Constituyente y revisar lo que no funcionaba. Como llevar un coche al taller a que le revisen el carburador. Dijo que no podemos esperar que un hombre se ponga una chaqueta de niño. Debe revisarse porque la Tierra pertenece a los vivos. Fue el primero, que yo sepa, que dijo eso. Y cada generación tiene el derecho de cambiar cuantas leyes desee. O incluso la forma de gobierno. ¡Traigan al Dalai Lama si eso es lo que quiere la gente! A Jefferson le daba lo mismo. "Jefferson era el único demócrata puro entre los fundadores, y pensaba que la única forma de lograr su idea de democracia era dar al pueblo la oportunidad de cambiar las leyes. Madison fue muy elocuente en su respuesta a Jefferson. Dijo que no se puede tener un gobierno con algún grado de autoridad si sólo va a durar un año. "Esa fue la disputa entre Madison y Jefferson. Y probablemente continuaría aún si quedara al menos un estadista por aquí que dijera que tenemos que empezar a cambiar el maldito documento". -Su libro recrea el debate entre los republicanos de Jefferson y los federalistas de Hamilton, que en ese tiempo eran de hecho los dos partidos de la joven nación. Más de 200 años después, ¿aún vemos algún signo de continuidad en nuestro actual sistema político? -Sólo vestigios. Pero lo que más encontramos es esa corrupción que Franklin vaticinó. La nuestra es una sociedad enteramente corrupta. La presidencia está en venta. Quien recaude más dinero para comprar tiempo en televisión será probablemente el próximo presidente. Eso es corrupción a escala mayúscula. "Enron abrió los ojos de los ingenuos admiradores del capitalismo moderno. Nuestra hermandad contable, en su totalidad, resultó ser corrupta y defraudadora. Y el gobierno estaba por completo coludido con ella y no le importaba un bledo. "El viejo Kenny Lay, amigo de Bush, sigue suelto y mañana podría establecer una nueva compañía. Si es que no lo ha hecho ya. A nadie han castigado por despojar a la gente de su dinero y de sus fondos de pensión y por arruinar la economía. "Así pues, la corrupción vaticinada por Franklin rinde su fruto terrible. Nadie quiere hacer nada al respecto. Ni siquiera es tema de campaña. Una vez que se tiene una comunidad de negocios tan corrupta en una sociedad cuya razón de ser son los negocios, lo que se tiene es, de hecho, despotismo. Es ese imperio autoritario que la gente de Bush nos ha traído. La Ley Patriótica es tan despótica como cualquiera que haya creado Hitler; incluso utiliza muchas de las mismas frases. En uno de mis libros anteriores, Perpetual War for Perpetual Peace (Guerra perpetua para la paz perpetua), mostré cómo el lenguaje que usó la gente de Clinton para acobardar a los estadunidenses con el fin de perseguir a terroristas como Timothy McVeigh (*) -se les dijo que sus derechos se suspenderían sólo por breve tiempo- era precisamente el utilizado por Hitler después del incendio del Reichstag". -En este contexto, ¿alguno de los padres fundadores se sentiría cómodo con el actual sistema político de Estados Unidos? Sin duda Jefferson no. Pero, ¿y los centralistas radicales, o aquellos como John Adams, que tenían una simpatía vergonzante por la monarquía? -Adams creía que la monarquía, acotada y equilibrada por el Parlamento, podía ofrecer democracia. Pero de ninguna forma era partidario del totalitarismo. Hamilton, en cambio, se habría llevado muy bien con la gente de Bush, porque creía en la existencia de una elite que debería gobernar. Sin embargo, era un cabrón nacido en las Indias Occidentales, y siempre se sintió un poco nervioso con su posición social. Claro está, se casó con una ricachona y se volvió aristócrata. Y es él quien sostiene que debemos tener un gobierno formado por los mejores, queriendo decir los ricos. "Así que Hamilton estaría muy del lado de Bush. Pero no se me ocurre que ningún otro fundador lo hiciera. Adams sin duda desaprobaría a Bush. Era muy moral, y no creo que soportara la deshonestidad actual. Ya bastante acosados se sentían los constituyentes por una partida de periodistas venidos de Irlanda y otros lugares a decirles cómo los estadunidenses debían hacer las cosas, más o menos como hoy Andrew Sullivan (**) nos dice cómo debemos ser. Creo que encontraríamos entre los fundadores un consenso de descontento con Bush. Ese despotismo que hoy nos abruma es precisamente lo que Franklin predijo". -Pero, Gore, en sus años usted ha vivido bajo buen número de gobiernos poco gloriosos, desde la fundación del estado de seguridad nacional de Truman hasta la debacle de Vietnam con Lyndon B. Johnson, así como Nixon y Watergate, y ha vivido para contarlo. Así pues, tratándose del gobierno de Bush, ¿en verdad habla de despotismo per se? ¿O éste no es más que otro gobierno republicano, sólo que más corrupto y despótico? -No. Hablamos de despotismo. No he leído sólo la primera Ley Patriótica, sino también la segunda, que aún no se hace pública del todo ni ha sido aprobada por el Congreso, y contra la cual existe ya considerable resistencia. A un ciudadano estadunidense se le pueden tomar sus huellas digitales como terrorista, y ¿con qué pruebas? Con ninguna. Todo lo que se necesita es la palabra del procurador general o quizá del presidente mismo. Entonces pueden encerrarlo a uno sin acceso a un abogado, y luego juzgarlo un tribunal militar e incluso ejecutarlo. O, según un nuevo agregado, lo pueden exiliar, despojarlo de su ciudadanía y enviarlo a cualquier sitio que ni siquiera esté organizado como país, como la Tierra del Fuego o alguna roca del Pacífico. Todo eso está en la nueva Ley Patriótica. Los padres fundadores hubieran pensado que es despotismo con creces. Y habrían colgado a cualquiera que hubiera pretendido hacer pasar algo semejante en la Convención Constituyente en Filadelfia. Colgado. -Entonces, si George W. Bush y John Ashcroft hubieran vivido en los primeros años de la república, ¿habrían sido procesados y colgados por los fundadores? -No, habría sido algo mejor y peor. (Ríe.) Bush y Ashcroft habrían sido considerados tan infames que ni siquiera se les habría permitido pertenecer al país. Tal vez los habrían invitado a irse a Bolivia o a Paraguay para formar parte de la administración de alguna colonia española, donde se habrían sentido mucho más a gusto. No los hubieran llamado estadunidenses; la mayoría de los estadunidenses no los habría considerado ciudadanos. -¿Usted no considera estadunidenses a Bush y Ashcroft? -Los considero extraños enemigos. Se las han ingeniado para adueñarse de todo, y de manera muy descarada. Tenemos un presidente anómalo. Tenemos despotismo. No tenemos un proceso legal. -Sin embargo, usted vio en la década de 1960 cómo el gobierno de Johnson se derrumbó bajo el peso de su propia arrogancia. Lo mismo que Nixon. Y ahora, cuando crece el descontento por la guerra en Irak, ¿no tiene la impresión de que Bush camina hacia el mismo destino? -En realidad veo que un asunto más pequeño se le atraviesa en el camino: la destitución de la esposa del embajador Wilson como agente de la CIA. A menudo son esos casos pequeños los que permiten pescar al culpable. Algo lo bastante pequeño para que un tribunal pueda hincarle el diente. Poner en riesgo a esa señora a causa del coraje por lo que hizo su marido es algo perverso, peligroso para la nación, peligroso para otros agentes de la CIA. Eso tiene más resonancia que Irak. Me temo que 90 por ciento de los estadunidenses no saben dónde queda Irak y nunca lo sabrán, y no les importa. "Sin embargo, esa cifra de 87 mil millones de dólares se les grabó en el cerebro porque no hay dinero suficiente. Los estados van a la quiebra. Mientras tanto, la derecha ha tenido éxito en convencer a 99 por ciento de la gente de que estamos financiando generosamente a todas las naciones del mundo, que estamos subsidiando con el gasto social a las madres de familia, a todas esas señoras negras a las que los republicanos siempre atacan, ésas que, según nos dicen, se emborrachan con champaña Kristal en el hotel Ambassador de Chicago, lo cual, por supuesto, es ridículo. "Y ahora la gente ve que están tirando otros 87 mil millones de dólares por la ventana. ¡Adiós! La gente va a rebelarse contra eso. El Congreso lo aprobó, pero un montón de congresistas van a perder sus asientos por ello". -Hablando de elecciones, ¿George W. Bush va a ser relecto este año? -No. Por lo menos si hay una elección limpia, que no sea electrónica. Sería peligroso. No queremos una elección que no deje registro en papel. Los fabricantes de las máquinas de votar dicen que nadie puede ver dentro de ellas, porque se revelarían secretos del oficio. ¿Cuáles secretos? ¿Acaso su función no es contar votos? ¿O qué, reciben mensajes secretos de Marte? ¿Está la cura del cáncer en el interior de esas máquinas? O sea, no mamen. Y los tres propietarios de las compañías que fabrican esas máquinas son donadores del gobierno de Bush. ¿Eso no es corrupción? "Es decir, Bush probablemente ganará si cubren el país con esas máquinas de votar. Así no puede perder". -Pero, Gore, ¿no cree usted lo bastante en los instintos democráticos del ciudadano común para pensar que al final esas conspiraciones se vendrán abajo? -¡Oh, no! Lo único que veo es que se vuelven cada vez más fuertes y arraigadas. ¿Quién habría creído que los planes de Harry Truman de militarizar Estados Unidos llegarían tan lejos como los tenemos ahora? Tanto dinero que hemos desperdiciado en gastos militares, mientras nos faltan escuelas. No hay atención a la salud; ya nos sabemos la letanía. No recibimos nada a cambio de nuestros impuestos. Jamás hubiera creído que eso duraría los 50 años pasados, por los cuales he vivido. Pero duró. "Pero volviendo a Bush: si utilizamos boletas electorales de papel como las de antes y hacemos que las cuenten en el distrito donde se emitieron, Bush será barrido del cargo. Ha cometido todos los errores posibles. Ha arruinado la economía. El desempleo está en ascenso. La gente no encuentra trabajo. La pobreza aumenta. Es un lío total. ¿Cómo ha logrado hacer semejante enredo? Bueno, lisa y llanamente es muy estúpido. Pero los que lo rodean no lo son. Y quieren permanecer en el poder". -Pinta usted un cuadro muy negro del gobierno actual y del sistema político estadunidense en general. Pero, en un nivel más profundo, en la sociedad misma, ¿no queda aún un cimiento democrático? -No. Quedan algunos recuerdos de lo que fuimos alguna vez. Quedan aún algunas personas de edad que recuerdan el New Deal, de Franklin D. Roosevelt, que fue la última vez en que tuvimos un gobierno que mostró cierto interés por el bienestar del pueblo estadunidense. Ahora tenemos gobiernos, en los 20 o 30 años pasados, que sólo se preocupan por el bienestar de los ricos. -¿Es Bush el peor presidente que hemos tenido? -Bueno, ninguno ha destrozado como él la Carta de las Garantías Individuales. Otros presidentes han merodeado por allí, pero ninguno la había puesto en semejante peligro. Nadie había propuesto la guerra preventiva. Y ya van dos países consecutivos que hemos bombardeado sin que nos hubieran hecho daño alguno. -¿Cómo cree que vaya a evolucionar la guerra en Irak? -Creo que nos iremos al caño junto con ella. Con cada acción Bush enfurece más y más a los musulmanes. Y hay mil millones de ellos. Tarde o temprano tendrán un Saladino que los unifique, y entonces vendrán contra nosotros. Y no será bonito. (*) El llamado bombardero de Oklahoma City, ejecutado en 2001. (**) Periodista británico. (N. T.) Publicado en LA Weekly Traducción: Jorge Anaya Responde Canciller argentino a grotescas declaraciones de Roger Noriega Página 12 2004-01-07 Rafael Bielsa, Canciller argentino “Esto desbarató nuestro trabajo” Roger Noriega, subsecretario para el Hemisferio del Departamento de Estado, dijo que la política de Kirchner hacia Cuba es motivo de decepciones y preocupaciones. El mandatario instruyó a Bielsa para que le conteste. “Es agraviante”, dijo el canciller. Por Fernando Cibeira Las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Argentina, hasta ayer en nivel de “amistad y madurez”, entraron rápidamente en cortocircuito con detonante en la situación de Cuba. El subsecretario del Hemisferio Occidental, Roger Noriega –el funcionario de George W. Bush para la región–, dijo que estaba “desconcertado” por la política del gobierno de Néstor Kirchner hacia Fidel Castro y particularmente “decepcionado” con el canciller Rafael Bielsa, porque en su visita a la isla no quiso entrevistarse con los disidentes cubanos. “Lamento estas manifestaciones parciales, sesgadas, en relación con la política exterior argentina que me afectan y me agravian”, respondió Bielsa. El entredicho se produjo al mismo tiempo que se confirmaba que Kirchner y Bush se reunirán el martes próximo en Monterrey, México, en donde participarán de la Cumbre de las Américas. Aunque en Cancillería se preocupaban por separar una cosa de la otra, no hay dudas de que el encuentro del martes 13 mexicano no cuenta ahora con los mejores auspicios. Roger Noriega habló en el Consejo de las Américas, un reducto que nuclea a lo más selecto del establishment de Nueva York bajo la tutela del veterano banquero David Rockefeller. En su visita a Estados Unidos, Kirchner pasó por allí y no le fue mal. Pero, ayer, el clima fue diferente, básicamente debido al sesgo de las afirmaciones de Noriega. La pregunta, nada inocente, referida a la política argentina hacia Cuba corrió por cuenta de otro de los halcones de los norteamericanos en la región, el ex embajador en Chile y Paraguay, George Landau. Noriega se despachó diciendo: - “La política del presidente argentino Néstor Kirchner hacia Cuba es motivo de preocupaciones y decepciones”. - “He notado que la política argentina parece haber hecho un giro hacia la izquierda. Es desconcertante porque la Argentina es un país importante que debería estar con nosotros en la promoción de los derechos humanos y la democracia”. - “Cuando el canciller Bielsa viajó a La Habana y no se reunió con ninguno de los disidentes, envió una muy mala señal”. - “Argentina es un país independiente y que tiene una política exterior independiente, con su propia toma de decisiones, pero como amigos podemos diferir”. Enterado de estas afirmaciones, Kirchner instruyó a Bielsa para que saliera a responder. El canciller optó por un tono con el que pareció circunscribir el entredicho a lo personal, dado que Noriega reveló estar “particularmente” decepcionado con él. “Me afecta y agravia”, contestó Bielsa, quien en cada replica se preocupó de utilizar términos similares a los que había usado Noriega. No obstante, al tratarse del ministro que representa la política exterior del país, es obvio que el conflicto no puede limitarse a lo personal y debe traducirse como el primer choque entre la administración republicana y Kirchner. Al no emitir un comunicado oficial, la Cancillería evitó formalizar el entredicho. El canciller contó que ayer estuvo con el embajador norteamericano, Lino Gutiérrez, a quien le hizo saber su decepción por los términos a los que había descendido la relación diplomática entre ambos países. “Es decepcionante que tras una reunión de una hora con el embajador norteamericano este funcionario desbarate la tarea diplomática con declaraciones de esta naturaleza”, agregó. “No puede dejar de llamarme la atención que en un país donde es importante la democracia y los derechos humanos, un funcionario rechace de manera tan flagrante el derecho de un gobierno a su autodeterminación”, añadió. -Amor a la mexicana En el encuentro con el embajador, Bielsa había terminado de arreglar los detalles de la reunión que el martes mantendrán Bush y Kirchner en México. El encuentro había sido solicitado por la Casa Blanca el viernes pasado yen Cancillería tenían buenas expectativas en cuanto a su contenido en el contexto de las presiones que viene soportando el gobierno argentino para incrementar sus pagos al exterior. Algo lógico dado el antecedente de aquella visita de Kirchner a Washington, en la que Bush le aconsejó pelearle hasta la última moneda al Fondo Monetario. Luego del episodio de ayer, tanto Bielsa como Noriega se inclinaron por pensar que el ítem Cuba será uno de los que se repasarán durante la cumbre presidencial. La intervención del funcionario norteamericano fue un adelanto al cariz que Bush pretende darle al encuentro continental, en el que espera conseguir un respaldo de los presidentes americanos a su cruzada contra todos los Ejes del Mal que se crucen en su camino. Además de la condena a Castro y de los cuestionamientos a Kirchner, Noriega también le dedicó más de un párrafo al presidente venezolano Hugo Chávez y al líder cocalero boliviano, Evo Morales. En Cancillería anoche trataban de encontrar una respuesta a la sorpresiva salida de Noriega. “Hay que entender que ellos empezaron la campaña electoral”, respondía un funcionario cercano a Bielsa. En ese sentido, recordaban que el voto anticastrista afincado en Miami le permitió a Bush llegar a la Casa Blanca y que allí imagina también conseguir la plataforma que le permitirá la reelección. Los anticastristas de Miami no esperan otra cosa que prosiga el ahogo al régimen castrista y el endurecimiento de las relaciones diplomáticas con todos los gobiernos que no rompan con él. Pese a que cuando se encontraron Bush y Kirchner en Washington, Argentina ya había cambiado su voto condenatorio a Cuba en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, en aquel entonces el presidente norteamericano no hizo ninguna mención al tema. Ahora sus prioridades son otras. Rápidamente, el Gobierno comenzó a cosechar solidaridades. El jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, sostuvo anoche que las declaraciones de Noriega “son una falta de respeto hacia la Argentina, hacia el pueblo argentino y hacia su gobierno”. La "subversión" de Cuba y Venezuela Emir Sader 2004-01-06 ALAI-AMLATINA Río de Janeiro.- El gobierno Bush tiene razón en preocuparse con respecto a lo que Cuba y Venezuela puedan hacer para desestabilizar aun más la capacidad de influencia de su país en América Latina. Solo que lo que él llama la "subversión" -revelando su nostálgica visión de la "guerra fría"- es otra cosa, más peligrosa que cualquier ayuda económica, entrenamiento de guerrilleros o propaganda ideológica. Son cosas para las cuales los ojos miopes del cow-boy tejano tienen dificultad de ver. Cuando el continente vive su peor crisis social desde los años 30 del siglo pasado, como consecuencia de la aplicación de las políticas que su gobierno y los organismos internacionales en los que Washington tiene hegemonía recomendaban como las mejores para América Latina, el gobierno Bush tiene razón en preocuparse. Argentina, señalada como el mejor alumno de esas políticas con Carlos Menem, sufre el peor retroceso de su historia, del cual solo podrá recuperarse si mantiene un ritmo continuo de crecimiento por diez años. Menem fue derrotado por la votación del pueblo argentino. México fue el aliado privilegiado de Washington, ingresó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, como ejemplo de que la integración subordinada consolidada sería el mejor camino para los países del continente. México retrocedió todo lo que había andado y mucho más con la recesión norteamericana y Fox fue derrotado por la votación del pueblo mexicano en junio de 2003. Sánchez de Losada fue reelecto en Bolivia teniendo al embajador de Estados Unidos como su principal asesor electoral, prometiendo retomar su políticas neoliberales. Su gobierno no duró un año, fracasó estrepitosamente y el pueblo boliviano lo derrotó y lo depuso en las calles y campos del país. Alejando Toledo en Perú, Jorge Battle en Uruguay, agotan rápidamente sus gobiernos, quedando a la espera del fin de sus mandatos y de ser derrotados en las urnas por los pueblos de sus países. El gobierno chileno firmó uno de los tratados más vergonzosos que jamás se hayan suscrito en nuestro continente con el gobierno de Estados Unidos, un preanuncio de lo que sería el ALCA y que permite a los capitales norteamericanos circular por Chile como si estuviesen en Michigan o California - o, peor, porque algunos estados de Estados Unidos tienen legislaciones que mínimamente los protegen de algunos excesos, toda vez que el gobierno de Ricardo Lagos se entregó atado de pies y manos a los capitales norteamericanos, renunciando a la soberanía que aún le quedaba al país. El ALCA es derrotado dentro y fuera de Estados Unidos, como reveló la reunión de Miami, con un consenso generalizadamente contrario a los designios norteamericanos de abrir de par en par todas las fronteras del continente para sus capitales. Mientras tanto, Cuba y Venezuela firman y ponen en práctica un tipo bien distinto de intercambio, en el que cada país provee al otro lo que posee: Venezuela da petróleo a Cuba y a cambio recibe medicamentos, técnicos en alfabetización, en medicina social, en deportes. Esto convencionalmente se suele llamar "comercio justo", en el que cada país da lo que dispone y recibe lo que necesita, independientemente de los precios del mercado internacional. Más allá de ese "mal ejemplo", lo dos países privilegian lo social, destinando el grueso de sus recursos para universalizar el derecho a la educación, la salud, la vivienda, el saneamiento básico, la información, la cultura, al tiempo que otros gobiernos del continente continúan aplicando las orientaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y privilegian el ajuste fiscal. Son intolerables para Washington los ejemplos dados por Cuba y Venezuela. Cuando acusa al principal líder boliviano, Evo Morales, de estar abastecido por Cuba y Venezuela, en su cabeza mercantilizada, siempre está presente el argumento de aprovisionamiento de dinero, cuando se trata, en verdad de aprovisionamiento de modelos no mercantiles de construcción de sociedades de intercambio entre los países. Justas las preocupaciones del gobierno Bush. Que ponga sus barbas en remojo, porque estos años no son nada propicios para su ideología belicista y su concepción mercantil de las relaciones económicas. Cuba y Venezuela son apenas una punta de un iceberg que resurge como resistencia latinoamericana a la hegemonía imperial y neoliberal de los Estados Unidos. De Gusanos y Talibanes Erick Fajardo Pozo 2004-01-06 -Las concepciones de patriotismo en la política informativa norteamericana y en el contradiscurso de lo subalterno México, Corea, Vietnam, Panamá, Afganistán, Iraq, todas las ocupaciones militares de la época moderna han sido protagonizadas por USA y en todas esas perpetraciones contra la soberanía de otros estados - salvo variaciones de forma y soporte técnico - a la administración de la violencia física militar, siempre le ha precedido un ejercicio aún más traumático de violencia simbólica a través de los medios de legitimación del poder. El pasado 22 de diciembre se cumplían 14 años de la intervención militar norteamericana de Panamá, y una feroz campaña mediática, similar a la que precedió a la ocupación de la isla caribeña, ha empezado a difundirse por todas las extensiones sensibles y nervios que comunican a Washington con las provincias del imperio en Latinoamérica. Su propósito declarado es la estigmatización de las demandas y la ideología del movimiento social de reforma en Bolivia como "fundamentalista" y la descalificación de la transición que el país ha iniciado hacia un estado más ecuánime, como "talibanización". Horas y horas de los carísimos minutos en el aire de las cadenas norteamericanas en lengua hispana son dedicadas a desmenuzar, con parcialismo e intolerancia, el problema boliviano. Andrés Oppenheimer y su invitado de rigor, Carlos Alberto Montaner, elucubran lo que se les venga a la cabeza en la intención de damnificar la elocuente voluntad ciudadana de cambiar sustancialmente la inecuánime estructura jurídica, política y económica impuesta en el país por los monopolios comerciales capitalistas y sus agentes políticos. Ya van tres programas en los que Oppenheimer -y su inseparable Montaner- tipifican a los líderes sociales bolivianos dentro los más nefastos y execrables estereotipos globalofílicos, mientras justifican a los representantes de las minorías acomodadas, en una clara intención de darle legitimidad, palestra política e imagen internacional a los candidatos que la economía transnacional y el orden social mundial promueven para la próxima elección presidencial en Bolivia. El eje discursivo en torno al que giran las argumentaciones en contra de los sectores sociales es el Patriotismo. Un formulismo "patriotista", contaminado de simplismo y maniqueísmo, que reduce el ejercicio político internacional a una lucha bíblica entre el bien y el mal y así divide al mundo en gusanos y talibanes. -Los gusanos y el patriotismo según USA. La política informativa pro imperialista tiene su propia interpretación sobre el significado del "patriotismo" y sobre qué actitudes son patrióticas y cuáles no lo son, e intenta situar el referente de la acción política continental en torno a las actitudes funcionales al sistema y al respeto a una estructura jurídica que garantiza la impunidad del poder, justificando sus acciones cual "patrióticas". La sumisión a un imaginario de desarrollo y progreso, que pasa por la consolidación de una economía de libre mercado que miserabilizaría a Latinoamérica y Bolivia, es el complemento de esa política informativa "patriótica". En esta concepción hegemónica de patriotismo, la cultura, la estructura social y el modus vivendi de los Estados Unidos de Norteamérica son los objetos- estereotipo de devoción y respeto "patrióticos". El simplismo niega al mundo la comprensión del patriotismo a cambio de una asociación conductista de ideas que enlaza irreflexivamente dicho patriotismo con símbolos, colores, tonadas y actitudes pseudoheroicas difundidas por la media. Desde hace 50 años la media transcontinental intenta correlativizar esa idea de "patria" con el nombre genérico de "Norteamérica", y desde hace una década pretende introducirla en nuestro imaginario como sinónimo de "América". Así, el proceso lógico se hace simple: Los Estados Unidos de Norteamérica, canonizados genéricamente por la media como "Norteamérica" y hoy promovida como "América", es la capital de una inmensa nación de la cual deberíamos sentirnos parte y cuyas reglas se constituyen en el único orden jurídico válido. De acuerdo a lo anterior, el prototipo de un patriota latinoamericano terminan siendo los llamados "gusanos", o disidentes cubanos anticastristas, refugiados en Estados Unidos y en actividad política constante y sediciosa contra el gobierno de su país. Un gusano es el ideal del patriota para la política exterior de Washington y por eso su política mediática está orientada a la formación de un imaginario social que desconozca la identidad cultural, política y social de sus países de origen, para "representar" actitudes socializadas por la media en franca elegía del conformismo con la imposición, a título de "respeto a la patria". La estrategia informativa de los Estados Unidos cultiva el gusano en el ideario social latinoamericano. -Los talibanes y el patriotismo según el resto del mundo. Esta claro que en el escenario mediático del actual conflicto la noción de patriotismo se corresponde más con la demanda del mercado y con el imaginario político estadounidense, pero existe otro concepto de "ser patriota", que es el que administra un movimiento subalterno mundial, y que distingue bien las genuinas actitudes patrióticas de los arraigos artificiales a la utopía desarrollista que la enajenación mediática occidental suele suscitar en los sectores más volubles de las sociedades latinoamericanas. Contrariamente a lo que podría pensarse estos sectores más "volubles" no están en las capas medias bajas, menos instruidas, sino en los estratos medios altos, que encuentran identidad económica, cultural y hasta étnica en los estereotipos y arquetipos mediáticos. Es más, elaboran su discurso social sobre la retórica del drama social televisivo y usan sus presupuestos, lugares comunes y frases hechas en el intento de consolidar y difundir su percepción de la realidad en los circuitos más inmediatos de su accionar social, una percepción evasiva y positivista que sólo las elites pueden darse el lujo de tener. Pero lo subalterno ha conseguido un importante nivel de experiencia, organización y conciencia de su proyecto político y su rol histórico, al punto de hacerle frente a esa concepción enajenante de patriotismo a la "american way". En una entrevista televisiva para la Red Uno de Bolivia, el segundo hombre de la Central Obrera Boliviana, Luis Choquetijlla, declaró que para el movimiento social existe una diferencia fundamental entre Sánchez de Lozada y Saddam Hussein: "Hussein era un patriota que cayó defendiendo el patrimonio de su país de la expropiación, mientras que Sánchez de Lozada hizo todo lo contrario", manifestó Choquetijlla ante una intencionada presión del conductor que insistía en sugerir que existían diferencias de índole favorable a Sánchez de Lozada en la comparación. Esto nos mostrará hasta dónde las concepciones que articula un mismo término pueden haber sufrido desplazamientos semánticos que relativicen políticamente su aplicación a ciertas realidades y su exclusión por antonomasia de otras. La media pro imperialista ha resignificado el concepto de patriotismo y hoy demanda que además de comulgar con él, se extingan sus paralelos en el mundo y se penalice las disidencias en su comprensión. Así, el modelo del comportamiento patriótico está en la actitud apologética del capitalismo de los aristócratas cubanos refugiados en USA desde la revolución, de los empresarios antichavistas ocultos desde el fallido golpe y de los oligarcas bolivianos fugados con los fondos del Tesoro de la nación y con la culpa de la masacre de octubre. En cambio, las actitudes "antipatrióticas", entendidas como todas aquellas que riñen con los intereses y conveniencia de los Estados Unidos, incluyen aún a los reclamos más básicos como trabajo, alimento, salud, justicia o soberanía. -Gusanos y talibanes en Bolivia. No hace mucho advertimos - y hoy ratificamos sin temor - que el discurso de la intelectualidad y la industria cultural imperialista había empezado, desde dentro y fuera de nuestras fronteras, a preparar el terreno para una eventual intervención militar en territorio boliviano. Estados Unidos ha jugado casi todas sus cartas en Bolivia y la última que queda en su baraja es la ocupación militar del país que se ha convertido en el talón de Aquiles de su política exterior. No de otra forma se puede interpretar la sincronía en el juego retórico que ejercitan los "intelectuales" y la media neoliberal a lo largo y ancho del primer mundo y sus colonias: Desde los análisis políticos de Andrés Oppenheimer y su inseparable Carlos Alberto Montaner, hasta el lamentablemente camuflado apologismo local de Cayetano Llobet y la mucho mejor disimulada - pero aún tendenciosa - "interpretación" política de Mario Espinoza, la media ataca diariamente a la opinión pública nacional y extranjera con un mismo y armonioso discurso de tres ejes: "Bolivia-narcotráfico", "Bolivia-fundamentalismo indígena" y "Bolivia- terrorismo". En todas las líneas del frente, los ideólogos y agentes mediáticos del capitalismo neoliberal, han empezado a seguir un guión; el de la descalificación del país, su estigmatización frente a la comunidad internacional y la "fabricación" de situaciones de crisis que justifiquen - a mediano plazo - la intervención militar de USA. Esta nueva "maravilla" de la estrategia imperialista tiene a su director de orquesta en Sánchez de Lozada. -¿Qué hace Goni en Miami? No hace mucho que Gonzalo Sánchez de Lozada, ex presidente de Bolivia depuesto por la insurrección popular de octubre, consiguió asilo en Miami, donde hasta ahora evade la justicia boliviana, que día que pasa agrega un cargo más al grueso file de demandas contra él y sus coadyuvantes en la masacre de octubre y el descalabro económico del país. Empezó en 1967 con Cuba, cuando los remanentes oligarcas desplazados por la revolución escogieron como enclave a Miami para desde allí perpetrar cinco décadas de hostil asedio sobre la isla. Siguió Venezuela, cuyo empresariado antichavista buscó refugio después del frustrado golpe de estado. Sánchez de Lozada es el último de los agentes norteamericanos en replegarse tras el fracaso de octubre en Bolivia. Precisamente en Miami, donde la mayoría de los depuestos dictadores, perpetradores y conspiradores de Latinoamérica se refugian usualmente de la justicia de sus países, Sánchez de Lozada consiguió parapetarse y reorganizar su tropa en desbandada, así como el replanteamiento de su estrategia para mantener el control del poder en Bolivia mediante un socavamiento pernicioso y mitomaniaco de la credibilidad internacional del país. Sus comentarios enormizan los conflictos y minimizan las posibilidades del país de administrarse políticamente autónomo. Sánchez de Lozada está caotizando el país mediante las actitudes antidemocráticas de su partido, que ejecuta desde el parlamento toda una estrategia de boicot a la Asamblea Constituyente, a los juicios de responsabilidades, al saneamiento de latifundios y a las reformas políticas que despojarían de sus privilegios e impunidad a la casta política boliviana. En esta indigna labor le es vital la asistencia del aparato mediático de la disidencia cubana anticastrista y de los agentes intelectuales de la economía de libre mercado para América Latina, que entraron en alerta apenas los números en la casilla de réditos de las transnacionales con intereses en el país, empezaron a decaer. También existe otro motivo a parte del espíritu de cuerpo de los capitalistas cubanoamericanos para apoyar a Sánchez de Lozada y es que los anticastristas resienten el papel en la insurrección boliviana, del dirigente indígena y aliado incondicional de Fidel Castro, Evo Morales, por considerar su liderazgo una amenaza de fortalecimiento de la Cuba castrista, acorralada desde hace un decenio por el bloqueo comercial norteamericano. Sean cuales fueren sus razones, los capitalistas y tecnócratas detrás de la industria mediática imperialista se han involucrado con la situación de Bolivia al punto de dedicar los carísimos minutos de la TV internacional, en "analizar" y "evaluar" la situación social y política del país, resolviendo casi de manera uniforme en que Bolivia está en una crisis de narcotráfico, terrorismo y racismo indígena que la hace merecedora de la salvadora intervención del "mundo civilizado". -La contraintelectualidad y el discurso contrahegemónico. Simultáneamente, aunque sin la posibilidad de poblar los escenarios que monopolizan los intelectuales funcionales al poder, grupos de intelectuales militantes se reúnen para una reflexión que busca conjurar a través de los medios alternativos la hegemonía mediática imperialista. En este cometido existen tareas más relevantes que otras. Es prioritario desenmascarar los mecanismos lógicos con que la media manipula conductualmente nuestras reacciones, a partir de estímulos que precualifican las actitudes políticas alternativas, dentro nuestros prejuicios más denostables y evitan así que simpaticemos con ellas. Advirtamos entonces la manera en que estos resortes lógicos son oprimidos dentro de nuestra lógica cultural preelaborada, siempre útil al sistema: 1.- La talibanización de las actitudes políticas es un recurso discursivo imperialista que pretende la resemantización del concepto "talibán" como criminal político, terrorista, extremista y - sobre todo - antidemócrata. La radicalidad de Al Kaida ha sido extrapolada de su contexto y el sustantivo talibán, es adjetivizado en el discurso imperialista como la propensión a un extremo delincuencial al que se estarían asomando las protestas de la subalternidad boliviana. El mensaje en lógica del sentido común se traduce en: "Si talibanes son fundamentalistas, entonces criminales, terroristas y antidemócratas. Si cocaleros son fundamentalistas, entonces son "talibanes". 2.- La intencionada pretensión de adjudicar lo ocurrido en octubre de forma exclusiva al movimiento indígena, busca marginar a las clases medias de su participación en la insurrección. Pero los actores urbanos militantemente presentes en el conflicto fueron tantos, que los únicos ausentes fueron las elites económicas y políticas contra las que se subvirtió la bolivianidad. El foco de insurrección en el campo quedó aislado con el sitio militar de Warisata y Sorata en el Altiplano, pero la insurrección surgió en los escenarios urbanos de El Alto y La Paz, donde Juntas Vecinales, Comités Cívicos, minorías discriminadas, trabajadoras sexuales, pequeños comerciantes, obreros, universitarios y ciudadanos sin militancia o filiación alguna se subviertieron contra el poder. Aún así a USA le interesa aislar esas actitudes como "salvajes" y reducir así su ámbito de ejercicio a quienes históricamente son sindicados de "salvajismo" y "resistirse a la modernidad": Los indígenas. El mensaje parece ser: "Los indígenas son salvajes, anarquistas y radicales, mientras el ciudadano es civilizado, respeta el orden y es moderado. Octubre fue salvaje, anarquista y radical, ningún hombre civilizado, respetuoso de la ley y moderado pudo participar de octubre". 3.- La penalización de que una perspectiva de sociedad fuera del modelo económico global se consolide en el imaginario boliviano, pasa por la elegización apocalíptica de su inminencia y la afirmación de la supuesta irrebatibilidad de su conveniencia como única vía "racional" de acceso a la "modernidad", el "desarrollo" y la "riqueza" para el tercer mundo. Así, considerar otra perspectiva de organización política o - peor aún - económica frente a la globalización y el capitalismo, no sería oponerse a los Estados Unidos, sino a la racionalidad, al progreso y a la democracia. Así, el mensaje es: "Si el indigenismo es esencialista, entonces representa exclusión y retroceso. Si la integración global es contraria a los esencialismos, entonces representa inclusión y progreso". -Del Imperio de la ley a la Ley del imperio. No existe tarea más urgente que exponer la manera en que los mecanismos del poder estimulan nuestras construcciones mentales para manejar nuestra opinión a partir de prejuicios y preconceptos que nos mantienen encadenados a la idea fatalista de que otro orden mundial no es posible. En los hechos si lo es y Bolivia demostró que la eficiencia del aparato de persuasión ideológica está empezando a fallar. Pero conforme Bolivia se ha constituido en un paradigma de la acción y el pensamiento político disidentes, el riesgo de una brutal intervención militar crece. Los últimos bastiones del poder establecido en Bolivia son dos: El orden jurídico, que es tarea de la Constituyente revertir y el orden informativo, que es desafío de los intelectuales deconstruir. El orden jurídico es un pesado mecanismo burocrático, administrado por un grupo de agentes políticos de la coalición de gobierno de Sánchez de Lozada, cuya tuición sobre la justicia está devaluada, pero aún pesa en el imaginario boliviano. En cambio el orden informativo guarda legitimidad merced a la dependencia mediática creciente que la integración global ha generado en las capas medias urbanas de Bolivia y repolitizar la información, posicionar el consumo de canales informativos e inculcar una cultura selectiva de la información es aún más importante que la Insurrección de Octubre o la Asamblea Constituyente. En esa labor estamos. "Los disidentes en Cuba tienen lo que merecen"Roberto Martínez 2004-01-06 La mayoría de la gente en nuestra América, incluyendo a los habitantes del país norteño (Estados Unidos), tiene una concepción errónea de la libertad de expresión. Uno de los canales más efectivos para emitir opiniones o difundir ideologías es el periodismo (prensa, radio, televisión, y, últimamente, la cibernética). En EE.UU. estos medios de comunicación masiva son propiedad de mega-corporaciones que controlan la economía, la política y la ideología de ese país. Entre estas corporaciones se destacan las que se dedican a las finanzas, a la explotación de energía, y sobre todo, a la industria militar. En otras palabras, los medios de comunicación están al servicio de los intereses de estas corporaciones y, por consiguiente, en contra de los intereses de los ciudadanos comunes y corrientes (léase trabajadores). Estos medios no publicarán nunca ninguna opinión que vaya en contra de los intereses de sus anunciantes y/o de sus propietarios. Además, su contenido ideológico va dirigido a perpetuar la sociedad de consumo, el individualismo, el militarismo, el desinterés cívico, entre muchos otros puntos. El periodista que quiere surgir en los EE.UU. debe someterse a la principal regla del juego: supeditar su pensamiento a la ideología de su empleador. Para muestra un botón: tenemos el caso de Jorge Ramos, de Univisión. Esta cadena forma parte de un conglomerado de inversiones cuyos principales accionistas son cubanos-americanos. ¿A quien, en su sano juicio, se le ocurriría que don Jorge Ramos haría alguna entrevista favorable a algún líder que está contra los intereses de los cubanos-americanos? La sede de Univisión está en Miami. Qué coincidencia! Otro ejemplo: las principales cadenas de TV que han estado cubriendo la invasión y ocupación de Irak son propiedad del complejo industrial-militar-energético al cual pertenecen o ha pertenecido la mayoría de los miembros del actual gobierno (Bush, Cheney, Hollowitz, etc.) ¿A cuál periodista de estas cadenas se le ocurriría publicar las atrocidades que están cometiendo las fuerzas de ocupación contra la población civil (como en el tiempo de Sandino)? Out en primera! Voy al caso de Cuba. La supervivencia de la revolucion cubana es y ha sido un mal ejemplo para las democracias latinoamericanas y su amo, el Tío Sam, para decir una palabra suave. En Cuba no existen megacorporaciones. Lo que existe es la megavoluntad de un pueblo decidido a defender su soberanía a pesar de las consecuencias que implica el enfrentarse, no sólo a EE.UU. la mayor potencia del planeta sino también al global-imperialismo. ¿Hay necesidad de mencionarlos?: Gran Bretaña, Alemania, Rusia, Francia, China, etc. El Goliath de ahora no es el mismo Goliath bíblico. El Goliath actual cuenta con ADM (Armas de Destrucción Masiva). Pero sabe que se enfrenta con un David que posee un arma más devastadora: la fortaleza moral de un pueblo que ha defendido su libertad y su soberanía por más de cuatro décadas. Y eso es precisamente lo que quiere Goliath: debilitar moralmente a David a través de diferentes formas: militar (por ejemplo, Bahía de Cochinos); económica ( bloqueo, ataques biológicos); políticos (sanciones de los organismos regionales y mundiales) y, últimamente, el ataque ideológico de los disidentesmercenarios. ¿Qué otro camino le queda al pueblo cubano? ¿Arrollidarse ante el dios esclavo (léase Naciones Unidas), o ante el dios amo? (el globalimperialismo)? ¿O permanecer de pie, con la frente en alto, como un ejemplo para la humanidad? Así como en EE.UU. la libertad de expresión está controlada por las grandes corporaciones, en Cuba los disidentes mercenarios están controlados por las grandes masas populares. La Prensa, Nicaragua Declaración del MINREX: EE.UU., responsable de cancelar la ronda de conversaciones migratorias Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba 2004-01-06 El pasado lunes, 5 de enero de 2004, funcionarios de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana y del Departamento de Estado norteamericano, comunicaron al Ministerio de Relaciones Exteriores y a la Sección de Intereses de Cuba en Washington, respectivamente, que no consideraban posible la celebración de una nueva ronda de conversaciones migratorias, “hasta que las autoridades cubanas no mostrasen un verdadero interés en abordar seriamente aspectos “muy importantes” para el logro de un flujo migratorio ordenado, legal y seguro entre ambos países”. La ronda de conversaciones migratorias debía celebrarse el 8 de enero, de acuerdo a la propuesta realizada por las autoridades cubanas. Por supuesto, estos aspectos “muy importantes” no son otros que algunos de los temas que tradicionalmente han conformado la agenda de la delegación norteamericana a las rondas de conversaciones migratorias, temas sin la menor trascendencia para la marcha de los Acuerdos Migratorios y que, por demás, han sido ampliamente debatidos en múltiples oportunidades en las conversaciones realizadas en los últimos años. Obviamente, en el lenguaje imperial de los funcionarios norteamericanos “abordar seriamente” significa que Cuba esté dispuesta a hacer todas las concesiones unilaterales necesarias y a acceder a todas las demandas y caprichos de las autoridades norteamericanas. Se trata, simplemente, de nuevos pretextos, totalmente insostenibles, dirigidos a agravar las tensiones entre ambos países y a entorpecer el principal mecanismo de revisión del cumplimiento de los Acuerdos Migratorios. De modo especial, el Ministerio subraya el hecho de que Estados Unidos decide cancelar sus conversaciones migratorias con Cuba, precisamente, en momentos en que realiza enormes esfuerzos políticos y financieros para controlar sus fronteras y eliminar la emigración ilegal hacia los Estados Unidos. Tanto en Washington como en La Habana, los funcionarios norteamericanos fueron capaces de añadir, cínicamente que “no obstante, el Gobierno norteamericano seguiría cumpliendo con los Acuerdos Migratorios”. El Ministerio de Relaciones Exteriores considera necesario informar a nuestro pueblo y a la opinión pública internacional acerca de esta nueva maniobra del Gobierno norteamericano, encaminada a afectar la marcha de los Acuerdos Migratorios suscritos entre Cuba y los Estados Unidos y el logro de una relación migratoria normal entre los dos países. Esta acción, sin lugar a dudas, constituye un tributo que paga la Administración Bush ante las presiones de la mafia terrorista de Miami, que, insatisfecha por lo hecho hasta ahora por el actual Gobierno norteamericano contra Cuba, aprovecha el contexto electoral estadounidense para revertir por todos los medios, incluido el chantaje político más burdo, su derrota estratégica y su descrédito político y moral. Esta decisión se suma a la extensa relación de agresiones, planes y declaraciones que se han realizado en los últimos meses contra nuestro país por parte del Gobierno norteamericano. El Ministerio de Relaciones Exteriores ha expresado, a través de los canales diplomáticos correspondientes, su rechazo ante esta irresponsable acción que no favorece los verdaderos intereses nacionales de los Estados Unidos, y que sólo intenta contentar las ansias de venganza y odio de un minúsculo grupo de elementos ultrarreaccionarios interesados en estimular la política de agresiones y de hostilidad de los Estados Unidos hacia Cuba, y en dar al traste con los Acuerdos Migratorios. Los pretextos expuestos para no querer desarrollar la ronda de conversaciones migratorias no pueden ser más irreales y absurdos, y demuestran que el verdadero sentido de esta acción tiene más que ver con la politiquería miamense que con los verdaderos intereses nacionales, de seguridad y migratorios norteamericanos. Cuba, además de plantear en cada una de las rondas de conversaciones migratorias los problemas medulares que afectan el estricto cumplimiento de estos Acuerdos, jamás ha rehusado debatir y analizar ninguno de los temas mencionados por los funcionarios norteamericanos. Todos, sin excepción, han sido parte de la agenda tradicional de las delegaciones norteamericanas a las rondas de conversaciones migratorias, y siempre se ha realizado un debate amplio y profundo sobre cada uno de los temas referidos. Cuba ha expresado sus argumentos de forma seria y responsable, con el ánimo de explicar hasta en los detalles mínimos cada uno de los aspectos que han sido abordados por los funcionarios norteamericanos. Cuba ratifica que ha estado y está dispuesta a debatir seriamente, con la profundidad y el tiempo requeridos, todos los temas mencionados por las autoridades norteamericanas. Estados Unidos intenta manipular la realidad y encubrir lo que Cuba ha denunciado en innumerables ocasiones: que la asesina Ley de Ajuste Cubano y la irracional política de pies mojados-pies secos son los verdaderos obstáculos a la normalización del flujo migratorio entre ambos países, los verdaderos estímulos a la emigración ilegal y la más grande violación de los Acuerdos Migratorios. Con esta decisión el Gobierno norteamericano intenta desviar la atención de aspectos importantes dentro de la relación migratoria entre ambos países y de asuntos que constituyen violaciones a los Acuerdos Migratorios, temas tales como la dramática reducción de visas para ciudadanos cubanos que desean visitar a familiares en los Estados Unidos; la no devolución a Cuba de una parte de los emigrantes ilegales que son interceptados en alta mar; el estímulo a la emigración ilegal y a la comisión de actos violentos para emigrar que se realiza desde estaciones de radio radicadas en los Estados Unidos; y la falta de una acción decisiva contra los traficantes de emigrantes ilegales, entre otros. La delegación norteamericana a las rondas de conversaciones migratorias siempre ha sido reacia a aceptar su responsabilidad en estos incumplimientos que sí son medulares y de vital importancia para la normalización de las relaciones migratorias entre los dos países, y no por ello Cuba ha condicionado o negado su participación en estas rondas. La falacia y el absurdo de esta decisión resultan más notorios cuando se recuerda que las autoridades norteamericanas han rechazado, sin dar la más mínima explicación o interesarse siquiera por discutir, la propuesta de un nuevo acuerdo bilateral en materia migratoria avanzada por Cuba desde septiembre del año 2000 y reiterada en 5 ocasiones. Similar desprecio han encontrado las propuestas cubanas para establecer acuerdos en materia de lucha contra el tráfico de drogas y lucha contra el terrorismo. Demandamos del Gobierno de los Estados Unidos que deje a un lado los pretextos absurdos y vacíos que solo buscan la satisfacción de estrechos intereses anticubanos y actúe en consonancia con los verdaderos intereses del pueblo norteamericano. El Gobierno de los Estados Unidos es el único responsable de la cancelación de esta ronda de conversaciones migratorias. El Ministerio de Relaciones Exteriores reafirma la voluntad inequívoca del Gobierno de Cuba de continuar honrando, como hasta ahora, el espíritu y la letra de los Acuerdos Migratorios suscritos entre Cuba y los Estados Unidos e insta al Gobierno de los Estados Unidos a que asuma una actitud similar. Ministerio de Relaciones Exteriores La Habana, 5 de enero de 2004 IN ENGLISH STATEMENT BY THE MINISTRY OF FOREIGN AFFAIRS Last Monday, 5 January 2004, officials from the US Interests Section in Havana and the US State Department communicated to the Ministry of Foreign Affairs and the Cuban Interests Section in Washington, respectively, that they did not regard as possible the holding of a new round of migration talks “until the Cuban authorities showed a real interest in seriously addressing “very important” aspects for the attainment of an orderly, legal and safe migration flow between both countries.” The round of migration talks should be held on 8 January, in conformity with the proposal made by the Cuban authorities. Of course, these “very important” aspects are just some of the issues that have traditionally made up the American delegation’s agenda to the rounds of migration talks – issues of a lesser significance to the progress of the Migration Accords and that, moreover, have been extensively debated on many occasions at the talks held in the last few years. Obviously, in the imperial language of the US officials, “seriously addressing” means that Cuba should be willing to make all necessary unilateral concessions and accept all demands and whims from the US authorities. It is just about new pretexts, totally unsustainable, aimed at aggravating the tensions between both countries and hindering the main review mechanism of compliance with the Migration Accords. The Ministry specially emphasizes the fact that the United States decides to cancel its migration talks with Cuba precisely at a moment in which the former makes huge political and financial efforts to control its borders and eliminate the illegal migration towards the United States. Both in Washington and in Havana, the US officials were capable of cynically adding that “notwithstanding, the US Government would continue to comply with the Migration Accords.” The Ministry of Foreign Affairs considers it necessary to inform to our people and to the international public opinion of this new scheme by the US Government, aimed at torpedoing the progress of the Migration Accords signed between Cuba and the United States and the realization of a normal migration relation between the two countries. This action is undoubtedly a tribute paid by the Bush Administration in light of the pressures exerted by the Miami-based terrorist mafia – which, displeased with what has been done so far by the current US Government against Cuba, seizes the US electoral context to revert all the means, including the grossest political blackmail, its strategic defeat and its political and moral disrepute. This decision is compounded by the long list of aggressions, plans and statements made in the last few months against our country by the US Government. The Ministry of Foreign Affairs has expressed, through the relevant diplomatic channels, its rejection of this reckless action that does not serve the real national interests of the United States and only attempts to sate the yearnings for revenge and hatred by a handful of ultrareactionary elements interested in fostering the policy of aggressions and hostility of the United States towards Cuba and thwarting the Migration Accords. The pretexts brandished to hold off the round of migration talks cannot be more unreal and absurd – and show that the true sense of this action has more to do with Miami politicking than with the true US national, security and migration interests. Cuba, besides raising at each round of migration talks the key problems affecting the enforcement of these Accords, has never refused to debate and examine any of the issues mentioned by the American officials. All, without exception, have been part of the traditional US delegations’ agenda to the rounds of migration talks – and an extensive, in-depth debate has always been undertaken on each and every one of the issues brought to the table. Cuba has expressed its arguments in a serious and responsible fashion, in the spirit of explaining to the barest details each of the aspects addressed by the US officials. Cuba reaffirms that it has been and is willing to seriously debate, with the required depth and time, all the issues mentioned by the US authorities. The United States attempts to manipulate reality and conceal what Cuba has denounced on countless occasions: that the murderous Cuban Adjustment Act and the irrational wet foot-dry foot policy are the real obstacles to the normalization of the migration flow between both countries, the real encouragement to illegal migration and the greatest violation of the Migration Accords. With this decision, the US Government attempts to divert attention from important aspects within the migration relation between both countries and from matters that are violations of the Migration Accords – issues such as the dramatic reduction of visas for Cuban citizens wishing to visit relatives in the United States; the non-return to Cuba of a portion of the illegal immigrants interdicted at sea; the encouragement to illegal migration and to the commission of violent acts to migrate from the radio stations based in the United States; as well as the lack of decisive action against alien smugglers, inter alia. The US delegation to the round of migration talks has always been reluctant to assume responsibility for such non-compliance, which is indeed significant and of vital importance to the normalization of migration relations between the two countries – and not because of the foregoing has Cuba conditioned or rejected its participation in these rounds. The falsehood and absurdity of this decision are more notorious when recalling that the US authorities have turned down, without the slightest explanation or even the interest in discussing, the proposal of a new bilateral migration agreement put forth by Cuba since September 2000 and reiterated on 5 occasions. The Cuban proposals to establish drug enforcement and anti-terrorist agreements have met with similar scorn. We demand that the United States Government put aside the absurd and empty pretexts that only seek the satisfaction of narrow-minded anti-Cuban interests and act in conformity with the true interests of the American people. The US Government is the only entity responsible for the cancellation of this round of migration talks. The Ministry of Foreign Affairs reaffirms the unmistakable will of the Government of Cuba to continue honoring, as it has done so far, the spirit and the text of the Migration Accords signed between Cuba and the United States – urging the United States Government to assume a similar attitude. Ministry of Foreign Affairs Havana, 5 January 2004 09/01/2004Reporteros Sin Fronteras y Cuba : La ética condenada a la mazmorra Salim Lamrani 2004-01-07 La primera fase de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, organizada en Ginebra del 10 al 12 de diciembre del 2003, bajo el escudo de la Unión Internacional de Telecomunicaciones de las Naciones Unidas, tenía por objeto construir las bases para una información ética. Naturalmente, la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) fue declarada persona non grata ya que se consideró que la estructura, de la que el señor Ménard es secretario general desde hace diecinueve años, no defendía los principios de la Carta constitucional de la O.N.U. Efectivamente, RSF es vetada, desde el 24 de julio del 2003 y para el periodo de un año, del Comité de las Organizaciones No Gubernamentales, encargado de supervisar el trabajo de las ONG’s que gozan de relaciones consultativas dentro del marco económico y social de las Naciones Unidas. Esta exclusión responde a las acciones provocadoras de RSF en una reunión de la Comisión de los Derechos Humanos en mayo del 2003.1 No obstante, el 9 de diciembre de 2003, la organización siempre reticente a la hora de aceptar las decisiones que contrarian su agenda político, ha lanzado ilegalmente una “radio pirata” que emitía en la región de Ginebra, violando ostentosamente las reglas internacionales de telecomunicaciones. Los costos financieros de tal empresa no parecen causar problemas a RSF que dispone de amplios recursos económicos para promover sus acciones. Sin embargo, la radio clandestina no duró mucho. En efecto, al día siguiente, las autoridades francesas pusieron término a la operación.2 En el país de la manipulación mediática, la organización Reporteros Sin Fronteras hace las veces de emperatriz, y su acritud para con Cuba está tan aguzada como su falta de imparcialidad. La revista De Cuba, creada, financiada y controlada por la Sección de Intereses Norteamericanos (SINA) de La Habana, con el fin de difundir datos ficticios sobre la realidad cubana, es calificada de “primera revista independiente privada publicada sobre el territorio cubano” por RSF. La predominante influencia de las ideas reaccionarias de la extrema derecha cubana de Florida sobre esa publicación parece haber escapado a la sagacidad de la entidad parisina, que no vacila, de ninguna manera, en calificar la revista de “prensa libre”. Cuando ésta misma admite que “unos 500 ejemplares se... realizaron... en la Sección de Intereses Norteamericanos”, la validez intrínseca de la revista, en términos de objetividad y de independencia, no se pone en tela de juicio en absoluto. Una curiosa “prensa libre”, en definitiva.3 En el primer número de De Cuba, de pobre calidad periodística, repleto de mentirosas alegaciones y de clichés, en que la retórica utilizada es extrañamente análoga a la de Cubanet (órgano de prensa controlado por los extremistas cubanos de Florida), la redacción admite explícitamente que colabora con Radio Martí. Este emisor estadounidense, que viola la legislación internacional, fomenta cotidianamente la subversión interna en Cuba mediante sus programas agresivos e ilegales, cuyo contenido fue objeto de un abrumador informe por parte de la Voice of America.4 Siguiendo la línea oficial de la administración de Washington, un “periodista independiente” de dicha publicación no vacila en calificar a los cinco prisioneros políticos cubanos, injustamente condenados en los Estados Unidos, de “espías”, cuando los testimonios de eminentes personalidades de los servicios secretos del Pentágono han demostrado lo contrario. En resumen, las directrices tomadas acerca de la SINA reemplazan la objetividad requerida a todo órgano de prensa, y este dato no ha podido escapar a la perspicacia de RSF, quien, no obstante, prefiere callar este parámetro.5 La segunda publicación de De Cuba no vacila de ningún modo en hablar de “totalitarismo cubano”, a la vez que glorifica las oportunidades presentes en los Estados Unidos. Una “periodista independiente” evoca la historia de un joven delincuente cubano, David, que consiguió escapar a la “pesadilla” de la Isla para marcharse hacia el Norte donde, gracias a las suertes que se le ofrecieron, se convirtió en un excelente elemento universitario, que les hace la moral “extranjeros que estúpidamente andan con el rostro del Che en sus camisetas”. ¿No habrá sido contactada la persona en cuestión desde Cuba? ¿Cómo es posible si los “militantes de los derechos humanos” son acosadas constantemente por las autoridades cubanas, según la propaganda de RSF? Entonces, una de las dos: sea la historia es totalmente ficticia, sea los locales de la SINA han servido de sala de redacción, y en este caso, la “periodista” confirma las sospechas que abrumaban a sus compiches. En todo caso, la temática y la retórica se parecen sorprendentemente a las que utilizan los servicios de prensa de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA). Pero, ¿Acaso es sorprendente si es de notoriedad pública que estos “periodistas independientes” mantienen una estrecha relación con esta organización terrorista?6 La primera publicación de Luz Cubana produce, entre otras cosas, un artículo de Raúl Rivero, director de la “Agencia Independiente Cuba Press” que fue condenado duramente en abril del 2003, sacado del periódico de extrema derecha de Miami El Nuevo Herald, que controlan los exiliados cubanos. En este escrito, altos funcionarios son acusados, sin ser nombrados, de tráfico de drogas, así como algunas celebridades deportivas y culturales. El periodista imputa igualmente a las autoridades cubanas, que habían lanzado una amplia operación contra la venta de estupefacientes, de coartar las libertades individuales. En fin, el contenido se vuelve casi normativo por la recurrencia de sus propósitos.7 Estas tres revistas están totalmente disponibles en el sitio internet de RSF. El contenido temático, además de ser substancialmente tendencioso y de carácter acusatorio unívoco, es de sentido único. Un tono de diatriba, una serie de libelos y de escritos panfletistas, la ausencia total de fuentes y la inexistencia absoluta de matiz, caracterizan esta “prensa independiente”. Después de la memorable “velada de solidaridad con el pueblo cubano: Cuba Sí, Castro No” del 29 de septiembre del 2003, organizada por RSF en la capital francesa, y que dio lugar a la falsedad mediática más grande orquestrada por el Señor Ménard, un comité de “apoyo al poeta y periodista cubano Raúl Rivero” fue creado. La importancia propagantista de tal acto no cabe duda y es interesante evocar un paralelo histórico a eso. En efecto, la transformación de criminales en “disidentes” no es nada nuevo. La historia de Armando Valladares, el “poeta paralítico condenado por delito de opinión”, según la propaganda de Washington, es un instructivo ejemplo. Arrestado en 1960 por terrorismo, este antiguo oficial de la policía de la tiranía de Batista recibió ayuda de una gran campaña internacional lanzada por la extrema derecha cubana de Florida a principios de los años 80. Tras unas componendas por parte del gobierno francés de François Mitterrand, con la protección de Régis Debray, el prisionero, que fue liberado, perdió de golpe su talento para la poesía así como su hemiplejía. Sin embargo, conservó cuidadosamente su talento de actor y, habiendo obtenido la nacionalidad estadounidense, entró al servicio del gobierno de Ronald Reagan, convirtiéndose en embajador en las Naciones Unidas. El desengañado Régis Debray escribió en su libro Les Masques : “El hombre no era poeta, el poeta no era paralítico, y el cubano es hoy americano”.8 La historia del Señor Raúl Rivero podría ser parecida. Su culpabilidad, perfectamente probada y documentada por la justicia cubana, es sin embargo ocultada por la organización “de defensa de la libertad de prensa”, que se niega a revelar las condiciones del proceso televisado y público. Prefiere calificarlo de “estalinista”, lo que, en realidad, no es más que una vil escapatoria que sirve para enmascarar una deficiencia argumentativa, una cuidada manipulación de los hechos, y una entrega total a la política estadounidense de desestabilización de la sociedad cubana.9 Sólo queda por saber si RSF utilizará el subterfugio con el que la derecha radical cubana de Florida ha engañado al conjunto de la comunidad internacional hace veinte años. Aparentemente el señor Ménard, jenízaro de una concepción doctrinal de la libertad de prensa, ya ha emprendido una tarea similar pues la organización publica regularmente breves noticias sobre una huelga de hambre de los “prisioneros de conciencia”, o sobre los malos tratos que les propician. Pero esta vez, Régis Debray está en alerta. ¿En un futuro relativamente próximo, cuando la verdad salga a la luz, aparecerá que : “El hombre no era disidente, el disidente en realidad era pagado por los Estados Unidos, y RSF solamente era una estructura escamoteadora de la realidad al servicio de una política imperial?”10 El sátrapa de RSF no escatima en los medios para embaucar a la opinión pública mediante un énfasis mentiroso y ditirámbico con el fin de ennoblecer a unos supuestos “militantes por los derechos humanos”, que, en realidad, no son más que unos sicofantas al servicio de una potencia extranjera. Aquí también, el monopolio de la manipulación ha sido eficaz, y el Señor Ménard puede estar orgulloso de haber logrado su golpe de Estado mediático, distilando con inigualado descaro sus desvergonzadas fábulas. Una vez más, la verdad ha sido el principal daño colateral , pero, ¿cuál de nuestros ilustres “defensores de la libertad de prensa” se preocupa por ello? Aparentemente, los turiferarios parisinos de la política del Imperio han recibido su justo prebenda por esa dedicación sin fallos. RSF, arquetipo notable de la entidad al servicio del orden establecido pero disfrazado de ONG, no parará de destilar sus acerbas peroratas con respecto a Cuba. La probidad no está a punto de ser el aforismo de dicha organización. Pero al exégeta de la “libertad de la prensa” le importa poco. Otra prioridad, ocultada por un cuidadoso revestimiento ideológico, está a la orden del día para los secuaces de RSF: la destrucción de la Revolución cubana. Notas 1 Armand Mattelart, « Sommet mondial de Genève. Jeter les bases d’une information éthique », Le Monde Diplomatique, diciembre de 2003 : 32. 2 Reporters Sans Frontières, « Lancement d’une radio pirate à l’occasion du Sommet mondial sur la société de l’information », 9 de diciembre de 2003. www.rsf.org/article.php3?id_article=8762 (sitio consultado el 12 de diciembre de 2003) ; Reporters Sans Frontières, « Radio non grata réduite au silence », 10 de diciembre de 2003. www.rsf.org/article.php3?id_article=8772 (sitio consultado el 12 de diciembre de 2003). 3 Reporters Sans Frontières, « ‘De Cuba’ et ‘Luz Cubana’ : une presse libre mais hors-la-loi », sin fecha. www.rsf.org/article.php3?id_article=7313 (sitio consultado el 12 de diciembre de 2003). 4 Voice Of America, « Review of Policies and Procedures for Ensuring that Radio Marti Broadcasts Adhere to Applicable Requirements », Audit Report 99-IB-010, junio de 1999, 1, 3, 5, 13, 15, 17. http://oig.state.gov/documents/organization/7449.pdf (sitio consultado el 12 de diciembre de 2003) 5 Marvín Hernández Monzón, « Condenado por informar », De Cuba, diciembre 2002, n°1 : 4. www.rsf.org/IMG/pdf/doc-1970.pdf (sitio consultado el 12 de diciembre de 2003). 6 Tania Quintero, « El Regreso de David », De Cuba, Febrero de 2003, n°2 : 6-7. www.rsf.org/IMG/pdf/doc-2241.pdf (sitio consultado el 12 de diciembre de 2003). 7 Raúl Rivero, « El cartel del queso blanco », Luz Cubana, Enero/Febrero de 2003, n°1 : 9-10. www.rsf.org/IMG/pdf/doc-2242.pdf (sitio consultado el 12 de diciembre de 2003). 8 Gianni Miná, Un Encuentro con Fidel (La Havane : Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, 1987), pp. 43-60 ; Jean-Marc Pillas, Nos Agents à La Havane. Comment les Cubains ont ridiculisé la CIA (Paris : Albin Michel, 1995), pp. 145-51. 9 Reporters Sans Frontières, « Le Journaliste Adolfo Fernández Saínz agressé par un codétenu », 10 de diciembre de 2003. www.rsf.org/article.php3?id_article=8775 (sitio consultado el 12 de diciembre de 2003). 10 Reporters Sans Frontières, « Reporters sans frontières et l’association Sin Visa lancent un comité de soutien au poète et journaliste cubain Raúl Rivero », sin fecha. www.rsf.org/article.php3?id_article=8132 (sitio consultado el 12 de diciembre de 2003). El colmo de la persecusión política: Actor Robert Duvall arremete contra Spielberg por viajar a Cuba REUTERS 2004-01-08 LOS Angeles, ene 8 (REUTERS) - El actor estadounidense Robert Duvall probablemente no haré más películas para DreamWorks por algún tiempo. En una entrevista del programa de la cadena CBS "60 Minutos II", el laureado actor criticó abiertamente al director de cine y fundador de los estudios DreamWorks, Steven Spielberg, por haber visitado Cuba en noviembre del 2002. "Spielberg viajó allí recientemente y dijo: 'Las mejores siete horas que he pasado nunca fueron, en realidad, con Fidel Castro", explicó Duvall. "Ahora, lo que quiero preguntarle es ... ¿Considería erigir un pequeño edificio anexo al Museo del Holocausto o al menos a lo largo de la calle, para rendir homenaje a los cubanos que Castro ha matado? Es muy pretencioso por su parte ir allí", dijo Duvall a Charlie Rose, según extractos de la entrevista emitida por la CBS. El actor, que gans un premio Oscar por su papel en la película de 1983 "Tender Mercies", añadió: "No volveré a trabajar con DreamWorks". El portavoz de Spielberg, Marvin Levy, contestó en un comunicado que las declaraciones que Duvall atribuyó al director sobre su encuentro con Castro son "totalmente falsas". "Nunca dijo eso o nada parecido", replicó Levy y añdió que el viaje de Spielberg a la isla fue autorizado por el gobierno de Estados Unidos como un intercambio cultural. Spielberg pasó cuatro días en Cuba, presentando ocho de sus películas, reuniéndose con directores de cine cubanos y visitando la mayor sinagoga en La Habana, así como un monumento a las víctimas del Holocausto en el cementerio judío de la ciudad. El ganador de Oscars por títulos como "Salvar al Soldado Ryan" y "La lista de Schindler", también cenó con Fidel Castro, en un encuentro que se alargó por ocho horas en las que ambos hablaron de arte, política e historia. Durante su viaje, Spielberg acaparó las primeras planas al hacer un llamado para poner fin a 40 años de embargo comercial de Estados Unidos contra Cuba, diciendo que había llegado el momento de enterrar viejas rencillas de la Guerra Frma y ampliar las acciones recíprocas entre estadounidenses y cubanos. Chávez contra los zombis del Libre Comercio de las Américas Greg PalastMientras Tanto Como si hubieran estado encerrados en una cripta durante los últimos diez años. Los ministros de Finanzas de todos los estados latinoamericanas refrendaron la semana pasada el principio de incorporarse al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA): la expansión del ALCAN (NAFTA en inglés) a todo el hemisferio. Asistió el cadáver deambulante de la economía argentina. También estuvo de cuerpo presente Ecuador, así como otras naciones sudamericanas, cuyas economías fueron muertas y enterradas hace mucho tiempo, asesinadas por las panaceas del libre comercio y el libre mercado que les recetaron el Banco Mundial y el FMI. Y aún así, avanzaron hasta la reunión. A paso rígido, envueltos en sus sudarios medio podridos, los zombis oficiales se fueron a Miami, todos y cada uno de ellos, para comprometerse a ingerir su próxima dosis de veneno libremercadista. Estuvieron todos menos uno: Venezuela, el único estado que contestó "No, gracias" al tratado de las economías muertas vivientes de Miami. Hoy me he reunido con el principal negociador de Venezuela para el ALCA. A Víctor Álvarez le salvó su sentido del humor de volverse un zombi. Observó que, mientras el gobierno de Bush predicaba el libre comercio entre sus compatriotas de piel más oscura al sur de sus fronteras, Estados Unidos. se enfrentaba a una de las mayores sanciones de la historia de la Organización Mundial del Comercio por haber aumentado los aranceles de importación de los productos del acero. Incluso se habría reído, si no le hubiera dolido tanto: en Venezuela, por culpa de esas barreras comerciales ilegales de EE.UU., han cerrado dos acerías. El negociador jefe Álvarez repasó conmigo los datos de sobras conocidos: en diez años de desenfreno libremercadista, la industrialización de Venezuela bajó del 18% al 13% del PNB. Y fue la que salió mejor parada: en otros países latinoamericanos, la economía se limitó a hacer implosión. El ALCAN (o NAFTA) únicamente ha creado empleo en una franja pestilenta a lo largo del Río Grande: las maquiladoras, que se dedican a hacer caer en picado el nivel salarial a ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos. Al terminar nuestra conversación, entró el Presidente. Hugo Chávez no es hombre dado a las sutilezas. "El ALCA es el camino al infierno". Lo dice en el sentido más profundamente teológico: lo que está en juego, para él, es el alma mortal de América Latina. "He visto niños muertos a tiros, no de un ejército invasor sino de los soldados de nuestro propio país". Se refiere a los hechos del 27 de febrero de 1989: cuenta que mientras el hemisferio occidental celebraba la caída del muro de Berlín "se iba erigiendo otro: el muro de la globalización". Ese día, el ejército masacró a los venezolanos, jóvenes y viejos, que participaron en una manifestación contra los dictados del Fondo Monetario Internacional. El Presidente repasa a la carrera una retahíla de ejemplos adicionales, desde Bolivia hasta Chiapas, en los que el milagro del mercado surgió del cañón de los fusiles. El ALCA no es un mero documento comercial; no se trata sólo de vender fruta y automóviles allende nuestras fronteras. Es todo un sistema de administración multiestatal en gestación: con sus tribunales y su poder ejecutivo no electo, con la facultad de avalar o condenar las leyes de cualquier estado que pongan trabas a la inversión extranjera, las ventas de empresas extranjeras o incluso la contaminación extranjera. El ALCA es revolucionario: derroca gobiernos. Por supuesto, la forma más fácil de lograrlo es convenciéndoles de que se derroquen a sí mismos: de ahí el proceso de "zombificación". Chávez ofrece una alternativa al ALCA. Después de un soporífero discurso sobre la filosofía del siglo XIX, que llegó a durar una hora (compadecí a los ex alumnos de este antiguo profesor de historia), dejó caer la perla. En lugar del ALCA, propone el ALBA: la Alternativa Bolivariana para las Américas. Con esa referencia a su héroe, Simón Bolívar, Chávez crearía un fondo de "compensación" en que los estados más ricos de América del Norte y del Sur financiaran el desarrollo de los más pobres. Por si pudiera parecer una mera utopía andina, señala que precisamente la Unión Europea estableció un fondo de redistribución de ese tipo para activar las economías de sus estados miembros más pobres. (Añado yo que ese hecho enfureció a los ingleses, quienes vieron cómo Irlanda aprovechaba esos fondos para superar a sus antiguos amos y conseguir hoy en día un nivel de vida superior.) Aunque de momento la propuesta de Chávez pinta muy poco probable, recuerdo una época en que esa misma idea era la doctrina oficial: aquella Alianza para el Progreso propuesta por John Kennedy. En aquellos tiempos en que Kennedy propugnaba usar capital del norte para el desarrollo del sur, un extraño grupo de revolucionarios acomodados y bien armados, encabezados por Milton Friedman, conspiraba desde Chicago para acabar con esa visión. Y lo lograron. A lo largo de tres décadas, los Chicago Boys y su cohorte neoliberal han cabalgado el péndulo de la historia hasta el final de su recorrido, llegando incluso a anunciar el fin de la historia por un consenso general en torno a la libertad de mercado. Sin embargo, cuando ese péndulo inicie el recorrido opuesto, el profesor de historia de Caracas estará dispuesto, con su elixir bolivariano, a resucitar a los muertos económicos. La pérdida de derechos y sus justificaciones (I) Juan Ariza MartínRebelión -El cambio permanente en las relaciones laborales El mundo del trabajo vive una continua transformación. Desde todos los ámbitos se acometen cambios y reformas que transforman las relaciones laborales. Para unos, las reformas mejoran la eficiencia de los mercados laborales, para otros se trata de recortes y pérdidas de derechos. Lo cierto es que el trabajo, igual que el resto de las actividades humanas, se ve afectado por el inmenso cambio que se está produciendo y que se ha dado en llamar globalización. Un complejo entramado de procesos que se relacionan mutuamente trastoca permanentemente las relaciones entre el trabajo y el capital haciendo que aquel pierda cada vez más fuerza respecto a este. Nos referimos a los cambios en la legislación laboral que han modificado la contratación, el despido, las cotizaciones sociales, el desempleo, la jubilación, la negociación colectiva, etc.; las nuevas formas de organización empresarial con el uso sistemático de la segmentación de plantillas y la externalización de actividades productivas hacia filiales y contratas; la preponderancia de la economía financiera sobre la productiva que hace que todo el que no se atenga a las recetas e intereses de esos centros de poder financiero sufra el inmediato castigo económico en forma de asfixia financiera; la creciente libertad de movimiento internacional de capitales que contrasta con las cada vez mayores trabas al movimiento de personas, las privatizaciones de empresas públicas y debilitamiento del sector público; las desregulaciones de mercados; el traspaso de poder desde instancias públicas a privadas, de manera que las políticas económicas públicas como la monetaria, la fiscal o la de tipos de cambio han quedado a merced de las grandes corporaciones financieras y prisioneras de los movimientos de capitales; la desorganización y corrupción sindical; la asunción de los valores y comportamientos de la economía capitalista por los propios trabajadores; el amarre al trabajo con la cadena del consumo y los salarios reales insuficientes, lo que posibilita que la jornada de trabajo ocupe un mayor espacio en la vida de las personas. Las reformas se insertan en un discurso ideológico que las justifica. Y esa opción ideológica se presenta como la única científicamente fundamentada. Lo que es una opción concreta respecto a la concepción del ser humano y de sus comportamientos y relaciones y que justifica unas determinadas relaciones sociales e institucionales, que depende de las preferencias sociales de cada momento y de cuales de ellas se impongan, se presenta como la única técnicamente viable. De manera que se usurpa a la sociedad la capacidad de decidir qué tipo de relaciones económicas desea, dejando esa potestad en manos de supuestos técnicos imparciales. Podríamos decir que se trata del nuevo despotismo ilustrado de los entendidos en la "única" economía. Centrándonos en el trabajo, todos esos procesos apuntados inciden en el trato que se le da al paro, al empleo, a la legislación laboral, a las prestaciones sociales, etc. De todas formas cuando se habla del "trabajo" estamos haciendo una generalización que esconde una gran variedad de relaciones laborales diferentes. Trabajo es lo que hace una persona con empleo fijo, buen salario, jornada laboral decente y ritmos de trabajo moderados; y a la vez trabajo es también, por ejemplo, una persona que tiene jornadas interminables, salario mísero, con relación laboral ilegal y temporalidad absoluta. Y entre esos dos extremos todo una gama de situaciones diferentes y cambiantes. Evidentemente, los problemas a los que se enfrentan las personas que ocupan cada tipo de empleo son diferentes y diferentes son también sus preocupaciones. Pero podemos ver, y es lo que pretendemos mostrar en estas páginas, que la evolución actual es siempre ir desde las formas mejores hacía las peores. Es decir, lo que podríamos llamar " empleo bueno" va perdiendo peso respecto al "empleo malo". Se configura así un abanico de formas diferentes de relaciones laborales donde la parte "de calidad " va quedando cada vez más delgada y la parte "precaria" más gruesa. Y no faltan las lógicas estridencias entre esas formas diferentes de empleo(1) que contribuyen a difuminar los rasgos comunes del trabajo y a resquebrajar todavía más, la ya de por sí endeble, conciencia de trabajador, la tan denostada conciencia de clase. -La parcialidad de los datos y el uso sesgado que se hace de ellos. Pero si compleja se nos presenta esa situación del "trabajo" con la multiplicidad de formas diferentes de manifestarse que tiene, aún más se oscurece la cuestión si los datos que manejamos y que dependen en gran medida de las estadísticas oficiales dejan en penumbra aspectos importantes y solo se centran en las cuestiones cuantitativas del empleo favorables, dejando lo relativo al tipo de empleo y a su calidad en un segundo plano. El manejo de las estadísticas oficiales(2) y su publicación sesgada en los medios de comunicación se ha convertido en unos de las habituales técnicas para que se presente como "realidad" lo que más convenga(3) en cada momento y justificar así las políticas económicas y las reformas, pasadas y futuras, que desde el poder se diseñan. -La precariedad laboral. Una de esas grandes zonas oscuras es todo lo que se refiere al trabajo realizado al margen e invisible: fuera de jornada pagado con dinero negro, sin relación laboral legal alguna, el de los inmigrantes, el realizado a destajo pagándose fuera de nómina, el hecho a domicilio, y no digamos nada del trabajo infantil existente todavía en mucho países y que viene luego incorporado en muchas importaciones que consumimos en los países "enriquecidos". Esta zona de penumbra estadística es pocas veces utilizada para, siquiera sea, matizar la habitual euforia que se muestra al presentar las cifras de las políticas gubernamentales. Y no pensemos que ese trabajo invisible es exclusivo de unas determinadas empresas casi mafiosas. No, el trabajo precario y al margen se va generalizando de manera que llega a todo el mercado laboral. Así, por ejemplo, en la Administración ha entrado este tipo de trabajo con la creciente tendencia a la externalización de actividades, encomendándole a empresas privadas, fundaciones, contratas y ONG's la realización de las funciones que debería prestar con personal propio. Lo mismo podríamos decir de las grandes empresas que han puesto de moda todo un entramado de filiales, contratas y franquicias, convirtiendo la relación laboral en una infinita escalera de contrataciones y subcontrataciones que empobrecen la calidad del trabajo y que lo mantienen, en una proporción bastante importante, fuera de los cauces formales de las relaciones laborales. Ni que decir tiene que este fenómeno se agranda, aún más, en la pequeña empresa, los autónomos y, en general, en toda la economía sumergida(4). En el furgón de cola del trabajo precario entran los inmigrantes y todos los colectivos que sufren algún tipo de exclusión. Al margen queda también todo el trabajo doméstico basado en las relaciones afectivas. Este trabajo desarrollado, habitualmente, por las mujeres(5) y que implica una doble jornada para ellas, no tiene un reflejo en las cifras del "empleo" y por tanto tampoco es contabilizado a la hora de medir jornadas, descansos, salarios y penalidad. Paradójicamente esa doble jornada se solventa en las familias de ingresos medios o altos con la contratación de otras personas, mayormente mujeres, a las que se somete también a unas relaciones laborales absolutamente precarias e informales(6). Podríamos decir que se trata de una suerte de externalización y deterioro del empleo caseros. En general, las cifras que se utilizan para mostrar la "realidad" del empleo suelen hacer hincapié en los aspectos cuantitativos. Es decir, toda la información que pudiera mostrar la " calidad" del empleo queda relegada, tanto las mediciones que pudieran desvelar qué condiciones tiene el empleo que se destruye y cuales tiene el que se crea o la relativa a la rotación que hay en el empleo temporal, por citar sólo dos ejemplos. En fin, lo que se produce es que la descripción concienzuda de la precariedad del empleo queda detrás de las cifras grandilocuentes del paro y del empleo que se publican en los medios. Es habitual escuchar las cifras de máximos históricos que está alcanzando la afiliación a la Seguridad Social, o los mínimos de las cifras de parados registrados en el INEM, o la buena evolución del paro y de los nuevos puestos de trabajo que nos informa la EPA. Pero detrás del optimismo de los titulares de prensa se esconden otras realidades. Hay un continuo maquillaje de las cifras y de los métodos(7) de realizar los cómputos que afectan al trabajo. Estamos asistiendo a una mutación cualitativa del empleo que afecta a las condiciones en las que se trabaja, al grado de formalización jurídica e institucional de las relaciones laborales, a la capacidad que el trabajo tiene para proporcionar satisfacción y bienestar a las personas y a contribuir a su realización personal. Y no estamos hablando de cosas abstractas, cuando hablamos de calidad del empleo nos estamos refiriendo a cuestiones tan concretas como la estabilidad en el empleo, el salario, la jornada, la incertidumbre, los ritmos de trabajo, las garantías frente al despido, las coberturas sociales, etc. El fenómeno de la segmentación(8) del mercado laboral refleja bien esa precariedad laboral. Por ejemplo, en el año 2000 se firmaron 13,5 millones de contratos en España, lo que nos da una idea del entramado de contrataciones temporales que padecemos. En el empleo se conforman dos grupos, aquellos trabajadores con empleo fijo y buenas condiciones y los que tienen trabajo temporal. La rotación entre desempleo y empleo la realizan los trabajadores que provienen del empleo temporal, mientras que los trabajadores que vienen del empleo fijo y pasan al paro suelen tener muchas dificultades para salir de este. Además cuando se sale del paro es para un empleo temporal y pocas veces para uno fijo. En el año 2000 el 90 % de las salidas del paro fueron dirigidas al empleo temporal(9), salidas que en una proporción elevada se convierten de nuevo en entradas en el desempleo en un corto periodo de tiempo, lo cual da idea de la alta rotación en el empleo. Todo ello al tiempo que la proporción y las cifras absolutas de empleos temporales no dejan de crecer. El empleo atípico, o sea el no indefinido, ha pasado de representar en 1987 algo más del 15 % a superar el 31 % en el año 2000. Hay que recordar que en España hay una tasa de temporalidad en el empleo que triplica la media de la Unión Europea (31,2 % frente al 11,1 %). En la Unión Europea más del 30 % de los empleos temporales transcurrido un año se conservan todavía. En España y en EEUU ese porcentaje no llega ni siquiera al 20 %. Y otro dato digno de mención es que el análisis de los datos del empleo a tiempo parcial se deduce que este empleo lejos de ser un reflejo del deseable acomodo entre otras actividades y el trabajo es usado como empleo a tiempo completo camuflado. Cuando desde la economía oficial se analiza este asunto y las negativas consecuencias que esa segmentación del mercado laboral tiene se proponen unas curiosas soluciones. Se afirma que los ajustes en el mercado laboral fruto de los vaivenes económicos que sufren las empresas se han realizado en la contratación y despido de empleo temporal porque el empleo fijo está excesivamente protegido frente al despido, tanto por las causas legales del despido como por las indemnizaciones correspondientes, y además que esos ajustes no se pueden hacer por la vía de los salarios por la protección que estos también tienen, dada la legitimidad legal de la negociación colectiva. Como corolario a ese razonamiento tenemos la persistente reivindicación patronal de que se amplíen las causas de despido, se reduzcan las indemnizaciones y se debilite la negociación colectiva y sus efectos sobre la obligatoriedad de los salarios y demás condiciones pactadas en la misma. O sea, que frente a la dualidad en el mercado laboral la propuesta que se nos hace es que todos pasemos a ser precarios. En los tiempos que corren cada vez es mayor el número de personas que para dotarse de unos medios de vida elementales han de buscar el trabajo en las diferentes formas atípicas de empleo desorganizado, inestable, arriesgado e insatisfactorio. Menos seguridad(10), más dependencia, más incertidumbre y todo ello en una sociedad donde la capacidad de compra no sólo es la condición necesaria para subsistir sino también para consumir y que el consumo creciente y el éxito económico son la llave de la "felicidad ". De modo que el trabajo pierde calidad desde todos los puntos de vista: pierde fuerza como capacidad para poder "comprar" y también pierde fuerza como suministrador de satisfacción, de potenciar las relaciones humanas y de socialización. Difícilmente se puede hablar de satisfacción personal y realización cuando la actividad profesional se desarrolla en condiciones precarias y de creciente inseguridad e incertidumbre. Un terreno donde esa precariedad se muestra descarnadamente es en el número de accidentes de trabajo. Los accidentes son mucho más numerosos en los empleos precarios(11) y además, dentro de estos, afectan en mayor medida a los jóvenes. Esa degeneración junto a la dualidad o segmentación antes citada, ayuda a la quiebra del sentimiento de pertenencia a la clase trabajadora. La disparidad es tan grande que los intereses y preocupaciones de unos poco tiene que ver con los de los otros. A todo ello se suma la penosa actividad sindical oficial. Los sindicatos se han convertido en inmensas máquinas que solo sirven para dar legitimidad, con su anuencia o con su firme defensa, a muchas de las reformas laborales que recortan los derechos laborales de forma permanente. Con la financiación casi exclusiva de los fondos públicos, con miles de liberados profesionales del sindicalismo, estas organizaciones son empresas que llevan una variedad de actividades que dan empleo a toda una red de allegados y meras gestorías de los intereses individuales de los pocos afiliados que tienen, casi todos ellos del segmento del empleo "bueno". Esos intereses particulares poco tienen que ver, la mayoría de las veces, con la defensa de bienes públicos como el buen empleo generalizado. Corrupción, nepotismo y desorientación son rasgos bien definidos de estas organizaciones. -La debilidad del trabajo y la asunción del pensamiento único. La precariedad laboral es a la vez efecto y causa de la debilidad del trabajo frente al capital. Buena parte de la responsabilidad de esta situación reside en la asunción por parte de los trabajadores y de las supuestas organizaciones de "izquierda" del discurso político y económico dominante. Las diferencias de la izquierda y la derecha han quedado reducidas a cuestiones técnicas pero no al cuestionamiento del fondo de dicho discurso. El máximo beneficio individual, la competencia entre todos y en todos los ámbitos de la vida, la búsqueda del éxito, de todo tipo, a costa de cualquier cosa, la única preocupación por lo individual pero nunca por lo colectivo, el desprecio del apoyo mutuo y la cooperación frente al "sálvese quien pueda", el consumo sin fin como sinónimo de felicidad y bienestar, el predominio del ahorro privado frente al público, la delegación política en los cauces de la democracia formal frente a la participación directa y diaria en los asuntos públicos, entre otros, podrían ser algunos de los rasgos de ese discurso. Dentro de ese pensamiento, llamado "único", el factor trabajo está medido, exclusivamente, en función de la capacidad de generación monetaria. No tiene cualidades, es valorado más o menos con arreglo a la producción monetaria que proporciona. De ahí que se produzca una especie de ley del embudo en la que se cumple que mientras más penoso es un trabajo peor pagado está. Los pesares y disgustos que un trabajo pueda proporcionar no se miden en la economía oficial. Todo viene de la aplicación del principio del máximo beneficio de la empresa que no sólo no se considera perjudicial sino que se le identifica como el gran motor del bienestar colectivo. El trabajo se contrata hasta aquel punto que hace máximo el beneficio, ni más ni menos, en ese punto se determinará un salario concreto al mezclarse la demanda de mano de obra de la empresa con la oferta de trabajo de las personas en el mercado laboral. Como quiera que la gente que normalmente ha de hacer los trabajos penosos es la que menos posibilidad de elegir tiene dada su menor cualificación, debe aceptar esos salarios más bajos en ese, supuestamente racional, voluntario y libre, mercado laboral. El crecimiento económico está elevado a dogma incuestionable y para ello se necesita que el factor trabajo se utilice al máximo, pero paradójicamente a la vez que se demanda que las tasas de ocupación crezcan, la generación de "escasez" de trabajo no cesa. Sin embargo la escasez de trabajo se justifica porque, se dice, los mercados laborales no son tan eficientes como deberían, por ello son necesarias las reformas laborales en dichos mercados para conseguir que el volumen de empleo intercambiado en ellos crezca y aumente la tasa de ocupación. Ese es uno de los puntales del crecimiento económico continuo. O sea, en otras palabras, reformas para flexibilizar el empleo y de esa manera, con ese tipo de empleo, más rentable para el capital, hacer que trabaje más gente y más tiempo. Máxima flexibilidad, máxima movilidad, mínima protección social, mínimas cotizaciones sociales, entre otras, son las consecuencias de esos planteamientos. Se da la paradoja de que en las sociedades del norte rico en las que vivimos, con todo el desarrollo técnico al que se ha llegado, se trabaja hoy más que en otras épocas de la historia. El trabajo ocupa cada vez más una mayor fracción del tiempo de las personas. Muchas actividades que estaban fuera de la órbita del trabajo remunerado han salido de ahí para entrar en el mercado. Se trabaja más porque hay más cosas que pagar. A medida que se trabaja más se comprime el tiempo de ocio para disfrutar del fruto de ese trabajo. Podríamos decir que el supuesto disfrute del bienestar que nos reporta ese aumento del trabajo está encapsulado en los breves períodos de tiempo libre, que a su vez, son disfrutados en actividades de consumo en el mercado, de nuevo. Todo el conjunto conforma un tipo de vida con unos niveles de despilfarro, de abuso en el consumo de recursos no renovables, de movilidad, de residuos, de reparto internacional de la riqueza, absolutamente injustos, depredadores e insostenibles. ¿Pero quién le pone el cascabel al gato, desde la "izquierda", de cuestionar los sacrosantos símbolos de felicidad de esta sociedad? Puede venir por ahí la explicación de la dificultad de conciliar las diferentes formas de electoralismo y un discurso alternativo coherente. Por ejemplo, no se puede legitimar el uso de los planes de pensiones y los productos financieros modernos y a la vez defender la condonación de la deuda externa del tercer mundo. El rigor en el pago de ésta y la fiabilidad de su devolución son las garantías de la viabilidad de aquellos. El sistema financiero, para garantizar la rentabilidad y la seguridad al ciudadano ahorrador del norte, necesita el rigor y la vigilancia en los países del sur. O en otro terreno, el nivel de consumo de recursos naturales del primer mundo requiere un control sobre los mismos, de manera que el control político, de la forma que sea necesaria, ha de estar asegurado. Lo mismo podríamos decir con la capacidad de emisión de residuos que tiene el planeta y del reparto de la cuota de contaminación que tendría cada cual. Es decir, el modelo económico y político que domina el mundo tiene una perfecta sintonía con muchas de las pautas de comportamiento que las poblaciones del mundo enriquecido del norte tienen. La irracionalidad del sistema económico deja fuera de sus cálculos muchos aspectos de la vida. Desde los relativos a los ecosistemas donde esa vida se desarrolla hasta las cualidades más admirables del ser humano quedan supeditadas a la autonomía de los valores monetarios. El crecimiento económico continuo, la producción, la riqueza y el trabajo son conceptos que están definidos dentro de ese sistema económico y que hay que cuestionarse y poner bajo la crítica si queremos elaborar pensamientos diferentes a los que dominan la política y la economía actuales. Muchos de los aspectos negativos que se observan parcialmente, en el empleo, en el medio ambiente, en las relaciones norte sur, en la dominación políticas de unas zonas del planeta por otras, en las desigualdades, en el trato discriminatorio de la inmigración, etc. son hijos de las incongruencias de esos pensamientos dominantes. Esas formas de entender la vida, la economía y la política tienen sus beneficiarios y sus perjudicados. Y es cierto que a veces, aquí en el norte, ambas condiciones coinciden en las mismas personas, lo cual contribuye a este galimatías ideológico que padecemos. Pero no es menos cierto que en millones de personas sólo se da la condición de perjudicado. __________________ -Notas 1.-Valgan algunos ejemplos: el típico enfrentamiento salarial entre los trabajadores que a su vez tienen empleadas de hogar. O la relación conflictiva entre los trabajadores de las empresas matrices y los de las contratas, recuérdese el episodio vivido en la Planta de Repsol de Puertollano, tras el trágico accidente que le costó la vida a 7 personas, donde los trabajadores de las contratas denunciaban las pésimas condiciones de trabajo que tenían en un medio laboral tan peligroso y que no sufrían los pocos trabajadores de la empresa matriz. Podríamos poner decenas de ejemplos como estos. 2.-* En España se ha sustituido recientemente la Encuesta de Prepuestos Familiares por la llamada Encuesta Continua de Presupuestos Familiares que al decir de algunos especialistas muestra menor capacidad para mostrar aspectos tan importantes como la desigualdad de renta entre los hogares españoles. * Otro ejemplo de esto, fue el cambio metodológico introducido en 1999 en la Encuesta de Población Activa. El mero cambio del concepto de desempleo ha supuesto que este disminuya un 2,5 %. Según algunos estudios sobre los efectos de las reformas laborales del 97, ese cambio impide saber que efecto ha tenido la reforma en el tipo de empleo ya que el INE no ha publicado el desglose de los diferentes efectos que han quedado escondidos detrás. *El cambio en el método de elaboración del IPC ha coincidido justamente con la introducción del euro. En enero del 2002 empezaba el euro y comenzaba a utilizarse el nuevo IPC de base 2001. Ese cambio ha supuesto, tanto por el método nuevo como por los conceptos que ahora entran y antes no lo hacían (las rebajas y las ofertas por ejemplo) un cambio a la baja de los precios. Aunque si se mira detenidamente se pueden sacar las equivalencias correspondientes, lo habitual en los medios de comunicación y en el uso de esa referencia es que se compare sin más. De manera que la subida de precios debida al redondeo en el cambio de pesetas a euros y que se sufre más en la compra al por menor, donde los hogares de menor renta gastan una mayor proporción de sus ingresos, ha quedado solapada bajo el nuevo IPC. 3.-Sirva de ejemplo la forma de presentar los datos de la Encuesta Continua de Presupuestos Familiares del primer trimestre del 2003 en una reciente nota de prensa: afirmaba que el 45,1 % de los hogares llegaban con facilidad al fin de mes, que el 11,7 % consideraban que era buen momento para realizar compras importantes y que el 36 % dedicaba algo al ahorro. O sea, el vaso medio lleno o medio vacío. La noticia se podía haber dado con las cifras contrarias, o sea, que el 55% de los hogares pasan cierta o mucha dificultad para llegar a fin de mes; que el 64 % no puede destinar nada al ahorro y que más del 88 % considera que estamos en un mal momento para comprar algo importante. 4.-El Instituto de Estudios Fiscales ha calculado que la economía sumergida española puede equivaler a casi el 21 % del PIB. De ese dato deducen algunos comentaristas que los españoles no son tan pobres como dicen los datos de la economía "normal". Concretamente la media española pasaría, con ese cómputo a suponer el 104 % de la media europea frente al actual 84 %. Curiosa interpretación esta. No es difícil imaginar el tipo de empleo que hay en esa economía sumergida, las cotizaciones sociales que en ella se producen, el pago de impuestos que genera y, por tanto, quienes son los mayores beneficiarios. La cifra no es nada desdeñable, más de la quinta parte del PIB está al margen de cualquier tributación y de cualquier obligación de tipo social. 5.-Se calcula, por ejemplo, que la mujer americana, con trabajo dentro y fuera del hogar, trabaja efectivamente una jornada semanal que supera las ochenta horas. 6.-Es este un ejemplo donde un tipo de trabajador que no quiere para sí la precariedad ni salarios bajos, que pretende tener buenas cotizaciones sociales y seguridad en el futuro aplica justamente lo contrario a otra persona trabajadora. Resulta curiosa la actitud de las organizaciones sindicales oficiales en este asunto, la mayoría de su afiliación y votantes están en el tipo de empleo que permite a su vez tener contratadas en el hogar, pero las recomendaciones a esos afiliados y votantes y las medidas para adecentar ese empleo precario brillan por su ausencia en el discurso de esas organizaciones sindicales. 7.-* Por ejemplo, la forma de medir el paro británico se ha cambiado entre 1979 y 1997 en 32 ocasiones. Cambios todos que contribuyen a que bajen las cifras oficiales de parados. 8.-Se entiende por segmentación del mercado laboral la constitución de dos grupos de trabajadores con condiciones laborales diferentes y entre los cuales no hay intercambio. 9.-Y hay que resaltar que esas cifras ya recogen el efecto de conversión de temporal a fijo que tuvieron las importantes subvenciones estatales y rebajas en las cotizaciones sociales de la reforma laboral del 97. Con un dato más reciente, podemos ver que la cosa sigue más o menos igual; en el mes de agosto del 2003, el 93,04 % de los parados que fueron contratados, lo hicieron con contrato temporal. 10.- En 1996 el 46 % de los trabajadores americanos de grandes empresas temían por su puesto de trabajo. Otro ejemplo, para el 80 % inferior de la población trabajadora americana el salario medio, una vez descontada la inflación, descendió un 18 % entre 1973 y 1995. Mientras el salario medio de la capa superior, los directivos de empresas y personal más cualificado, subió un 19 %. Y teniendo en cuanta el favorable trato fiscal de los salarios altos, con todos los vericuetos legales solo al alcance de los que se pueden permitir el "asesor" fiscal, ese salario medio habría aumentado un 66 %. Dato este que se olvida comentar cuando se alaban las excelencias del mercado laboral americano frente al europeo. 11.-Respecto a los accidentes y sus correspondientes costos, humanos y económicos, también se traslada el riesgo desde las empresas grandes hacia las pequeñas, o sea, también aquí hay un desvío de la responsabilidad al encomendar los trabajos más peligrosos a empresas contratadas que funcionan con márgenes comerciales menores y que por tanto dedican menos recursos a la formación y a la seguridad para evitar la siniestralidad. De nuevo nos puede servir el ejemplo citado de la subcontratación de Repsol en Puertollano, o la subcontratación en cadena de las obras en el sector de la construcción. Hay una relación directa entre la gestión de la gran empresa y la siniestralidad y los pocos recursos destinados a prevenirla o evitarla. Los accidentes siempre se producen en unos tipos de oficios, no suelen caerse de los andamios los ejecutivos. Cuando alguien incide en el poco valor político y mediático que tienen estas muertes y la relación directa que hay entre ellas y el principio del "máximo beneficio", enseguida se le acusa de "demagogo". Evo Morales denuncia que EEUU pagó para vincularlo con FARC y ELN DPA Bogotá, 7 ene (dpa) - El dirigente cocalero boliviano Evo Morales denunció hoy que la embajada de Estados Unidos en La Paz pagó 10.000 dólares para que un canal de televisión sensacionalista emitiera un reportaje que lo acusa de estar vinculado a las guerrillas colombianas de las FARC y ELN. "La semana pasada hicieron un reportaje en un canal de televisión sensacionalista diciendo que Evo es aliado de las FARC y del ELN. Investigamos quien pagó por ese reportaje de casi media hora y descubrimos que fue la embajada de Estados Unidos que pagó 10.000 dólares", dijo el jefe del Movimiento Al Socialismo (MAS) a radio RCN. Según Morales, desde Washington lo han acusado de ser un "terrorista, narcotraficante y asesino" que pertenece y colabora con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, marxistas) y el ELN (Ejército de Liberación Nacional, guevarista). "La embajada de Estados Unidos ha pagado para que digan que soy un narcotraficante, terrorista y asesino, pero nunca han podido probar esas acusaciones. Eso me hizo recordar que según la Casa Blanca las FARC me pagaban a mí y financiaban mi movimiento", indicó. Asimismo, reiteró que no ha recibido dinero de los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y Cuba, Fidel Castro, para organizar las movilizaciones indígenas en contra del gobierno boliviano. "Desde la Casa Blanca me acusan de pertenecer a la mafia cocalera, que si Evo fuera presidente sería un gobierno narcoterrorista y ahora dicen que Venezuela me financia, pero yo solo pido que presenten las pruebas. Esas son simples acusaciones", añadió el líder indígena. Organizaciones radicales como el MAS, la Central Obrera Boliviana y grupos indigenistas y campesinos han aumentado sus críticas al actual gobierno, al que acusan de no avanzar en la solución de las demandas populares. Esos grupos hablan ya de posibles nuevas movilizaciones que, como en octubre pasado, cuando cayó el presidente Gonzalo Sánchez de Lozada en medio de choques que dejaron 59 muertos, incluyan huelgas indefinidas, cierre de carreteras y acciones de fuerza. Cuba en el punto de mira; a casi medio siglo de terror Noam ChomskyZNet (En su nuevo libro, "Hegemony or survival, America's quest for global dominance", Noam Chomsky continúa con su profundo análisis de la violencia y el terror de estado, recordándonos que "terror" no constituye aquello que pequeños grupos apátridas acometen sobre naciones grandes y fuertes. En cambio, Chomsky sugiere que la historia es, en cierta medida, una historia de terror de estado y que EEUU ha destacado en su práctica desde hace tiempo. Uno de los objetivos favoritos de EEUU es Cuba, país que ha sido víctima de una incesante campaña del terrorismo de estado por parte de EEUU durante casi medio siglo. El mundo presenció "el momento más crítico de la historia" durante la crisis cubana de los misiles. Sin embargo para Cuba, dicho momento en realidad comenzó poco después de que las fuerzas guerrilleras de Fidel Castro derrocaran la dictadura de Fulgencio Batista, y continúa hasta hoy. Ahora que el gobierno de Bush en su afanosa "guerra contra el terrorismo" ha colocado a Cuba en el punto de mira estadunidense como el nuevo miembro del "eje del mal", este extracto del nuevo libro de Chomsky, el cual apareció anteriormente en TomDispatch.com http://www.tomdispatch.com/ resulta especialmente relevante.) La dictadura de Batista fue derrocada por las fuerzas rebeldes de Castro en enero de 1959. Para marzo, el Consejo Nacional de Seguridad de EEUU (NSC) ya exploraba la manera de forzar un cambio de régimen. En mayo la CIA comenzó a armar guerrilleros dentro de Cuba. "Durante el invierno de 1959-1960, hubo un aumento considerable de atentados organizados por la CIA y de ataques incendiarios capitaneados por exiliados cubanos" con base en EEUU. No es difícil imaginar las intenciones de EEUU y sus clientes ante tales circunstancias. Sin embargo, Cuba no respondió con acciones violentas dentro de EEUU por venganza o disuasión. Al contrario, Cuba decidió apegarse al protocolo que exige el derecho internacional. En julio de 1960, Cuba acudió a la ONU, remitiendo al Consejo de Seguridad documentación sobre aproximadamente veinte bombardeos, incluyendo nombres de pilotos, números de matrícula de los aviones, bombas sin explotar y otros detalles específicos, acusando daños considerables, pérdida de vidas y exigiendo una resolución diplomática al conflicto. El embajador estadunidense Henry Cabot respondió asegurando que "EEUU no tiene planes bélicos contra Cuba." Cuatro meses antes, en marzo de 1960, su gobierno había tomado secretamente la decisión formal de derribar el gobierno de Castro y los preparativos para invadir Bahía de Cochinos ya estaban bien avanzados. A Washington le preocupaba la posibilidad de que los cubanos fueran capaces de defenderse. Allen Dulles, director de la CIA, rogó entonces a Inglaterra que no le facilitara armas a Cuba. Su "motivo principal," informó el embajador británico a Londres, "era que eso llevaría a los cubanos a solicitar armas a Rusia o al bloque soviético," un acto que "traería graves consecuencias," según Dulles, permitiendo a Washington presentar a Cuba como un riesgo para la seguridad del hemisferio, de acuerdo con el guión que había funcionado tan bien en Guatemala. Dulles se refería al éxito obtenido por Washington en desmantelar el primer experimento democrático en ese país, que supuso un respiro de diez años de paz y progreso muy temido en Washington debido al enorme apoyo popular que revelaron los servicios de inteligencia de EEUU y al "factor ejemplo" de cómo ciertas medidas sociales y económicas benefician a la gran mayoría. La amenaza soviética se invocaba cotidianamente, a causa de la petición de armas que hizo Guatemala al bloque soviético después de que EEUU amenazara con atacar y suprimir otras fuentes de abastecimiento. El resultado fue casi medio siglo de terror, peor aún que la tiranía anterior apoyada por EEUU. Para Cuba, las intrigas por parte de los pichones de Washington eran parecidas a las de Dulles, el director de la CIA. Arthur Schlesinger advirtió al presidente Kennedy acerca de las "inevitables repercusiones políticas y diplomáticas" que ocasionaría el plan de invadir Cuba con un ejército mercenario y a su vez sugirió intentar inculpar a Castro en algún tipo de operación que pudiera servir como pretexto a la invasión: "Se podría concebir una operación fantasma, digamos en Haití, que a su tiempo pudiera inducir a Castro a enviar tropas a una playa haitiana, lo cual pudiera ser interpretado como un intento de derrocar el régimen haitiano... entonces la cuestión ética se diluiría y la campaña anti estadunidense tropezaría desde el principio". Cabe señalar que el régimen del sanguinario dictador Papa Doc Duvalier recibía el apoyo de EEUU (aunque con ciertas reservas), de manera que cualquier tipo de ayuda para que los haitianos lo destituyeran sería considerado un crimen. El plan de Eisenhower de marzo de 1960 proponía el derrocamiento de Castro para instituir un régimen "más fiel a los verdaderos intereses del pueblo cubano y también más adecuado para EEUU," e incluía apoyo para una "operación militar en la isla," y para "el desarrollo de una competente fuerza paramilitar fuera de Cuba". Fuentes de inteligencia informaron de que el apoyo popular a Castro era elevado; aún así, EEUU determinaría los "verdaderos intereses del pueblo cubano". El cambio de régimen se ejecutaría "de manera que se ocultara la evidencia de la intervención estadunidense", debido a la esperada reacción en Latinoamérica y a los problemas de la administración doctrinaria dentro de EEUU. Operación Mangosta La invasión de Bahía de Cochinos vino un año más tarde, en abril de 1961, después de que Kennedy llegara al poder. Fue autorizada bajo un clima de "histeria" hacia Cuba en la Casa Blanca, como testificó posteriormente Robert McNamara ante el comité Church del senado. Durante la primera reunión del gabinete tras la fallida invasión, el ambiente era "algo feroz," como reveló en privado Chester Bowles: "había una exhortación casi frenética por un plan de acción." Dos días después, en la sesión del NSC, Bowles percibió el ambiente "igualmente tenso" y le impresionó "la enorme falta de integridad moral" que imperaba. Esa actitud era evidente en los discursos de Kennedy: " las sociedades conformistas, auto indulgentes y débiles serán arrastradas con los deshechos de la historia. Solamente los fuertes...prevalecerán," declaró al país, marcando la pauta que sería utilizada con éxito por Reagan durante sus propias campañas de terror. Kennedy estaba al tanto de que los aliados "nos consideran algo obsesivos" por nuestra fijación por Cuba; una opinión que persiste hasta hoy en día. Kennedy llevó a cabo un aplastante embargo difícil de soportar para un pequeño país el cual había pasado a ser una "simple colonia" de EEUU sesenta años después de haberse "liberado" de España. También ordenó intensificar la campaña terrorista: "Le pidió a su hermano, el fiscal general Robert Kennedy, que dirigiera el conglomerado de agencias de alto nivel que supervisó la Operación Mangosta, para ejecutar una campaña de operaciones paramilitares, hostilidad económica y sabotaje lanzada a fines de 1961 a fin de conjurar los "horrores del mundo" sobre Fidel Castro y, en breve, derrocarlo." La campaña terrorista no era "ninguna broma," expresa Jorge Domínguez en su análisis de ciertos documentos desclasificados sobre operaciones bajo el mandato de Kennedy; materiales que han sido "intensamente saneados" y que constituyen "sólo la punta del iceberg," añade Piero Gleijeses. La Operación Mangosta fue "la pieza central de la política estadunidense hacia Cuba desde finales de 1961 hasta el comienzo de la crisis de los misiles en 1962", informa Mark White del programa sobre el cual los hermanos Kennedy "llegaron a basar sus ilusiones". Robert Kennedy comunicó a la CIA que el asunto cubano conllevaba "la máxima prioridad para el gobierno de los Estados Unidos; lo demás es secundario. No vamos a escatimar ni tiempo, ni esfuerzo ni recursos humanos" en el intento de destituir el régimen de Castro. El jefe de operativos de la Operación Mangosta, Edward Lansdale, elaboró un calendario que culminaría con la "sublevación masiva y el derrocamiento del régimen comunista" en octubre de 1962. La "resolución final" del programa comprendía "una victoria rotunda que precisaría la decisiva intervención del ejército estadunidense" una vez que el terrorismo y la subversión se hubieran establecido. Ello indicaba que la intervención militar de EEUU tendría lugar en octubre de 1962, justamente cuando irrumpió la crisis de los misiles. En febrero de 1962 la Junta de Estado Mayor impulsó un plan más drástico que el de Schlesinger: se utilizarían "técnicas de encubrimiento... para engatusar o provocar a Castro, o a un subordinado impulsivo, a cometer un acto abiertamente hostil en contra de EEUU; lo cual serviría de justificación para que EEUU no solamente tomara represalias sino que eliminara a Castro con rapidez, violencia y determinación". En marzo, a instancias del Proyecto Cuba del Departamento de Defensa, la Junta de Estado Mayor envió un memorando al Secretario de Defensa Robert McNamara esbozando los "pretextos que ellos consideraban que pudieran usarse para justificar una intervención militar estadunidense en Cuba". El plan se llevaría a cabo "si una revuelta civil resulta imposible de conseguir en los próximos nueve o diez meses", pero antes de que Cuba estableciera relaciones con Rusia que pudieran "implicar directamente a la Unión Soviética". Un prudente uso del terror debería evitar riesgos al responsable. El plan de marzo era fabricar "sucesos sin relación aparente a fin de ocultar el principal objetivo y crear a gran escala la indispensable imagen de una Cuba temeraria e irresponsable, para proyectarla hacia otros países así como a los propios EEUU, "colocando a EEUU en la comprometida posición de soportar afrentas injustificadas [y desplegando] la imagen de Cuba a nivel internacional como una amenaza para la paz del hemisferio". Las medidas propuestas incluían hacer explotar un navío estadunidense en Guantánamo con el objetivo de crear "un incidente del tipo recuerden el Maine'", publicando listas de bajas en periódicos para "motivar una eficaz oleada de indignación nacional", mostrando las investigaciones cubanas como "evidencia bastante confiable de que el navío había sido atacado", ejecutando una "campaña de terror cubano comunista [en Florida] e incluso en Washington", empleando incendiarios del bloque soviético para invadir y quemar campos de caña en países vecinos, derribando un aeroplano por control remoto haciéndolo pasar por un avión civil lleno de estudiantes en vacaciones y otras estratagemas igualmente ingeniosas que no se realizaron, pero que denotan el clima "feroz" y "frenético" que prevalecía. El 23 de agosto, el presidente emitió el Informe de Seguridad Nacional 181, "una llamada a diseñar la rebelión civil que antecedería a la intervención militar de EEUU", empleando "importantes programas, maniobras, y transporte de tropas y pertrechos del ejército estadunidense" bastante bien conocidos por Cuba y Rusia. En agosto también se intensificaron los atentados terroristas, incluyendo el acribillamiento desde una lancha rápida de un hotel de costa cubano "donde se sabía que se reunían técnicos militares soviéticos, matando muchos rusos y cubanos"; ataques a cargueros ingleses y cubanos; contaminación de remesas de azúcar; y otras atrocidades y sabotajes, en su mayoría realizados por grupos de exiliados cubanos que gozaban de gran libertad de operación en Florida. Unas semanas después sobrevino el "momento más crítico de la historia." "Mala prensa en países amigos" Las operaciones terroristas persistieron durante los momentos más graves de la crisis de los misiles. Fueron formalmente canceladas el 30 de octubre, unos días después del acuerdo entre Kruschev y Kennedy, pese a que continuaron . El 8 de noviembre, "un comando secreto de sabotaje formado por cubanos pero enviado por EEUU logró volar una instalación industrial en Cuba," matando a cuarenta trabajadores, según el gobierno cubano. Raymond Garthoff relata que "para la Unión Soviética ese ataque solamente podía significar que se estaba dando marcha atrás a la cuestión que para ellos era la más importante: la promesa de EEUU de no atacar Cuba." Dichas acciones, concluye, denotan una vez más que "el riesgo y peligro entre ambos bandos pudiera exacerbarse, sin excluir una catástrofe". Tras la crisis, Kennedy renovó la campaña de terrorismo. Diez días antes de su asesinato, aprobó un programa de la CIA de "operaciones de destrucción" a cargo de fuerzas aliadas de EEUU " contra una importante refinería petrolera, instalaciones de almacenaje, una importante planta eléctrica, refinerías azucareras, puentes de ferrocarril, estructuras portuarias, y destrucción submarina de muelles y navíos". El día del asesinato de Kennedy se propuso un plan para matar a Castro. Ese plan se suspendió en 1965, pero una de las primeras órdenes que dio Nixon al tomar el poder en 1969 fue indicar a la CIA que se incrementaran las acciones clandestinas contra Cuba". Resulta de peculiar interés la sagacidad de los intrigantes. Al revisar los documentos recién divulgados sobre el período del terrorismo bajo Kennedy, Domínguez observa que "en tan solo una ocasión durante casi un millar de páginas de documentación, un funcionario estadunidense muestra algo parecido a una leve objeción moral acerca del terrorismo subsidiado por EEUU": un empleado del NSC sugiere que Rusia pudiera reaccionar de cierta manera y que los ataques "indiscriminados en contra de inocentes... pudieran ocasionar mala prensa en países amigos". Una postura similar prevalece durante las discusiones privadas, como demuestra Robert Kennedy al advertir que una invasión frontal resultaría en "la muerte de una terrible cantidad de gente, y se nos condenaría por ello". Los actos terroristas continuaron durante el mandato de Nixon, alcanzando un punto crítico a mediados de los setenta: hubo ataques a botes de pesca, embajadas, agencias cubanas en el exterior, así como el bombardeo de una aeronave de Cubana de Aviación, matando a sus setenta y tres pasajeros. Tanto éstas como subsecuentes operaciones terroristas, fueron llevadas a cabo desde territorio estadunidense; aunque en ese entonces se consideraban actos criminales por el FBI. Y así siguieron las cosas; ciertas editoriales acusaban a Castro de tener "un campamento armado, a pesar del pacto de no agresión de 1962 firmado con Washington." La promesa debería haber bastado, a pesar de lo que acabó ocurriendo; y qué decir de las promesas anteriores, ya para entonces bien documentadas, así como información sobre cómo se podía confiar en ellas:: v.g., el "momento Lodge", en julio de 1960. En el treceavo aniversario de la crisis de los misiles, Cuba denunció un ataque con ametralladoras contra un hotel turístico cubano-español; un grupo de Miami se hizo responsable. Las explosiones de 1977 en Cuba fueron rastreadas hasta Miami. Los atacantes eran criminales salvadoreños que actuaban bajo el mando de Luis Posada Carriles y eran financiados desde Miami. Posada, uno de los más infames terroristas internacionales, se había fugado de una cárcel venezolana donde estaba preso por la explosión de la aeronave de Cubana, asistido por Jorge Mas Canosa, un empresario de Miami quien dirigía la Fundación Nacional Cubano-Americana (CANF en sus siglas en inglés), un grupo libre de impuestos. Posada viajó de Venezuela a El Salvador, donde fue instalado en la base militar de Llopango para organizar ataques terroristas contra Nicaragua bajo la dirección de Oliver North. Posada ha detallado sus actividades terroristas, así como su financiamiento por parte de exiliados y la CANF en Miami, confiando que el FBI no lo investigaría. Él era un veterano de Bahía de Cochinos, y sus siguientes maniobras durante los sesenta fueron supervisadas por la CIA. Cuando más tarde se incorporó a las filas de la inteligencia venezolana con ayuda de la CIA, logró reunirse con Orlando Bosch, un antiguo colega de la CIA a quien se halló culpable en EEUU de la explosión de un carguero con destino a Cuba, y lo invitó a reunirse en Venezuela para organizar futuros ataques contra la isla. Un ex empleado de la CIA familiarizado con el ataque de Cubana identifica a Posada y a Bosch como los únicos sospechosos del atentado, el cual Bosch califica como "un legítimo acto de guerra". Bosch, considerado el instigador del ataque a la aerolínea, ha sido responsable de otros treinta actos terroristas según el FBI. Se le otorgó perdón presidencial en 1989 al empezar el mandato de Bush I, tras fuertes presiones por parte de Jeb Bush y otros dirigentes cubano estadunidenses del sur de Florida, ignorando al Departamento de Justicia, el cual había concluido que dicha decisión "ciertamente resulta en perjuicio del interés público de EEUU al otorgar asilo a Bosch, [dado que] la seguridad de esta nación se ve afectada en su capacidad de instar otras naciones a que nieguen recursos y abrigo a terroristas". Hostilidad económica Las propuestas por parte de Cuba de cooperar y compartir información para prevenir ataques terroristas han sido rechazadas por Washington, aunque algunas causaron reacciones. "Oficiales del FBI fueron a Cuba en 1998 a reunirse con sus homónimos cubanos, quienes entregaron [al FBI] expedientes de lo que consideraban era una red de terroristas con base en Miami: la información había sido en parte reunida por cubanos que infiltraron grupos de exiliados". Tres meses después, el FBI arrestó a los cubanos que habían infiltrado el grupo terrorista en EEUU. Cinco de ellos recibieron sentencias largas de prisión. El pretexto de la seguridad nacional perdió toda traza de credibilidad después del colapso de la Unión Soviética en 1991, pero no fue sino hasta 1998 cuando agencias estadunidenses anunciaron formalmente que Cuba no constituía una amenaza para la seguridad de su país. Sin embargo la administración de Clinton insistió en que la capacidad militar de Cuba fuera minimizada hasta el punto de ser "insignificante," aunque no tenía forzosamente que desaparecer. A pesar de tal clasificación, la evaluación de los servicios de inteligencia eliminó el peligro identificado por el entonces embajador mexicano, que rechazó la intentona de JFK de organizar una acción colectiva en contra de Cuba por la sencilla razón de que "si declaramos públicamente que Cuba constituye amenaza contra nuestra seguridad, cuarenta millones de mexicanos se van a morir de la risa." Sin embargo, debemos admitir que los misiles en Cuba eran un riesgo. Los hermanos Kennedy expresaron en discusiones privadas su preocupación por que la presencia de misiles rusos en la isla pudiera obstruir la invasión de EEUU en Venezuela. Por tanto, lo de " Bahía de Cochinos fue una buena idea", concluyó JFK. El gobierno de Bush I reaccionó a la desaparición del pretexto de la seguridad decretando un bloqueo mucho más austero, presionado por Clinton, quien había rebasado a Bush por la derecha en la campaña presidencial de 1992. La hostilidad económica arreció en 1996, causando furor aún entre los más fieles aliados de EEUU. El bloqueo fue también objeto de abundantes críticas internas ya que afectaba exportaciones e inversiones estadunidenses las únicas víctimas del bloqueo ya que, según la opinión pública, a los cubanos no les afecta. Las investigaciones efectuadas por especialistas estadunidenses contradicen esto. En un detallado estudio elaborado por la American Association for World Health (AAWH) se determina que el bloqueo acarrea severas consecuencias para la salud y que solo debido al óptimo sistema de salud pública de Cuba se ha podido evitar una "catástrofe humanitaria"; ésto, prácticamente, no se menciona en EEUU. El bloqueo ha obstruido incluso alimentos y medicinas. En 1999 la administración de Clinton eliminó dichas sanciones a todos los países de la lista oficial de "naciones terroristas" menos a Cuba, merecedora de un singular castigo. Cabe mencionar que Cuba no es la única en su caso; después de que un huracán devastara las antillas en agosto de 1980, el presidente Carter rechazó ofrecer auxilio a menos que se excluyera a la isla de Granada, como castigo a ciertas iniciativas no especificadas que llevaba a cabo el gobierno reformista de Maurice Bishop. Cuando los países afectados rechazaron la exclusión de Granada, ya que no habían entendido el alcance real de la amenaza del mayor productor mundial de nuez moscada, Carter bloqueó la ayuda. Después de que otro huracán , golpeara de forma similar a Nicaragua en octubre de 1988, ocasionando hambruna y graves daños ecológicos, los gobernantes de turno en Washington vieron que su campaña terrorista pudiera beneficiarse del desastre negando ayuda incluso a los países en la costa atlántica vinculados a EEUU y con clara animosidad en contra de los sandinistas. E hicieron lo mismo cuando, en septiembre de 1992, una marejada arrasó aldeas pesqueras nicaragüenses dejando cientos de muertos y desaparecidos. En esa ocasión se ofreció ayuda, pero, escondido entre los detalles, se hallaba el hecho de que aparte de un espléndido donativo de veinticinco mil dólares, el monto se deduciría de fondos de asistencia previamente establecidos. Aún así, se garantizó al congreso que la miserable ayuda no afectaría a la suspensión de más de cien millones de dólares en ayudas al gobierno nicaragüense apoyado por EEUU, ya que éste aún no había logrado demostrar un nivel satisfactorio de sometimiento. La hostilidad económica de EEUU contra Cuba ha sido condenada energéticamente en la gran mayoría de los foros internacionales de importancia, siendo aún declarada ilegal por la Comisión Judicial de la normalmente sumisa Organización de Estados Americanos (OEA). La Unión Europea instó a la Organización Mundial de Comercio a que impugnara el bloqueo. La respuesta del gobierno de Clinton fue que "Europa ha desafiado 'tres décadas de política entre Cuba y EEUU que data desde el gobierno de Kennedy,' e intenta forzar un cambio de gobierno en La Habana". Dicho gobierno asimismo declaró que la OMC no tiene capacidad de injerencia sobre los asuntos de seguridad nacional ni puede obligar a los EEUU a cambiar sus leyes. Washington entonces se retiró de las discusiones, dejando el asunto en un punto muerto. Un auténtico desafío Los motivos detrás de los ataques terroristas y del ilegal bloqueo económico a Cuba se encuentran delineados en el historial interno, y a nadie debería sorprender descubrir que encajan en un patrón similar, por ejemplo, al de Guatemala unos años antes. Desde el punto de vista temporal resulta claro que el temor de un ataque ruso no pudo ser un factor decisivo. Los planes para forzar un cambio de régimen habían sido formulados e implementados mucho antes de que hubiera una conexión relevante con Rusia y, tras la retirada de ésta el castigo se intensificó. Es cierto que la amenaza rusa sí llegó a existir, pero fue consecuencia y no motivo del terrorismo y la agresión económica por parte de EEUU. En julio de 1961 la CIA anunció que "la amplia influencia del 'castrismo' no es una función del poderío cubano... la sombra de Castro se extiende debido a que las condiciones sociales y económicas a lo largo de Latinoamérica incitan a combatir la autoridad dominante e instigan a la rebelión con fines de cambio radical", para lo cual la Cuba de Castro marca la pauta. Anteriormente, Arthur Schlessinger había entregado su informe de la Misión Latinoamericana al presidente electo Kenneddy, donde le advertía acerca de la susceptibilidad de los latinoamericanos a la "idea de Castro de ocuparse uno mismo de sus asuntos". El informe identificó cierta conexión con el Kremlin: la Unión Soviética "ronda entre bastidores, suministrando cuantiosos préstamos para infraestructuras y presentándose como modelo para lograr modernizarse en una sola generación". El peligro de la "idea de Castro" es particularmente grave, según Schlessinger, cuando "la distribución de tierras y otros bienes del patrimonio nacional favorecen a las clases acaudaladas" y "los pobres y los marginados, movidos por el ejemplo de la revolución cubana, exigen entonces oportunidades para llevar una vida digna". Kennedy temía que el apoyo de Rusia pudiera presentar a Cuba como un "modelo" de desarrollo, dando a los soviéticos ventaja a lo largo y ancho de Latinoamérica. A principios de 1964, el Consejo de Planificación Política del Departamento de Estado se extendió también sobre estas preocupaciones: "el principal peligro que Castro representa radica... en el impacto que la sencilla existencia de su régimen ha tenido sobre los movimientos de izquierda en los países latinoamericanos... La simple realidad es que Castro representa un auténtico desafío a los EEUU, una contradicción a nuestra política en el hemisferio por más de un siglo y medio". En pocas palabras, escribe Thomas Patterson, "Cuba, ya sea en realidad o simbólicamente, desafió la hegemonía estadunidense en Latinoamérica". El terrorismo internacional y la hostilidad económica con fines de forzar cambio de régimen se justifican no por lo que Cuba hace, sino por su "mera existencia", su "auténtico desafío" ante el legítimo dueño del hemisferio. Tal desafío pudiese justificar acciones aún más violentas como en Serbia, tal y como fue reconocido, o como también se ha visto en Irak cuando los pretextos se agotaron. Indignación ante los desafíos es algo común en la historia de EEUU. Hace doscientos años, Thomas Jefferson recriminó duramente a Francia por su "actitud desafiante" al retener a Nueva Orleáns, que él codiciaba. Jefferson advirtió que "el comportamiento de Francia [se encuentra] en un estado de perpetua fricción con el nuestro; nosotros, más que amantes de la paz y el afán de crecimiento, somos de nobles ideales". El "desafío de Francia nos obliga a unir fuerzas con la armada y la nación británica", advirtió Jefferson, abandonando sus convicciones anteriores que reconocían la crucial contribución de Francia durante la emancipación de las colonias del dominio británico. Debido a la lucha de liberación de Haití, aislada y ampliamente antagonizada, la desafiante Francia pronto capituló, pero las directrices permanecen vigentes distinguiendo entre amigos y enemigos. (Nótese que el presente pasaje, páginas 80-90, está profusamente anotado en Hegemony or survival. La discusión de Chomsky respecto a la crisis de los misiles cubanos en sí se puede encontrar en otro lugar, en el mismo capítulo del libro.) Aparte de Hegemony or survival, America's quest for global dominance (The American Empire Project, Metropolitan Books), Noam Chomsky es autor de numerosos libros de lingüística y política exterior estadounidense. Reimpreso con el permiso de Metropolitan Books, una imprenta de Henry Holt and Company, LLC. Declaración de Rafael Dausá Céspedes, director de América del Norte del MINREX MINREX 2004-01-08 El pasado 3 de enero, varios medios de prensa norteamericanos publicaron artículos en los que, citando a un supuesto funcionario del Departamento de Estado, se planteaba que el diplomático cubano Roberto Socorro García, acreditado en la Sección de Intereses de Cuba en Washington, había sido expulsado de los Estados Unidos en el mes de diciembre por "asociarse con elementos criminales". Con posterioridad, el 4 de enero, el diario The Washington Post publicó, tanto en su versión electrónica como en su versión impresa, un artículo firmado por la periodista Robin Wright en el que, citando nuevamente a funcionarios no identificados del Departamento de Estado, se señalaba que el mencionado diplomático cubano había sido expulsado de los Estados Unidos por "actividades relacionadas con el narcotráfico". El Ministerio de Relaciones Exteriores rechaza totalmente y desmiente de forma categórica que el compañero Roberto Socorro García haya estado asociado con personas o actividades relacionadas con el narcotráfico en los Estados Unidos, o haya desarrollado actividades dañinas al Gobierno norteamericano o violatorias de su estatus diplomático. El compañero Roberto Socorro García se desempeñó como tercer secretario de la Sección de Intereses de Cuba en Washington desde el año 2001 hasta el 24 de diciembre de 2003, fecha en que regresó a nuestro país luego de ser injustamente expulsado de los Estados Unidos. Trabajó siempre con total apego a su estatus diplomático y a las normas que establece el Derecho Internacional y en especial la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961. Cualquier acusación contra nuestro funcionario no es otra cosa que una burda mentira y una grosera manipulación de la realidad. Ningún funcionario norteamericano ha informado de forma oficial, ni a la Sección de Intereses de Cuba ni al Ministerio de Relaciones Exteriores, nada que tenga que ver con supuestas actividades criminales o de vínculos con narcotraficantes del funcionario Roberto Socorro. Resulta revelador, sin embargo, que en varias ocasiones desde que se inició esta campaña el pasado día 3, funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores y de la Sección de Intereses de Cuba en Washington han cuestionado a funcionarios de la Sección de Intereses de los Estados Unidos y del Departamento de Estado norteamericano sobre este tema y nunca mencionaron una palabra sobre la supuesta asociación con criminales o con elementos vinculados al narcotráfico. Incluso, funcionarios del Departamento de Estado aseguraron a la Sección de Intereses de Cuba en Washington que no tenían ninguna información que corroborara lo publicado por el Washington Post, pero que no tomarían la iniciativa de desmentir la noticia. El Departamento de Estado agrede nuevamente a nuestro país, y, específicamente, a la Sección de Intereses de Cuba en Washington en aras de complacer a la mafia miamense. Vale la pena recordar que, como ha sido denunciado con anterioridad, solo en los últimos 13 meses, 19 diplomáticos cubanos han sido expulsados de la Sección de Intereses de Cuba en Washington y de la Misión de Cuba ante las Naciones Unidas. Todas estas acciones han intentado obstaculizar el trabajo de nuestras misiones diplomáticas en Estados Unidos e ignorar totalmente la voluntad del pueblo norteamericano, que cada día de forma más evidente favorece un cambio en la política hacia Cuba y una normalización en las relaciones entre los dos países, incluyendo un número creciente de cubanos residentes en esa nación. Rechazamos, igualmente, cualquier intento por manipular el gastado pretexto del supuesto involucramiento de Cuba en actividades relacionadas con el tráfico de drogas, que parece estar presente en estas falsas acusaciones contra nuestro diplomático. Demandamos del Departamento de Estado que, si como todo parece indicar, fuera cierto que funcionarios de ese Departamento hayan "filtrado" a la prensa las falacias sobre el supuesto involucramiento del diplomático cubano en actividades criminales y de tráfico de drogas, actúe digna y responsablemente y desmienta estos comentarios. El Ministerio de Relaciones Exteriores espera ahora que los directivos del diario The Washington Post den a conocer quiénes fueron las fuentes de este malintencionado y falso comentario y que, en interés de que se conozca la verdad de los hechos, tengan a bien publicar la respuesta de Cuba. La Habana, 7 de enero de 2004. El cazador de la CIA José Luis Méndez Méndez 2004-01-07 (En la foto: Luis Posada Carriles) Nuevamente ha sido pospuesto el inicio del juicio contra los terroristas anticubanos detenidos en Panamá convocado para el 21 de enero por el entonces juez actuante Enrique Paniza, el pasado 5 de septiembre y después transferido al mes de marzo. Existe expectativa sobre el desenlace de este caso que ha conmocionado a la opinión pública panameña e internacional durante tres años, por la trascendencia que hubiese tenido la ejecución del atentado terrorista urdido por estos criminales encabezados por el delincuente internacional Luis Posada Carriles. Durante la audiencia preliminar se dieron a conocer interesantes evidencias sobre los preparativos del plan magnicida, particularmente llamó la atención las declaraciones registradas en el sumario hechas por el terrorista José Valladares Acosta, mejor conocido como Pepe el Cubano, quien residía en Panamá hasta su fallecimiento y había recibió en su finca a los conjurados. En una reunión de los complotados en Panamá, Valladares sugirió que si iban a matar al Presidente de Cuba, lo hicieran no con explosivos, sino con un fusil de mira telescópica como fue asesinado el presidente John F. Kennedy, hace casi 40 años, lo cual demuestra la real intención de llevar a fin los propósitos magnicidas de los terroristas. Investigadores durante años han seguido pistas sólidas sobre el nexo de los anticubanos en el asesinato del Presidente norteamericano en Dallas, se menciona en los hallazgos a Luis Posada Carriles, quien por sospechosa coincidencia según el documento de 1965 de la CIA, aparece tratado en esos documentos oficiales con el seudónimo de Cazador. El documento desclasificado en cuestión dice: " Documento 97-405-23 CIA, Carta de Washington DC al Director del 6-9-61. Referencia: Actividades de la Unidad Revolucionaria, grupo anti Castro. Lista de 18 miembros de Halcones Negros, sus direcciones y nombres código asignados a ellos por UR. Esta lista refleja la siguiente referencia: Luis Posada Carriles. Seudónimo; “Cazador”; criptónimo: 10-8." Desde su infancia en la ciudad de Cienfuegos, se recuerda a Posada Carriles como un amante de las armas y certero tirador, que se dedicaba a exterminar animales domésticos con su fusil. Se registran decenas de anécdotas sobre este proceder del terrorista, una de ellas es: "En una oportunidad en 1954, iba Posada con su fusil calibre 22 y un carretonero que se cruzó en su camino le preguntó: ¿ muchacho y eso mata? Posada se paró frente al carretón que era tirado por un mulo y como respuesta le dio un tiro en la frente que mató al animal."[1] Posada perfeccionó su habilidad durante los entrenamientos en tiro recibidos en Fort Benning donde fue certificado de experto en el curso de ranger. Para avalar este entrenamiento Posada redactó y entregó voluntariamente al FBI un informe donde en una de sus partes dijo: "“Soy un ciudadano cubano de 36 años de edad y serví en el Ejército de EE.UU. un año con el número de serie #C2 312 445, habiendo sido desmovilizado en marzo de 1964 en el Fuerte Benning, Georgia, como segundo teniente."[2] Como miembro de la organización terrorista Junta Revolucionaria, JURE, dirigió el adiestramiento en tiro y explosivos de los terroristas en los campamentos ubicados en el condado Polk en la Florida, sobre esta actividad escribió en su informe: “Nunca se me ha dicho que teníamos el apoyo del gobierno de Estados Unidos, pero pienso que contamos con su tolerancia por el mismo hecho que nos han permitido entrenar sin ser molestados.”[3] Este nexo con la CIA que data de 1961, se mantiene vigente. En 1992 entró y estuvo durante seis horas en la embajada de los Estados Unidos en Honduras y salió sin ser molestado, los funcionarios sólo querían asesorarse con él sobre el escándalo Irán -Contras. En 1998, Posada declaró al The New York Times que siempre que podía ayudaba a la CIA y al FBI, que no era perturbado por esas agencias. ¿ Qué hace a Posada Carriles intocable para la justicia norteamericana? El terrorista, en su libro Los Caminos del Guerrero, se refiere en más de veinte ocasiones a su afición por la caza. Durante su estancia en El Salvador, cazaba con sus amigos Francisco Flores, actual presidente, Billy Sol, empresario salvadoreño, José Ramón Sanfeliú, y Mario Acosta Oertel, ex ministro del interior, a quienes enseñó sus habilidades para matar. También en un campo de tiro se conocieron los delincuentes salvadoreños y guatemaltecos que Posada Carriles contrató como mercenarios para que colocaran las bombas en Cuba. Cuando asesoraba a los salvadoreños junto a su amigo el Comisario venezolano, Hermes Rojas, el mismo que ahora cuenta co | |